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sábado, 27 de junio de 2020

¿Cuál es la diferencia entre Decisión Política y Política Pública? (José Luis Méndez)

Diferencia entre Decisión Política y Política Pública


El objeto de estudio que enfatiza José Luis Méndez evoca directamente al concepto de Política Pública, la cual parte de una inconsistencia netamente definitoria y exacta, por lo que, se citan varias aproximaciones definitorias sobre el concepto de Política Pública, teniendo múltiples acercamientos conceptuales que tratan de generar una aproximación definitoria generando un conjunto de variables independientes (causas) y de variables dependientes, (efectos) que desembocan en una conceptualización de las políticas públicas como un fenómeno que se articula con distintas características y acciones analíticas que hacen posible su conceptualización.

Teniendo en cuenta la metodología del análisis conceptual que tienen las Políticas Públicas, José Luis Méndez  define bajo su interpretación conceptual a la Política Pública como “la acción del Estado dirigida a cumplir con ciertos objetivos… donde interviene para solucionar un problema.”[1] bajo esta idea se puede entender que el Estado determina, evalúa, diseña y ejecuta estrategias y programas dirigidas a solucionar tales problemas (aun y cuando su intervención no sea tan directa e inclusive en actos de acción que simplemente busquen reducir o realizar ajustes que minimicen la repercusión negativa de los problemas dentro del Estado) a través de la generación de incentivos por medio de sus instituciones.

Lo que respecta a la noción de Decisión Pública esta es abordada a partir de la problemática de las inconsistencias definitorias que también tiene la política pública, de tal forma, que se ve forzada a redirigirse hacia un análisis conceptual de diferenciación entre decisión y política, en donde se establece conceptualmente que la Decisión  Política es aquella en donde “un estado puede tomar la decisión de no actuar y con ello tomar una postura o esperar la consecución de su objetivo por medio de su no actuación”[2]

Habiendo establecido esto, se puede concretar que la Decisión Política también es una ejecución orientada a dar atención a las problemáticas sociales que puede presentar el Estado, pero con la peculiaridad de no generar un esfuerzo de acción directa emanada por las instituciones, si no, que se enfoca en tomar una decisión sin generar insumos o dirigir recursos físicos de acción, por lo tanto es una acción u omisión tomada con una intención de solventar las dificultades, sin generar un gasto de recursos en proyectos y programas destinados a atacar los problemas que estén pasando un Gobierno en cuestión.

Bajo esta definición se puede enunciar que la principal diferenciación que recae entre Política Pública y Decisión Pública es que, una Decisión Pública es una acción específica que no busca desarrollar acciones estratégicas, incentivos y formas para dar solución o generar una postura en relación a una problemática en especifica que pueda ser atendida bajo este mecanismo de acción. En el caso particular de las Políticas Públicas estas tienen una ejecución más trabajada y focalizada, que depende de un proceso más complejo que lleva en su conformación un análisis y evaluación contextual y situacional del problema público que requiera a atención por medio de esta herramienta institucional que genera una acción de gobierno que conlleva el ejercicio de recursos públicos.


BIBLIOGRAFÍA

[1] Méndez, José Luis, “La política pública como variable dependiente”, en Aguilar, Luis F., (COMP.), Política pública, México, Escuela de administración pública del Distrito Federal, 2010, p. 80

[2] Méndez, José Luis, Op. Cit., nota 1, p. 81


viernes, 1 de mayo de 2020

LOS PODERES FÁCTICOS en una Época de Descentramiento de la Política

¿Que son los Poderes Fácticos?

Introducción

Nadie puede discutir que en la actualidad vivimos una realidad que sobrepasa muchas barreras que anteriormente parecían inalcanzables e insólitas para las sociedades, esto se debe en gran medida a que nuestras sociedades actuales, en los últimos años la población ha tenido acceso a una gran cantidad de información de alto grado de interés y complejidad que se desprende de la inercia derivada de la toma de decisiones por parte del Gobierno.

Este cambio en el paradigma genero una apertura y una gran reconfiguración, reconstrucción y redirección de las organizaciones gubernamentales, esto en gran parte surge como un acto de reacción por parte del Gobierno, ante un ambiente cada vez más complejo que nos demuestra que la dinámica de las sociedades actuales va mas allá de lo que anteriormente estaba constituido y que finalmente desemboca en la aparición de nuevos actores o grupos organizados que vienen a plantear la aparición de una nueva concepción de poderes fuera del ámbito gubernamental.

Bajo este esquema, es importante apunta que estos grupos de poder no son algo nuevo, sin embargo, en el contexto mexicano este fenómeno se presentaba dentro del propio sistema gubernamental; por lo que a raíz de la complejidad contextual y de las eventualidades sufridas por el Estado, (reducción en sus funciones) las sociedades, (mayores exigencias y mayores demandas) y otros grupos organizados de gran influencia (empresarios, políticos, delincuencia) surgen estos poderes denominados “facticos” que tratan de tener influencia en las decisiones gubernamentales.

Es preciso acentuar que la dinámica que llevan estos grupos pueden tener múltiples interpretaciones, pero existen dos grandes características de estos nuevos esquemas, que se configuran dentro del contexto social; en un primer aspecto se encuentra la consolidación y el fortalecimiento de estos poderes facticos como resultado de la “Captura del Estado” y por otro lado se encuentra la evolución y perspectivas que tienen estos poderes en el juego político y la importancia que han adquirido estos poderes en relación con el Gobierno.

Poderes facticos: El surgimiento de actores que atentan contra el Estado de Derecho o Grupos que amplían y retroalimentan al gobierno.

Es bien sabido que los problemas sociales siempre son muy complejos y que la reacción por parte de los Gobiernos debe de estar bien enfocada para tratar de responder a las incisivas demandas que vienen del exterior, este panorama parece bastante comprensible y parece llevar una dinámica bastante coherente, pero esta concepción del sistema político parece haber llegado a tal grado, que en la actualidad resulta deficiente, debido a que el ambiente (mediante grupos organizados) en cuestión no solo realiza demandas sino que tiene la intención de participar en las decisiones gubernamentales.

Este panorama es interesante en el sentido de que estos grupos tratan de consolidarse como entes que busca incidir en las decisiones del Gobierno tratando de imponer sus intereses en relación de las decisiones tomadas por este, este dilema en un primer momento parece bastante comprensible y hasta favorecedor para la eficiente implementación de políticas públicas encaminadas a solucionar el problema, pero este panorama cambia cuando se empieza a cuestionar sobre cuales o que grupos son los que realizan una acción de presión ante el Gobierno.

Estos grupos pueden variar dependiendo de su constitución, su razón de ser y de existir y el tipo de intervenciones que pretende impulsar; estos preceptos nos permiten construir una imagen por la cual estos actores deciden congregarse en un grupo y exigir que sus demandas sean consideradas de inmediato; este poder que llegan a tener puede variar de acuerdo a sus estipulaciones que devienen de su capacidad de negociación, de presión y de intimidación, por lo general estos grupos interactúan conforme a sus intereses y se desenvuelve muy cercanos al Gobierno generando una constante retroalimentación.

En esta conceptualización es indispensable argumentar un factor que gira dentro de esta dinámica, hacia otra perspectiva ya que la generación de muchos poderes facticos que tienen una fuerte incidencia en el actuar del Gobierno suele ir más allá de las facultades establecidas por el Estado de Derecho, esto es un problema sumamente preocupante, ya que somete al Estado a un proceso de debilitamiento, en el sentido de que no tiene una autoridad completamente regulatoria y esto le reduce la capacidad de acción ante una creciente pluralidad política.

Es importante denotar esta situación en el sentido de que la labor del Estado está siendo acotada y que las demandas de la sociedad van en crecimiento, esta paradoja es crucial ya que el Estado se ha envuelto en una situación de captura en donde las variables que tiene para enfrentar su dinámica diaria son muy escasas, esta situación obliga a que los grupos organizados que resultan cruciales para la estructura gubernamental tenga la posibilidad de ejercer presión debido a las acciones ineficientes del Estado y esto a su vez ocasiona que las regulaciones legales no tengan un efecto real en determinados contextos.

En esta tónica, los poderes facticos tienen características que resultan interesantes debido a que, muchos de estos grupos se organizan de una forma muy orgánica y transparente, lo que puede favorecer a dinámicas como, la Democracia, la Participación Ciudadana, y la Rendición de Cuentas enfocándola de una forma más directa; pero también pueden alterar el orden constitucional y legal atentando contra los principios básicos del Estado de Derecho lo que desdeña al Estado Democrático y a los principio de Legalidad.

