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domingo, 6 de junio de 2021

Los Instrumentos de la Democracia Directa

 Democracia Semidirecta


Los griegos fueron los primeros en practicar la democracia directa, pero los romanos fueron quienes le dieron usos más amplios. Las autoridades romanas recurrieron al plebescitum para legitimar sus decisiones ante la asamblea de los plebeyos. Luego, la práctica del plebiscito fue utilizada para definir problemas de soberanía.

Con la Revolución francesa y la consolidación de las formas de gobierno democrático, su aplicación se volvió más común. Con la renuncia de los revolucionarios franceses a la conquista de otros pueblos, el plebiscito apareció como la forma más “democrática” de justificar la anexión de territorios ajenos a Francia. Napoleón Bonaparte utilizó este mecanismo para sus campañas militares y también lo usó en la política interna para realizar modificaciones a la Constitución.

En el siglo XIX, el procedimiento empezó a ser parte de la vida política interna de algunos países. En Suiza, fue incorporada en reformas constitucionales y de elaboración de leyes. En Francia, Napoleón la utilizó para justificar su golpe de Estado. En Italia, lo utilizaron para el proceso de liberación y unificación del país. Y en Estados Unidos, algunos estados sometieron a aprobación su separación de la Unión Americana.

La consulta popular directa sigue vinculada al concepto de soberanía ejercido hacia adentro (cambio constitucional) o hacia afuera (declaración de independencia). Por ello, a partir de la Primera Guerra Mundial, organizaciones como la Liga de las Naciones y, después, las Naciones Unidas, la usaron para resolver problemas de límites territoriales y de soberanía.

El impulso de movimientos de carácter populista en las democracias anglosajonas contribuyó a que los métodos de democracia directa fueran aplicados para resolver cuestiones de índole ética, así como problemas de dimensión local o regional. Actualmente, la crisis de gobernabilidad de las democracias propicia el retorno de esas corrientes y también el uso de instrumentos de democracia directa.

Los instrumentos de la democracia directa se clasifican en tres categorías: el referéndum, la iniciativa popular y la revocación de mandato. En el referéndum, los ciudadanos son convocados para aceptar o rechazar una propuesta del gobierno; en el plebiscito, los ciudadanos deciden entre aceptar o rechazar una propuesta que concierne a la soberanía, y la iniciativa popular, es el procedimiento el cual los ciudadanos aceptan o rechazan una propuesta emanada del mismo pueblo.

Butler y Ranney identifican tres instrumentos de la democracia directa. La revocación de mandato, como una variante de la elección de representantes: a partir de una petición popular se somete a la aprobación de los votantes la permanencia o la remoción de un representante electo antes del plazo determinado por la ley. El referéndum es la participación del pueblo en el proceso legislativo, por consulta directa. La iniciativa popular es una subcategoría del referéndum, dónde la propuesta sometida a votación tiene su origen en el electorado.

Para Thomas Cronin la iniciativa popular permite a los votantes proponer una modificación legislativa o una enmienda constitucional, al formular peticiones que tienen que satisfacer ciertos requisitos. El referéndum somete una ley propuesta o existente a la aprobación o al rechazo de los ciudadanos. El referéndum popular o de petición somete una nueva ley o enmienda constitucional al electorado. Y la revocación de mandato permite a los votantes separar a un representante de su cargo público mediante una petición con ciertos requisitos.

Butler y Ranney establecen lo siguiente:

a) El referéndum controlado por el gobierno: En este caso, los gobiernos tienen un control casi total de las modalidades de aplicación de la consulta popular. Deciden si se debe realizar el referéndum, la temática de la consulta y su fecha. Asimismo, deciden cuál es la proporción necesaria de votos para que la mayoría sea suficiente y si el resultado ha de ser considerado como obligatorio o indicativo.

b) El referéndum exigido por la Constitución: En algunos países la Constitución exige que ciertas medidas adoptadas por los gobiernos sean sometidas a consulta popular antes de promulgarse. Los gobiernos tienen la libertad de decidir si las nuevas leyes son elevadas al rango de enmienda constitucional y, determinan su contenido.

c) El referéndum por vía de petición popular: En este caso, los votantes pueden formular una petición exigiendo que ciertas leyes adoptadas por el gobierno sean sometidas a la aprobación de los electores. Cuando la petición reúne ciertos requisitos la o las leyes tienen que someterse a referéndum. Si resultan rechazadas no pueden ser promulgadas, cualquiera que fuese la voluntad del gobierno.

d) La iniciativa popular: Los votantes pueden formular una petición para obligar a que ciertas medidas no contempladas en la agenda legislativa del gobierno sean sometidas a la aprobación directa del electorado. En el caso de que la medida sea aprobada en referéndum tendrá fuerza de ley, aunque el gobierno se oponga.

Cada tipo de referéndum tiende a determinar el margen de maniobra del gobierno y los distintos grados de obligatoriedad de la decisión popular. El primer tipo de ellos es el más común. La ventaja para el gobierno reside, en este caso, en que puede fijar las reglas del juego y, por lo general, sus resultados son indicativos, lo que les permite ampliar sus límites de actuación política.

Los otros tipos de referéndum involucran más a los ciudadanos en el proceso de elaboración de las leyes; confieren un aspecto de obligatoriedad en la interpretación de la decisión pública y hacen de la consulta ciudadana un paso más en la ratificación de las leyes. De cierta manera, la existencia de estas modalidades obliga a la instancia legislativa a buscar consensos más sólidos en las etapas previas de elaboración de las leyes.

En el caso de los tres últimos tipos, la mayoría que se establezca puede agilizar o entorpecer el proceso legislativo. Del mismo modo, cuando la consulta se origina en una petición popular, el número de firmas necesarias y el plazo permitido para su recolección afectan las posibilidades de utilización de este mecanismo.

Las condiciones de competencia resultan también importantes, la organización de los partidarios de las distintas opciones, las condiciones de financiamiento de las campañas, la participación del gobierno en ellas, el acceso a los medios de comunicación, la duración de la actividad proselitista y los requisitos de inscripción de los votantes, son todos elementos importantes en la evaluación de los referéndums.

Bibliografía

Jean-François Prud’homme,"Consulta Popular y Democracia Directa", cuadernillos de divulgación de la cultura democrática num 15, INE, México, 2016. Pág 33-40.

jueves, 20 de mayo de 2021

Consulta Popular y Democracia Directa

 Participación Democrática


En la Grecia clásica sólo una pequeña parte de la sociedad era considerada como ciudadanía. En esa época la democracia directa era posible gracias a las condiciones geográficas, demográficas y a la disponibilidad de tiempo para los asuntos de gobierno. Posteriormente la democracia representativa pasó a ocupar el primer plano debido, a que las condiciones que hacían posible las prácticas de democracia directa cambiaron a partir de los procesos de emancipación popular en el siglo XVI.

