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jueves, 20 de mayo de 2021

Consulta Popular y Democracia Directa

 Participación Democrática


En la Grecia clásica sólo una pequeña parte de la sociedad era considerada como ciudadanía. En esa época la democracia directa era posible gracias a las condiciones geográficas, demográficas y a la disponibilidad de tiempo para los asuntos de gobierno. Posteriormente la democracia representativa pasó a ocupar el primer plano debido, a que las condiciones que hacían posible las prácticas de democracia directa cambiaron a partir de los procesos de emancipación popular en el siglo XVI.

Hoy en día el debate sobre la democracia en sus dos formas: directa y representativa se acentúa en sus diferencias, posibilidades y formas de interrelación. La idea de que la democracia es una forma de gobierno que debe incluir a todos y a cada uno de los ciudadanos que conforman un grupo social prevalece, pero por otro lado, las sociedades actuales, no cuentan con las condiciones para mantener un sistema en el cual todos los ciudadanos participen directamente en la toma de decisiones políticas.

La necesidad de legitimar las decisiones gubernamentales y los regímenes políticos sobre la capacidad de participación política de la ciudadanía, ha puesto sobre la mesa la conveniencia de buscar mecanismos que integren estas dos formas de democracia. El debate entre estas dos perspectivas aún sigue, en esta época la relación entre ambas tiende a ser más complementaria que antagónica, pero en el marco histórico la democracia representativa es la que se terminó imponiendo.

La democracia como forma de gobierno ha estado marcada por una tensión perpetua entre su expresión ideal y su realidad concreta. Desde su nacimiento, se planteo el  problema  de  la  conciliación entre participación de los ciudadanos y capacidad de gobierno. El afianzamiento  de  la  representación  política  como  mecanismo de la voluntad popular y la creación de elecciones para seleccionar a los representantes, ofrecieron una solución a las comunidades políticas de gran tamaño.

Sin embargo, la solución práctica a la participación, que constituyó la consolidación de la democracia representativa, no ha estado exenta de críticas, las cuales destacan sus limitaciones e inconvenientes. Las críticas a la democracia representativa pusieron en evidencia el carácter intermitente de la participación ciudadana, el alejamiento entre el ciudadano y los centros de toma de decisiones públicas, y la excesiva libertad de los representantes con respecto a su mandato.

Debido a la consolidación de los sistemas de democracia representativa y de sus evidentes virtudes en sociedades complejas de gran escala, los defensores de la democracia directa han abogado por mecanismos que resuelvan los problemas de la intervención directa de la ciudadanía en la toma de las decisiones públicas. Esos mecanismos son el plebiscito, el referéndum, la iniciativa popular y la revocación de mandato. Aunque estos instrumentos son de la democracia semidirecta, dado que operan dentro de sistemas predominantemente representativos.

La  Evolución  de  la  Participación  Democrática

La democracia nació en las ciudades-estado de la Grecia clásica. Las características de la democracia griega son las que más se acercan al ideal  de la democracia directa, en la cual el conjunto de los ciudadanos participa directa y continuamente en la toma de decisiones acerca de los asuntos de la comunidad.

En Atenas los ciudadanos se reunían varias veces al año, para discutir los asuntos de la comunidad. La agenda de discusiones era establecida por el “Comité de los 50”, constituido por miembros de un “Comité de los 500”, que a su vez, se desplegaban del centenar de demes que conformaban la ciudad. Las  decisiones  eran tomadas, por vía del consenso. Todo ello daba lugar a una especie de “democracia sin Estado”.

La democracia directa, tal como era practicada en Atenas, requiere de condiciones muy especiales de desarrollo, las cuales no han vuelto a darse en la historia. El ciudadano era una figura total, cuya identidad no admitía distinción entre los ámbitos público y privado: la vida política aparecía como una extensión natural del ser mismo. Los intereses de los ciudadanos eran armónicos, fenómeno propio de una sociedad homogénea que, además, tenía un tamaño reducido, lo que favorecía las relaciones directas entre todos.

Después  del  declive de  la democracia  griega  la palabra democracia desapareció por un periodo de 2,000 años. Se hablaba más bien de  res pública. En Roma, se introdujo la idea del gobierno mixto, el cual representaba a diversos intereses o grupos que constituían a la comunidad. El sistema adoptó rápidamente rasgos oligárquicos, en donde el compromiso formal de participación popular  se traducía  en una  capacidad  muy limitada  de control.

En la Edad Media en varios países europeos, los monarcas, llamaban a asambleas para tratar asuntos de Estado, fundamentalmente  asociados  al  levantamiento  de  impuestos y a las empresas guerreras. Los integrantes de esas asambleas representaban muy laxamente a los estamentos que conformaban al reino: la nobleza, el clero y a la burguesía. Esto fue el inicio de lo que ahora se conoce como Parlamento. Sin embargo, con el afianzamiento de las monarquías absolutistas, los  parlamentos  dejaron  de  ser  convocados  a partir de los siglos XVII  y XVIII.