Algunos poderes facticos surgen atentando contra las leyes, pero no caen en los extremos de ser completamente ilegales y de alterar la dinámica gubernativa, pero surge otro punto de crucial importancia ya que, si hay una consagración por parte de los Poderes Facticos, esto al mismo tiempo los alejan completamente de las primicias del Estado. Estos son los grupos corrompidos por las organizaciones delictivas, que pueden considerarse tajantemente como ilegales pero se sustentan en una capacidad de legitimación de ciertos cuerpos sociales y políticos.

Esta situación es altamente alarmante en el sentido que estos Poderes Facticos pueden ir más allá de las regulaciones constitucionales alterando las organizaciones gubernamentales en el sentido interno y externo, teniendo un impacto que se dirige principalmente en dos sentidos, uno es aquel que se excluye de la representación del Estado pidiendo de cierta forma su autonomía teniendo la oportunidad de sustentarse en las redes del crimen organizado, en otro sentido se desplazan a localidades vulnerables manipulando no solo a la sociedad sino a los representantes del Gobierno en una dinámica que se orienta a permear el marco gubernamental bajo la influencia de la corrupción y la impunidad, lo que va totalmente en contra de los pilares fundamentales de la Ética Pública.

Estos puntos vislumbran un rezago preocupante por parte del Estado y prescribe un desorden social, en el que cada vez más se mira al Estado con desprestigio y desconfianza y busca nuevas alternativas para poder sobrevivir en un contexto situacional bastante desolador. Estas características de los poderes facticos nos demuestran que si bien hay una organización y participación de grupos de poder en la sociedad (ciudadanos, ONGs y empresarios) también hay un extremo que merece una atención particular dentro de los poderes facticos totalmente ilegales, pero con una legitimación sustancial (que afecta completamente la soberanía y los poderes constitucionales del Estado).

En un esquema más alejado de estos extremos es importante destacar que dentro de los Poderes Facticos tenemos organizaciones que también tocan un extremo sustancial al procrearse mediante una presión que demanda un cambio, que se visualiza global y que no se determina dentro de un solo Estado, sino en una dinámica de interacción de iniciativas globales, estos grupos facticos son en particular interesantes ya que presentan un panorama muy avanzado en su perspectiva y en su organización global.

Es de tomarse en cuenta que el problema medio ambiental es una construcción que necesariamente se percibe tomando en cuenta a todos los elementos del globo terráqueo, juntándolos en una dinámica cooperativa que fortalezca el impacto y la fuerza de influencia de estos intereses del Poder Factico. Es interesante vislumbrar este fenómeno en el sentido de que se consolida como una dinámica totalizadora, que si bien puede rebasar algunos límites legales, su función gira en torno a una regulación global por parte de todos los Estados, que no pretende crear conflicto interno pero si reclama un cambio importante en las agendas de los Gobiernos.

Conclusión

Las dinámicas de estos poderes facticos, si bien responden a una demanda o influencia dirigida a sus intereses también representan, un factor clave para generar mayores incentivos en relación de una interacción directa con el Gobierno, para ejercer una mejor dinámica, que eficiente las respuestas por parte del Gobierno a los grupos afectados, pero por otro lado estos poderes en ciertas ocasiones provocan un des-aceleramiento y una desregularización hacia el marco regulatorio (Estado de Derecho) que respalda la construcción gubernamental, dejando de este modo un vacío legal que provoca la desprotección de los sectores más vulnerables.

La intervención de estos Poderes Facticos viene a proporcionar una nueva dinámica, en el actuar del Estado que nos presenta una semblanza bastante peculiar, en donde la captura del Estado y el surgimiento de grupos de poder nos instalan en un panorama, en donde cualquier organización puede incidir en las decisiones del Gobierno e incluso superando las facultades que esta tiene generando la ruptura de una secuencia lógica de un Estado acaparador, que ahora parece haberse desvanecido a tal grado que la intransigencia de los Poderes Facticos pone en tela de juicio la capacidad de los Gobiernos y de los Marcos Jurídicos en los que se respalda la dinámica gubernamental.

Es interesante reflexionar a la aparición de estos actores ya que estamos viviendo cambios significativos que nos permite inmiscuirnos en las problemáticas actuales y el juego de poderes que ahora influyen en la sociedad, es importante recalcar que si bien, los Poderes Facticos no son algo nuevo, si nos vienen a demostrar que los problemas sociales no son estáticos y que se encuentran en constante movimiento y que tratan de encontrar una solución o una respuesta que les permita seguir una dinámica que se ajuste a sus demandas, dentro de este juego de poderes que parece, apenas se está fortaleciendo en nuestras sociedades.

jueves, 23 de abril de 2020

¿QUÉ ES UNA CONSTITUCIÓN? (FERDINAND LASSALLE)

Los Factores Reales de Poder

constitución-política

Ferdinand Lassalle

Las preguntas que surgen alrededor de las leyes que regulan la convivencia de nuestras sociedades son el punto clave para cuestionarnos su construcción y concepción en la vida actual, dentro de las dinámicas sociales, el ¿Por qué? ¿Como? ¿Cuándo? Son interrogantes recurrentes que nos permiten analizar nuestra realidad y que nos confrontan a pensar e indagar sobre las circunstancias determinantes que nos llevaron como sociedad a implementar un marco legislativo en concreto, ¿cuál? es el aspecto determinante que nos orilló a tomar la decisión de formular una estructura social basada en un marco legal determinado, y sobre todo que influencias internas y externas se reciben para redactar una carta magna como eje constitucional normativo de una nación.

El objeto que nos permite en primera instancia intentar responder todas las interrogantes se encuentra en la importancia de análisis del factor histórico y de los hechos que se suscitan alrededor de la elaboración de una determinada Constitución. El factor histórico funciona para designar contenidos muy diversos en el estudio de lo que es una Constitución, dentro de los cuales se abarcan las transformaciones de la sociedad y los factores políticos y culturales. También nos muestra cómo se desarrolla el proceso constitucional en diversos lugares y periodos, promulgando constituciones, teniendo en cuenta los factores que hicieron posible ese proceso, además del ambiente y contexto en que fue desarrollado.

¿Qué es una Constitución? Y en ¿qué consiste la verdadera esencia de la misma?, son cuestionamientos que dictan de acuerdo a la lógica la diferenciación que existe entre la ley y la Constitución. La Constitución es la ley fundamental, esta idea recae en la noción de necesidad activa de una fuerza eficaz. Así explica los factores reales de poder que rigen a una sociedad determinada, y que rigen a una sociedad y la fuerza activa y eficaz, además de la forma de todas las leyes e instituciones jurídicas. Estos factores reales de poder varían dependiendo del momento político, social e histórico, de cada país, al momento de su organización política y económica, que influyen en la forma de gobierno y de quienes detentan el poder.

La fuerza y la forma del proceso político y social de un determinado país son los fragmentos constructivos de la Constitución, de los intereses que se buscan surge la esencia de la Constitución, que es la suma de los factores reales de poder.

Para plasmar los factores reales de poder se les da expresión escrita y una vez que esto se hace ya no son simples factores reales de poder, sino que se rigen en derecho y en instituciones jurídicas. Una vez constituidas las instituciones jurídicas creadas por los factores reales de poder, tienen que dar cauce a las necesidades planteadas por estos. La Constitución real y efectiva solo se puede dar cuando se resume escrita en las instituciones y principios de gobierno de un determinado país y están presentes en la realidad que acontece en ese momento y en esa realidad, para que sea efectiva tiene que ser plasmada para cubrir las necesidades de los factores de poder.

Lasalle expone una revisión histórica de las Constituciones en diferentes etapas de trascendencia, como la feudal, el absolutismo, la revolución burguesa, en este sentido, retoma que si una Constitución busca plantar un precepto escrito pero que no retoma los factores reales de poder esta condenada al conflicto. Otro factor es el ejercito, que entre el poder del ejército y de la nación existe una diferencia notable, porque, aunque el poder del ejercito es menor al de la nación, resulta más eficaz debido a que se encuentra organizado y el resto de la nación no.

La esencia Constitucional no es otra cosa que los factores reales de poder, es decir que la verdadera Constitución reside en estos factores no sólo reales sino también efectivos, que serán los que rijan a un país determinado. Atendiendo siempre a la realidad que en ese país acontece. Todo lo anterior será plasmado en una hoja de papel que se convertirá en derecho.