Hoy en día el debate sobre la democracia en sus dos formas: directa y representativa se acentúa en sus diferencias, posibilidades y formas de interrelación. La idea de que la democracia es una forma de gobierno que debe incluir a todos y a cada uno de los ciudadanos que conforman un grupo social prevalece, pero por otro lado, las sociedades actuales, no cuentan con las condiciones para mantener un sistema en el cual todos los ciudadanos participen directamente en la toma de decisiones políticas.

La necesidad de legitimar las decisiones gubernamentales y los regímenes políticos sobre la capacidad de participación política de la ciudadanía, ha puesto sobre la mesa la conveniencia de buscar mecanismos que integren estas dos formas de democracia. El debate entre estas dos perspectivas aún sigue, en esta época la relación entre ambas tiende a ser más complementaria que antagónica, pero en el marco histórico la democracia representativa es la que se terminó imponiendo.

La democracia como forma de gobierno ha estado marcada por una tensión perpetua entre su expresión ideal y su realidad concreta. Desde su nacimiento, se planteo el  problema  de  la  conciliación entre participación de los ciudadanos y capacidad de gobierno. El afianzamiento  de  la  representación  política  como  mecanismo de la voluntad popular y la creación de elecciones para seleccionar a los representantes, ofrecieron una solución a las comunidades políticas de gran tamaño.

Sin embargo, la solución práctica a la participación, que constituyó la consolidación de la democracia representativa, no ha estado exenta de críticas, las cuales destacan sus limitaciones e inconvenientes. Las críticas a la democracia representativa pusieron en evidencia el carácter intermitente de la participación ciudadana, el alejamiento entre el ciudadano y los centros de toma de decisiones públicas, y la excesiva libertad de los representantes con respecto a su mandato.

Debido a la consolidación de los sistemas de democracia representativa y de sus evidentes virtudes en sociedades complejas de gran escala, los defensores de la democracia directa han abogado por mecanismos que resuelvan los problemas de la intervención directa de la ciudadanía en la toma de las decisiones públicas. Esos mecanismos son el plebiscito, el referéndum, la iniciativa popular y la revocación de mandato. Aunque estos instrumentos son de la democracia semidirecta, dado que operan dentro de sistemas predominantemente representativos.

La  Evolución  de  la  Participación  Democrática

La democracia nació en las ciudades-estado de la Grecia clásica. Las características de la democracia griega son las que más se acercan al ideal  de la democracia directa, en la cual el conjunto de los ciudadanos participa directa y continuamente en la toma de decisiones acerca de los asuntos de la comunidad.

En Atenas los ciudadanos se reunían varias veces al año, para discutir los asuntos de la comunidad. La agenda de discusiones era establecida por el “Comité de los 50”, constituido por miembros de un “Comité de los 500”, que a su vez, se desplegaban del centenar de demes que conformaban la ciudad. Las  decisiones  eran tomadas, por vía del consenso. Todo ello daba lugar a una especie de “democracia sin Estado”.

La democracia directa, tal como era practicada en Atenas, requiere de condiciones muy especiales de desarrollo, las cuales no han vuelto a darse en la historia. El ciudadano era una figura total, cuya identidad no admitía distinción entre los ámbitos público y privado: la vida política aparecía como una extensión natural del ser mismo. Los intereses de los ciudadanos eran armónicos, fenómeno propio de una sociedad homogénea que, además, tenía un tamaño reducido, lo que favorecía las relaciones directas entre todos.

Después  del  declive de  la democracia  griega  la palabra democracia desapareció por un periodo de 2,000 años. Se hablaba más bien de  res pública. En Roma, se introdujo la idea del gobierno mixto, el cual representaba a diversos intereses o grupos que constituían a la comunidad. El sistema adoptó rápidamente rasgos oligárquicos, en donde el compromiso formal de participación popular  se traducía  en una  capacidad  muy limitada  de control.

En la Edad Media en varios países europeos, los monarcas, llamaban a asambleas para tratar asuntos de Estado, fundamentalmente  asociados  al  levantamiento  de  impuestos y a las empresas guerreras. Los integrantes de esas asambleas representaban muy laxamente a los estamentos que conformaban al reino: la nobleza, el clero y a la burguesía. Esto fue el inicio de lo que ahora se conoce como Parlamento. Sin embargo, con el afianzamiento de las monarquías absolutistas, los  parlamentos  dejaron  de  ser  convocados  a partir de los siglos XVII  y XVIII.

Durante el Renacimiento se empezaron a gestar grandes transformaciones, en  los  ámbitos  sociales, económicos y políticos, que produjeron cambios en el mundo de los valores. En el ámbito social, la reforma protestante contribuyó a difundir una nueva manera de pensar la actividad política, marcando una división más nítida entre el poder secular y el religioso. Además, su énfasis en  el establecimiento de  una  relación  directa entre el  creyente y  Dios sentó las bases para pensar la vida comunitaria como una relación entre individuos iguales.

En  lo  económico,  el  desarrollo  del  comercio  contribuyó  al  surgimiento de una clase social independiente de las ataduras feudales, que se agrupaba en los burgos. Pronto, esos burgos autónomos innovaron métodos de gestión de los asuntos públicos, que incorporaban elementos de participación política con fuertes rasgos plutocráticos (gobierno de los ricos).

En lo político, las grandes revoluciones de los siglos XVII y XVIII –las revoluciones inglesas de 1640 y 1688, la guerra de independencia estadounidense de 1776 y la Revolución francesa de 1789– nutrieron y se alimentaron de las ideas de los filósofos políticos. Así, las ideas del iusnaturalismo (que suponen la existencia de un contrato social entre gobernados y gobernantes en sus distintas expresiones, de la representación política y de la soberanía popular, del vínculo de legitimidad y de la regla de mayoría, y de la ciudadanía como expresión de una comunidad política de iguales) encontraron allí oportunidades.

Poco a poco, las presiones por ampliar la participación política pusieron a prueba la capacidad de diseño de instituciones adecuadas  para  dar  forma  a  esa  nueva  realidad:  Montesquieu,  Hamilton  y Madison en sus escritos reflexionaron sobre la manera de canalizar y dar vida institucional a la participación popular. La idea de participación política se difundió rápidamente, pero aun así quedó limitada a segmentos muy restringidos de la población.

El  siglo  XIX marcó el  ingreso  de  las masas  a  la vida política.  La Revolución Industrial,  las transformaciones en el mundo rural y los subsecuentes procesos migratorios concentraron en las ciudades a amplios grupos de artesanos y asalariados que descubrieron la homogeneidad de sus condiciones de vida y que reivindicaron derechos políticos. Las revoluciones liberales de la primera mitad del siglo XIX en Europa fueron, esencialmente, fenómenos políticos que expresaban esa nueva realidad política urbana.

