Mostrando entradas con la etiqueta estado moderno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estado moderno. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de mayo de 2020

Objeto y Método de la Teoría del Estado (Hermann Heller)

Objeto y Método de la Teoría del Estado


Objeto de la Teoría del Estado

Hermann Heller enfoca a la teoría del Estado como el punto de partida para indagar en la realidad estatal, la cual propone como el principal punto para comprender al Estado tanto en su estructura como en su funcionamiento, además de hacer énfasis en las distintas problemáticas que parten de la concepción del Estado, haciendo hincapié en la invariabilidad de este.

Heller destaca que la Ciencia Política hace su aparición en una delimitada zona de estudio científico, lo que conlleva a tener una función científica, condicionándolo en su capacidad de realizar una descripción, interpretación y critica en los distintos fenómenos políticos, la concepción depende de criterios de importancia dentro de múltiples módulos críticos.

Para establecer una relación más sólida, Heller considera los diferentes tipos de concepción, en donde el diferente uso de capacidad es lo que los diferencia e identifica, separándola en ingenua y critica, inclinando mas la balanza hacia el lado crítico, la cual se le atribuye a la Ciencia Política y el sentido ingenuo no posee criterio dándole un resultado en donde pierde su condición de ciencia. Heller extrae los saberes de la política en su concepción, intentando indagar sobre el concepto, definiéndolo como poder.

Esto lo conduce a criterios más profundos dentro del Estado; advierte que hay una relación reciproca de mando y obediencia la cual se posiciona con los recursos necesarios para su realización, de esta forma la conflictividad dilata enormemente y socialmente su campo de estudio, implicando a cada caso una diferencia entre el Estado como aparato articulado de poder y la política como la lucha por tomar el poder, de esta forma logra modificarlo ya sea frenándolo o contrapesándolo. 

Sin embargo, el problema recae en que la Ciencia Política sería Teoría del Estado, solo cuando formara parte del marco institucional estatal, pero al mismo tiempo este enfoque tiene todos los procesos sociales mediados por las relaciones de poder.

Estas conexiones suponen muchas condiciones que indistintas veces son inciertas con respecto a la estructura del Estado, por esta razón dificultan el análisis y estudio de estas materias, por esta razón, es que suelen suscitarse varios problemas para llegar a la resolución de la autonomía propia de la disciplina. Concibiendo a el poder político como la capacidad de algunas partes para influir o causar algún fenómeno en las demás partes de la sociedad política de un Estado, esta puede influir tanto en el sistema de obediencia o de poder de influencia conductual (como un regularizador), de este modo habría de entenderse por medios a las concatenaciones ineludibles en el ejercicio político.

Heller establece que lo adecuado consistiría en la adquisición, organización y división del poder político localizando sus condiciones y elementos, haciendo énfasis en sus interconexiones y describiendo su estructura para que de esta manera se concreten las formas en que se pueda modular. De esta forma se concretan las teorías de los partidos políticos y la relación entre Estado, la sociedad civil y las relaciones internacionales e historia de las ideas políticas que son esenciales en el aspecto característico de la teoría del Estado. Pasando en la problemática funcional y moral, Heller limita su análisis al Estado moderno occidental y restringiendo así el marco histórico a la época feudal en un proceso de denotación en el cual queda esclarecido su punto primordial y principal del estudio en este caso el Estado contemporáneo.

Método de la Teoría del Estado 

Una vez que los rasgos fundamentales están puestos sobre la concepción de Estado, se imponen ciertos términos que problematiza en la necesidad de controlar el método por medio del cual el pensamiento capta su objeto, dentro de este método se tiene que ocupar la relación entre el sujeto que conoce y el objeto conocido, generando la problemática cognoscitiva y los modos de trabajo y la determinación del modo de conformación de los conceptos, esta metodología permite llevar a cabo una crítica y un control para determinar una decisión lógica de un determinado caso.

En la cuestión del objeto de estudio del Estado es únicamente un contenido parcial de la compleja realidad de la vida de la cual lo aísla de la teoría del Estado; la cuestión del método en los estudios de la teoría del Estado recae en las teorías puras del derecho formando un puente que los une hacia un mismo objeto de estudio, la cuestión de la existencia e interpretación de un fenómeno trata de captar la esencia, para ello, se tiene que recurrir a una denotación en el campo de estudio con el cual se determinara el campo científico ya sea del natural o del cultural.