Por lo general la búsqueda del poder se da en la arena de la política o del conflicto, que se desarrolla en dos planos: por un lado, entre individuos, grupos y clases que luchan por conquistar el poder, y entre el poder que manda y los ciudadanos que los soportan. Estos intereses conllevan a la lucha por imponerlos y así el o los individuos conseguir sus objetivos.

Es en este aspecto los factores reales de poder, son factores que buscan imponer una serie de condiciones dentro de un país de manera que los beneficiarios sean quienes los impulsan, en cada etapa de la sociedad en un determinado país, ciertos sectores implantan estos factores, dependiendo de sus intereses. Por eso es que su argumento para describir lo que es una Constitución y su esencia, radica en torno a estos factores reales de poder, porque deben tener una fuerza que los hagan eficaz para ser impuestos.

No podemos dejar de lado los referentes históricos de las etapas feudales cuando el rey era más ornamental que la fuerza real que tenía y el proceso que se fue dando gracias al crecimiento de las ciudades y como estas fortalecieron la figura real que pronto creo sus propios ejércitos y derrumbó a los señores feudales para implementar las monarquías absolutas. Posteriormente la lucha de la clase burgués, de los adinerados que buscaban que sus intereses no fueran socavados por la figura real, buscaron la forma de someter la fuerza del monarca. Lo que también trajo consigo que el pueblo tuviera necesidad de mejores condiciones de vida por lo que las luchas de los ciudadanos contra las clases dominantes también fue un factor determinante en el proceso de transformación de las instituciones que regían a varios países.

Al concebir una Constitución se buscaba implantar esas ideas, preceptos e intereses de la clase dominante en turno. La acción política es al fin el factor que mueve la transformación Constitucional pero toda acción debe de proclamar la realidad de las cosas, evitar caer en la política que miente y engaña solo para obtener sus propósitos. El caer en una política de mentira orilla a no ver la realidad y cuando esta realidad se pierde, se pierden con ella los factores reales y efectivos de poder, que traen consigo la búsqueda de implantación de otros factores de acuerdo a los intereses que están en pugna.

En México podemos observar cómo se da la lucha por el poder, por el buscar implantar esos factores reales de poder y aunque se ha mantenido en la arena política, empiezan a notarse factores de conflicto violento. Por lo que nos llevaría a la pregunta de si nuestra constitución actualmente contiene los factores reales de poder que la hagan efectiva o es necesario buscar una transformación de la misma y de las instituciones jurídicas y en general de la sociedad. Porque las leyes también deben de cambiarse y adaptarse a su sociedad que es encuentran en un constante cambio y que día a día su realidad y sus necesidades son otras.

CONCLUSIONES

• Una Constitución es la descripción de cómo interactúan todos los componentes de una sociedad y la forma en que unos se imponen sobre otros de acuerdo al momento y las circunstancias y los intereses, pero evitando el caos y el conflicto.

• Cada una de las fuerzas que influyen en el proceso político y social de un determinado país son fragmentos de la Constitución porque son los intereses que son posteriormente plasmados dentro de la misma carta magna.

• Los factores reales de poder varían dependiendo del momento político, social e histórico, de cada país, al momento de su organización política y económica que influyen en la forma de gobierno y de quienes detentan el poder mismo ya sea político o económico, militar, o incluso la fuerza social, como el caso de la monarquía, la aristocracia, la gran burguesía, los banqueros, la pequeña burguesía y la clase obrera.

• Una Constitución debe ser real y efectiva, la realidad reside en lo que acontece en ese momento en el país, político, social, económico y esta realidad para que sea efectiva tiene que ser plasmada para cubrir las necesidades de esos factores de poder.

• El ejercito es un poder fundamental debido a su organización misma, al contrario del resto de la nación que no se encuentra organizada, o no de una forma adecuada, este postulado depende mucho de la fuerza, el adiestramiento y las armas que comprenden al ejército.

• La acción política es al fin el factor que mueve la transformación Constitucional pero toda acción debe de proclamar la realidad de las cosas, evitar caer en la política que miente y engaña solo para obtener sus propósitos.
• Constitución que no sea real y efectiva, y que sólo esta plasmada de manera escrita, es decir que no tenga validez, conllevara al conflicto de manera inevitable.

viernes, 10 de abril de 2020

¿QUÉ ES LA GOBERNANZA? Condiciones para el desarrollo de la gobernanza. (Luis Aguilar Villanueva)

Gobernanza y Gobernabilidad 

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Gobernanza y Sociedad

Los problemas de eficacia directiva de los gobiernos y la urgencia de reorientar la gobernabilidad y la gobernanza, son dos enfoques conceptuales y prácticos que se relacionan con la acción del gobierno, y la capacidad gubernativa, aunque los dos enfoques son complementarios, la gobernanza integra el enfoque de la gobernabilidad como una condición de dirección. De esta manera la gobernanza y gobernabilidad tienen como foco cognoscitivo y práctico al gobierno, y a su actividad directiva.

Para entender uno de estos enfoques se tiene que comprender el otro, por esta razón, representan un problema. La gobernabilidad denota la posibilidad o probabilidad de que el gobierno gobierne a su sociedad. Por lo tanto, el enfoque de la gobernabilidad es estrictamente gubernamental, se refiere a condiciones y comportamientos del gobierno. La gobernabilidad se plantea sólo con referencia al gobierno y no atañe a la sociedad, la cual es por definición ingobernable, y destinada al conflicto y a la crisis. 

En el contexto de las democracias consolidadas, la ingobernabilidad es también un escenario probable debido a que la democratización es entendida y practicada como una transición, que aumenta el énfasis en la necesidad de elecciones legales y reales para asegurar los derechos políticos de los ciudadanos y favorecer la alternancia al mando del Estado, pero en realidad no se prioriza un orden político propio y esencial del gobierno democrático, se visualiza como un mecanismo que proporciona aptitudes para gobernar. 

La desilusión y el descontento democrático resumen la inconformidad y representan una amenaza de desgobierno. Aguilar Villanueva, puntualiza que mientras en las democracias se consolidan en las sociedades desarrolladas, la ingobernabilidad se cierne amenazadora por exceso de democracia. Por ello la gobernabilidad debe ser clara y precisa, para la generación de un gobierno capaz, suficiente para la conducción de la sociedad. 

La dotación o redotación de capacidades al gobierno democrático es una condición necesaria para que se adquieran aptitudes de gobierno. Esta capacidad de gobernar se muestra y se valida en los resultados reales que producen las acciones que ejecuta el gobierno. La capacidad de gobernar es el proceso de dirigir con prácticas de interlocución y negociación con los actores sociales. El enfoque gubernamental, se sitúa en tanto la perspectiva de la gobernabilidad, la cual, considera que un gobierno bien equipado con los recursos y poderes apropiados es suficiente para dirigir a la sociedad, bajo el supuesto de la incompetencia directiva de la sociedad o de su subordinación al gobierno para poder mantenerse como sociedad. 

En consecuencia, el orden y el desarrollo social pueden ser producidos con las facultades legales, capacidades financieras, administrativas y habilidades políticas que poseen los gobiernos, más que por las capacidades de la sociedad económica o civil. Así que el enfoque de gobernabilidad no cambia el modo y patrón de dirigir a la sociedad, siendo justificado como gubernamentalmente estructurado y dominado. 

Dentro del enfoque de la gobernanza esta, es concebida como post-gubernamental. Este enfoque apunta a la necesidad o conveniencia de un nuevo proceso directivo de la sociedad más que a la reproducción del proceso directivo estructurado por la acción del gobierno. Su supuesto básico es la noción de que, en las actuales condiciones sociales, donde el gobierno es un agente de dirección necesario pero insuficiente, dotado con todas las capacidades requeridas y sus acciones aprovechan a cabalidad las capacidades. Por consiguiente, se valoran las capacidades sociales para una dirección satisfactoria de la sociedad. 

De esta manera, el gobierno es un agente legítimo y necesario para manejar la dirección de la sociedad, pero sus ideas, acciones y recursos son insuficientes para definir por sí mismo los intereses sociales y sobre todo para realizarlos, dado que los problemas y desafíos que la sociedad enfrenta tienen que resolverse para preservar o mejorar sus niveles de integración, seguridad y calidad de vida, pero su magnitud, complejidad y dinámica, rebasan las capacidades de respuesta que el gobierno posee. Dentro de este enfoque no basta la legitimidad política del gobierno debido a que la acción de gobernar incluye componentes financieros, técnicos y gerenciales, por la dirección efectiva de la sociedad. 