Durante el Renacimiento se empezaron a gestar grandes transformaciones, en  los  ámbitos  sociales, económicos y políticos, que produjeron cambios en el mundo de los valores. En el ámbito social, la reforma protestante contribuyó a difundir una nueva manera de pensar la actividad política, marcando una división más nítida entre el poder secular y el religioso. Además, su énfasis en  el establecimiento de  una  relación  directa entre el  creyente y  Dios sentó las bases para pensar la vida comunitaria como una relación entre individuos iguales.

En  lo  económico,  el  desarrollo  del  comercio  contribuyó  al  surgimiento de una clase social independiente de las ataduras feudales, que se agrupaba en los burgos. Pronto, esos burgos autónomos innovaron métodos de gestión de los asuntos públicos, que incorporaban elementos de participación política con fuertes rasgos plutocráticos (gobierno de los ricos).

En lo político, las grandes revoluciones de los siglos XVII y XVIII –las revoluciones inglesas de 1640 y 1688, la guerra de independencia estadounidense de 1776 y la Revolución francesa de 1789– nutrieron y se alimentaron de las ideas de los filósofos políticos. Así, las ideas del iusnaturalismo (que suponen la existencia de un contrato social entre gobernados y gobernantes en sus distintas expresiones, de la representación política y de la soberanía popular, del vínculo de legitimidad y de la regla de mayoría, y de la ciudadanía como expresión de una comunidad política de iguales) encontraron allí oportunidades.

Poco a poco, las presiones por ampliar la participación política pusieron a prueba la capacidad de diseño de instituciones adecuadas  para  dar  forma  a  esa  nueva  realidad:  Montesquieu,  Hamilton  y Madison en sus escritos reflexionaron sobre la manera de canalizar y dar vida institucional a la participación popular. La idea de participación política se difundió rápidamente, pero aun así quedó limitada a segmentos muy restringidos de la población.

El  siglo  XIX marcó el  ingreso  de  las masas  a  la vida política.  La Revolución Industrial,  las transformaciones en el mundo rural y los subsecuentes procesos migratorios concentraron en las ciudades a amplios grupos de artesanos y asalariados que descubrieron la homogeneidad de sus condiciones de vida y que reivindicaron derechos políticos. Las revoluciones liberales de la primera mitad del siglo XIX en Europa fueron, esencialmente, fenómenos políticos que expresaban esa nueva realidad política urbana.

El siglo XIX se caracterizó también por las luchas populares para incorporar el sufragio universal a la vida política. En ese proceso de lucha por la obtención de derechos políticos nacieron los primeros partidos políticos de masas.  Y así, las nociones de representación y  la de participación ampliada convergieron con la consolidación de los sistemas de partidos y el desarrollo de elecciones. La democracia representativa encontró, entonces, sus organizaciones, sus procedimientos y la manera de incorporar a amplios segmentos de la población.

La participación política, como derecho, está sometida a los vaivenes de la historia de cada país. Es también un concepto que ha evolucionado con los cambios de valores que han marcado la vida de las sociedades. Sin embargo, a pesar de estas oscilaciones de la historia y  de  los  cambios  de  valores,  se  puede  afirmar  que  en  nuestros  días la  legitimidad de los  regímenes  políticos está  definida en función de la capacidad de participación política de su ciudadanía. Esa participación se da en el marco de las instituciones de la democracia representativa.

Bibliografía

Jean-François Prud’homme,"Consulta Popular y Democracia Directa", cuadernillos de divulgación de la cultura democrática num 15, INE, México, 2016. Pág 9-23.


domingo, 16 de agosto de 2020

RENDICIÓN DE CUENTAS y Transparencia en México (Reconfiguración Administrativa)

Rendición de Cuentas en México

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¿Que es Accountability?

El fenómeno desatado a raíz del cambio en el paradigma social, relacionado al involucramiento de la sociedad en los asuntos públicos y gubernamentales a derivado a su vez a la trasformación del aparato gubernamental impactando en su instrumentos, capacidades, alcances, responsabilidades, y formas de actuar ante este nuevo dilema más abierto entre los gobernantes y los gobernados; bajo este panorama es preciso puntualizar que el caso mexicano no se libra de todas estas modificaciones y como otros gobiernos democráticos alrededor del mundo también quiere incidir de manera importante y significativa dentro del paradigma actual respecto a la configuración de la idea de un gobierno más moderno, cercano, democrático y abierto.