En la doctrina natural el Estado se concibe por la naturaleza humana, como un esquema regulado por leyes constantes del hombre que recaen en distintas disciplinas como la geografía, la economía y la técnica, en conjunción se crea al Estado; en los términos de la ciencia cultural aparece con la inserción de los fines humanos plasmados en la naturaleza, el objeto de la ciencia cultural es en parte un mundo físico que el hombre idealiza, en la concepción de la huella humana dentro del ámbito de esta ciencia.

Dentro de ambos parámetros científicos se intenta la explicación de la conformación del Estado, sí se reconsidera naturaleza a la existencia de las cosas, en cuanto está determinado por las leyes generales, en este momento ni el estado ni la sociedad quedan dentro del objeto de conocimiento científico natural dado a que no se pueden considerar como seres sometidos a las leyes intemporales. En el caso contrario la cultura no es la realidad sujeta a las leyes del hombre.

La gran diferencia recae, en que en las ciencias de la cultura y las naturales radican actitudes de conocimiento humano frente a las dos distantes esferas de conocimiento, dando un énfasis en la uniformidad y concentración de conocimiento en las ciencias culturales determinando la acción del hombre dentro del Estado con variantes de regulación que actúan como las leyes.

Determinados estos movimientos de conocimiento en diferentes concepciones dentro de la realidad de Estado y a la espiritualidad del mismo, en este sentido el espíritu objetivo solo cobra realidad como espíritu subjetivo y carece en absoluto de existencia si no es vivido y comprendido como realidad para los hombres, el Estado dentro de esta esfera solo es un miembro más junto con el arte, la ciencia, la economía, la sociedad y la religión. De esta manera el objeto de las ciencias del espíritu son aquellas estructuras de sentido que tienen carácter de validez.

La conformación social denominada Estado debe ser diferenciada no solo desde el punto de vista objetivo sino también en el sentido metodológico de toda estructura de sentido. De este modo el Estado no es un espíritu objetivo, pues no es otra cosa que una forma de vida humano-social, vida en forma y forma en que nace la vida, toda actividad social del hombre es una unidad dialéctica de acto sentido de este modo la ciencia de la realidad parte de su consideración del acto de la realidad hacia un objeto. De esta manera la misión de la teoría del Estado es investigar al Estado en cuanto a realidad, solo a la conexión de sentido que tenga su expresión en el Estado.

BIBLIOGRAFIA 

Heller, Hermann, Objeto y metodo de la teoría del Estado en: Teoría del Estado, FCE, México, pp. 21-97.

lunes, 10 de febrero de 2020

Origen y características de la ciencia de la administración. Reformas administrativas a través del estudio del Estado moderno, principios y formas de organización de la Administración Pública. (Tres espacios histórico-contextuales)

Organización de la Administración Pública

Jean-Jacques-Chevallier
Ciencia de la Administración

Los acontecimientos dentro de la evolución de la ciencia de la administración que comparten Prusia, Francia y España, se encuentra en la transición de un Estado Feudal a un Estado Absolutista que es la principal consecuencia al modificar la concepción de la Administración Pública. 

La ciencia de la administración que se desarrolla en los tres países se desata paulatinamente debido a que los aparatos administrativos no soportaban ya las presiones de los nuevos estándares de necesidades específicas de los ciudadanos, así que el cambio se dio de manera natural, con el propósito de proporcionar un mejoramiento para solucionar los problemas de las sociedades. Al reconfigurar al Estado absolutista se crea una especialización dando paso a la ciencia de la administración y consigo se instauro el Estado de Derecho.

En el caso francés, el primer punto para concebir el nacimiento de la moderna ciencia de la administración, en donde podemos localizar como un primer hito a la revolución francesa, la cual estaba inmersa en la centralización administrativa del absolutismo, lo que dio por consecuencia que se originara la lucha revolucionaria enfocada al sistema administrativo y político que origino un auge enfocado al cambio.

A raíz de las represiones, se logran enfatizar tres rasgos importantes en la formulación del cambio moderno; la primera una fuerza aminorable y otra atemperable que no se pueden abolir a una tendencia que tiene que ver con la extinción de la aristocracia, en segundo lugar, dicta que las ciudades sin aristocracia son menos propensas a desarrollar el absolutismo y en tercero tomando en cuenta lo dicho en el punto dos, el despotismo tiene una intervención viciosa y negativa.