Este gobierno visionario es capaz de subordinar a los actores económicos, civiles y políticos en la definición de los objetivos de la vida social y de su proceso de realización, ya que, no opera en las condiciones contemporáneas de democracia, y de la autonomía de personas y organizaciones sociales en numerosos campos. Para resolver los problemas y superar los desafíos se requiere ascender a un nivel superior de información, inteligencia, recursos, organización y eficiencia que rebasa las potencialidades gubernamentales y las de cualquier actor económico y social, razón por la cual, se exigen formas sinérgicas de deliberación e interacción y asociación público-privada y gubernamental-social en una conjunción de jerarquías, de mercados y redes sociales. 

La sociedad económica y civil ha adquirido mayor influencia en la definición de los objetivos, y metas de la sociedad, así como en la definición de las normas y políticas para producir las metas sociales. La participación, es un arma decisiva para realizar los objetivos. Pero el gobierno no posee la magnitud requerida para que la sociedad se dirija hacia futuros de valía.

La gobernanza quiere decir justamente la existencia de un proceso de dirección de la sociedad que ya no es equivalente a la acción directiva del gobierno y en el que toman parte otros actores, sino que es un proceso directivo postgubernamental más que antigubernamental, Implementando un nuevo proceso directivo y una nueva relación entre gobierno y sociedad, que puede ser en modo de mando y control, en virtud de la independencia política de los actores sociales y de su fuerza de acuerdo a los recursos que poseen.

La gobernanza incluye a la gobernabilidad, en tanto requiere la acción de un gobierno capaz y eficaz, pues sin esta condición cumplida no existiría una condición esencial para ejecutar una dirección de la sociedad antes y ahora, pero el gobierno competente es sólo uno de los actores requeridos para una dirección exitosa de la sociedad. La gobernanza también significa un cambio de proceso, un cambio de modo o patrón de gobierno, que es el paso de un centro a un sistema de gobierno, en el que se activan los recursos del poder público, de los mercados y de las redes sociales. Esta conexión, es el paso de un estilo jerárquico centralizado a un estilo de gobernar asociado entre organismos gubernamentales, y organizaciones privadas, públicas y sociales.

El concepto de gobernanza, es un concepto descriptivo de los cambios en el ejercicio de gobernar y de la Administración Pública, dado que las funciones públicas, políticas, y los servicios públicos se llevaban a cabo mediante diversas formas de asociación y corresponsabilidad entre las agencias de gobierno y las organizaciones privadas y sociales. En este sentido, el concepto descriptivo se fue reelaborando en concepto teórico, con distintos aspectos en su concepción. Entre los rasgos característicos se encuentra el proceso de dirección en la gobernación de la sociedad, como el proceso mediante el cual sectores y grupos de la sociedad definen sus objetivos de convivencia y supervivencia.

La gobernanza se refiere al proceso social de definición de dirección y de la capacidad de dirección de una sociedad, pero, también se caracteriza como un proceso de dirección, estructurado institucional y técnico, en tanto la definición de los objetivos que dan sentido a la acción de la sociedad, lo que implica la referencia a un sistema de valores, el cual se plasma en principios constitucionales, normas legales de relación social e instituciones públicas y sociales, mediante objetivos y normas de producción, derivados de la ciencia, tecnología y gerencia.

Su estructuración institucional y técnica, debe ser un proceso estable, con un patrón de comportamiento que reproduzca ajustes al estilo del Gobierno. También compone un proceso de dirección de una acción colectiva, por el hecho que participan múltiples actores en su diseño y realización que, por ende, requiere una agencia de Gobierno con la función de responder o facilitar la solución de los dos problemas centrales de toda acción colectiva: la existencia de la cooperación y su eficacia.

El proceso de dirección se forma a partir de la interlocución entre grupos, sectores sociales y el gobierno, que es incluyente, simétrico, racional y pacífico, y que suele impulsar acciones para corregir y cambiar el modo de relacionarse entre los grupos sociales, con el propósito de avanzar hacia una mayor inclusión de los grupos marginados de la deliberación pública. El proceso de dirección que es producto de la participación de sociedad y el Gobierno, por ello, el Gobierno posee el papel dominante en la definición y ejecución de la dirección de la sociedad cuando ésta no es capaz.

La gobernanza es como un proceso del sentido de dirección de la sociedad, de las formas de organizarse para realizar los objetivos y el modo de cómo se distribuirán los costos y beneficios del resultado de la deliberación conjunta entre el gobierno y las organizaciones privadas y sociales. El gobierno y las organizaciones juegan roles cambiantes y recíprocos según la naturaleza de los problemas y las circunstancias sociales. En este sentido, la gobernanza es un concepto que describe y explica la descentralización que caracteriza al proceso de dirección de la sociedad, y que ha dado pie al concepto de gobernanza por redes en razón de la sinergia de los recursos públicos, privados y sociales que incrementan, la capacidad y eficacia directiva de una sociedad. 

Dentro de este contexto resaltan dos propuestas, por un lado, la de las Políticas Públicas y por el otro lado la Nueva Gestión Pública que se han difundido con presteza y son recibidas por gobierno, sociedad y academia como instrumentos de conocimiento y gestión útiles para reconstruir la gobernabilidad y dar forma a un modo de dirigir los asuntos públicos más eficaz y socialmente aceptado. La recepción de las dos propuestas tuvo buenos resultados, aunque fue demasiado optimista con respecto a sus alcances, pues no se tomaron en consideración otras dimensiones fundamentales de la acción de gobernar.

Desde su inicio hasta la fecha, las dos disciplinas han aspirado a prevenir o resolver el problema de la eficacia directiva de los gobiernos, distanciándose del modo establecido de gobernar y cuestionando los ejes que estructuran toda la actividad de Gobierno: la decisión y la gestión. Las PP ha cuestionado la débil base cognoscitiva de las decisiones de políticas del gobierno y la NGP el arreglo jerárquico burocrático de la Administración Pública. Desde su origen, las PP se ha concentrado en el proceso decisorio del gobierno, ha cuestionado numerosas decisiones por considerar que no están estructuradas cognoscitivamente y se ha presentado como una disciplina o profesión que posee los métodos analíticos apropiados para mejorar la calidad cognoscitiva de las decisiones de gobierno y asegurar así su causalidad, la eficacia social y la eficiencia económica.

La NGP, ha prestado atención a la Administración Pública, y su estructura burocrática de organización y operación, centralizada, jerarquizada, reglamentada,  precisa e inalterable, se ha presentado como una disciplina o práctica profesional que posee los métodos de reorganización y de trabajo, apropiados para incrementar la eficiencia y mejorar la calidad de la gestión gubernamental. Una característica que comparten los conceptos, métodos o tecnologías de las PP y los de la NGP es que son practicadas a partir del enfoque de la gobernabilidad o de la gobernanza y han empleado métodos y tecnologías con el propósito de restablecer su capacidad directiva, con el propósito de dar forma a un nuevo proceso de gobierno, más eficaz y más aceptado, en tanto orienta la participación de la sociedad, a una nueva gobernanza.

El auge de las PP y de la NGP se debió a que, a las políticas de ajuste estructural, que contribuían al saneamiento de las finanzas públicas con la exigencia de asegurar la eficiencia económica de Administración Pública. Así la NGP, fue asegurando e incrementando la eficiencia económica de programas, y unidades administrativas, mediante otras reformas que compartían el mismo espíritu. El salto de la eficiencia de la política y del servicio a la calidad fue algo posterior y de resultados variables. Que también evidenciaron los propósitos iniciales de incremento a la gobernabilidad o capacidad directiva del gobierno mediante los métodos y técnicas de las PP y la NGP que tuvieron como efecto generar situaciones y prácticas en la sociedad económica, civil y política, que dieron origen y forma a un modo de gobernar compartido, participativo, asociado en red con las organizaciones sociales.

