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viernes, 12 de junio de 2020

PARTICIPACIÓN CIUDADANA y Organización Vecinal (Raul Olmedo)

Participación Ciudadana en México

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Organización Vecinal

“La cultura vecinal es la toma de conciencia de cómo la organización de los vecinos genera poder vecinal para poder hacer lo que ni las instituciones del Estado ni las del mercado pueden hacer.”[1]

Es una realidad, actualmente vivimos en una sociedad en donde distintos paradigmas como lo son los avances tecnológicos, los sistemas económicos, las dinámicas de producción y consumo, los esquemas competitivos del mercado y la interacción de los actores productores y consumidores de bienes y servicios necesarios y artificiales, han reorientado y reconfigurado un nuevo estilo de vida en las sociedades, estos cambios en nuestro entorno han dirigido y colocado la vida en sociedad como un fenómeno que contrario a la convivencia, la participación, la retroalimentación de ideas, y en general a todo tipo de organización ciudadana, sea cada vez más difícil de generarse, debido a que nuestro contexto actual tiende a alejar a los individuos en sociedad obstaculizando la interacción social que permita la creatividad humana en comunidad, impulsando nuevas alternativas y formas de vida más dinámicas.

La Participación Ciudadana y Organización Vecinal plantean un esquema que se articula como una posibilidad de realizar y consolidar organizaciones vecinales o municipales que posibiliten las herramientas de consolidación organizativa, que a su vez, transforme en primera instancia su realidad local y que con su consolidación puedan permear dentro de panoramas mas amplios y generales de las sociedades modernas. 

Las sociedades, en este caso la mexicana, tiene un duro reto de revertir la polarización general de la sociedad, a una dinámica principalmente municipal que acumule experiencias y genere alternativas dentro de un enfoque participativo de las comunidades mediante la organización de estándares que les permitan generar incentivos y nuevas dinámicas de interacción, que los doten de capacidades de actuación para mejorar sus entonos, ya que, sus entornos están generados por las dinámicas de las instituciones públicas (que en muchas ocasiones son contraproductivas) y las instituciones privadas (que actúan por lo general hacia su beneficio y no hacia el bienestar general).

Bajo estas características se encuentras nuestras sociedades actuales, las cuales en muchos casos viven y conviven con este sistema en un ciclo de tolerancia impulsiva que va de la mano con esta dinámica, debido a la inoperancia de afianzar algún tipo de organización que les permita reivindicar un esquema social orientado a estrategias que se ajusten a sus capacidades en busca de una nueva forma de actuar que les posibilite una mejor calidad de vida; en este sentido la posibilidad de impulsar una cultura que rompa los esquemas actuales que fracturan y alejan a las sociedades, deben de surgir desde los sectores más básicos y simples, se debe impulsar un enfoque que se construya con lazos de organización que sean fuertes y que tengan una comunicación muy estrecha y en donde toda la comunidad tenga presencia, en busca de consensos más aprovechables.

En México la presencia e incentivos de replantear este esquema aparecen muy escasamente, y el principal problema es que parece que la cultura ciudadana ahora está enfocada a otros ámbitos que van más de la mano con el aspecto individual, hoy en día las personas no creen en la comunidad y se piensa más en repeler y alejarse de esta dinámica, que en convivir e interinar entre ciudadanos.

Lo anterior es una de las principales razones por las cuales surgen principalmente estas asociaciones y organizaciones vecinales, el principal problema del gobierno mexicano es que está totalmente centralizado a áreas específicas dejando de lado a muchas comunidades, que debido a esta situación se ven totalmente inposibilitadas de generar  un diálogo directo con los gobiernos. 

Por lo tanto, la crisis del Estado recae en la inoperancia de los mecanismos de comunicación e integración por lo cual las demandas primordiales de sectores marginados, se ven concluidas bajo sus propios medios, con la intención de cubrir estas necesidades básicas que las instituciones gubernamentales son incapaces de proporcionar.

Es importante identificar que las organizaciones vecinales son representaciones de poder a un nivel mínimo o mejor entendidas a un nivel local, por lo que los efectos que estas puedan tener solo incuben a un número reducido de participantes, en este sentido para consolidar una organización municipal se requiere un esfuerzo que a su vez involucra a mas actores coordinados en un contexto no solo barrial o rural sino más amplio en torno al ámbito gubernamental y administrativo, “la organización de los vecinos se convierte en una necesidad para suplir la creciente incapacidad del gobierno en el suministro de los servicios públicos y de la seguridad en sus diferentes expresiones. Sin embargo el propio gobierno y sus tres poderes no han creado las condiciones para propiciar la organización vecinal en la medida en que la nación lo requiere”.[2]

La consolidación de estos esquemas de organización vecinal casi siempre surge como una reacción de inconformidad ante un Estado débil con instituciones ineficientes y con gobernadores que no logran cubrir las necesidades, teniendo un gobierno ineficiente e ineficaz, principalmente de las comunidades más marginadas o no urbanizadas como lo son las asociaciones de indígenas o de campesinos, pero lo importante de este esquema es que este surgimiento participativo tiene que involucrarse no solo entre la comunidad, sino también debe interactuar con las autoridades en la medida de las posibilidades y de los mecanismos e incentivos que se generen de acuerdo a sus intenciones y alcances propositivos que se proyecten en una posible organización municipal que posibilite una participación ciudadana más amplia, con más poder y con mejores perspectivas de alcance e impacto.

Ahora en la actualidad ya es más común aceptar que los gobiernos centrales de los países en desarrollo aun y con las mejores intenciones, y en condiciones de relativa estabilidad, no pueden proporcionar todos los servicios necesarios que demandan las sociedades. Las limitaciones financieras, la falta de recursos materiales y humanos, los medios de comunicación coaccionados e inadecuados, entre otras cosas, se opone a la expansión de brindar servicios de calidad. Se reconoce que para que el desarrollo humano sea algo viable, las familias, las comunidades, las organizaciones no gubernamentales, las empresas, el sector privado, y hasta las propias personas desfavorecidas, deben asumir un papel más activo contribuyendo a generar las posibilidades de formación y desarrollo social.

En el caso mexicano esta situación se acentúa muy visible, los esfuerzos por emprender un esquema tan propositivo como este aún están lejos, pero las acciones puestas en marcha ya han tenido algunos resultados positivos, lo que en algún momento pareciera una utopía ahora se convierte en una posibilidad prometedora entre los pueblos, barrios y comunidades más marginadas y con mayor afectación ante nuestro contexto de crecimiento exacerbado, con instituciones contraproductivas y de una dinámica del mercado enfocada en la producción y el consumo de bienes y servicios ficticios que poco a poco están acabando y afectando todos los recursos naturales.