Para ello hay que comprender la idea de un gobierno cercano como aquel “que tiene un diálogo entre las dependencias y entidades y los diferentes actores de la sociedad y que tiene por objetivo atender con oportunidad las demandas ciudadanas y resolver los principales problemas públicos. Buscando como eje central de su actuación al ciudadano y utilizar de forma estratégica las herramientas institucionales con las que cuenta para promover un gobierno eficiente, eficaz y que rinda cuentas a la población.”[1]

Para lograr una configuración de tal envergadura dentro del contexto mexicano hay que ser bastante cuidadosos,  ya que el perfil que guarda el estado mexicano históricamente tanto a nivel internacional como local es bastante dudoso, nos encontramos catalogados (según indicadores como el IPC, el barómetro global sobre corrupción y el latino-barómetro etcétera.) como uno de los países con más problemas de corrupción e impunidad, estas evaluaciones nos hacen ver una realidad que no nos beneficia en nada sobre todo en términos de “la legitimidad del Estado y la confianza de la sociedad en sus gobiernos. Esto genera un acceso inequitativo a la riqueza y la percepción de que la política es un negocio al servicio de los poderosos. Ello mina la confianza en la política y reduce la legitimidad del gobierno para recaudar impuestos y reclamar la obediencia voluntaria de sus ciudadanos.”[2]

Por ello se debe realizar una reconfiguración del sistema mexicano para producir una eficaz, efectiva y completamente creíble e insoslayable rendición de cuentas en el país. Partiendo de lo anterior y para poder proponer una reconfiguración efectiva para la rendición de cuentas es importante identificar ante que nos estamos enfrentando en la actualidad ya que “el concepto de la rendición de cuentas involucra tanto el derecho a recibir información y la obligación correspondiente de divulgar todos los datos necesarios. Pero también implica el derecho a recibir una explicación y el deber correspondiente de justificar el ejercicio de poder.”[3] (Mediante controles y contrapesos, por la supervisión y la restricción del poder).

Ahora bien una vez planteado lo anterior, tenemos que para una rendición de cuentas que realmente contenga resultados óptimos y que nos presente un argumento ampliamente concreto, debemos en primera instancia consolidar los tres pirales fundamentales que nos menciona Andreas Schedler (información, justificación y sanción) ya que estos pilares fundamentan la base general para el surgimiento y consolidación de todo sistema de rendición de cuentas que tenga como fin ser realmente efectivo, para ello se requiere que los pilares se mantengan en equilibrios puramente igualitarios y que trabajen coordinadamente respecto a sus prioridades, ya que cualquier desajuste o imparcialidad dentro de estos ocasionaría un desajuste general.

Lo mencionado anteriormente podría determinarse como el mayor reto que tiene México en relación a su estructura política y gubernamental ya que en primera instancia es visible que necesitamos instituciones públicas abiertas y con disponibilidad, responsabilidad,  técnica y legal para proporcionar información de calidad en tiempo y forma; para ello se deben proporcionar mecanismo y publicitar estos al tiempo que permitan al ciudadano interactuar con mayor facilidad y dinamizar el proceso de acceso de información establecido en el artículo sexto de la CPEUM ya que hasta la fecha, la posibilidad de pedir y recibir información aún se encuentra decadente y en ocasiones se trata de deslindar esta responsabilidad y no se proporciona la información correspondiente.

En un segundo paso tenemos que fortalecer la comunicación tanto entre dependencia y entidades del gobierno como con los ciudadanos, ya que para lograr un proceso de rendición de cuentas oportuno tenemos que fortalecer este medio de dialogo en el cual se tienen que justificar las acciones y omisiones ejercidas por “los servidores públicos y las personas físicas o morales, públicas o privadas, que capten, reciban, recauden, administren, manejen, ejerzan y custodien recursos públicos federales”[4] con la finalidad de obtener un parámetro de coordinación sobre la rendición de cuentas  tanto al interior de las instituciones gubernamentales encargadas de fiscalizar como con la sociedad en general, de esta forma tendremos una justificación de calidad sobre los recursos públicos, sobre quienes toman las decisiones y sobre las razones por las que se toman tales decisiones, dentro de una interacción mutua entre el que exige cuentas y que tiene la obligación de rendir cuentas.

Dentro del tercer pilar que escenifica el aspecto de la sanción tenemos que un dilema que parece ser el más delicado ya que dentro de este espacio nos encontramos con sanciones del orden administrativo y con sanciones que se determinan bajo la vía penal, en este sentido hay que establecer que este pilar se puede considerar como el más controvertido en el sentido de que realmente se vea un mecanismo que sea capaz de dar resultados razonables y que se oriente hacia el establecimiento de la justicia evitando confusiones que nos lleven a actos de impunidad, lo que generaría desconfianza dentro del sistema de rendición de cuentas y mas general dentro de toda la estructura institucional del gobierno mexicano.      