La restructuración se inicia por razones de eficiencia de un nuevo tipo de relación entre gobierno y sociedad. Generando, redes de políticas, asociaciones público-privadas, democracia participativa, presupuesto participativo, contraloría social, auditoría ciudadana, y participación solidaria, generando nuevos modos de gobernar, que ha ido adquiriendo prácticas estables y se ha mostrado progresivamente más productivas, y políticamente más consensuales, aceptables, legítimas, a pesar de sus limitaciones. También se dio la aparición del nuevo modo de gobernar de la democratización, a la resurrección de la sociedad civil, al restablecimiento del sentido de lo público, que modificaron actitudes y expectativas de los ciudadanos.

La gobernanza tiene su factor crucial en el enlace entre el proceso gerencial y el proceso político-civil que ha caracterizado a las reformas institucionales, fiscales, políticas, administrativas y económicas. La nueva gobernanza es el resultado de lo que los gobiernos emprendieron para reconstruir su capacidad directiva con los grupos ciudadanos, que, con la democracia, emprendieron a participar en la deliberación de los asuntos de la realidad pública y tener control sobre su conducción.

Las reformas del análisis de las PP y de la NGP, buscan eficiencia económica, bajo el sistema gubernamental-administrativo y detonaron efectos institucionales y políticos, que tomaron forma en una nueva relación directiva de los gobiernos con las organizaciones de la sociedad. Así la democratización de los regímenes autoritarios y el restablecimiento progresivo del Estado de Derecho han generado desde la ciudadanía y la sociedad civil, nuevos modos de relacionarse con el gobierno bajo exigencias de participación y control, así como de certidumbre e igualdad jurídica. De esta manera las reformas administrativas fueron causa y efecto de las reformas político-institucionales, así como también ha sido causa y efecto de las reformas de la organización, y operación de la Administración Pública.

Lectura recomendada 

Aguilar Villanueva, Luis. 2009. “El concepto de gobernanza”. Gobernanza y gestión pública. México: FCE.

lunes, 6 de abril de 2020

REFORMAS ADMINISTRATIVAS en Latinoamérica (Dinámicas y Procesos) Jorge Neff

Administración Publica en América Latina

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Perspectiva de la Administración Pública en Latinoamérica

Neff habla de la reestructuración del sector público de América Latina dentro del contexto de los grandes cambios económicos, sociales y políticos. Ya que las circunstancias, resultados y los efectos de la región están condicionadas por las relaciones Estado-sociedad. Los sistemas administrativos se conciben como una parte inseparable de las organizaciones políticas y los cambios administrativos, impulsados por implicaciones políticas para la relación dentro del sistema.

Los cambios de las estructuras administrativas, la cultura y el comportamiento en América Latina, son el resultado de las reformas económicas y políticas. Los sistemas administrativos, de carácter legal-racional, y la Administración Pública brindan servicios bajo el margen de las reformas, las agencias gubernamentales de servicio con probidad pública, actúan ante la corrupción en pro al desarrollo nacional y regional. 

Neff esboza los rasgos estructurales, de comportamiento y actitudes presentes de las agencias ejecutivas para poder construir un modelo, de América Latina y su Administración Pública, desprendida de diversas administraciones nacionales en el gobierno central y unidades funcionalmente descentralizadas; reconoce a el sector público y a el privado, en su nivel de la élite del poder. La Administración Pública ha experimentado transformaciones inducidas desde los tiempos de colonia y ha pasado por fases de construcción de la nación. 

Los valores tecnocráticos y militaristas dominan históricamente la relación entre el Estado y la sociedad, las reformas económicas neoliberales reformaron el papel del Estado, mientras que la reducción de su centralidad pasa por, el desarrollo socioeconómico. De esta forma la comprensión profunda de la Administración Pública en América Latina debe ser explorada por un ciclo de largo plazo. 

Los puestos en el gobierno en Latinoamérica, están constituidos bajo recompensas a la lealtad a una facción en el poder, la manifestación de una burocracia neutral, representativa y responsable, de este organismo no partidista son inexistentes. Las tradiciones burocráticas y autoritarias cruzan en un orden político y social y patrimonial en su núcleo superficialmente legal-racional. También hay actitudes tradicionales hacían el autoritarismo, el formalismo, el patrimonialismo y la venalidad, que coexistieron con una mayor orientación universalista con distintas capas culturales de bienes incipientes. El Estado administrativo descansa sobre la economía de exportación y los principios de la ley y el orden, se encuentran en las funciones educativas, sociales y todas las que procuran el bienestar del Estado. 

Neff identifica una burocracia tecnocrática orientada a la productividad, surgida a lado de la administración central que se caracteriza por lo tradicional, doctrinal, patrimonial y jurídico-racional. En este Estado hay un compromiso populista manifestado en la creación de empresas paraestatales con amplias funciones en materia de planificación, regulación, y financiación. Sin embargo, la Administración Pública se mantuvo ineficaz y patrimonial, los altos mandos del Estado estaban en manos de los gobernantes militares.

En cuanto al financiamiento del déficit crónico, la inflación y la parálisis determinó el agotamiento de las políticas de desarrollo. De esta manera, el populismo fue al mismo tiempo el ataque de los dos extremos del espectro ideológico, causando inmovilismo político y administrativo. Esto impacto la legitimidad que, a su vez, afectó a los Estados administrativos más institucionalizados, mientras los que estaban bajo el régimen militar se prolongaron ante las crisis de la dominación, la profesionalización y la planificación del desarrollo, que jugaron un papel importante en la renovación de los campos administrativos de América Latina. 

Las reformas de la Administración Pública se basan en la lógica del desarrollo y la supremacía del modelo burocrático. Sin embargo, la modernización y reorganización del aparato de seguridad nacional y la lucha contra el asegurador, girar alrededor de las reformas de la Administración Pública, mantenido en gran medida la profunda transformación del aparato de seguridad en el impacto sistémico. La reestructura radical de la naturaleza del Estado latinoamericano, así como las relaciones con la sociedad civil y el sistema tuvieron que reorientarse. 

El principal legado latinoamericano es un Estado receptor, cuyo primer objetivo era gestionar las quiebras fiscales, pero esto restringía la democracia, el receptor y la desnacionalización en las áreas sociales y de desarrollo redujo el alcance y la función del Estado. Además, dentro de los niveles del Estado con una economía próspera ilegal, se solvento la corrupción sistémica que alcanzo los niveles más altos de gobierno y administración. Así, el contexto estructural de la Administración Pública y las continuidades y discontinuidades históricas dieron lugar a la coexistencia de influencias extranjeras y nacionales. 

La ampliación de las expectativas sociales y la reducción de las capacidades de la economía, marcan a los mercados emergentes de América Latina y la reinserción en el orden económico mundial, que se caracteriza por la vulnerabilidad y un crecimiento débil e inestable. Los sistemas de América Latina basados en los Estados-nación son penetrados políticamente, con un control deficiente de los actores y eventos.

Los representantes de política exterior, militar y económica son esenciales para mantener el apoyo adecuado en los sistemas internos cuya legitimidad es débil. Tanto la desilusión pública con el gobierno y la falta de sentido de las democracias restringidas están en todas partes. Con ello, el Estado no mantiene la soberanía política y económica, ni proteger la vida y el bienestar de sus ciudadanos, ni salvaguardar los derechos democráticos, solo alienta la ideología neoliberal y la política de protección de intereses empresariales. La nueva gestión pública de la privatización es, la reducción, la desregulación, la localización y la externalización, en ausencia de un orden político fuerte y legítimo, con efectos desestabilizadores.

Esta cultura administrativa constituye una adaptación racional y funcional de rasgos conflictivos presentes en las organizaciones públicas. Pero la cultura administrativa de América Latina presenta importantes rasgos universalistas y orientados hacia los logros. El impulso de la eficiencia, la eficacia, la innovación tecnológica y la probidad de la mano de la gestión pública es un fenómeno generalizado en la teoría y el discurso. El componente principal de la cultura administrativa de América Latina se define por la persistencia de la adscripción y tráfico de influencias.

Las clases de los Estados de América Latina han sido, desde los orígenes, un funcionariado derivado de la posesión de títulos oficiales. En un orden social jerárquico, la clase media le confiere un grado de respetabilidad y reconocimiento. Así le da paso al formalismo y al particularismo, en donde el primero se convierte en un mecanismo para evitar la responsabilidad, y la otra transforma el papel del funcionario en uno de dispensar favores personales, así facilita las excepciones de las normas existentes.