El siglo XIX se caracterizó también por las luchas populares para incorporar el sufragio universal a la vida política. En ese proceso de lucha por la obtención de derechos políticos nacieron los primeros partidos políticos de masas.  Y así, las nociones de representación y  la de participación ampliada convergieron con la consolidación de los sistemas de partidos y el desarrollo de elecciones. La democracia representativa encontró, entonces, sus organizaciones, sus procedimientos y la manera de incorporar a amplios segmentos de la población.

La participación política, como derecho, está sometida a los vaivenes de la historia de cada país. Es también un concepto que ha evolucionado con los cambios de valores que han marcado la vida de las sociedades. Sin embargo, a pesar de estas oscilaciones de la historia y  de  los  cambios  de  valores,  se  puede  afirmar  que  en  nuestros  días la  legitimidad de los  regímenes  políticos está  definida en función de la capacidad de participación política de su ciudadanía. Esa participación se da en el marco de las instituciones de la democracia representativa.

Bibliografía

Jean-François Prud’homme,"Consulta Popular y Democracia Directa", cuadernillos de divulgación de la cultura democrática num 15, INE, México, 2016. Pág 9-23.


miércoles, 11 de noviembre de 2020

La guerra de México contra Estados Unidos (1846-1848) El país fragmentado contra la potencia naciente ("Un momento decepcionarte para ambas naciones") [PRIMERA PARTE]

Guerra de México contra Estados Unidos

mexico-contra-estados-unidos

Conflicto México

Usualmente los sucesos de gran dimensión histórica suele transcurrir en un momento determinado asociadas a su vez por un contexto situacional, problemáticas, acciones y omisiones de los involucrados; las acciones del pasado pueden ligarse como las detonantes de tales escaparates, estos referentes nos pueden ayudar a visualizar el reflejo de un futuro a raíz de nuestras acciones, que si bien es incierto, puede llegar a predecirse según las actitudes con las que se confronten las inestabilidades y las acciones que se tomen durante el transcurso de dichos procesos.

Si bien, esta es una lección que la Historia nos ha puesto una y otra vez y pese a su importancia, estás, en ocasiones se caracterizan por ser abordadas como poco relevantes, esto nos lleva a reflexionar sobre que históricamente se tiene una mentalidad apegada a olvidar, lo que nos lleva a pasar por alto errores del pasado por falta de conciencia y de remembranza de nuestra historia, de esta manera, llegamos a despreocupamos sobre las consecuencias que se puedan llegar a tener a raíz de ciertas acciones, esto involucra caer en situaciones equivocas, que tiempo después al observar las consecuencias lamentamos lo sucedido con toda nuestra fuerza.

Este fue el marco con el que tuvo que cargar México, al enfrentarse cara a cara contra los Estados Unidos en la guerra de intervención entre (1846-1848), este suceso venia desplegado de todas las intervenciones y decisiones tomadas sin precaución que se hacían cada vez mas comunes después de que México había logrado su independencia de España, el supuesto despojo de ser una colonia y de desligare de la corona española encaminaría a la libertad y a miles de privilegios, los cuales lamentablemente nunca llegaron, la desorganización y pobreza del país hizo que la inestabilidad se encargara de que la nación se fuera en picada,  por si fuera poco con la crisis por la que pasaba el México independiente en sus primeros años, surgía otra cuestión enfocada en la gobernabilidad, la falta de un personaje que realmente supiera las claves de gobernar y que implementara un proyecto de país se volvió el punto clave en la inestabilidad y la fragmentación de la sociedad, lo cual condujo a México a llegar totalmente disperso a la guerra contra Estados Unidos.

En un lado totalmente contrario, las circunstancias con las que llegaban los Estados Unidos eran totalmente radicales a las condiciones con las que contaba México, la población estadounidense rápidamente había encontrado lo que México no pudo encontrar hasta 50 años después o tal vez un poco mas, después de haber logrado su independencia, la sociedad estadounidense se podría ver como la contra parte de México, en donde Estados Unidos era una nación bien dirigida y organizada, su camino gubernamental eran su mas grande referencia que lo perfilaban como una potencia que venia naciendo, que ponía en alerta a todo el mundo por su rápido crecimiento, un crecimiento requería de un gran empujón, un suceso que lo catapultara aun mas en un lugar destacado entre las potencias mundiales, esto lo condujo a una guerra contra México lo que en ese momento parecía una buena oportunidad para reafirmar su hegemonía y aparte ganar algo esencial que marcaría de por vida la situación geográfica de ambos países.

Así es como se llegaba a esta etapa de disputa entre estas naciones con tanta tradición y convivencia mutua, en donde el panorama se veía muy en contra de uno y muy a favor del otro, pese a la gran historia que envuelve a estos dos países vecinos. Esta guerra la historiografía la a tomado de una manera cautelosa, esta intervención en este contexto histórico parece de súbita importancia pero resulta escasa en investigación y difusión, los escasos intentos de indagación de esta guerra son muy precautorios al ser un tema de mucha delicadeza en ambos países, lo que hace de esta guerra, una guerra que esta hecha para olvidarla y solo queda como un punto que ensucio y marco de por vida la reputación de ambos países, una guerra en donde todos salieron perdiendo, una guerra que a casi 175 años de su suceso, poco se habla de ella y se trata de olvidar tanto en México como en Estados Unidos, dando pie a que esta guerra de malas relaciones se quede como un error entre naciones.

1. El origen de la guerra. El desequilibrio situacional de cada país. Texas un territorio con identidad propia e iniciadora de la disputa entre México y Estados Unidos. Los primeros síntomas de un vecino incómodo.

El punto principal que detono y dio origen a la guerra entre Estados Unidos y México es muy discutido, la discordia entre las razones no son muy claras, pero hay puntos fuertes que se pueden catalogar como los iniciadores de esta guerra, la principal causa que suele ser muy recurrente como el inicio de la guerra fue la ambición de conquistar mas territorio por parte de Estados Unidos, lo cual se puede interpretar que era uno de los varios pasos que tenia que dar para logra su objetivo de consagrarse como una potencia mundial.

Tenían que crecer y con esto no solamente se refería a crecer en aspectos internos como social, política y económicamente sino en el sentido de tener que crecer territorialmente lo cual ya lo había conseguido a partir de su independencia en donde solo se conformaba de las trece colonias, adquiriendo en 1803 por parte de Francia la Luisiana, es aquí un punto crucial del cual se tuvieron problemas respecto a los límites fronterizos en ese entonces con la Nueva España convirtiéndose en el primer detonador por la disputa del territorio, las inconsistentes limitaciones territoriales no definían con exactitud el actual territorio de Texas la cual estaba colonizada en los límites de España y Francia quedando atrapada primero entre dos potencias europeas y tiempo después por dos excolonias en América.