Ahora más que nunca en México “necesitamos pasar de un municipio administrador a un municipio organizado de la sociedad y promotor del desarrollo integral, que sea capaz de desencadenar procesos de desarrollo endógeno, a partir de las propias fuerzas de la comunidad. Necesitamos con urgencia una revolución de la mentalidad que revalore las fuerzas propias de la sociedad mexicana, que amplié la conciencia del periodo histórico que nos ha tocado vivir y del papel que debemos desempeñar, y que genera la voluntad para hacer lo que tenemos que hacer.”[3]    

Bibliografía

[1] Olmedo, Raúl. Participación Ciudadana y Organización Vecinal. México. Edit. UNAM, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, 2007. Pág. 13

[2] Olmedo, Raúl. Op. Cit.  Pág. 26

[3] Ibídem. Pág. 222


domingo, 19 de abril de 2020

EL SISTEMA BUROCRÁTICO durante el régimen del partido único en México (PRI).

La Burocracia en México

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Partido Revolucionario Institucional

Resulta emocionante redescubrir un gran paradigma que suele tener múltiples interpretaciones y distintos puntos de vista, en un esquema minuciosamente configurado por cientos de caracteres que lo han integrado en su transformación contemporánea e histórica en relación al funcionamiento de la Administración Pública y el Sistema Político. Para ello es importante que se entiendan las características, de la burocracia en nuestras instituciones, que si bien son distintivas desde la visión de cada sistema político, en su estudio es posible construir una forma de aproximación a su estructura y organización.

Esta idea integral sobre el estudio de la Administración Pública, se vislumbra desde sus dimensiones operativas, las cuales pueden ser entendidas a raíz del desarrollo de nuestra sociedad. En ese sentido, la Administración Pública no es un espacio, ni un objeto, porque si bien se encuentra conformado por individuos, organizaciones e instituciones, este puede ponderarse por sus acciones desde los marcos operativos y normativos que lo regulan, haciéndose un fenómeno social complejo cuyas raíces se dimensionan a la par del Estado.

Este instrumento del ejercicio del poder político tiene en su estructura el sujeto de una doble significación (desde el gobierno y desde la sociedad). Algo que nos demanda a distinguir su funcionamiento, como organización y dentro de sus formas de relación con la sociedad (desde gobierno, sociedad e instituciones). El funcionamiento de la Administración Pública en los Gobiernos se relaciona con sus capacidades de respuesta frente a múltiples demandas de distintas organizaciones formales e informales.

Esto resulta ser un elemento ajeno a su determinación y forma parte de las transformaciones del entorno político, y de organización social. Así, el estudio de la Administración Pública requiere de un doble esfuerzo para conocer los rudimentos de su dinámica operacional, lo cual se configura en el sustento del marco institucional, que pondera su funcionamiento a la construcción burocrática dentro del cimiento institucional.

Análisis de los conceptos

En primer lugar la Administración Pública puede o debe observarse como “la que tiene la gestión de los asuntos comunes respecto a las persona, de los bienes y de las acciones del ciudadano como miembro del Estado, y de su persona sus bienes y sus acciones como incumbiendo al orden publico.”[1] Desde esta  perspectiva se busca trascender su sentido empírico y funcional para tratar de entender los alcances de su acción, de las interpretaciones de sus resultados, de las consideraciones sobre su impacto, de la búsqueda por transformarse y de la dirección de su organización. Por lo que requiere de habilidades y de capacidades de análisis que busquen distinguir a quien sólo ejerce la burocracia, de quien busca comprender su funcionamiento desde su estudio.

El rol de la Administración Pública en el ejercicio del Gobierno y el papel que responde desde la perspectiva del poder político en el Estado, es algo sumamente importante observándolo como un fenómeno que en sus raíces se encuentran a la par de las instituciones y organizaciones políticas de la sociedad, que también lo conducen a formas de organización que lo limitan, dimensionan y transforman, ideándose así, una prospectiva que se orienta a una construcción, donde actores como el Estado, las instituciones y la sociedad civil se ven asociadas en un marco constructivo, de la cual, surge el diseño institucional, que determinan o influyen directamente en la dinámica gubernativa.

La Burocracia como modelo de dominación y forma de organización en el partido único.

En un primer momento hay que puntualizar que la creación del PNR constituyo un hito importante para la concretización de la vida política en México ya que la principal función del Partido Nacional Revolucionario consistiría en organizar y llevar a cabo las elecciones, tarea que antes estaba encomendada a la Secretaría de Gobernación; y es precisamente por esta encomienda que la creación de este partido político lo caracteriza como una institución de las más jóvenes después de la etapa revolucionaria, está institución fue el principal patrimonio de esta sociedad posrevolucionaria. De este modo la institución se convirtió en el principal determinante del tipo de organizaciones e interacciones permitidas a la libertad del individuo en la sociedad.

En éste caso las organizaciones quedaron conceptualmente distantes de las instituciones, de tal forma que las organizaciones representaban el aspecto específico de un fenómeno más general, como lo fue el caso de esta institución. En concreto esta institución fue creada como “una limitación ideada por el hombre que dio forma a la interacción humana y estructuro incentivos en el intercambio, político, social o económico”[2], y “además esta institución definió y limito el conjunto de elecciones de los individuos[3].  Aunado a esto los costos de funcionamiento de la institución incluyeron no sólo al marco institucional sino también a las organizaciones que surgieron como consecuencia de él, dejando a “las instituciones como las reglas del juego, y las organizaciones como los equipos”.[4]

Ahora bien retomando el surgimiento del PNR en un principio su creación se vio orientada a reducir la incertidumbre durante las elecciones presidenciales “evitando” de cierta forma un fraude electoral la cual no dejo de modificarse teniendo una constante evolución, (PRM, PRI) alterando el marco de referencia para las elecciones; basándonos en esto último es preciso puntualizar que esta evolución se debe precisamente a una interacción entre instituciones y organizaciones, en donde las organizaciones, surgieron en función de los incentivos que generaban las instituciones, así las organizaciones actuaron para modificar las instituciones en función de sus intereses (con el surgimiento de grupos especifico de obreros, campesinos y clases medias además de partidos políticos de oposición y la misma burocracia). 

Bajo esta estructuración las visiones ideológicas favorecieron el cambio institucional de tal forma que el cambio institucional se fundamento en la influencia de la ideología de los políticos y es bajo esta misma línea en la cual la Burocracia tomo un rol importante en el juego estratégico del sistema político mexicano, ya que la burocracia se presento como un punto firme y contundente en la elaboración y construcción de las dimensiones de la Administración Pública; de esta manera la burocracia involucrada en un Estado está también instaurada en instituciones, organizaciones y poderes políticos, lo que a la par termina ejerciendo un marco institucional, que contiene un poder infraestructural lo que lo lleva a una organización burocratizada que se desempeña en una organización mediante formas de dominación en un dilema dual de gobernantes y gobernados.