La relación con las prácticas de carácter democrático y los gobiernos hace que los funcionarios asuman una actitud de arbitrariedad y desprecio por la opinión pública. Esta actitud, especialmente a los estratos más bajos, es un fenómeno generalizado no sólo en el gobierno, sino también en el sector privado. Los intentos de territorialización y localización no hacen que la administración sea más responsable, democrática y cercana a la gente. Por eso, el centralismo se manifiesta aún más en las relaciones Ejecutivo-Legislativo.

La forma de gobierno es de preponderancia presidencialista, donde el poder legislativo es un instrumento débil de controles y equilibrios, donde los valores, el comportamiento y las expectativas del administrador, tienden a reflejar una visión de lo público de las cosas, definido por los niveles de concentración del poder y las decisiones que fluyen hacia la parte superior. Por lo tanto, el sector público de América Latina es el resultado de un proceso continuo de inmersión, aculturación y socialización, cuyos conductores son estructurales.

Las reformas y otras innovaciones se originaron en el ámbito de la cooperación técnica internacional. Los diversos puntos de vista de la administración coexistían, pero no se fundían en una síntesis cultural. Los principales vehículos de la reproducción de la cultura administrativa son, sus niveles más básicos, que consisten en la familia, el sistema educativo, los grupos y la experiencia directa con el servicio público. También las diferencias de clase son muy importantes en América Latina, la identidad social es una función de la ascendencia, el barrio, la educación, gustos, sexo, etnia y el idioma.

La maquinaria administrativa del Estado no puede ser vista, solo como un instrumento que aplica políticas, también es un estandarte socio-político con una multiplicidad de funciones latentes relacionadas con el mantenimiento del orden sociopolítico. Lo más significativo dentro de esta organización es la presencia de numerosas agencias y actividades heredadas de la administración, donde se incluye la educación de masas, salud, seguridad, vivienda, crédito popular, remos de marketing y los monopolios comerciales, servicios públicos, medios de transporte y empresas industriales.

Esta transición, ha sido demasiado lenta en el afianzamiento institucional y simbólico de las empresas. El legalismo y el formalismo son términos casi sinónimos de la Administración Pública. En donde las entidades públicas son organizaciones formales que tienen su origen, en los instrumentos de la misión y forma, que están explícitamente previstas por la ley, y esto se vuelve el fuerte en las sociedades.

En América Latina la Administración Pública es formal, dentro de la convivencia de dos sistemas administrativos, uno central y otro descentralizado. El central está hecho de los ministerios, organismos y servicios. Mientras que el sector descentralizado, está constituido por el control semi-autónomo y organismos reguladores, que brindan servicios funcionalmente descentralizados, en empresas estatales. Los órganos desconcentrados son expuestos en la legislación que les concede en relación operativa, la independencia legal, presupuestaria y de personal de los organismos centrales, la independencia personal de los organismos centrales, que operan bajo las disposiciones privadas de la ley.

Esta descentralización funcional se ha ido reemplazado por la privatización, la desregulación y la reducción de personal, de esta manera, la institucionalización de las nuevas funciones horizontales, de los sistemas operativos es más convencional, respecto a la planificación presupuestaria, financiera y de gestión de personal, y de los controles legales y contables.

Las nuevas estructuras se ocupan de cuestiones emergentes, por ello, para cumplir los organismos de nivel presidencial se establecen esfuerzos bajo la rúbrica de la administración del desarrollo, que se utiliza como una definición más amplia del sector público. Además, los organismos centrales, tienen como objetivo la reforma que abarca a los gobiernos locales, al poder judicial y al proceso de privatización. Estas oficinas están también en el mandato de mejorar la capacidad administrativa y de construcción de capacidades de gestión en el gobierno.

La modernización del poder judicial, simplifico a los procedimientos y la transparencia al proceso judicial. Así que el cambio de administración en América Latina ha sido en su mayor parte con la presencia de actores externos, que desarrolló a las élites locales la modernización, la presencia de misiones y consultores internacionales del desarrollo de la administración, y la nueva gestión pública que fue un ajuste estructural a los programas.

La reforma administrativa desde el interior ha sido menos parciales y estas localizadas en reactivos de discontinuidades profundas. Una excepción más notable es el conjunto de la experiencia en la movilización autónoma. El denominador común de toda la reforma administrativa en América Latina, ya sea interna o externamente es inducir, su mercado a un carácter político. Así el marco de la política trabaja para la cooperación internacional siendo que es neoliberal. Los mercados, la planificación y la intervención del gobierno son fundamentales, aunque, esta política está supeditada a la aplicación del Estado fuerte.

El corolario administrativo ha sido el movimiento de la Administración Pública a la Gestión Pública. Por consecuente se redujo el personal del gobierno haciéndolo más responsable y transparente convertirlo en un mecanismo más eficiente para la prestación de servicios. El papel del Estado en virtud de este modelo es fundamentalmente subsidiario y detonan en las directrices principales que son proteger el funcionamiento del mercado y la propiedad privada.

Se produjo una redefinición de los roles del Estado en toda América Latina, manifestando una transición entre dos modelos. El keynesiano del Estado administrativo, cuya misión principal era el logro de un desarrollo natural, y el Estado receptor, cuya función se desplegaba en la gestión del ajuste estructural. Esto dio paso a un impulso para la mejora de las normas de modernización, nuevas inversiones y mejores redes. En este contexto la nueva gestión pública para América Latina, constituye una llamada a la reconstrucción de un paradigma administrativo.

El sistema administrativo de América Latina es peculiar respecto a su complejidad de realidades nacionales. Incluyendo características como la dependenciabde la perpetuación de las estructuras sociales rígidas y particulares, la vulnerabilidad económica, y la debilidad del crecimiento, la institucionalización, la marginación social y la polarización social. Todo esto lo ve reflejado en los altos niveles de ambigüedad e incertidumbre. Donde las transformaciones estructurales tienen lugar, sin embargo, la cultura administrativa y el comportamiento persiste, por consiguiente, la economía política de la reforma se ha caracterizado por una tendencia para el mantenimiento del statuquo nacional y regional.

Los sistemas administrativos en América Latina, exhiben atributos formales de la burocracia, las reformas afianzaron ciertas características. Sin embargo, la presencia de la legal-racional, no constituyen indicadores sustantivos, de respuesta, de la eficacia o de rendición de cuentas democrática. Por lo tanto, la formalidad del modelo jurídico-racional esconde la realidad de la burocracia, donde los procedimientos complejos y adornos técnicos están orientados a una mezcla disfuncional de la resolución de problemas.

Esto ha sido acompañado por la desregulación, la reducción del tamaño de la Administración Pública y una transferencia de muchas de las funciones públicas en las agencias privadas. Los sistemas administrativos son directamente afectados por las circunstancias y el desafío se deriva de un esfuerzo concertado a la modernización a lo largo de las líneas de las prescripciones de los gobiernos occidentales y los organismos internacionales.

Esta alteración no se tradujo en una mayor eficiencia sustancial, ni en la eficacia de hacer las cosas para el público, ni parece llevar a cabo una profunda transformación de las prácticas administrativas. Un problema fundamental en América Latina es la ausencia de la ciudadanía en el ámbito público, mientras que las demandas sociales en el sector público abordan a los problemas de montaje y ofrecen más servicios. Lo que sucede es un conjunto de frustraciones crecientes que son resultado de la incapacidad de los sistemas políticos y sus burocracias para solventar los problemas más básicos que enfrentan las personas en su vida cotidiana.

Las prácticas administrativas en América Latina se encuentran inmersas en una matriz cultural más amplia, que contiene los valores, comportamientos y la orientación hacia el entorno físico, económico, del sistema social. De esta forma la corrupción en América Latina no sólo es pública si no es sistémica. La extracción de recursos, el individualismo posesivo, las familias amorales, una conciencia cívica débil, una tendencia a imitar lo moderno, la configuración de una mentalidad conservadora, con un doble rasero ético, genera la falta de capacidad, para anticipar y hacer cambios de políticas estratégicas.

Las reformas administrativas que promueven la privatización, la reducción del papel del Estado, la desregulación, la reducción de personal, externalización y la descentralización formal, no abordan las cuestiones fundamentales de la desigualdad, y de la falta de democracia en las formas administrativas.

Cualquier reforma administrativa profunda implica cambios tanto estructurales como ideológicos, la reestructuración administrativa, la modernización, la necesidad de abordar en primer lugar directa o indirectamente, la naturaleza de la cultura administrativa y la cuestión de la democracia, o la falta de democracia en la región y la cultura administrativa es algo heterogéneo y dinámico. Esta encrucijada entre el liberalismo y la democracia se encuentra en el núcleo del problema de los gobiernos de toda América Latina.