A raíz de estos sucesos Estados Unidos y Nueva España tenían en 1804, después de la Luisiana, un territorio comparable: el primero de 4,631,000 kilómetros cuadrados y el segundo de 4,429,000.[1] este rápido avance daba un panorama de la extraordinaria evolución que tenía Estados Unidos, frente al debacle que empezaba a tener la corona española en relación a sus colonias en América, era el marco perfecto para que el pensamiento estadounidense contemplara la posibilidad de anexar más territorio a su imperio en construcción, ya para 1818 la cuestión de límites entre los Estados Unidos y España habían llegado a un punto candente. El 9 de febrero de 1819 se firmo por fin un tratado que forjo el ministerio español en Washington, don Luis de Onis, por el cual se cedieron a los estados unidos todos los territorios situados al este de Misisipi conocidos con los nombres de Florida del este y Florida del oeste.[2]

Bajo este panorama, se acrecentaba las esperanzas que tenia Estados Unidos, al ver la vulnerabilidad con la que fácilmente la corona española había dejado escapar territorio, su camino a ser una gran potencia se venia perfilando de buena manera; la llegada de las luchas por la independencia y su trascurso hasta el momento de independizarse de la Nueva España ya existía una asimetría de poder y de recursos entre los dos países.”[3] El despojo de España del continente americano dejaba en charola de plata las intenciones de expansión por parte de Estados Unidos, para tratar de lidiar con la conquista de mas territorio, iniciando así con el pretexto de determinar nuevamente una frontera fija con su vecino mas cercano en este caso el nuevo imperio mexicano.

Dentro de este contexto México aparecía en la escena independiente y el principal punto de conflicto con relación a Estados Unidos se situaba en el tercero en discordia que volvía a ser la determinación de el territorio Texano lo que daba inicio a la disputa entre Texas con el sur de Estados Unidos.

Una vez que México había salido de una extenuante lucha por su independencia, el contexto de Texas estaba muy arraigado en vuelto en altibajos después de ser un impulsor en las conspiraciones por la lucha de independencia, y posteriormente su baja participación durante esta, habían caído en el olvido por parte de México, Texas estaba casi deshabitada al igual que gran parte del norte de México, la gran mayoría de los que habitaban esa zona eran anglosajones (colonos estadounidenses) que habían sido llevados por Stephen F. Austin y su padre bajo la autorización de la Nueva España, esta decisión parecía un tanto ridícula por parte de España pero en realidad estaba bajo la presión de las luchas en México y consideraba esa decisión como una posibilidad de limar asperezas con Estados Unidos ya que ese territorio que correspondía a Texas no tenia minas ni fuerza laboral indígena, de ahí que nunca fue atractiva ni para españoles ni para mexicanos en cambio la riqueza de su tierra fue lo que llamo la atención de un pueblo de granjeros con esclavos negros. [4]

Estados Unidos vio muy claramente esta situación y se fue interesando mas como una posible anexión de Texas; después de salir del contexto de guerras que lo llevaron a su independencia, México entro en una cruda realidad las repercusiones que tubo a raíz de las batallas encarnizadas en todo territorio tenían sus estragos, además de cargar con el peso de iniciar desde cero en la cuestión de formar un gobierno, esto desato una disputa por el poder mostrando la fragmentación que se tenia entre sectores sociales que conllevaban a una disputa de ideales y por consiguiente a un gran número de intentos en la búsqueda de la formación del Estado que en sus primeros años fueron fracasos tras fracasos.

México se convertía un país que sufría los efectos que contrajo a raíz de la obtención de su libertad, el imperio termino por derrumbarse de tal manera que no paso mucho tiempo para que se tomaran nuevas pautas y así fue como el resto del territorio decidió formar parte de los Estados Unidos mexicanos, establecidos formalmente en enero de 1824.[5] 

La situación de este año es de gran significación y que frecuentemente se olvida que tanto la constitución de 1824 como la ley federal de colonización, demostraron la actitud amistosa de la facción liberal mexicana hacia los Estados Unidos.[6] Estas intenciones entre ambos países tenían cierta tensión de una forma u otra estas decisiones no contenía una convicción total, había cierta desconfianza que incomodaba a ambos; es aquí el comienzo de una disputa por la frontera por parte de México, Estados Unidos y el hijo en disputa nuevamente se centraba en Texas, quien entró en disputa con México tras el tema de los colonos estadounidenses quienes quedaban totalmente fuera de los nuevos planes de México, dentro de este contexto, de un momento a otro llego la promulgación de la constitución de Coahuila y Texas en 1827 en donde llego la primera gota que termino por llenar el vaso causado por el articulo 13 que dictaba a abolir totalmente la esclavitud el cual mencionaba que, El estado prohíbe la esclavitud absolutamente y para siempre en todo su territorio, y los esclavos ahora en el serán libres a partir del día que la constitución sea publicada en esta capital. Una ley regulara la manera de indemnizar a los que los posean al tiempo de su publicación.[7]

Las acciones que decidió tomar en este caso México fueron directamente para emancipar a Texas ya que a consecuencia de esta promulgación los colonos estadounidenses hicieron revueltas en el territorio y de esta manera se les empezó a considerar un estado rebelde, que se podía salir de control, por eso se tomo la decisión de empezar con ellos la abolición contra el esclavismo, posteriormente en 1829 se habían consumado la abolición de todos los esclavos de México, este tipo de decisiones terminaron por afecta a toda Texas y a los limites fronterizos con Estados Unidos, esto solo dejo un mal sabor de boca e impotencia en Estados Unidos ya que no podía intervenir en estas cuestiones y en cuanto a Texas esto no podía ser una razón suficiente para terminar de explotar.

En las ultimas intenciones de Mr. Poinsett para comprar el territorio fueron rechazadas una y otra vez por un México orgulloso, ya que sumergido en la bancarrota el dinero proporcionado por Estados Unidos era una buena manera de encontrar su punto de estabilidad económica, que de haberlo aceptado tal vez la historia hubiera sido otra.

La problemática se iba acentuando aun más, una vez que Bustamante tomo el poder quiso neutralizar los problemas en Texas mediante intervenciones de Alamán y sobre todo de Mier quienes dieron pie a la proclamación de la ley colonizadora de 1830, en donde la polémica se causo sobre todo en los  artículos el 10 y el 11 en donde la ley ponía el control de la colonización en manos de la federación, prohibía la entrada de nuevos colonos norteamericanos e instalaba a impulsar la de mexicanos y de indios pacíficos[8] en este momento sobre todo Mier se daba cuenta de la verdadera situación de Texas, sabia que cualquier decisión que se tomara para replegar las disputas por Texas no darían resultado, el caso Texas estaba fuera de control y había tomado tintes estadounidenses, por esta razón los representantes estadounidenses también identificaron que no podían obtener a Texas por medio de una compra, el gobierno mexicano no era muy amigable con ellos y solo necesitaban un pretexto para arrancarle ese territorio a México, este panorama se abría por los diferentes conflictos que tenia el gobierno mexicano con la población en Texas, haciendo que el vinculo entre Texas y Estados Unidos se hiciera mas grande. 