Así la Burocracia actúo como una forma de organización la cual era referente central para entender la estructura y operación de los sistemas administrativos. Lo que nos lleva, a observar dimensiones más específicas sobre la burocracia, las organizaciones y su ejercicio en el gobierno. De tal forma que la contemplación de la idea de organización burocrática dentro del PNR está enfocada desde una perspectiva funcional y de sistemas que le permitieron reconocer directrices básicas de su funcionamiento como las implicaciones administrativas de la toma de decisiones y los límites intrínsecos de su accionar. Estas condiciones mostraron un acercamiento a la dimensión de los problemas y de las distintas formas de respuesta.

Así este contacto entre el Estado y la sociedad trajo consigo consecuencias importantes para el gobierno burocrático del PNR, entre las que destacan la aplicación de las leyes por medio de la Administración Pública, que da un significado directo para los ciudadanos, e impacta en los niveles de interacción cara a cara entre la figura del gobierno y los ciudadanos, de esta forma la burocracia tomo importancia sobre todo en la creación de una imagen de gobierno en la mente popular, lo que permitió que “los ciudadanos reportaran que la mayoría de sus interacciones con el gobierno fueran positivas.”[5]

De esta manera la Administración y el Estado convergen dentro de un instrumento de dominación que es exclusiva de a las clases dominantes, la cual se dividen según Max Weber en tres tipos que son la carismática (despersonalizado), la tradicional (descentralizado) y la legal (conocimiento profesional), con “la posibilidad de imponer la voluntad dentro de una relación social, aun contra toda resistencia y cualquiera sea el fundamento de esa probabilidad[6], tendiendo así la relación entre el gobernante (quien cree tener derecho) (PRN) y el gobernador (quien cree tener obligación) (ciudadanos).

Siguiendo la misma línea de argumentación durante la etapa del PNR y sus siguientes transformaciones PRM y parte del PRI las conceptualizaciones de la burocracia de Weber se concretaron mediante un alto grado de especialización, una estructura jerárquica de autoridad, con áreas de competencia y responsabilidad bien delimitadas, y un reclutamiento del personal basado en el conocimiento técnico y alianzas de amistad; por lo que se fundamento dentro del ejercicio del control y la razón.

De este modo “no solo la Administración Pública se burocratizo, sino que gradualmente también lo hicieron todas las instituciones sociales que se iban creando”.[7] Esta transición dio paso a que las instituciones fueran cada vez más reguladas por reglas racionales e impersonales dirigidas solo a conseguir una máxima de eficiencia. Por lo que la jerarquía se convirtió en una escala de medición de la burocratización en las organizaciones desde el nacimiento del PNR hasta el cambio institucional con el PRI.

Agotamiento del modelo burocrático en el partido único

El modelo burocrático como modelo impositivo y autoritario tuvo una aceptación “obligada” dentro del contexto mexicano ya que, el solo hecho de la contextualización posrevolucionaria no dejaba un amplio margen de opciones pero fue por esta misma razón que desde su inicio también se veía implícito un debilitamiento a futuro y eso fue lo que sucedió; partiendo de que la Administración Pública es una explicación del interés colectivo y su legitimidad depende de cierto grado de su capacidad para desempeñar un papel en la consecución de los intereses. De este modo, el papel de la Administración Pública estaba bajo un constante ataque lo que creó desconfían de la participación de los burócratas durante el gobierno priista tendiendo que encontrar nuevas válvulas de escape.

La burocracia se empiezo a derivar y a regir  por leyes sobre la Administración Pública y su forma de organización teniendo en concepción al sistema político y al sistema administrativo, en donde la burocracia apareció como el seguimiento para solucionar demandas de la sociedad aunado a esto conceptos como la legalidad, la racionalidad, la autoridad, la especialización, la eficiencia y eficacia empezaron a tener un sentido retorico que recayó en una nueva conceptualización de la burocracia.

De este modo, una organización sumamente compleja  (burocratizada) empezaba a producir fricciones y, como consecuencia, también un cierto grado de ineficiencia, ya que por un lado, “la burocracia empezaba a verse como un Leviatán, una organización monolítica sin restricciones de los controles políticos y balances, y que poseen un apetito insaciable por el poder, también se empezó a ver como un bufón de la corte, una floja colección de los organismos que carecía de ideas, de coordinación y de sentido común.”[8]

Así, la debilidad de lo político en las instituciones del gobierno y en los gobiernos democráticos encabezo una la pendiente resbaladiza de sobrecarga y de crisis en el sistema político. De esa forma, los problemas del Gobierno fueron indicativos de un rechazo más general aunado a una gran organización en la sociedad. De tal magnitud que la burocracia se empezó a ver como la falta de dirección dentro de la política, ya que se impedía la aplicación de políticas por lo que el gobierno se paralizaba y era ineficaz.

Otro punto que empezó a tomar efervescencia fue la falta de liderazgo que supuestamente se asedia tradicional en instituciones de gobierno, en donde los líderes tenían la gestión de los gobiernos, pero con la carga burocrática no era posible proporcionar la orientación necesaria. Esté era un aspecto muy importante ya que “la calidad del gobierno depende de la calidad de las instituciones y del diseño constitucional, pero también de la calidad del liderazgo, de lo acertado de las creencias de la población acerca de la naturaleza del mundo en el que viven y de la existencia de preferencias por una sociedad que sea justa para la minoría como lo es para la mayoría”.[9]

Otras deficiencias se empezaron a encontrar en la elaboración del presupuesto y en la elaboración de la agenda gubernamental, que se reflejaban en la insuficiente información para controlar la orientación e impacto en la política de gasto y de las políticas públicas; y la concentración de la negociación presupuestaria en la adquisición de insumos por la falta de relación entre el contenido programático y el ejercicio del gasto y el ejercicio político, lo cual no permitía identificar resultados de programas y la evaluación del cumplimiento de las normas y de asuntos competentes para la agenda gubernamental. (No había una administración conjunta), (“No había gestión por redes”).

De esta manera solo se acarreaba confusión y del mismo modo todas las reglas, dirigidas a impedir cualquier acción arbitraria, que imponían un control y disciplina eran rigurosas. Por lo que el incremento de la burocracia, durante décadas dentro de nuestro sistema político fue un reflejo de disminución de la libertad individual. Así como un reflejo de ineficiencia.

Hacia nuevas alternativas; modelos post-burocráticos 

En las más recientes décadas partir de la implementación del neoliberalismo el sistema político mexicano aun comandado por el PRI experimento grandes cambios que lo incitaron a cambiar el diseño institucional hacia un nuevo orden y consigo se modifico en cierta medida el fortalecimiento de la legitimidad de las instituciones del sector público dando cabida a distintos cambios en la Administración Pública. Mediante reformas del sector público, se empezaron a adoptar papeles en donde el administrador público pasaba a ser gerente, alterando consigo los incentivos de carrera de los altos directivos públicos dando un nuevo giro en la naturaleza de sus cambios.