Otro factor de gran importancia es la sociedad civil, ante del enfrentamiento revolucionario, la sociedad se encontraba muy distante al mando político del régimen (no había unión) esto orillaba a un aislamiento de intereses propios; emergida del Estado absolutista, en donde la posible alternativa vista desde un punto marxista es la sociedad libre y democrática, en donde Tocqueville presenta una postura que dota de dirección sobre los motivos de la revolución francesa en donde descarta la anarquía, como un proceso para cambiar todo lo arraigado a la monarquía, y concibe un movimiento social que peleaba por sus derechos además de cambiar radicalmente los aspecto de su gobierno pero nunca perdiendo de vista su objetivo principal.

La abolición del feudalismo es otro factor determinante en la lucha revolucionaria que en ese entonces era el sistema económico que a grandes rasgos resultaba totalmente desigual.

Estos rasgos no solo repercutían en enfoque financiero que involucra el orden administrativo sino que también ataviaba la parte de la organización social que después de la revolución francesa dio un giro de 180 grados junto con la centralización política y administrativa, en donde destaca un cambio de gran importancia  dentro el fenómeno de transición de la administración feudal a la administración monárquica en donde se observa la desconexión de las leyes, las autoridades, los poderes y los funcionarios, lo cual da paso dentro de un contexto más avanzado a el surgimiento de la administración pública.

Este suceso da lugar a una ejemplificación con respecto a la teoría de Marx que la visualiza como la válvula de escape de las clases sociales en donde una revolución administrativa pasaba a la revolución política tomando en cuenta que la conjugación de ambas desarrollaba un contexto social muy extenso influyendo en el cambio tanto de las costumbres administrativas como del arraigo social ya que estas siempre van de la mano.  

A raíz de la revolución francesa, los actos de lucha acabaron dando cambios que teóricamente experimentaron un ámbito más aceptable para las necesidades de la sociedad, de aquí es donde parten las doctrinas aportadas por Bonnin, las cuales son expresadas mediante un proceso discontinuo de las instituciones generadas del sistema administrativo Ministerial. 

A raíz de esto la Administración central apareció en Francia como un instrumento asegurador de las pretensiones absolutistas de dominación. De esta manera Francia ofrece el mejor ejemplo histórico del proceso de centralización del poder.  Debido a que Francia pasa del Estado Feudal al Estado absolutista a través del sistema administrativo ministerial, para poder ejercer el poder político.

Respecto al caso español, el contexto en el que se vio envuelto fue a raíz de la invasión de las ideas de la Administración Pública que se desencadeno en muchos países influenciados a raíz de la revolución francesa, en donde el ambiente de la organización hizo que este cambio se generalizara más específicamente a España quien comprendió bien los cambios suscitados introduciéndolo en un sistema propio para la elaboración de su estudio en todos los ámbitos, se realizaron investigaciones en cuestión a sus facultades y tipo organizacional la cuales detonaron que se encontrara como primera potencia europea tras la adaptación de este sistema administrativo.

Las escuelas de administración abiertas en España para el estudio específico de este proceso faculto de grandes dimensiones en la enseñanza especializada y a la rápida obtención de conocimiento basado en la administración española que veía grandes frutos por esta nueva área del conocimiento, la elaboración de varias obras literarias fue lo que impulso inicialmente a que la expectativa se desplegara a la búsqueda de respuestas e innovación en la administración que poco a poco se iba trasladando a plazas más grandes en toda Europa, sobretodo en España, con la publicación de varios libros de administración su organización y su función enfocaban a la situación española y su positiva trasformación. 

El impacto sufrido en toda Europa desencadeno el progreso de algunos de los países europeos que supieron retomar las revoluciones en el sistema administrativo a raíz de la revolución francesa en donde España se puede catalogar como la que primeramente evoluciono y mejoro al tiempo que perfecciono el ámbito de la administración en su país no solo con la practica sino con las primeras teorías que más tarde se ejemplificarían en las administraciones de la colonización trasmitiendo así las repercusiones de la administración de la revolución francesa a las colonias Americanas.  

Dentro de este proceso de las instituciones francesas adoptadas debido a las invasiones napoleónicas en España, hace de España un caso “hibrido” en su administración, el caso español comienza para remediar los males que lo aquejaban. La importancia de Burgos, fue brindarle una mayor importancia y profundizar a la administración debido a que todas las necesidades sociales de una u otra forma tenían que estar cubiertas por la Administración Pública.