Las presiones de Austin al gobierno mexicano no cesaban con tal de dar un poco de tiempo antes de poder planear algo que solucionara los problemas vividos en Texas. Para 1833 el apoyo popular mexicano estaba con Santa Anna pero no fue hasta 1834 que Santa Anna ocupara la silla presidencial para ejecutar una concesión que hizo estallar a Texas con la idea de separarse de México definitivamente en donde la verdadera causa de la independencia fue el hecho de que la constitución de 1824 y su sucesora las Siete Leyes prohibía expresamente la esclavitud.[11] Además de establecer sobre México una dictadura centralista, Austin fue el primero en reaccionar y pese a sus reclamaciones logro mejorar el panorama que los abatía con toda la fuerza y el poder del gobierno mexicano, posteriormente del logro la separación de Coahuila bajo estatutos no autorizados por parte del gobierno, y claro no fue reconocida por el gobierno mexicano asumiendo un aspecto de libertad en sus decisiones.

Con Santa Anna en la presidencia los colonos vieron la oportunidad que esperaban y rápidamente desconocieron al gobierno como una justificación oportunista para independizarse, el levantamiento contra Santa Anna comenzó en Zacatecas, se lanzaron contra el gobierno centralista en 1835, bajo el mando de la bandera del liberalismo con el único fin de darle la contraria al gobierno mexicano, esta insurrección fue reprimida brutalmente y los civiles fueron masacrados.

Éste fue el inicio de una larga serie de rebeliones, y quien se atreviera a participar en estas rebeliones Santas Anna los declaraba traidores de la Patria. Lo siguiente fue ponerse al frente de las tropas junto con Martín de Cos para poner fin a los disturbios en Texas. Así empezó el episodio conocido como la revolución de Texas. Que no es como se le ha descrito, una revolución en contra de México fue una revuelta en contra de la dictadura centralista y también parte del levantamiento general en México contra la abrogación de la constitución[12] dando con esto un énfasis de consolidación en ambos aspectos tanto en México como en Texas ya que sus sistemas que nunca había encajado además de un gran distanciamiento entre ambos.

Santa Anna partió rumbo a Texas a finales de noviembre y llego en febrero de 1836. La misión texana a Estados Unidos había partido y aunque no logro ningún préstamo, pudieron difundir las ofertas de tierra, lo que aseguro la influencia de voluntarios. Todo intento mexicano por detener aquella avalancha parecía inútil, pues a pesar de la declaración de neutralidad del gobierno estadounidense, las autoridades locales apoyaban a los texanos.[13] 

Después de algunas victorias mexicanas y también por el lado texano el panorama se veía conveniente a la perspectiva mexicana ya que había ganado las batallas mas importantes, después de la toma del Álamo, Santa Anna pretendió perseguir al gobierno texano, pero sufrió el descalabro de San Jacinto el 21 de abril.[15] por esta circunstancia la guerra terminó inesperadamente con esta batalla gracias a que Santa Anna fuera sorprendido encontrándolo dormido, a más de trescientos kilómetros de la actual ciudad de Houston. En ese lugar, el general Samuel Houston condujo al ejército texano a la victoria sobre una parte del ejército mexicano al mando de Santa Anna; el General y Presidente fue capturado tras la batalla. Con Santa Anna prisionero, sus captores lo forzaron a firmar el Tratado de Velasco el 14 de mayo.

El tratado reconocía la independencia de Texas y el nuevo límite fronterizo el entre los estados de Tamaulipas y Texas que se establecía en el río Nueces, a cambio de la vida de Santa Anna. El plan inicial de los texanos era devolverlo a México con la intención de limar las asperezas con el gobierno mexicano, pero antes de tomar estas acciones embarcaron a Santa Anna a Washington para que se entrevistara con el presidente, Andrew Jackson, para asegurar que la independencia de Texas se había consumado.

Tras los aspectos problemáticos que encerraban el contexto de Texas, también se anexaban las revueltas que se iniciaban en México comandadas por Santa Anna para derrocar a Bustamante dando un énfasis a las problemáticas internas que ponían a México en crisis. Estas revueltas abrieron paso a que los texanos vieran una opción para recomponer su situación y se sumaron a las rebeliones santanitas para poder reclamar sobre las decisiones que se habían tomado en el Estado Texas-Coahuila y esto dio paso a una convención en donde redactaron una lista de peticiones al gobierno mexicano: la abolición de la prohibición de entrada de angloamericanos[9] las protestas se escucharon y se tomaron, sobretodo por el contexto de las revueltas de Santa Anna que tiempo después lo catapultarían a la presidencia, tras un lapso de tiempo muy corto el proceso de separación se había acelerado y para octubre, 85 delegados a una convención en san Felipe, pedían la anulación del articulo 11 de la ley del 6 de abril de 1830, la reforma del arancel, la expedición de títulos para los ilegales y la separación de Texas y Coahuila.[10]  

Después de su aprensión en México, Austin fue puesto en libertad, pues no se le había comprobado su participación en alguna rebelión como lo había sospechado el presidente Santa Anna, su llegada a Texas hizo que los texanos interpretaran de mala forma el acto del gobierno mexicano al encarcelar a  Austin; la brutal represión que se había suscitado en Zacatecas, la orden de repeler a nuevos inmigrantes, y particularmente, por la abolición de la Constitución Federal. Fueron pequeños detonantes que influyeron mas en las revueltas armadas por parte de los colonos, y tras una consulta, la provincia de Texas decidió levantarse en armas contra el gobierno de México a poyados por Estados Unidos.

La intervención de los estados unidos tomaba aires importantes y se involucraba en el accionar texano dejando algunas aportaciones a la causa de la independencia de Texas. la colaboración de los estados unidos con los texanos imposibilitó su reconquista. La lucha con Texas distinto de ser una simple guerra civil, ya que el apoyo semioficial y popular de los Estados Unidos la convirtió en una lucha internacional.[14] Con pocas opciones México combatió brutalmente las rebeliones para que el miedo se propagara al ver que los que provocaran revueltas estaban propensos a morir, pero al mismo tiempo México actuaba con cierta incertidumbre de involucrar a Estados Unidos directamente por la situación que enfrentaban con Texas. La guerra comenzó en Texas, el 1 de octubre de 1835, con la batalla de González; en done las fuerzas de los colonos estadounidenses tomaron rápidamente, La Bahía y San Antonio Béjar, aunque pocos meses después serían derrotados.

Las noticias de todo este suceso se tradujeron en una condena a Santa Anna, quien a su regreso a México desapareció de la escena política.[16] , en México, el gobierno de Santa Anna se impugno, y por consiguiente no se reconoció la independencia de Texas ni los Tratados de Velasco, en un último esfuerzo de no perder una parte más de su territorio que al final solo quedo la resignación. El conflicto de México con Texas solo fue el inicio de un disputa aun mas grande y severa que vendría a dar paso a una verdadera guerra internacional, mientras que el caso de Texas no quedaría solo en su independencia sino que cargaría con nuevos planes dejando, en la presidencia de la república texana a Samuel Houston, y como vicepresidente, el yucateco Lorenzo de Zavala quien fue de los pocos mexicanos que trataban de separar a Texas de México, así fue como lograron su independencia por la que tanto habían peleado y que tanto anhelaban.