Así la Administración Pública comenzó a comunicar las decisiones políticas a la sociedad, para que los ciudadanos tuvieran una entrada más directa en la nueva burocracia pública. Dentro del campo de la gestión política, podemos visualizar reformas a la Administración Pública las cuales se iniciaron bajo el discurso de generar un gobierno cada vez más eficiente, efectivo y de calidad orientado hacia el ciudadano-cliente entrando en una fase de intensa recomposición. Bajo un marco metodológico y un diagnóstico claro de un proceso, que se adecuara a la capacidad del Estado y de los gobiernos para un posible mantenimiento mínimo de gobernabilidad, que se generara bajo una propuesta de reforma, por un gobierno modesto pero capaz de enfrentar y dirigir con éxito a los problemas públicos.

En pocas palabras se seguían dinámicas de gobernanza la cual se sustenta en la teoría de que “mayor participación ciudadana traerá consigo mayor calidad en la tarea de gobernar”.[10] Esta reconfiguración también orientaba a generar gobiernos que sustentaran su actuación en términos de resultados y de impactos reales observados, con la finalidad de transformar mecanismos de acción.

Esta convicción estaba dirigida a que los gobiernos actuaran por la obtención de resultados y no sólo en el control de recursos y gastos. Así la transformación del proceso presupuestal, se oriento al control de los gastos y a la búsqueda sistemática de resultados específicos, por lo que bajo el paradigma de los incentivos y lógicas hacían de los agentes públicos, gerentes. Otro punto sólido es la definición conceptual, sobre la base legal e institucional, en donde muchas de las limitaciones que se observaban en el sistema burocrático se ven reducidas. De esta forma se dirige a un presupuesto de resultados, con reglas de interacción claras que generaban mecanismos con los cuales las agencias gubernamentales iban adquiriendo autonomía de gestión sin perder congruencia y control sobre el aparato gubernamental.

Por lo que esta autonomía incremento la posibilidad a que los problemas sociales actuaran de manera informada y comprometida en su solución, de esta forma podemos decir que esta transformación implica cambios en el sistema de administración, el empleo de la planeación estratégica, y la implantación en todas las dependencias y entidades de la Administración Pública de una Nueva Estructura y de un Sistema de Evaluación a través de indicadores.

La mejora en la eficiencia, en los mecanismos de medición y evaluación del desempeño del sector público, transformaron a la Administración Pública en una organización eficaz, eficiente y con una arraigada cultura de servicio integrando un mecanismo guiado por redes. En términos generales la modernización administrativa comprende dos grandes apartados: el primero incluye una reforma legal y normativa y el segundo comprende una reingeniería organizacional para elevar la calidad de los bienes y servicios.

De esta manera, se crear un sistema de planeación y programación del presupuesto de políticas, haciéndose más ágil, transparente, flexible, asertivo y útil, permitiendo al sector público elevar el valor, así como transformar el sistema presupuestario para que se convierta en una herramienta orientada a los resultados.

De esta forma los objetivos de la gestión pública son fortalecer un cambio en la gestión gubernamental encaminado a la obtención de resultados y a la satisfacción de los usuarios, así como analizar el desempeño de las dependencias y entidades, sobre el cumplimiento de sus objetivos. De esta forma, se otorga elementos de apoyo, para promover la credibilidad del Gobierno, mejorar la asignación de recursos, incorporar nuevas herramientas tecnológicas e identificar programas que requieran estudios para justificar su existencia. (Eliminación del monstruo burocrático) Así, este sistema supone una integración de distintos componentes, como auditorías al sistema, encuestas a la población, incorporación de tecnologías de información, convenios de desempeño y construcción de indicadores.

Agregado a esto los valores buscan inducir en el comportamiento de los actores gubernamentales los paramentos de la eficiencia, calidad, innovación, cuidado de los costos y resultados; también se generan mecanismos legales o institucionales para que los valores se conviertan en comportamientos normales; y generar parámetros de las “reglas del juego” para evitar la falta de congruencia o de control mínimo sobre los recursos públicos. De alguna manera es fundamental ver la complejidad de la función en autonomía y de las organizaciones gubernamentales con el fin de que puedan comprometerse a obtener resultados.

De esta manera, el marco legal, el marco normativo y el marco institucional buscan que los espacios organizativos permitan dos cosas: dirigir a resultados a las agencias gubernamentales y otorgarles nuevos marcos de relación con las agencias controladoras (redes organizativas). A partir de un proceso que busque que los organismos gubernamentales vayan tomando un papel más autónomo, conforme los resultados. Así las reformas a las organizaciones gubernamentales son muy claras en el incremento de la eficiencia que viene ligado a un incremento en la flexibilidad, en el manejo de la organización, abriendo para los funcionarios públicos mayores márgenes de acción e incentivos a la innovación, encontrando mejores caminos para resolver los problemas públicos o de satisfacer las demandas de la sociedad.

Conclusión

Las reformas presupuestales dirigidas a resultados requieren de transformar el marco institucional y político en el que se mueven, para construir estrategias de choque que buscan romper las inercias burocráticas. Debido a esto la reforma es un proceso de constante negociación, no sólo de instrumentos, sino también de valores, de la misma manera no hay entonces una seguridad de que por sí mismos los instrumentos y los valores de la reforma se mantengan incuestionados. Así que la contradicción entre organismos gubernamentales autónomos y la congruencia valorativa o la rendición de cuentas es una de las principales paradojas de las reformas.

Tanto la gestión pública como la gobernanza son los dos elementos que nos permiten tocar temas de gran relevancia para el campo de estudio de la Administración Pública, permitiéndonos reflexionar sobre la construcción de lo público organizacional, que a su vez nos conduce a pensar en la ética pública y los valores de la acción política del gobierno, sobre el institucionalismo y así como lo político y lo práctico de la gestión pública como articulador de reformas administrativas; hilado de su importancia pendiente con la democracia como eje toral de la administración frente a la problemática de la burocratización para finalmente señalarnos los acuerdos internacionales sobre la gobernanza que las sociedades contemporáneas buscamos para dirigirnos hacia una forma de gobernarnos en la que sólo se conciba esta acción desde la consideración de la política como acción conjunta de los individuos en sociedad.


Bibliografía

[1] C. J., Bonnin citado por: Guerrero, Omar, “La administración pública a través de las ciencias sociales”, México, Fondo de Cultura Económica, 2010, p. 297.
[2] North, Douglass C., “Instituciones, cambio institucional y desempeño económico”, México, Fondo de Cultura Económica, 1993, p. 13
[3] North, Douglass C., Op. Cit., nota 2, p. 14
[4] Ibidem, p. 15
[5] Mouzlis, Nicos. “Organización y burocracia: Un análisis de las teorías Modernas sobre organizaciones sociales”. Barcelona: Península, 1991, p. 37
[6] Weber, Max. “Economía y sociedad”.  Fondo de cultura económica, México, 2005, p. 43
[7] Muños Patraca, Víctor Manuel, “acenso y caída del partido hegemónico: partido revolucionario institucional 1946-2000”, siglo XXI, México, 2006, p. 46
[8] Mouzlis, Nicos., Op. Cit., nota 5, p. 50
[9] Levi, Margaret, “Por qué necesitamos una nueva teoría del gobierno”, Revista Española de Ciencia Política, núm. 14, México, 2006, p. 12
[10] Peters, B. Guy, “Gobernanza y burocracia pública: ¿nuevas formas de democracia o nuevas formas de control?”, Foro Internacional, 182, vol. XLV, núm. 4. 2005, p. 586


jueves, 19 de marzo de 2020

ESTRUCTURAS BUROCRÁTICAS. Funcionamiento y operación (Morten Egenberg)

Funcionamiento Burocrático

organización-burocrática
Burocracia Organizacional

El análisis de Egenberg se enfoca en la relación entre la estructura burocrática y el comportamiento de decisión dentro de un aparato de gobierno, en el cual, el sistema organizacional y estructural de una burocracia gubernamental interviene en el proceso de la política para dar forma a sus productos. El tema de la coordinación, la toma de decisiones y la ejecución en sus respectivas agencias gubernamentales concierne a la dicotomía que desarrolla Herbert Simón en su análisis del comportamiento Administrativo.