Lectura recomendada 

Neff, Jorge. 2003. Public Administration and Public Sector Reform in Latin America. Guy Peters, Handbook of Public Administration. London: Sage.

viernes, 3 de abril de 2020

GERENCIA PÚBLICA, problemáticas y propuestas. (Estados Unidos y México) Lynn Lawrence.

Gerencia Pública México y Estados Unidos  

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Características de la Gestión Pública

Las condiciones que dieron inicio a las Reformas a la Gerencia Publica fueron, el cambio de la interdependencia del mundo económico después de las crisis, y las expectativas crecientes de los ciudadanos, después de la guerra fría, se vivieron grandes cambios que necesitaban una respuesta inmediata del gobierno, implementándose nuevos modelos económicos. Cambio la realidad económica y la realidad social y los ciudadanos se empezaron hacer del poder para exigir al gobierno que las políticas y la Administración Pública fuera de acuerdo con sus necesidades de la mano de una forma honesta y eficaz; se tenía voz y voto en las tomas de decisiones. 

La Gerencia pública tuvo problemas al no encontrar un equilibrio entre el capitalismo y la democracia, también con el roce constante que se tenía con el Estado, de esta manera su objetivo se va enfocando realmente de los resultados que pretenden obtener con las reformas de la Gerencia Publica, tanto en los presupuestos, como en los procesos, en donde confluyen distintos factores dentro de la mayor eficiencia en las tasas más altas de insumos, mayor efectividad, menos situaciones de inseguridad o insatisfacción e incremento en la capacidad o flexibilidad en el total del sistema administrativo. 

Pero, estos objetivos no se pueden cumplir, ya que, los ahorros no se consiguen como se esperan y pueden suceder varios conflictos de costos y no de reducción de costos. En los procesos al hacerlos ágiles se pueden beneficiar más a algunos sectores de la sociedad creando así una discriminación involuntaria, de esta manera, la eficacia y efectividad tienen una dificultad para medirse en cuestión de resultados y por lo tanto para exponerse como formas de control. La capacidad de los funcionarios pueden no ser verdad por eso para hacer un verdadero cambio se deben concentrar en la realidad y no propuestas basadas en un ideologismo. 

Estas reformas se basaron principalmente en un cambio total en la forma de gobierno sustituyendo su estructura central establecido por la cultura privada, encaminada por el comercio y el mercado, que termino por expirar principalmente por las constantes presiones de las organizaciones financieras y sobre todo por la exigencia de la sociedad para generar un mejor gobierno. Dentro de sus principales consignas estaba poner en marcha proyectos para mejorar las cuestiones administrativas y gerenciales, generando propuestas de reformas a la burocracia en términos de capacitación, restructuración en Administración Pública, elaboración de políticas y desarrollo de recursos humanos en un proceso redondeado que cubría cada aspecto administrativo. 

De la primer reforma se esperaba una mayor planeación de los presupuestos y la Administración Pública dirigidos principalmente a la obtención de resultados por la actividad gubernamental, logrando esto mediante la despreocupación por los insumos para la producción de bienes y servicios, planteando varios puntos de petición al Poder Ejecutivo sobre rendición de cuentas en base al desempeño no en base al cumplimiento de reglas, por lo cual era importante que la burocracia fuera profesionalizada y capaz de construir objetivos. 

Principalmente esta reforma se caracteriza por la desconfianza a la administración profesional y de las complejas maquinarias administrativas. Los resultados en la Administración Pública Estadounidense se presentan lentos y gradualmente. De esta forma las nuevas direcciones de la administración y políticas públicas están construidas en torno a una fuerza de trabajo leal, motivada y creativa. Pero mucho más importante son los cambios menos visibles y menos publicitados respecto al papel de la ley en las sociedades modernas y al papel de la ley administrativa en la Administración Pública. 

Los sistemas administrativos heredados resultaron lentos, inflexibles e insensibles a las cambiantes necesidades humanas y a las nuevas circunstancias. Desde una perspectiva internacional estos sistemas donde existían el estatismo, el centralismo burocrático, la planificación central y la administración científica o tecnocrática están condenadas a extinguirse por completo pues son modelos obsoletos. Por el otro lado, las tendencias están orientadas a el aparato del Estado benefactor, la idea de la burocracia de representación, la regulación del mando y el control. 

Por estas circunstancias se proclamaron cambios en el modelo básico del ejercicio de gobierno utilizado en Estados Unidos. Ellos sostienen que un creciente espíritu de innovación ya ha provocado que una gran mayoría esté convencida de que el viejo paradigma del ejercicio de gobierno, se cambie al paradigma burocrático. Los esfuerzos que realizan individualmente agencias y funcionarios públicos por adaptarse a las nuevas circunstancias se sumaron al cambio, en donde las reformas representan un cambio de paradigma. 

El nuevo paradigma ha recibido muchos nombres, como posburocrático y entre otros términos, gerencialismo, la nueva administración pública, administración pública basada en el mercado y gobierno empresarial. De esta manera la Reforma administrativa pone más atención en los resultados y dar un mayor valor a los recursos, a devolver la autoridad y aumentar la flexibilidad, a fortalecer la rendición de cuentas y el control, a orientarse al cliente y a los servicios, a robustecer la capacidad de desarrollar estrategias y políticas públicas, a introducir la competencia y otros elementos del mercado, así como cambiar el tipo de relaciones con otros niveles de gobierno. 

El papel del gobierno se encuentra bajo un intenso escrutinio y, en un gran número de lugares, produjeron demandas parlamentarias y públicas por el cambio. Si bien es menos visible y está menos documentado como resultado de esta falta de atención, el redescubrimiento del poder y la importancia de la ley pública para la rendición de cuentas democrática es, al fin, un movimiento más poderoso, resistente y originario. Además, tiene implicaciones de largo plazo para la Administración Pública, las cuales, son distintas a las de cualquier otro paradigma.

La burocracia pública ha sido el principal vehículo para dirigir los asuntos del Estado-nación moderno. Y las organizaciones burocráticas modernas que abarcan un gran número de funciones son la culminación de un largo proceso de centralización y acumulación de poder. En donde el Estado administrativo moderno en Estados Unidos se fundó en el principio de la separación de la política y la administración, una dicotomía que es la ideología que da forma a la Administración Pública Estadounidense, ya que parece asegurar ordenadamente la administración.

El caso de México se maneja desde la perspectiva del periodo revolucionario, en donde México ha sido una administración de Estado de partido dominante, en contraste con los países de influencia británica, francesa y japonesa. La burocracia ha resultado ser tanto la solución como el problema, pues es un aparato que proporciona estructura y continuidad a los Estados modernos al mismo tiempo, amenaza el control democrático y de partido. De esta manera, el poder burocrático comenzó a intensificarse en la década de los ochenta, que impulsó a la Administración Pública al descubrimiento de nuevos paradigmas.

Ante esta gama de posibilidades, el surgimiento de un paradigma posburocrático no comprende el meollo del asunto, ya que es difícil imaginar que se alcance un gobierno empresarial y gerencial sin transformar primero la naturaleza del Estado moderno y sus políticas. En realidad, el estudio de la transformación administrativa es el estudio de la transformación política. Pero no puede negarse que el desarrollo político y el desarrollo burocrático siguen estando relacionados, con el Estado Moderno.

En la mayoría de los países angloparlantes las decisiones administrativas están sujetas a una revisión judicial por abuso de discreción, que por lo general, se mide si los funcionarios han: 1) considerado algo que no debían haber considerado,2) dejado de considerar algo que debían haber considerado, 3) dado un peso inadecuado a algo que debían haber considerado, o 4) decidido sin pruebas suficientes.

El paradigma posburocrático presupone que los principios universales de administración y la premisa del Gemeinschaft son predominantes y ya están trascendiendo las tradiciones racionales/legal nacionales en muchos países del mundo. El tema importante es que la Administración Pública consiste en descubrir mejores enfoques para crear un orden racional/legal, y enfoques que aborden las insatisfacciones populares de maneras prácticas y contextualmente previsoras utilizando las herramientas estructurales.