2. El detonante final de una guerra vecinal. El enfrascamiento por la disputa de un gran territorio e intereses políticos. El inicio de una gran rivalidad que marcaría el rumbo de ambos países.

Dentro del contexto suscitado entre Texas y México, había quedado un sentimiento de impotencia por parte de México que seguía pensando en reconquistar Texas solo para que Estados Unidos no llevara acabo sus intenciones de anexarla a su territorio. poco tiempo después fue organizado en Texas el gobierno constitucional y, casi un año después de la batalla de San Jacinto, los Estados Unidos les reconoció. Más tarde la republica de Texas fue también reconocida por Francia, gran bretaña, holanda, Bélgica y otras naciones europeas. México nunca lo hizo.[17]

Esta circunstancia dejaba pocas esperanzas a México dejándolo con la idea de que ya habían perdido a Texas y que recuperarla era imposible, pero no sin antes dejar en claro que El gobierno mexicano entraría en un conflicto si Estados Unidos anexaba a Texas como parte de su territorio, pero sin embargo la mayoría de los texanos querían unirse con los estadounidenses ya que se sentían mas identificados con ellos. En 1845, Texas, aceptó el ofrecimiento de la anexión por el Congreso de los Estados Unidos. Y de esta manera Texas se convirtió el estado número 28, el 29 de diciembre de 1845.

El clima de ambición de tierras estaba listo para convertirse en un verdadero movimiento que solo esperaba un nombre. John l. Sullivan acuño en 1845 el título de “destino manifiesto”, que expresaba un conglomerado vago de ideas y sentimientos que justificaba las ambiciones estadounidenses, que el mismo artículo de la doctrina verdadera.[18] A raíz de estos sucesos crecieron las esperanzas de conseguir más territorio, James K. Polk era un gran manipulador que pudo controlar las intenciones de todo el pueblo norteamericano bajo los estandartes de la divinidad y del destino supremo de los estadounidenses, así manejo cualquier contradicción que se pudiera suscitar tras sus decisiones de anexar los territorios de California y Nuevo México.

Casi a finales del año de 1845, Polk envió a John Slidell, a la Ciudad de México con distintas ofertas para concretar la compra de la frontera del Río Grande en Texas y México, además de ofrecer grandes cantidades de dinero para negociar la comprar de las provincias de California y Nuevo México. Generalmente las intenciones expansionistas de los estados unidos se enfocaban para incrementar su potencial a nivel internacional además con la compra, quería sabotear las ambiciones británicas ya que no les convenía tenerlos de vecinos y además obtenían un puerto en el Océano Pacífico, sus intenciones sobre este territorio eran multicausales que a la larga le favorecerían. Pero el contexto de México era totalmente lo contrario, tras los disgustos por la anexión de Texas no estaba dispuestos a negociar con los Estados Unidos.

México dentro del contexto a inicios de 1846 vivía una situación interna sumamente deplorable en la cuestión de la conformación de su gobierno la presidencia había cambiado de manos cuatro veces y los demás cargos burocráticos en el gobierno también habían sido remplazados múltiples de veces, estaba sumergido en una inestabilidad total.  Lo que respectaba a los asuntos de opinión pública y de las facciones políticas de acuerdo a la venta de los territorios a los Estados Unidos estaban empeñadas en el honor nacional.[19] Después de ir ganando con gran claridad, la batalla parecía que solo era cuestión tiempo para que se diera la victoria mexicana, al caer la noche Santa Anna interrumpió el combate declarándose vencedor sin haber derrotado, la única batalla que podría considerarse como la gran victoria mexicana, se convirtió en un desastre al dar Santa Anna la orden de retirada[23] en la práctica equivalió a una derrota y esto sorprendió al mismo Taylor quien ya se daba por derrotado.

Las tropas de Scott se posaban en el norte, con artillería en la zona alta escondiéndose de los mexicanos. El ejército mexicano fue derrotado y el ejército de los Estados Unidos solo sufrió 400 bajas, mientras que los mexicanos sufrieron más de 1.000 bajas y 3.000 fueron hechos prisioneros dándole una derrota más al ejército mexicano. Después de que Scott tomó Puebla sin encontrarse con ninguna resistencia decidió quedarse ahí para recuperarse y preparar las próximas batallas, avanzó en la Ciudad de México el 7 de agosto, con el resto de la fuerza armada.

Ya viéndose superados los mexicanos, al ver que no pudieron defenderse tuvieron que optar por la opción que antes nunca hubieran aceptado,   pasificar con Estados Unidos. Esto abrió paso al Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, que daba por finiquitada la guerra entre México y Estados Unidos. Del mismo modo se le entrego a Estados Unidos el control indiscutible de Texas, se estableció la frontera a partir del río grande, y cedida a los Estados Unidos los estados de California y nuevo México. A cambio, México recibió $18.250.000, menos de la mitad de lo que ya se había ofrecido antes a México por el territorio. Y acordaron asumir $ 3,25 millones en deudas del gobierno mexicano hacia los Estados Unidos.

México con el apoyo de periódicos populistas, consideraron que la llegada de Slidell en la ciudad de México había sido un insulto a la nación y todavía mas por el ofrecimiento de dinero para comprar parte de su territorio algo que pego en el nacionalismo mexicano y que significo un insulto. Cuando Herrera considero recibir a Slidell para la resolución del problema de la anexión de Texas, fue acusado de traicionero de la patria lo que lo hizo sucumbir y ser suplantado por un gobierno más nacionalista a cargo del general Mariano Paredes y Arrillaga quien llego al poder reafirmando públicamente su alegación en el caso de México y Texas, Slidell al presenciar este ambiente se vio convencido que un trato con México era imposible y decidió regresar a los Estados Unidos.

El presidente Polk ordenó al general Taylor y sus fuerzas que marcharan hacia el sur, hasta el Río Bravo, entrando a territorio mexicano. De este modo México reclamó el Río Nueces, como su frontera con Texas, los estados unidos. afirmaron que era el Río Bravo, ya que se había citado en 1836 en los Tratados de Velasco. Pero México rechazo los tratados y se negó a negociar, y al mismo tiempo se dio valor para no solamente reclamar la frontera sino todo Texas. Sin embargo, Taylor ignoró las demandas de México de retirarse a sus límites fronterizos y se quedo en el territorio que era considerado de los dos.

Las fuerzas mexicanas al mando del general Mariano Arista al ver que las acciones tomadas por el ejército estadounidense se preparo para librar una batalla contra las fuerzas de Taylor dándole inicio a las revueltas armadas en las batallas suscitadas el 8 y 9 de palo alto y de la resaca de guerrero que concluyeron con derrotas para el ejercito mexicano.