En un tercer plano la contemplación del cambio de la administración en Alemania de un modo camenal a un modo administrativo fue retomando desde el marco histórico de la instancia de Prusia que fue la que detono el cambio administrativo de Alemania, en este contexto se mejoró la organización  de la administración cameral, cambiando la especialización, la jerarquía y la burocracia, elementos nuevos e indispensables en la administración moderna pero esto tardo 50 años más para poder pulir el sistema; la idea central de la reforma era de Stein en donde era esencialmente antiburocracia y esta se había arraigado, la persistencia de instituciones camerales y la consolidación gradual de nuevas instituciones burocráticas eran el nuevo objetivo.

Se impusieron los sistemas burocráticos al igual que las instituciones junto al organismo de origen cameral, al final el absolutismo no se abolió sin embargo hubo cambios y aparecieron hombres que no se apoyaban en la aristocracia sino por la burguesía y la opinión pública se cataloga más como un instrumento político que una institución gubernamental; la unidad nacional  motivo a Alemania al régimen burocrático de este modo la administración cameral desaparecio, la Administración Pública alemana en la segunda mitad del siglo XIX se inspiró en el nacimiento de la ciencia de la administración de 1865. 

Stein diagnosticaba el fracaso del estado absolutista y la necesidad de emprender una reforma profunda basada en la participación de los ciudadanos; todos los cambios parecían de una sociedad capitalista que sucedió al absolutismo. El objetivo no era eliminar al estado absolutista, sino restaurar las bases políticas y administrativas estatales por medio de una degradación del absolutismo. Se trataba de mantener a la monarquía, pero aflojando los lazos políticos existentes y al mismo tiempo abrir nuevas pautas en las fuerzas políticas, transformándose progresivamente, en este sentido es una fase política de transición entre el feudalismo y el capitalismo, por lo tanto, las reformas administrativas practicadas dentro del absolutismo, lográndose grandes reformas. 

La reforma administrativa dependía de la participación que los ciudadanos dentro de la Administración Pública. El pueblo tenía la misión de indagar en el Estado; ser ciudadano implica deberes y derechos que se ejercían dentro de sí mismos, la justicia de la administración, se deslumbraba en el conjunto de la participación ciudadana como punto cumbre de la nueva ciencia de la administración (que en realidad solo se estaba reciclado). 

A partir de estas visualizaciones se puede decir que de la mano del cambio administrativo también existe un cambio político ya que estas siempre van de la mano, estas tienen presencia en todo momento, pero es más visible dentro de un momento de crisis y que de la mano buscan resolver el problema que se sitúe dentro de los parámetros de lo administrativamente factible, políticamente necesario, socialmente aceptado y lo económicamente posible.

Lecturas recomendadas

Chevallier, Jean Jacques (1983) La ciencia administrativa, México, INAP-FCE

Francia

Guerrero Orozco, Omar (1985) “Segunda parte Condiciones históricas del nacimiento de la moderna ciencia de la administración”, Introducción a la Administración Pública, México, INAP, p. 36-70.

Alemania

Guerrero, Omar (1986), “Capítulo 3. Alemania: de las ciencias camerales a la ciencia de la administración”, La Teoría de la Administración Pública, México, Harla, pp. 107-150.

España

Guerrero Orozco, Omar (1985), Capítulo 2. Las reformas administrativas del absolutismo y la ciencia de la administración española”, La Teoría de la Administración Pública, México, Harla p. 75-106


domingo, 2 de febrero de 2020

Comprensión del Estado moderno bajo el enfoque analítico de Norberto Bobbio y Michael Mann.

Estado Moderno

michael-mann
Organización Política 

Cualquier estudio que involucre a el Estado se rodeara de un contexto muy amplio de interacciones y retroalimentación con la sociedad, la cuál es la institución constituyente y el aparato motor del Estado, la sociedad también incluye una serie de valores que los representan, los valores son producto del Estado y de los mantos institucionales o séase de las organizaciones que son establecidas por las teorías de la Ciencia Política y de la Administración Pública.

Bajo las consignas de la Administración Pública, estas se sintetizan en una dimensión ordenada sistemática, con el fin de determinar formas de interpretación, donde se desprende el lado más amplio sobre la transición del Estado, al Estado moderno, la cuál que se basa en la construcción de un gobierno con una amplia relación y estructuración a la Administración Pública de acuerdo con los sistemas administrativos enfatizando la parte burocrática.