El México contemporáneo es un sistema administrativo semicompetitivo de partido dominante, al igual que la India y Malasia. Se continúa diciendo que en México los cuerpos legislativo y judicial no funcionan de una manera que realmente pueda supervisar la supremacía del ejecutivo. Así los regímenes de este tipo que se encuentran centralizados en la presidencia y funcionan sobre la base del consenso dentro del partido dominante que, con el tiempo, tienden hacia una orientación de políticas públicas que acentúa el consenso pagando el precio del descaro y la firmeza.

El nuevo pensamiento representa un esfuerzo por restablecer el carácter público de la Administración Pública, y esto tiene importantes implicaciones. Sin embargo, Lynn aclara que el carácter público de la administración no equivale necesariamente a su carácter gubernamental, de esta forma el Estado puede cumplir sus funciones públicas no sólo por medio de las agencias gubernamentales, sino también mediante organizaciones privadas y sociales. Así, las recientes crisis gubernamentales han demostrado que, además de mejorar la calidad de los procesos de toma de decisiones públicas, es necesario someter las decisiones de Reformas administrativas desde una perspectiva internacional al control de la ley y a una forma de vida democrática. 

Lectura recomendada 

Lynn, Lawrence E. Jr. 2004. “Reforma a la gestión pública: tendencias y perspectivas”. Teoría administrativa del Estado. Textos Universitarios en Ciencias Sociales. México: Oxford University Press.

jueves, 12 de marzo de 2020

La Administración Pública y su sistema y mecanismos de atención. (Ira Sharkansky y Guy Peters)

Sistema Político y Administración Pública 

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Organización Política 

Sharkansky desarrollar la idea del sistema administrativo, explicando las diferentes fases y sus componentes, esta apreciación está desarrollada a partir de un análisis específico, partiendo del medio ambiente que “es el conjunto de personas que se benefician de la política, el mercado que se establece en los bienes y servicios que se deben usar para la ejecución de la política, los intereses de grupo y miembros del público y unidades gubernamentales que expresan apoyo u oposición de las políticas” y los insumos que “son las peticiones para una política de parte de la sociedad civil que llevan a cabo para manifestarse tras las acciones de los manifestantes”.

El segundo proceso de conversión son “las capacidades y las formas para la comprensión de los insumos, que se operan bajo rutinas, bajo normas y reacciones reactivas”, el tercero son productos que son la resolución de las demandas tanto internas como externas y el cuarto la retroalimentación que se da “entre los insumos y los resultados mediante el medio ambiente, en donde se concentran principalmente los monopolios para la intervención de los servicios, además de tener en cuenta el curioso factor que puede llegar a tener la participación del medio ambiente, que queda externo al proceso, además de las tensiones que puede sufrir el entorno del sistema."

Cada parte se complementa e interactúan entre sí, y a todo este conjunto se le llama sistema administrativo que es la parte en donde se realiza el trabajo de la administración en la resolución de los problemas sociales dentro de la llamada “caja negra”; Sharkanski se basa principalmente en el sistema administrativo Estadounidense pero toma en cuenta algunas comparaciones con sistemas de otros países para desarrollar la idea de los estudios comparativos, toma en cuenta un rasgo de gran importancia durante el sistema administrativo al contemplar las prioridades que debe tener el resultados basado en tres dilemas que resalta lo socialmente aceptable, lo políticamente viable y lo administrativamente factible construyendo un dilema conjunto.

Sharkanski desarrolla cada parte del funcionamiento del sistema, tomando en cuenta diferentes aspectos como lo son la toma de decisiones, de las cuales podemos encontrar dos formas que son la racionalidad y la rutina donde cada una tiene aspectos positivos y negativos para el funcionamiento de la Administración Pública, con esto da paso a la organización administrativa dentro de un encuentro importante al desarrollar la idea de la controversia política, que tiene una gran influencia para la composición administrativa, siendo esto parte fundamental de cómo se escogen a los trabajadores ya sea por la élite política o por una relación de amistad.

Sharkanski no deja a un lado la explicación de porqué es importante tomar en cuenta las actitudes de todos los involucrados en este sistema administrativo, ya que pueden intervenir en el funcionamiento de la burocracia pública, y parte fundamental de esta opinión se encuentra en las demandas ciudadanas las cuales desean recibir atención pero muchas veces solo dependen de las necesidades o las aficiones de los burócratas, además de competir con otras, esto tiene que ver con las relaciones entre los administradores y los funcionarios electos, quienes estos últimos desean el apoyo de los administradores.

Sharkanski plantea algunas cuestiones relativas a la naturaleza genérica de la administración o a las características distintivas de la Administración Pública, denotando las raíces principales de la Ciencia Política y su estrecha relación con la Administración Pública, tratando de reunir un análisis sobre la administración generando una metodología para generar procesos en busca de la aproximación de una comprensión más general y profunda del proceso político.

Sharkansky Incluye la información del público hacia las burocracias del gobierno, y las características personales de los administradores públicos sobre las interacciones entre los administradores públicos y los partidos políticos. Resalta también la participación de las ramas ejecutiva y legislativa del gobierno; y mantiene una constante observación sobre las interacciones entre los Administradores Públicos y los funcionarios del gobierno de diferentes unidades del sistema. Considerando un aspecto más amplio a los informes sobre el comportamiento de los administradores, en contextos no gubernamentales en los cuales identifica la toma de decisiones dentro de organizaciones administrativas.

Las características de estas funciones prevalecen tanto en las administraciones públicas como en las organizaciones administrativas privadas. En su mayor parte, el enfoque reposa en los atributos y las actividades de los administradores públicos. Hace hincapié en la contribución de la Administración Pública al establecimiento de normas públicas. Aunque hay ciertas características de la administración que se revelan comunes al campo de lo público y lo privado.

La estructura de sistemas aclara las funciones normativas de la Administración Pública y poner de relieve la importancia de la administración para otras características de la política. Por este motivo hay diversos rasgos que afectar al establecimiento de normas en las unidades administrativas, esto denota la importancia de las interacciones entre esas características y la influencia que tiene cada una de ellas sobre las funciones normativas del administrador.

La explicación de algunos de los conceptos del sistema se describe en los méritos De las medidas comparativas en el campo de la Administración Pública, que determina al proceso de conversión del sistema administrativo, que terminan por transformar un sistema en sus productos o servicios. Dando pauta para indagar en el proceso de toma de decisiones en las dependencias y entidades administrativas, estructuras y los lazos formales con otras ramas del gobierno, así como con el personal que opera en ellas.

De esta forma la diversidad de fuentes de insumos en las unidades administrativas aunado a la cultura política y sus predisposiciones para la Administración Pública y las demandas de los ciudadanos, y los recursos que emanan de las ramas ejecutiva y legislativa del propio gobierno se congregan como un primer conglomerado de principios del sistema administrativo.

Esto desprende la importancia de los servicios ejercidos que rinden las unidades administrativas para otros gobiernos y otros participantes activos, dentro de su respectivo medio ambiente. La separación es más una cuestión de formato y enfoque que una revolución profunda en el contenido. Los instrumentos para la Administración Pública, se consideran como componentes del sistema administrativo, a la administración de personal. Al tratar de la selección de administradores de nivel normativo y sus características socioeconómicas, sus capacidades y sus valores; se analizan varios otros temas adicionales que tratan de enfocarse en el concepto que tiene el público del servicio administrativo.

Estas relaciones entre administradores, legisladores y el ejecutivo en jefe se describen como los procesos de los gobiernos. De este modo la diferenciación de los presupuestos parece menos importantes por sí mismos que como ejemplos de las interacciones normativas entre los administradores y otras ramas del gobierno. La descripción de los papeleos y los plazos que deben satisfacer los funcionarios encargados de los presupuestos que tiene una forjada relación con la toma de decisiones reales del comportamiento normativo en las dependencias administrativas.

Sharkanski muestra un mecanismo de conversión, el cual tiene la intención de generar una lógica interna para tomar decisiones. También se concentra bajo rutinas y ajustes mutuos que son prácticas para tomar decisiones y lograr una traducción del problema para la operación de la burocracia en los ámbitos de la realidad y racionalidad, en donde la administración y el gobierno no interfieren, pero se encuentran presentes, teniendo también limites respecto a las capacidades de la transformación entre el producto ofrecido y los posibles resultados, teniendo así las bases sobre el problema de la transformación del entorno. 

Lecturas recomendadas

Peters, Guy.1981. The problem of bureaucratic government, The Jour nal of politics. No 1: Vol. 43; Cambridge University Press.

Sharkansky, Ira. 1971. "Administración Pública", México: Editores Asociados.