Bajo lo anteriormente establecido es oportuno centrarnos específicamente a la reconfiguración que tiene que instaurar el gobierno mexicano para poder consolidar un ejercicio de la rendición de cuentas. Por un lado debemos prever que la situación actual del gobierno mexicano se encuentra en una crisis de legitimidad propiciado principalmente por los actos de corrupción suscitados dentro del marco institucional  de los tres niveles de gobierno, también hay que precisar que el sistema de auditorías o fiscalización se reproduce simultáneamente en toda la federación, en este sentido tenemos, que si hay algo que se deba cambiar o reestructurar se tiene que hacer a la par en todo el país si no los esfuerzos para un gobierno mas transparente no tendrán resultado satisfactorios. Así que tomemos en cuenta el panorama actual en el sentido de crear o modificar, mecanismos e instituciones  para perfeccionar la rendición de cuentas.

Es necesario puntualizar que la dinámica de la rendición de cuentas debe ceñirse con esta nueva institución como un eje imprescindible, esta debe ser un organismo público con autonomía técnica de gestión y política además de contar con personalidad jurídica y patrimonio propios, además debe ser un intermediario crucial entre la ASF y la PGR. Debe estas sustentada en un marco en donde sus integrantes estén en condiciones de objetar imparcialmente, apegados al Estado de Derecho, y orientadas hacia un ámbito de ética profesional, plenamente facultados  para resolver controversial alrededor de castigos o sanciones de carácter administrativo y jurídico, dentro de los tres órdenes de gobierno.

Al ser un órgano tan indispensable en la colaboración que tengan tanto con las resoluciones administrativas y jurídicas, se debe plantear como finalidad, priorizar por casos de corrupción y faltas administrativas catalogadas como graves o de mas controversia, a su vez en el caso de la ASF esta debe tener la facultad en primera instancia de auditar, después de recomendar modificaciones y por ultimo de poner algún tipo de sanción con la participación de las autoridades responsables de las auditorías internas (según sea el caso) bajo el escrutinio y autorización institucional del aparato de rendición de cuentas, en el caso de sanciones del orden penal, estas deberían ser abordadas por la PGR con la colaboración pertinente institucional la cual velara por que las resoluciones finales se mantengan dentro del marco de la legalidad evitando así casos de impunidad. 

En esta misma lógica cada uno de los niveles de gobierno velara para su sistema de rendición de cuentas, en donde el aparato administrativo de rendición de cuentas se mantendrá como una autoridad que tenga una permanente coordinación con las auditorías realizadas por la ASF así como las realizadas por los  OICs quienes a su vez en coordinación llevaran a cargo la resolución de sanciones  de tipo administrativas, en el otro extremo mediante auditorias forenses y en colaboración con la PGR se llevarian a cabo las resoluciones correspondientes al área de castigos jurídicos velando a favor de los derechos humanos, los valores éticos profesionales y la justa impartición de justicia.

Finamente todo este entramado estará bajo la revisión ciudadana ya que contar con el apoyo del “ciudadano vigía” se convierte en una alternativa muy interesante. Sin caer en la delación absoluta ya que el “ciudadano cómplice” arraiga la ilegalidad.”[5] En este sentido las auditorías sociales son una herramienta que cada vez parece más indispensable dentro del marco social que ahora se nos presenta y por ello hay que poner gran atención en este tema ya que en un futuro no muy lejano estos organismos serán importantes en el sistema de rendición de cuentas de cualquier nación democrática.

Para concluir es importante tomar en cuenta que la rendición de cuentas implica no solo generar mecanismos para la atención de sus tres dimensiones (informar, justificar y sancionar), sino también fortalecer las capacidades institucionales en otras materias, tales como el acceso a la información ,la transparencia, y la contabilidad  gubernamental, además del respeto a la legalidad y la adopción de una ética orientada al bien común esto nos demuestra que si bien México ha avanzado en temas tan fundamentales sobre rendición de cuentas aun se falta un camino extenso que recorrer para consolidarse como un país plenamente democrático y con índices de corrupción e impunidad bajos que regresen la confianza a un sistema que hasta ahora no ha podido avanzar significativamente.