Teniendo esto como base es necesario citar lo que las ideas de Bobbio, en relación con el planteamiento de las disciplinas históricas, en relación a la definición del concepto de Estado, este lo relaciona con las distintas vertientes sobre las instituciones políticas e ideas políticas, estableciendo formas de organización con el propósito de revisar la historia entre lineales y no lineales, conjuntado con tratamientos de ubicación con el funcionamiento continuo y discontinuo.

Al implementar estos instrumentos, esto nos permite reafirmar la distinción entre el Estado y el Estado moderno, esta temporalidad de la concentración del Estado moderno está ligada a la delimitación del mismo, tomando el mismo rumbo de connotación y denotación que involucra una escala de abstracción que es la que finalmente determina el significado. 

Detonando la concepción de Estado, Michael Mann lo contempla en la realidad de la humanidad la cual va evolucionando conforme aumentan sus necesidades, en donde se encuentran distintos enfoques del Estado, Bobbio nos ejemplifica la dicotomía de las distintas vertientes, mientras que Mann elabora una síntesis de todos los aspectos en un enfoque en los procesos históricos, en donde estudia al Estado en sus orígenes, mecanismos y resultados del poder autónomo del Estado en relación con la sociedad teniendo tentativas de un fenómeno social. 

En este sentido se utiliza el termino de tentativa por que no se contempla el factor de la ley como influencia social en los límites, formas, problemas, roles, estructuras, operaciones y objetivos del Estado. De este modo el desarrollo de las sociedades combinado con las nuevas fuerzas del poder infraestructural genera formas organizacionales que a su vez estructuran una fuerte influencia en la consolidación del mismo Estado. 

Mann también expone que el Estado moderno adquiere una actividad administrativa, que nos lleva a referirnos a sistemas administrativos que son determinados en funcionamiento a partir de la Administración Pública como una forma organizacional del Estado moderno, dando como resultado las intervenciones teoricas de Bobbio y Maquiavelo en la sintetización del Estado moderno a través de la Administración Pública. 

Mann contempla al Estado como un fenómeno social que está en una constante interacción recíproca con la sociedad o en otros términos una intensa interacción entre gobernantes y gobernados, Mann aborda está interacción más detalladamente revisando a fondo uno de los ámbitos que proponía Bobbio, Mann lo visualiza desde el aspecto sociológico donde es determinado generalmente por el Marxismo y la lucha de clases y el funcionalismo y la complementación entre el Estado y la sociedad, y la formulación del ordenamiento político y del Estado, en este caso Mann se enfocan en los mecanismos y resultados del poder autónomo que se crean en el Estado.

Tomando la autonomía del Estado como punto clave del fenómeno social se desprende la dependencia del poder despótico que se define como la élite del Estado sobre la sociedad civil que en circunstancias reales surgiría como ejercer una voluntad solo por capricho; y el poder infraestructural que se define en la capacidad del Estado para penetrar la sociedad civil que se ejemplifica en la dirección del poder para el desarrollo de las sociedades, en donde se enfrasca el fenómeno social dentro de la restructuración para el progreso como lo mencionan Max Weber y Karl Marx en donde entran las fuerzas de Estado en la burocracia de los círculos gubernamentales, entre el Estado y la Administración Pública complementando la distinción del Estado moderno, que está claramente anclado al poder infraestructural en formas organizacionales. 

Contextualizando la importancia de la ley en las formas carismáticas tradicionales de dominación de la burocracia estatal esta le brinda autonomía a cualquier institución, esto nos transmite a pasos agigantados los tipos ideales del Estado en donde enfrasca funciones indispensables que deben de tener las sociedades para progresar, esto constan en el mantenimiento del orden interno, la defensa o agresión militar, el mantenimiento de la Infraestructura (como herramienta de contacto con la sociedad civil materializando el Estado en el gobierno), y la redistribución económica que son necesarias para generar el equilibrio de las funciones del Estado y las necesidades de la sociedad.

Lecturas recomendadas

Bobbio, Norberto (1998) “Estado, Poder y Gobierno”, Estado, Gobierno y Sociedad, México, Fondo de Cultura Económica. 68-157.

Mann, Michael, (2008), “El poder autónomo del Estado: sus orígenes, mecanismos y resultados”, Lecturas sobre el Estado y las políticas públicas: retomando el debate de ayer para fortalecer el actual, Proyecto de Modernización del Estado-Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, Buenos Aires, 2008, pp. 55-99.