A consecuencia de estos enfrentamientos, Estados unidos solo esperaba una mejor oportunidad, un punto exacto para poder encontrar el pretexto perfecto para tener la posibilidad de arrebatarle mas territorio a México; James K. Polk envío tropas al territorio por el cual se había comenzado la disputa por la frontera texana, entre el río Bravo y el río Nueces, en donde acabó desembocando un enfrentamiento entre tropas de ambos países, que se produjo el día 25 de abril de 1846 al norte del río Bravo, en un lugar llamado Rancho de Carricitos, en donde México acribillo a la patrulla estadounidense dando por resultado múltiples muertes y capturas sobre el ejercito de Estados Unidos.

Este enfrentamiento le dio a James Polk el motivo que buscaba para pedir la declaración de guerra contra México, diciendo que después de reiteradas amenazas, México ha traspasado la frontera de los estados unidos, ha invadido nuestro territorio y ha derramado sangre norteamericana en tierra norteamericana.[20] esto fue una estrategia totalmente planeada por parte de los Estados Unidos, ya que pusieron de pretexto una vez más, los límites fronterizos, en realidad se encontraban en un territorio muy disputado que no tenía un propietario claro dando pauta a una última oportunidad para forzar a México de vender su territorio.

México declaró la guerra diez días después, el 23 de mayo de 1846, enfrentando así una guerra en la cual cayeron tal y como lo había planeado Polk, justo era una guerra para la que no estaban preparados ni económica, ni militarmente, teniendo un ejército que no estaba equipado para el combate, las municiones que tenían no se podían comparar con la de los Estados Unidos quienes en este aspecto tenían todo para ganar. Después de las declaraciones de guerra, las fuerzas estadounidenses no perdieron el tiempo y comenzaron su invasión en los territorios de California y Nuevo México y algunas otras partes del norte de México. La gran cobertura que Polk había manejado a lo largo del territorio de Méxicano iba debilitando cada vez más a México, el general Taylor ocupo matamoros el 18 de 1846, entro en monterrey el 23 de septiembre y en saltillo el 16 de noviembre. Woll ocupo parras el 5 de diciembre. Hasta después de que Taylor empezó a internarse en el país, el congreso mexicano declaro “estado de guerra” el 7 de julio de 1846."[21]

Al mismo tiempo de que el ejército estadounidense fue venciendo y adentrándose al centro de México, se produjo un levantamiento federalista en la ciudad de México, derrocándo el gobierno de Mariano Paredes y propiciándo el regreso de Santa Anna de su exilio cubano, estableciéndose un nuevo gobierno con Valentín Gómez Farías como vicepresidente, todo este cambio de dio en medio de la guerra, lo que se tradujo como un movimiento absurdo por llevarlo a cabo en ese momento, un momento que podría cambiar el futuro de México y que en este caso era algo inaudito que termino por concluirse negativamente para México.

La labor por parte de Taylor fue excelente manejo sus piezas perfectamente para abrirse paso a que entrara libremente hasta su destino que era la capital, además favorecido por que en la cuestión de las batallas todas salían a favor de Estados Unidos, y como ya se mencionó la noticia de las primeras derrotas aseguro la caída de paredes y la restauración del federalismo. Un pronunciamiento el 4 de agosto, clamo por la constitución de 1824 y la vuelta de Santa Anna.[22] Santa Anna pidió al presidente Gómez Farias que al ver que su nación estaba en una dura lucha él podría animar con su experiencia militar para luchar contra los Estados Unidos como lo había hecho antes. El presidente Gómez Farías al ver que la situación con Estados Unidos se iba poniendo peor acepto la oferta que permitió a Santa Anna regresar, que causo gran controversia ya que había tenido acercamientos con el gobierno estadounidense acerca de los territorios de California y nuevo México y al final el único que salio favorecido fue Santa Anna.

Santa Anna volvía a estar presente en México y con su llegada se aumentaban las esperanzas de poder vencer a Estados Unidos ya que podría formar grandes ejércitos con escasos recursos por su gran popularidad lo que hacia pensar que México se recuperaría de tantas derrotas y comenzaría a desplazar las fuerzas comandadas por Taylor, estas fuerzas principales que eran guiadas por Taylor continuaron a través del río Bravo hacia México, derrotando a las fuerzas de Pedro Ampudia en la batalla de Monterrey en septiembre de 1846, tras una gran resistencia que duro varias semanas, que sin duda fue una de las que opuso mas batalla pero que al final sucumbió bajo el poderío de el ejercito estadounidense.

El 23 de octubre de 1846, las tropas estadounidenses al mando de Matthew C. Perry, tomaron el puerto de Tabasco que se encontraba sin guardia militar, y el 25 de octubre se enfilaron sobre la capital, San Juan Bautista para obligar a las autoridades tabasqueñas a rendirse, pero no aceptaron la rendición y el gobernador Juan Bautista Traconis, dio inicio a las primeras Batallas de Tabasco, que terminaron el 26 con una victoria de las fuerzas tabasqueñas, siendo esta una de las pocas batallas ganadas por México en esta guerra.

Taylor y Matthew comandaban por el centro norte de México, Polk entendía muy bien como lidiar con México su estrategia cubría todas las posibles fuerzas armadas que pudiera tener México, Mientras tanto otras tropas mandadas por Polk, bajo el mando de Stephen W. Kearny ocuparon Santa Fe en Nuevo México; posteriormente Kearny condujo una pequeña tropa a California, en donde su propósito era ocuparlas e ir replegando a México hacia el sur para que no hubiera intervenciones en el norte y de esa manera poder poblarla de estadounidenses y facilitar la anexión de esta territorio, pero no se facilito mucho porque si bien no se suscito ninguna revuelta al principio y la dominación de estos territorios se había hecho con gran facilidad, se dieron algunos brotes de rebelión por parte de los habitantes de esa zona que terminaron vencidos pero dañaron el ejercito que ocupaba esas zonas.

Al ver que Taylor avanzaba hacia el sur después de haber ganado todas sus batallas contra las diversas intervenciones del ejercito mexicano y después de haber recibido ordenes de Polk, de ya no avanzar mas y de dejar la ofensiva a Scott; desobedeció las ordenes y se dispuso a darle fin a la guerra que en un primer momento el le había dado inicio. Santa Anna no espero más y pensó que era la hora deponerle fin al avance de Taylor, y se puso en marcha personalmente hacia el norte para enfrentarse a Taylor en la Batalla de la Angostura, el 22 y 23 de febrero de 1847. A pesar de que Santa Anna contaba con mas gente que Taylor se veía su desventaja a ver que su ejercito era muy mediocre con respecto a la artillería, pero sin duda fue una pelea muy disputada por ambas naciones.