Bibliografía

[1] Documento del “Gobierno Federal” PND 2013-2018. Programa para un gobierno cercano y moderno. Pág. 13

[2] Documento del “Senado de la república LXII legislatura” Proyecto de decreto que reforma y adiciona disposiciones de la CPEUM, en materia de combate a la corrupción. Pág. 5 

[3] Andreas,  Schedler.  ¿Qué es la rendición de cuentas? Cuaderno de transparencia núm. 3. IFAI 2008. Pág. 14

[4] Ley de fiscalización y rendición de cuentas de la federación. (última reforma publicada DOF 18-06-2010.) Artículo 6º, pág. 3

[5] Reyes Heroles, Federico.  Corrupción: de los ángeles a los índices. Cuaderno de transparencia núm. 1. IFAI 2008. Pág. 25

sábado, 27 de junio de 2020

¿Cuál es la diferencia entre Decisión Política y Política Pública? (José Luis Méndez)

Diferencia entre Decisión Política y Política Pública


El objeto de estudio que enfatiza José Luis Méndez evoca directamente al concepto de Política Pública, la cual parte de una inconsistencia netamente definitoria y exacta, por lo que, se citan varias aproximaciones definitorias sobre el concepto de Política Pública, teniendo múltiples acercamientos conceptuales que tratan de generar una aproximación definitoria generando un conjunto de variables independientes (causas) y de variables dependientes, (efectos) que desembocan en una conceptualización de las políticas públicas como un fenómeno que se articula con distintas características y acciones analíticas que hacen posible su conceptualización.

Teniendo en cuenta la metodología del análisis conceptual que tienen las Políticas Públicas, José Luis Méndez  define bajo su interpretación conceptual a la Política Pública como “la acción del Estado dirigida a cumplir con ciertos objetivos… donde interviene para solucionar un problema.”[1] bajo esta idea se puede entender que el Estado determina, evalúa, diseña y ejecuta estrategias y programas dirigidas a solucionar tales problemas (aun y cuando su intervención no sea tan directa e inclusive en actos de acción que simplemente busquen reducir o realizar ajustes que minimicen la repercusión negativa de los problemas dentro del Estado) a través de la generación de incentivos por medio de sus instituciones.

Lo que respecta a la noción de Decisión Pública esta es abordada a partir de la problemática de las inconsistencias definitorias que también tiene la política pública, de tal forma, que se ve forzada a redirigirse hacia un análisis conceptual de diferenciación entre decisión y política, en donde se establece conceptualmente que la Decisión  Política es aquella en donde “un estado puede tomar la decisión de no actuar y con ello tomar una postura o esperar la consecución de su objetivo por medio de su no actuación”[2]

Habiendo establecido esto, se puede concretar que la Decisión Política también es una ejecución orientada a dar atención a las problemáticas sociales que puede presentar el Estado, pero con la peculiaridad de no generar un esfuerzo de acción directa emanada por las instituciones, si no, que se enfoca en tomar una decisión sin generar insumos o dirigir recursos físicos de acción, por lo tanto es una acción u omisión tomada con una intención de solventar las dificultades, sin generar un gasto de recursos en proyectos y programas destinados a atacar los problemas que estén pasando un Gobierno en cuestión.

Bajo esta definición se puede enunciar que la principal diferenciación que recae entre Política Pública y Decisión Pública es que, una Decisión Pública es una acción específica que no busca desarrollar acciones estratégicas, incentivos y formas para dar solución o generar una postura en relación a una problemática en especifica que pueda ser atendida bajo este mecanismo de acción. En el caso particular de las Políticas Públicas estas tienen una ejecución más trabajada y focalizada, que depende de un proceso más complejo que lleva en su conformación un análisis y evaluación contextual y situacional del problema público que requiera a atención por medio de esta herramienta institucional que genera una acción de gobierno que conlleva el ejercicio de recursos públicos.


BIBLIOGRAFÍA

[1] Méndez, José Luis, “La política pública como variable dependiente”, en Aguilar, Luis F., (COMP.), Política pública, México, Escuela de administración pública del Distrito Federal, 2010, p. 80

[2] Méndez, José Luis, Op. Cit., nota 1, p. 81


lunes, 25 de mayo de 2020

Objeto y Método de la Teoría del Estado (Hermann Heller)

Objeto y Método de la Teoría del Estado


Objeto de la Teoría del Estado

Hermann Heller enfoca a la teoría del Estado como el punto de partida para indagar en la realidad estatal, la cual propone como el principal punto para comprender al Estado tanto en su estructura como en su funcionamiento, además de hacer énfasis en las distintas problemáticas que parten de la concepción del Estado, haciendo hincapié en la invariabilidad de este.

Heller destaca que la Ciencia Política hace su aparición en una delimitada zona de estudio científico, lo que conlleva a tener una función científica, condicionándolo en su capacidad de realizar una descripción, interpretación y critica en los distintos fenómenos políticos, la concepción depende de criterios de importancia dentro de múltiples módulos críticos.

Para establecer una relación más sólida, Heller considera los diferentes tipos de concepción, en donde el diferente uso de capacidad es lo que los diferencia e identifica, separándola en ingenua y critica, inclinando mas la balanza hacia el lado crítico, la cual se le atribuye a la Ciencia Política y el sentido ingenuo no posee criterio dándole un resultado en donde pierde su condición de ciencia. Heller extrae los saberes de la política en su concepción, intentando indagar sobre el concepto, definiéndolo como poder.