Este análisis se basa en gran medida en la noción de racionalidad limitada, que determina límites estrictos a las competencias cognitivas de la mente y capacidades ejecutorias de los miembros integradores. De esta forma, Egenberg denota que la información que se obtiene del medio ambiente puede ser utilizada por los individuos, pero sólo en una faceta en cuestión. 

Por un lado, los políticos basan sus decisiones en condiciones muy simplificadas del mundo. Una organización desde un cierto punto de vista pone de relieve el papel de una decisión en el contexto de la organización fabricante, prestando atención a la estructura de una organización, tanto en el lugar como en el grado de institucionalización. De esta manera las organizaciones e instituciones pueden afectar a las estrategias de los actores individuales.

Sin embargo, los intereses y objetivos, son moldeados por las organizaciones como por las instituciones, que son capaces de dotar a los actores individuales con objetivos e intereses propios, dado que la preferencia y la formación de la identidad son aspectos vitales de la política, por lo que, el estudio de la política y la administración no puede depender de como se abordan y de no adaptarse a estos fenómenos sociales. De esta manera, la perspectiva organizacional de una estructura organizativa se identifica como una estructura normativa compuesta por reglas y roles que determinan, lo que se espera que se haga y como debe de hacerse.

La estructura orienta los términos generales, los intereses y objetivos que se van a llevar a cabo, así como las consideraciones y alternativas. Estos criterios de relevancia son incorporados en las expectativas de rol orientados a los procesos de búsqueda de información. Por lo tanto, las estructuras normativas forjan redes de información para el desarrollo de órdenes, de alternativas y aprendizaje. Así, la estructura nunca podría ser neutral, siempre representa una movilización característica en la preparación de la acción, entonces se puede entender como una obligación moral. 

Las organizaciones son identificadas como sistemas de incentivos que forman miembros en niveles inferiores de su potencial, lo que induce a adoptar de forma autónoma las expectativas de conducta y códigos de conducta. Los administradores pueden aplicar premios y castigos con el fin de lograr la obediencia. El control social debe hacer conductas desviadas, ya que, estos mecanismos no implican que los miembros de la organización renuncien a sus intereses privados a partir del momento al que entran en una organización, sin embargo, Incluso los mecanismos fallan y los participantes no podrían defender y poner en práctica sus verdaderos intereses de una manera significativa y coherente en la mayoría de las áreas temáticas. 

Egenberg habla de la especialización horizontal, y expresa la forma en diferentes temas y áreas política en forma jerárquica. Sin embargo, en una jerarquía, la separación de los problemas en los niveles inferiores significa que está debe concentrarme en una coordinación y responsabilidad que se mueva hacia arriba. Las organizaciones basadas en un principio de finalidad, fomentan horizontes sectoriales entre los tomadores de decisiones y la política en todas las unidades y sectores.

Esta estructura expresar si la coordinación es jerárquica o colegiada. En el caso de la coordinación Colegiada esta va dirigida a las decisiones que llegar través de discusiones, negociación o votación. De esta manera se da paso a la demografía que se refiere a la composición de los atributos básicos tales como la edad, el sexo, la etnia, la educación y la antigüedad. Estos factores tienen un impacto en la decisión de comportamiento, las cuales se reflejan como una variedad de experiencias de socialización. 

La socialización por lo general significa valores, normas y las expectativas del rol. Una organización socializada se identifica fuertemente con una organización en particular, y se supone que defiende sus intereses en el sentido de que estos intereses se da por sentados y legitimados. Otro punto importante es sobre las características de ubicación y el espacio físico donde segrega personas y conceptos asociados, el papel de los roles organizacionales y las identidades.

La distancia física entre el gobierno y los espacios físicos de trabajo, afectan a los patrones de contacto y la coordinación de la conducta organizacional, al igual que a la organización estructural, la cual crea límites en las que se centran las decisiones, la atención y ayuda frente a una realidad. De aquí que Egenberg denote que “todas las instituciones son organizaciones, pero no todas las organizaciones son instituciones.” La institucionalización es una dimensión de organizaciones que añade características importantes, esto significa que, están creciendo organizaciones cada vez más complejas respecto a sus normas y prácticas.

Para las personas que participar directamente en una organización puede adquirir un valor institucional, sin embargo, en los ojos de la comunidad en general la organización puede ser prescindible sin ningún valor extra hacia su persona. A su vez, en una organización, no siempre se tiene que depender de mecanismos externos de control de premios y castigos.

Por su lado, las instituciones tienen posibilidades de reformas y reorganización, de esta forma, las instituciones son más complejas que las organizaciones, y cambia la estructura organizativa de una institución. Por otro lado, la política hacer frente a los aspectos de la administración en su aparato, su estructura, el personal, composición, estructura física y la ubicación, lo cual es la capacidad de formulación de políticas administrativas. 

Para Egenberg lo importante es entender la relación entre la estructura organizacional y el comportamiento real de la decisión de los funcionarios. La centralización en el comportamiento y en las descripciones estructurales, deja fuera varios factores que influyen en el proceso conjuntivo de la organización administrativa. El comportamiento, las consecuencias políticas, las dimensiones de la estructura organizativa, la especialización horizontal y vertical con el factor colegial son suficientemente definibles teóricamente, así como operacionalmente, y al mismo tiempo, son suficientemente abstractas para permitir que las observaciones empíricas sean transferidas al punto de ser cuasi-naturales. 

Lectura Recomendada 

Egenberg, Morten. 2003. “How organizational structure matters: an organizational perspective”, en Guy Peters, Handbook of Public Administration.

lunes, 9 de marzo de 2020

Comprensión y Problemáticas de las Burocracias Gubernamentales. (Guy Peters)

Burocracias Gubernamentales

que-significa-burocracia
Comportamiento Organizacional

Peters se percata de varias situaciones sobre las burocracias gubernamentales, resalta a la burocracia y a la administración como casos cada vez más importantes en la estructuración de las nuevas fórmulas políticas, la burocracia es vislumbrada con mayor importancia en la formulación de políticas. Los procesos de la burocracia son entendidos como medios de salvación de un mal político y a su vez también son un reflejo de la insuficiencia de la burocracia en la toma de decisiones en el gobierno.