En realidad, la cuestión de la retirada era a causa de los problemas políticos que seguía enfrentando México parecería incomprensible ya que en medio de una guerra contra Estados Unidos las disputas entre los sectores políticos seguían suscitándose eso fue uno de los parámetros que causaron la retirada de Santa Anna; sin duda una notoria diferencia a lo que vivía Estados Unidos que estaba totalmente unida enfocada a la guerra con México.

Luego de la Batalla de la Angostura y de su regreso a la ciudad de México Santa Anna dejó a Gómez Farías como presidente interino del país con la encomienda de que hiciera una gran recaudación de dinero, no importando de donde lo sacara pero que el dinero era necesario para seguir con la guerra. A tal efecto en enero de 1847 se emitió una ley que autorizaba al gobierno federal a apropiarse de los bienes de la Iglesia. Pero esto ya lo había visualizado Polk quien busco neutralizar a la iglesia mexicana, para lo cual envío a Moses Beach a entrar en comunicación con la jerarquía eclesiástica. El descontento de la iglesia era creciente por la constante presión gubernamental para proveerse de dinero, pero Beach no encontró la respuesta esperada.[24]

Al final las presiones conllevaron a la ley, y tanto el pueblo como el clero se levantaron en armas en la ciudad de México. Frente a esta situación, Santa Anna se vio obligado a abandonar temporalmente las acciones de la guerra dando tiempo a que las diferentes fuerzas estadounidenses que se encontraban en el interior de México cobraran mas fuerza al no verse amenazadas con grandes defensas del ejercito mexicano.

Mientras tanto, las tropas de Taylor después de ser casi derrotado no pudo continuar por ordenes de el presidente Polk quien abrió un segundo frente para continuar sus embates, mando un ejército bajo el mando del general Winfield Scott en marzo de 1847 que se transportó por mar, con parte de las mejores fuerzas de Taylor, Polk había perdido la confianza de Taylor al haberlo desobedecido, inspirando toda su confianza y esperanzas en Scott quien se dirigió al puerto de Veracruz, para iniciar la invasión del centro de México.

Scott salió victorioso en el puerto de Veracruz tras un bombardeo que duro tres días que cobro con miles de vidas de mexicanos civiles y del ejercito además de civiles extranjeros y mujeres y niños que causaron gran revuelo y acusación a Polk por la salvaje decisión de atacar el puerto de Veracruz. De esta forma Scott se dispuso a seguir su trayectoria hacia la ciudad de México.

Las presiones hacia el gobierno estadounidense se hacían escuchar a un año de haber comenzado la guerra en donde, las críticas mas duras fueron hacia la cantidad de muertos, era un número muy elevado y era también el mas grande en toda su historia en ese momento, los estadounidenses empezaron a desesperarse, dejándole todo el peso encima al presidente Polk.

Mientras tanto Scott, seguía su camino y salio marchando hacia la ciudad de México con 8.500 soldados, mientras que Santa Anna estableció una posición defensiva cerca de la aldea de Cerro Gordo. Santa Anna contaba con 12.000 soldados que no tenían buena preparación, pero que era lo único que había podido reunir para combatir a Scott. Sin embargo, Scott había preparado ya una estrategia enviado a gente antes para que se escondiera, así la artillería mexicana mordió el anzuelo y disparó contra ellos revelando de esta forma sus posiciones.

En la capital se libraron una serie de batallas hacia la defensa de la ciudad, culminando con las Batallas de Churubusco y Chapultepec. La ofensiva se reanudo. Santa Anna renuncio a la presidencia y evacuo la capital después de las derrotas de molino del rey y Chapultepec y el 15 de septiembre, a pesar de la resistencia heroica de la población de la ciudad de México, la bandera de las barras y las estrellas ondeo en palacio nacional.[25] Scott conseguía de esta manera tomar las puertas de la ciudad, y darle paso a la ocupación de la capital. Scott se convirtió en un héroe nacional para los Estados Unidos después de sus múltiples victorias durante la guerra.

La única ventaja para México pareció ser el articulo XI que prometía protección de las incursiones de indios belicosos: “esta solemnemente convencido que el mismo gobierno de estados unidos contendrá las indicadas incursiones por medio de la fuerza, siempre que así sea necesario; y cuando no pudiere prevenir, castigar y escarmentar a los invasores, exigiéndoles además la debida reparación.[26]  

Con esto terminaba la lucha vecinal entre estas dos naciones que apenas empezaban relaciones y ya se habían envuelto en una disputa de gran magnitud, en donde una salio con toda la victoria a su favor mientra el otro termino perdiéndolo casi todo, esto en gran medida por las circunstancias en las que se encontraban cada una de las naciones que resultaron ser totalmente desiguales.

Bibliografía

[1] Vásquez, Josefina. De la rebelión de Texas a la guerra del 47, México, Edit. Nueva Imagen, 1994, p. 11.

[2] Jay, William, revista de las causas y consecuencias de la guerra mexicana, México,  Edi. Polis, 1948, p. 13.

[3] Vázquez, op. Cit., p.11.

[4] Pahissa, Moyano, Ángela /  La perdida de Texas, México, edit. Planeta, 1992. p. 25

[5] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, México frente a Estados Unidos (Un ensayo histórico, 1776-2000), México, fondo de cultura económica, 2003. p. 33.  

[6] Connor, Seymour / Faulk, Odie, La guerra de intervención 1846-1848 (el punto de vista norteamericano), traducción Nicolás Pizarro, México, edit. Diana, 1975. p. 27.

[7] Lester G. Bugbee / Slavery in  early Texas, en politica Science Quartely, XIII: 3, 1898, pp. 389-412

[8] Vázquez. Ibíd. p. 17

[9] Vázquez, Ibíd. p. 18

[10] Schumacher, Esther, mitos en las relaciones México-Estados Unidos, México, Fondo de Cultura Económica, 1994, p. 44 

[11] Vázquez Josefina, Zoraida / Historia general de México, “Los primeros tropiezos”; México, edit. El Colegio de México, Centro de Estudios Históricos, 2009. p. 572.

[12] Connor, Seymour / Faulk, Odie, ibid. p. 30

[13] Schumacher, Esther, op. Cit., p.75.

[14] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, op. Cit., p.51.

[15] 15. Schumacher, Esther, ibid . p. 78

[16] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, Ibíd. p. 52

[17] Connor, Seymour / Faulk, Odie, Ibíd. p. 33

[18]Vázquez, Ibíd. p. 22

[19] Soto E. Miguel, La conspiración monárquica y la guerra de México, en Ensayos sobre la Guerra mexicana, estados unidos, edit.  Por Wayne Cutler, Texas A & M University Press. 1986. pp. 66-67.

[20] Moreno, Martín, Francisco / México mutilado; (cita textual de James Polk) México, edit, alfaguara, 2009. p.18

[21]Vázquez, Ibíd. p. 28

[22]Vázquez, Ibíd. p. 29

[23] Vázquez, Ibíd. p. 29

[24] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, Ibíd. p. 60

[25] Vázquez, Ibíd. p. 31

[26] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, Ibíd. p. 63