Esto lo conduce a criterios más profundos dentro del Estado; advierte que hay una relación reciproca de mando y obediencia la cual se posiciona con los recursos necesarios para su realización, de esta forma la conflictividad dilata enormemente y socialmente su campo de estudio, implicando a cada caso una diferencia entre el Estado como aparato articulado de poder y la política como la lucha por tomar el poder, de esta forma logra modificarlo ya sea frenándolo o contrapesándolo. 

Sin embargo, el problema recae en que la Ciencia Política sería Teoría del Estado, solo cuando formara parte del marco institucional estatal, pero al mismo tiempo este enfoque tiene todos los procesos sociales mediados por las relaciones de poder.

Estas conexiones suponen muchas condiciones que indistintas veces son inciertas con respecto a la estructura del Estado, por esta razón dificultan el análisis y estudio de estas materias, por esta razón, es que suelen suscitarse varios problemas para llegar a la resolución de la autonomía propia de la disciplina. Concibiendo a el poder político como la capacidad de algunas partes para influir o causar algún fenómeno en las demás partes de la sociedad política de un Estado, esta puede influir tanto en el sistema de obediencia o de poder de influencia conductual (como un regularizador), de este modo habría de entenderse por medios a las concatenaciones ineludibles en el ejercicio político.

Heller establece que lo adecuado consistiría en la adquisición, organización y división del poder político localizando sus condiciones y elementos, haciendo énfasis en sus interconexiones y describiendo su estructura para que de esta manera se concreten las formas en que se pueda modular. De esta forma se concretan las teorías de los partidos políticos y la relación entre Estado, la sociedad civil y las relaciones internacionales e historia de las ideas políticas que son esenciales en el aspecto característico de la teoría del Estado. Pasando en la problemática funcional y moral, Heller limita su análisis al Estado moderno occidental y restringiendo así el marco histórico a la época feudal en un proceso de denotación en el cual queda esclarecido su punto primordial y principal del estudio en este caso el Estado contemporáneo.

Método de la Teoría del Estado 

Una vez que los rasgos fundamentales están puestos sobre la concepción de Estado, se imponen ciertos términos que problematiza en la necesidad de controlar el método por medio del cual el pensamiento capta su objeto, dentro de este método se tiene que ocupar la relación entre el sujeto que conoce y el objeto conocido, generando la problemática cognoscitiva y los modos de trabajo y la determinación del modo de conformación de los conceptos, esta metodología permite llevar a cabo una crítica y un control para determinar una decisión lógica de un determinado caso.

En la cuestión del objeto de estudio del Estado es únicamente un contenido parcial de la compleja realidad de la vida de la cual lo aísla de la teoría del Estado; la cuestión del método en los estudios de la teoría del Estado recae en las teorías puras del derecho formando un puente que los une hacia un mismo objeto de estudio, la cuestión de la existencia e interpretación de un fenómeno trata de captar la esencia, para ello, se tiene que recurrir a una denotación en el campo de estudio con el cual se determinara el campo científico ya sea del natural o del cultural.

En la doctrina natural el Estado se concibe por la naturaleza humana, como un esquema regulado por leyes constantes del hombre que recaen en distintas disciplinas como la geografía, la economía y la técnica, en conjunción se crea al Estado; en los términos de la ciencia cultural aparece con la inserción de los fines humanos plasmados en la naturaleza, el objeto de la ciencia cultural es en parte un mundo físico que el hombre idealiza, en la concepción de la huella humana dentro del ámbito de esta ciencia.

Dentro de ambos parámetros científicos se intenta la explicación de la conformación del Estado, sí se reconsidera naturaleza a la existencia de las cosas, en cuanto está determinado por las leyes generales, en este momento ni el estado ni la sociedad quedan dentro del objeto de conocimiento científico natural dado a que no se pueden considerar como seres sometidos a las leyes intemporales. En el caso contrario la cultura no es la realidad sujeta a las leyes del hombre.

La gran diferencia recae, en que en las ciencias de la cultura y las naturales radican actitudes de conocimiento humano frente a las dos distantes esferas de conocimiento, dando un énfasis en la uniformidad y concentración de conocimiento en las ciencias culturales determinando la acción del hombre dentro del Estado con variantes de regulación que actúan como las leyes.

Determinados estos movimientos de conocimiento en diferentes concepciones dentro de la realidad de Estado y a la espiritualidad del mismo, en este sentido el espíritu objetivo solo cobra realidad como espíritu subjetivo y carece en absoluto de existencia si no es vivido y comprendido como realidad para los hombres, el Estado dentro de esta esfera solo es un miembro más junto con el arte, la ciencia, la economía, la sociedad y la religión. De esta manera el objeto de las ciencias del espíritu son aquellas estructuras de sentido que tienen carácter de validez.