La imprecisión conceptual de la burocracia está presente tanto a nivel académico como en la práctica gubernamental ya que no hay un enfoque tan conciso que permita analizar la burocracia de manera general. El panorama de este estudio gira alrededor de que el tema de la burocracia tiene distintas concepciones que han sido utilizadas de manera aleatoria o enfocadas bajo un estudio individual esbozando características distintivas.

Por un lado, “la burocracia ha sido visto como un Leviatán, una institución monolítica sin restricciones de los controles políticos y balances, y que poseen un apetito insaciable por el poder” y, por otro lado, “la burocracia también es vista como un bufón de la corte, una floja colección de los organismos que carecen de ideas, de coordinación y de sentido común.” Igualmente, existe una distinción entre hablar de la burocracia como una entidad cosificada y estructurada como un conjunto unificado de instituciones y de valores tradicionales. 

Llego un punto en el que hablar de la burocracia, simplemente era referirse a los organismos administrativos que hacen la mayoría de la administración para el ejecutivo político. La burocracia pública tuvo un papel dominante sobre la influencia en la formulación de políticas. De este modo la Burocracia en la concepción del gobierno moderno tiene en sus principales características, un entramado de burocracias y burócratas que utilizan un análisis económico de la elección pública para los políticos.

Pero el principal supuesto del burócrata se sustenta en el interés de maximizar a través de la ejecución, estos supuestos básicos nos dan cierta visión de la importancia administrativa respecto a los supuestos adicionales y conclusiones. El primer punto es que los burócratas tratarán de maximizar su propia seguridad, a través de la inflación de los presupuestos y personal de sus agencias.

Un segundo aspecto de la conducta burocrática predicho por los teóricos positivos es que las burocracias, siempre tratan de proveer bienes públicos y para evitar cualquier fijación de precios disfrazan la cantidad de los bienes producidos. Los mecanismos de mercado y productos comerciales hacen del control de la burocracia un aspecto más fácil para otras organizaciones políticas que tengan por objeto ejercer ese control.

Estos supuestos, de la naturaleza de la burocracia son importantes para una comprensión de la burocracia pública, y también para hacer un buen comienzo hacia una conceptualización de gobierno burocrático. El papel activo de la burocracia en el gobierno se ha hecho de forma constante, y las motivaciones de burócratas no son necesariamente encaminadas por el servicio público y el interés público. En una concepción de burocracia más clásica se le puede catalogar como un conjunto de organismos integrados, en donde todos luchan por desarrollar estrategias para la maximización del presupuesto.

Hay dos importantes cuerpos literarios que describen las actitudes y los comportamientos de los burócratas y las burocracias. La primera, ha tratado de poner en claro el alcance de la participación burocrática en la formulación de políticas por las actitudes de los funcionarios y la capacidad de respuesta de la burocracia, contrastado dos tipos ideales de los actores burocráticos.

La primera es retomando las ideas de Max Weber, la cual después se convierte en un clásico burócrata. Este individuo opera con la concepción del interés público nacional de interés o interés del Estado, cree que los asuntos públicos pueden ser resueltos en términos de algunas de las normas objetivas de la justicia o legalidad, el burócrata clásico desconfía y rechaza las instituciones de la política. Este burócrata clásico puede ser contrastado con la política burócrata que acepta la áspera y agitada vida política.

El segundo se basa en la descripción de la burocracia y la formulación de políticas burocráticas y el papel de las burocracias dentro del esquema de la toma de defensa y la política exterior. Esta se caracteriza por el manejo de la política burocrática paradigmática. A partir de las decisiones de política exterior podría ser explicada la perspectiva de la política burocrática de cualquier perspectiva del actor racional o de los procesos de la organización.

El enfoque de la política burocrática ha sido bastante grave en relación a las características del Estado, las cuales están centradas en los supuestos en un mundo interdependiente, que carece de una comprensión de la política de la burocracia como un potencial órgano de gobierno, ya sea en general o sobre la política exterior. Los teóricos positivos y los teóricos descriptivos asumen un papel positivo para la política de la burocracia, ya sea como la política empresarial o como participante en el proceso político.

Las instituciones del gobierno y los gobiernos democráticos han acabado en una pendiente resbaladiza de sobrecarga y crisis. Otro aspecto sobresaliente es la dependencia de múltiples relaciones entre los actores políticos y la sociedad, dentro de la acción de la comunicación y coordinación institucional, de esa forma, los problemas de gobierno son indicativos de un rechazo más general, aunado a una gran organización en la sociedad.

Los problemas fundamentales de la actual sociedad y el gobierno, está bastante claros, pero algunos hacen ver a la burocracia como un gobierno alternativo, al menos en un plan en el corto plazo. Las debilidades de los partidos tradicionales de los modelos de gobierno se encuentran en el sistema político, pero hay implicaciones más amplias.

De este modo los partidos políticos observan el cumplimiento de las tareas asignadas al proporcionar la competencia por conjuntos de oficinas y alternativas de las élites, en el intento de fijar mandatos electorales en las acciones gubernamentales. Estas debilidades políticas de toma de decisiones hacen que las instituciones, la burocracia y el gobierno enfrenten grandes obstáculos para gobernar, al menos indirectamente. Sin embargo, las deficiencias de la burocracia pueden ser tan grandes como las de las instituciones políticas.

La burocracia es comúnmente vista como la falta de dirección dentro de la política, sobre todo porque en ocasiones se contraponen, en otras palabras, el gobierno se obstaculiza así mismo, se paraliza y es ineficaz.

El consenso, el disenso y burocracia del Gobierno son los tres enfoques para la participación de la burocracia dentro del liderazgo gubernamental, las cuales presentan imágenes muy diferentes; la burocracia es una fuerza positiva, aunque no necesariamente por el bien común o para las políticas. Los teóricos de la institucionalización aceptan en cierta medida las concepciones de Max Weber y W. Wilson de la burocracia, ya que argumentan que los burócratas públicos tienen ideas políticas propias y que son dueños sólo de rutina y no de la política.

Hay dos cosas que parece necesarias para proporcionar una función de habilidad analítica y conceptual, que implica el desarrollo de una imagen más precisa de lo que un gobierno burocrático debería ser. Otro punto de relevancia, es la falta de liderazgo que supuestamente se establece como una característica tradicional en instituciones de gobierno y las dificultades que se tienen en la gestión de los departamentos del gobierno, de este modo, la burocracia es capaz de proporcionar la orientación necesaria y el líder obtiene la capacidad de enviarla.

Así que las burocracias y los burócratas son cada vez más interconectados a través de membresías organizacionales y profesionales, de modo que, lo que los burócratas quieren esta fuera del proceso de la política. Algunas organizaciones a las que pertenecen los burócratas pueden ser estrictamente Burocráticas, preocupadas por completo con el sector de la gestión pública, mientras que otros pueden ser grupos de especialistas en la materia.