La conformación social denominada Estado debe ser diferenciada no solo desde el punto de vista objetivo sino también en el sentido metodológico de toda estructura de sentido. De este modo el Estado no es un espíritu objetivo, pues no es otra cosa que una forma de vida humano-social, vida en forma y forma en que nace la vida, toda actividad social del hombre es una unidad dialéctica de acto sentido de este modo la ciencia de la realidad parte de su consideración del acto de la realidad hacia un objeto. De esta manera la misión de la teoría del Estado es investigar al Estado en cuanto a realidad, solo a la conexión de sentido que tenga su expresión en el Estado.

BIBLIOGRAFIA 

Heller, Hermann, Objeto y metodo de la teoría del Estado en: Teoría del Estado, FCE, México, pp. 21-97.

viernes, 1 de mayo de 2020

LOS PODERES FÁCTICOS en una Época de Descentramiento de la Política

¿Que son los Poderes Fácticos?

Introducción

Nadie puede discutir que en la actualidad vivimos una realidad que sobrepasa muchas barreras que anteriormente parecían inalcanzables e insólitas para las sociedades, esto se debe en gran medida a que nuestras sociedades actuales, en los últimos años la población ha tenido acceso a una gran cantidad de información de alto grado de interés y complejidad que se desprende de la inercia derivada de la toma de decisiones por parte del Gobierno.

Este cambio en el paradigma genero una apertura y una gran reconfiguración, reconstrucción y redirección de las organizaciones gubernamentales, esto en gran parte surge como un acto de reacción por parte del Gobierno, ante un ambiente cada vez más complejo que nos demuestra que la dinámica de las sociedades actuales va mas allá de lo que anteriormente estaba constituido y que finalmente desemboca en la aparición de nuevos actores o grupos organizados que vienen a plantear la aparición de una nueva concepción de poderes fuera del ámbito gubernamental.

Bajo este esquema, es importante apunta que estos grupos de poder no son algo nuevo, sin embargo, en el contexto mexicano este fenómeno se presentaba dentro del propio sistema gubernamental; por lo que a raíz de la complejidad contextual y de las eventualidades sufridas por el Estado, (reducción en sus funciones) las sociedades, (mayores exigencias y mayores demandas) y otros grupos organizados de gran influencia (empresarios, políticos, delincuencia) surgen estos poderes denominados “facticos” que tratan de tener influencia en las decisiones gubernamentales.

Es preciso acentuar que la dinámica que llevan estos grupos pueden tener múltiples interpretaciones, pero existen dos grandes características de estos nuevos esquemas, que se configuran dentro del contexto social; en un primer aspecto se encuentra la consolidación y el fortalecimiento de estos poderes facticos como resultado de la “Captura del Estado” y por otro lado se encuentra la evolución y perspectivas que tienen estos poderes en el juego político y la importancia que han adquirido estos poderes en relación con el Gobierno.

Poderes facticos: El surgimiento de actores que atentan contra el Estado de Derecho o Grupos que amplían y retroalimentan al gobierno.

Es bien sabido que los problemas sociales siempre son muy complejos y que la reacción por parte de los Gobiernos debe de estar bien enfocada para tratar de responder a las incisivas demandas que vienen del exterior, este panorama parece bastante comprensible y parece llevar una dinámica bastante coherente, pero esta concepción del sistema político parece haber llegado a tal grado, que en la actualidad resulta deficiente, debido a que el ambiente (mediante grupos organizados) en cuestión no solo realiza demandas sino que tiene la intención de participar en las decisiones gubernamentales.

Este panorama es interesante en el sentido de que estos grupos tratan de consolidarse como entes que busca incidir en las decisiones del Gobierno tratando de imponer sus intereses en relación de las decisiones tomadas por este, este dilema en un primer momento parece bastante comprensible y hasta favorecedor para la eficiente implementación de políticas públicas encaminadas a solucionar el problema, pero este panorama cambia cuando se empieza a cuestionar sobre cuales o que grupos son los que realizan una acción de presión ante el Gobierno.

Estos grupos pueden variar dependiendo de su constitución, su razón de ser y de existir y el tipo de intervenciones que pretende impulsar; estos preceptos nos permiten construir una imagen por la cual estos actores deciden congregarse en un grupo y exigir que sus demandas sean consideradas de inmediato; este poder que llegan a tener puede variar de acuerdo a sus estipulaciones que devienen de su capacidad de negociación, de presión y de intimidación, por lo general estos grupos interactúan conforme a sus intereses y se desenvuelve muy cercanos al Gobierno generando una constante retroalimentación.