En cualquiera de los casos la burocracia puede, a través de sus contactos profesionales, generan desafíos para las políticas existentes sobre la base de nuevas ideas o la difusión de innovaciones políticas. Así, de esta manera, podemos contemplar las perspectivas de la burocracia bajo los estándares del Estado moderno denotando los aspectos de la Administración Pública como la intervención del sistema político el cual contempla una amplia gama de estructuras, de las cuales. se desarrollan las burocracias gubernamentales (que no proporcionan las demandas ciudadanas) como los gobiernos burocráticos (el gobierno y los controles del poder), donde la burocracia se hace presente en las instituciones de la sociedad, como una forma organizacional legal que se caracteriza por su racionalidad. 

Lectura Recomendada

Peters, Guy.1981. “The problem of bureaucratic government”, The Jour nal of politics. No 1: Vol. 43; Cambridge University Press.

lunes, 2 de marzo de 2020

El rol de la Administración Pública en el ejercicio del gobierno (cambios y adaptaciones contemporáneas) B. Guy Peters y Jon Pierre

Administración Pública y Gobierno 

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Política y Gobierno

Peters enfatiza en un enfoque múltiple, el cual tiene incidencia en una gran variedad de asuntos importantes y relevantes que ayudan a desglosar el rol de la Administración Pública. Dentro de esta gama de particularidades, toma en gran medida el ejercicio del gobierno, con lo cual focaliza el papel primordial que ha ido desarrollando la Administración Pública según los cambios que se ejecutan en sus estructuras, reflejadas con cambios contemporáneos de las necesidades sociales.

Peters caracteriza a la Administración Pública como un área importante de la actividad académica, en donde los funcionarios públicos son quienes constituyen la unidad mínima constructora de la Administración Pública, lo cual los dota de una riqueza de experiencia que les permite entender a la administración en sus aspectos más particulares y sustanciales, que desencadenan las funciones generales de las Administraciones Públicas. Peters plantea una tendencia de lo público para darle cabida al rol desempeñado por la Administración Pública, con lo cual “equiparar la política y el gobierno con acontecimientos dramáticos, como las elecciones, o conflictos visibles entre los políticos, que se encargan de dar forma a los principales acontecimientos políticos”.

Estas actividades son de gran importancia para el funcionamiento del gobierno lo cual le da un rol relevante a la composición de esta estructura denominada Administración Pública. Con estos parámetros se abre paso a las legislaturas y políticas las cuales son variables que pueden pasar por todas las leyes; esas leyes se administran eficazmente por la burocracia pública dando paso a un libre ejercicio del gobierno, retomando un sentido de naturalidad en sus cambios observables. La burocracia en este caso toma un rol importante en el juego estratégico de la Administración Pública. 

Siguiendo estas condiciones la burocracia se presenta como un punto importante en la elaboración y construcción de las dimensiones de la Administración Pública; la burocracia se  involucra en un Estado con instituciones, organizaciones y poder políticos, se ejerce sobre un marco institucional, que contiene un poder infraestructural lo que conlleva a una organización burocratizada que desempeña una forma de organización mediante formas de dominación en un dilema dual de gobernantes y gobernados. De esta forma el reflejo de la mayoría de los servidores del gobierno, se trasladan a responsabilidades en la prestación de servicios públicos para la sociedad.

La actividad principal de la Administración Pública para Peters está en poner en práctica las leyes, las leyes aprobadas por las legislaturas, requieren de la ejecución por parte de los administradores, de esta manera las legislaciones son acatadas por la burocracia y hace del valor legislativo de las leyes algo más claro y palpable al ponerse en práctica.

Dentro de esta práctica gubernamental, el hacer política se tiene como principio plantear cuestiones de rendición de cuentas, que a su vez se ven vinculadas a las actividades la elaboración de normas, en este sentido las burocracias son también importantes jueces que regulan el ejercicio desempeñado por el gobierno poniéndolo en una situación de transparencia gubernamental, para su legitimación, detonando modelos emergentes modificando el rol particular de la Administración Pública dotándola con más capacidades y alcances. 

El Estado como ente mayor de la concepción de Peters se encuentra constituido e instituido de valores de una sociedad, que sitúa a los políticos contemporáneos y a los administradores que también influyen en la política, asesorando a los políticos responsables de marcar la ley. De esta manera los líderes políticos pueden tener numerosas participaciones, pero la mayoría de los políticos no tienen el conocimiento sobre las políticas de las que son responsables. 

De este modo la burocracia pública toma un papel importante en la prestación de sus ministros mediante el asesoramiento y la información. Pero aquí también surgen una dicotomía, en donde el papel de la Administración Pública queda bajo un constante ataque en donde los políticos desconfían de la participación de los burócratas tendiendo a encontrar nuevas válvulas de escape. 

Esto detona las reformas del sector público, modificado el papel del administrador público como gerente y no como un asesor político, alterando los incentivos de carrera de los altos directivos públicos dando un nuevo giro en la naturaleza de sus cambios y con ello sus roles. Con la interacción recíproca entre el sistema político y el sistema administrativo, hacen de la Administración Pública, el principal punto de contacto entre los ciudadanos y el Estado. 

De esta forma, Peters aborda los cambios de la administración y su rol con el ejercicio del gobierno. Este contacto entre el Estado y la sociedad trae consigo dos consecuencias importantes para el gobierno. Una es la aplicación de las leyes por medio de la Administración Pública, lo que brinda un valor real respecto a lo que representan las leyes para los ciudadanos y su funcionamiento como sociedad.

En segundo término, impacta en los niveles del gobierno, de esta manera las interacciones cara a cara tienen consecuencias directas en la concepción de lo que representa el gobierno para los ciudadanos, la burocracia es importante sobre todo en la creación de una imagen de gobierno en la mente popular, lo que permite que: “los ciudadanos reporten que la mayoría de sus interacciones con el gobierno son positivas". 

Sin embargo, muchos de esos mismos ciudadanos todavía tienen una visión generalmente negativa del gobierno y de la burocracia”. Ahí que la Administración Pública es una explicación del interés colectivo y su legitimidad depende de un grado significativo de su capacidad para desempeñar un papel en la consecución de intereses. La introducción del mercado de las soluciones basadas en la producción de los servicios públicos tiene efectos significativos sobre la relación entre la Administración Pública y la sociedad que lo rodea.

Por otra parte, haciendo hincapié en el carácter integrado de la Administración Pública se entienden los vínculos entre la sociedad civil y la Administración Pública, o de otra forma los vínculos que se tiene con el Estado, mediante la inclusión de los actores sociales en la prestación de servicio de la burocracia esto aumenta la capacidad para llegar a focalizar un objetivo. La sociedad dentro de la Administración Pública representa a una burocracia pública como un objetivo potencial de grupos políticos y sociales, así la Administración Pública controla recursos, y es también una fuente importante de la regulación.

Las relaciones triangulares entre la política, la administración y la sociedad son, múltiples y complejas además de ser el punto primordial en el rol desempeñado por cada parte que construye este aparato de retroalimentación en el servicio gubernamental. Por lo tanto, la política y la administración se deben pensar en los diferentes elementos de un mismo proceso de formulación y aplicación de la política.

Pero la política y la administración difieren en cuanto a la relación con la sociedad, la política es una cuestión de la representación y la rendición de cuentas, mientras que la administración se refiere a la aplicación de políticas y el ejercicio de la política y la ley. Los ciudadanos, los intereses organizados, empresas privadas y otros actores sociales interactúan con la política y la administración por motivos diferentes, pero casi siempre con la intención de solventa problemáticas.

De este modo, las principales tareas de la Administración Pública son implementar y comunicar las decisiones políticas a la sociedad, y aumentar las oportunidades para que los ciudadanos tengan una entrada más directa en la burocracia pública. Este patrón, a su vez, es evidencia de un fuerte sentimiento y necesidad de fortalecer la legitimidad de las instituciones del sector público dando cabida a los distintos semblantes que va adquiriendo la Administración Pública en la formación de su modificación contemporánea, tomando referencias más específicas en el abordaje de las condiciones que los gobiernos contemporáneos necesitan y necesitaran para sus sociedades.

Lectura recomendada

Peters, Guy y Pierre, John. 2003.”The role of public administration in governing”, en Guy Peters, Handbook of Public Administration. London: Sage.

domingo, 2 de febrero de 2020

Comprensión del Estado moderno bajo el enfoque analítico de Norberto Bobbio y Michael Mann.

Estado Moderno

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Organización Política 

Cualquier estudio que involucre a el Estado se rodeara de un contexto muy amplio de interacciones y retroalimentación con la sociedad, la cuál es la institución constituyente y el aparato motor del Estado, la sociedad también incluye una serie de valores que los representan, los valores son producto del Estado y de los mantos institucionales o séase de las organizaciones que son establecidas por las teorías de la Ciencia Política y de la Administración Pública.

Bajo las consignas de la Administración Pública, estas se sintetizan en una dimensión ordenada sistemática, con el fin de determinar formas de interpretación, donde se desprende el lado más amplio sobre la transición del Estado, al Estado moderno, la cuál que se basa en la construcción de un gobierno con una amplia relación y estructuración a la Administración Pública de acuerdo con los sistemas administrativos enfatizando la parte burocrática.

Teniendo esto como base es necesario citar lo que las ideas de Bobbio, en relación con el planteamiento de las disciplinas históricas, en relación a la definición del concepto de Estado, este lo relaciona con las distintas vertientes sobre las instituciones políticas e ideas políticas, estableciendo formas de organización con el propósito de revisar la historia entre lineales y no lineales, conjuntado con tratamientos de ubicación con el funcionamiento continuo y discontinuo.

Al implementar estos instrumentos, esto nos permite reafirmar la distinción entre el Estado y el Estado moderno, esta temporalidad de la concentración del Estado moderno está ligada a la delimitación del mismo, tomando el mismo rumbo de connotación y denotación que involucra una escala de abstracción que es la que finalmente determina el significado. 

Detonando la concepción de Estado, Michael Mann lo contempla en la realidad de la humanidad la cual va evolucionando conforme aumentan sus necesidades, en donde se encuentran distintos enfoques del Estado, Bobbio nos ejemplifica la dicotomía de las distintas vertientes, mientras que Mann elabora una síntesis de todos los aspectos en un enfoque en los procesos históricos, en donde estudia al Estado en sus orígenes, mecanismos y resultados del poder autónomo del Estado en relación con la sociedad teniendo tentativas de un fenómeno social. 

En este sentido se utiliza el termino de tentativa por que no se contempla el factor de la ley como influencia social en los límites, formas, problemas, roles, estructuras, operaciones y objetivos del Estado. De este modo el desarrollo de las sociedades combinado con las nuevas fuerzas del poder infraestructural genera formas organizacionales que a su vez estructuran una fuerte influencia en la consolidación del mismo Estado. 

Mann también expone que el Estado moderno adquiere una actividad administrativa, que nos lleva a referirnos a sistemas administrativos que son determinados en funcionamiento a partir de la Administración Pública como una forma organizacional del Estado moderno, dando como resultado las intervenciones teoricas de Bobbio y Maquiavelo en la sintetización del Estado moderno a través de la Administración Pública. 

Mann contempla al Estado como un fenómeno social que está en una constante interacción recíproca con la sociedad o en otros términos una intensa interacción entre gobernantes y gobernados, Mann aborda está interacción más detalladamente revisando a fondo uno de los ámbitos que proponía Bobbio, Mann lo visualiza desde el aspecto sociológico donde es determinado generalmente por el Marxismo y la lucha de clases y el funcionalismo y la complementación entre el Estado y la sociedad, y la formulación del ordenamiento político y del Estado, en este caso Mann se enfocan en los mecanismos y resultados del poder autónomo que se crean en el Estado.

Tomando la autonomía del Estado como punto clave del fenómeno social se desprende la dependencia del poder despótico que se define como la élite del Estado sobre la sociedad civil que en circunstancias reales surgiría como ejercer una voluntad solo por capricho; y el poder infraestructural que se define en la capacidad del Estado para penetrar la sociedad civil que se ejemplifica en la dirección del poder para el desarrollo de las sociedades, en donde se enfrasca el fenómeno social dentro de la restructuración para el progreso como lo mencionan Max Weber y Karl Marx en donde entran las fuerzas de Estado en la burocracia de los círculos gubernamentales, entre el Estado y la Administración Pública complementando la distinción del Estado moderno, que está claramente anclado al poder infraestructural en formas organizacionales. 

Contextualizando la importancia de la ley en las formas carismáticas tradicionales de dominación de la burocracia estatal esta le brinda autonomía a cualquier institución, esto nos transmite a pasos agigantados los tipos ideales del Estado en donde enfrasca funciones indispensables que deben de tener las sociedades para progresar, esto constan en el mantenimiento del orden interno, la defensa o agresión militar, el mantenimiento de la Infraestructura (como herramienta de contacto con la sociedad civil materializando el Estado en el gobierno), y la redistribución económica que son necesarias para generar el equilibrio de las funciones del Estado y las necesidades de la sociedad.

Lecturas recomendadas

Bobbio, Norberto (1998) “Estado, Poder y Gobierno”, Estado, Gobierno y Sociedad, México, Fondo de Cultura Económica. 68-157.

Mann, Michael, (2008), “El poder autónomo del Estado: sus orígenes, mecanismos y resultados”, Lecturas sobre el Estado y las políticas públicas: retomando el debate de ayer para fortalecer el actual, Proyecto de Modernización del Estado-Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, Buenos Aires, 2008, pp. 55-99.