En esta conceptualización es indispensable argumentar un factor que gira dentro de esta dinámica, hacia otra perspectiva ya que la generación de muchos poderes facticos que tienen una fuerte incidencia en el actuar del Gobierno suele ir más allá de las facultades establecidas por el Estado de Derecho, esto es un problema sumamente preocupante, ya que somete al Estado a un proceso de debilitamiento, en el sentido de que no tiene una autoridad completamente regulatoria y esto le reduce la capacidad de acción ante una creciente pluralidad política.

Es importante denotar esta situación en el sentido de que la labor del Estado está siendo acotada y que las demandas de la sociedad van en crecimiento, esta paradoja es crucial ya que el Estado se ha envuelto en una situación de captura en donde las variables que tiene para enfrentar su dinámica diaria son muy escasas, esta situación obliga a que los grupos organizados que resultan cruciales para la estructura gubernamental tenga la posibilidad de ejercer presión debido a las acciones ineficientes del Estado y esto a su vez ocasiona que las regulaciones legales no tengan un efecto real en determinados contextos.

En esta tónica, los poderes facticos tienen características que resultan interesantes debido a que, muchos de estos grupos se organizan de una forma muy orgánica y transparente, lo que puede favorecer a dinámicas como, la Democracia, la Participación Ciudadana, y la Rendición de Cuentas enfocándola de una forma más directa; pero también pueden alterar el orden constitucional y legal atentando contra los principios básicos del Estado de Derecho lo que desdeña al Estado Democrático y a los principio de Legalidad.

Algunos poderes facticos surgen atentando contra las leyes, pero no caen en los extremos de ser completamente ilegales y de alterar la dinámica gubernativa, pero surge otro punto de crucial importancia ya que, si hay una consagración por parte de los Poderes Facticos, esto al mismo tiempo los alejan completamente de las primicias del Estado. Estos son los grupos corrompidos por las organizaciones delictivas, que pueden considerarse tajantemente como ilegales pero se sustentan en una capacidad de legitimación de ciertos cuerpos sociales y políticos.

Esta situación es altamente alarmante en el sentido que estos Poderes Facticos pueden ir más allá de las regulaciones constitucionales alterando las organizaciones gubernamentales en el sentido interno y externo, teniendo un impacto que se dirige principalmente en dos sentidos, uno es aquel que se excluye de la representación del Estado pidiendo de cierta forma su autonomía teniendo la oportunidad de sustentarse en las redes del crimen organizado, en otro sentido se desplazan a localidades vulnerables manipulando no solo a la sociedad sino a los representantes del Gobierno en una dinámica que se orienta a permear el marco gubernamental bajo la influencia de la corrupción y la impunidad, lo que va totalmente en contra de los pilares fundamentales de la Ética Pública.

Estos puntos vislumbran un rezago preocupante por parte del Estado y prescribe un desorden social, en el que cada vez más se mira al Estado con desprestigio y desconfianza y busca nuevas alternativas para poder sobrevivir en un contexto situacional bastante desolador. Estas características de los poderes facticos nos demuestran que si bien hay una organización y participación de grupos de poder en la sociedad (ciudadanos, ONGs y empresarios) también hay un extremo que merece una atención particular dentro de los poderes facticos totalmente ilegales, pero con una legitimación sustancial (que afecta completamente la soberanía y los poderes constitucionales del Estado).

En un esquema más alejado de estos extremos es importante destacar que dentro de los Poderes Facticos tenemos organizaciones que también tocan un extremo sustancial al procrearse mediante una presión que demanda un cambio, que se visualiza global y que no se determina dentro de un solo Estado, sino en una dinámica de interacción de iniciativas globales, estos grupos facticos son en particular interesantes ya que presentan un panorama muy avanzado en su perspectiva y en su organización global.

Es de tomarse en cuenta que el problema medio ambiental es una construcción que necesariamente se percibe tomando en cuenta a todos los elementos del globo terráqueo, juntándolos en una dinámica cooperativa que fortalezca el impacto y la fuerza de influencia de estos intereses del Poder Factico. Es interesante vislumbrar este fenómeno en el sentido de que se consolida como una dinámica totalizadora, que si bien puede rebasar algunos límites legales, su función gira en torno a una regulación global por parte de todos los Estados, que no pretende crear conflicto interno pero si reclama un cambio importante en las agendas de los Gobiernos.

Conclusión

Las dinámicas de estos poderes facticos, si bien responden a una demanda o influencia dirigida a sus intereses también representan, un factor clave para generar mayores incentivos en relación de una interacción directa con el Gobierno, para ejercer una mejor dinámica, que eficiente las respuestas por parte del Gobierno a los grupos afectados, pero por otro lado estos poderes en ciertas ocasiones provocan un des-aceleramiento y una desregularización hacia el marco regulatorio (Estado de Derecho) que respalda la construcción gubernamental, dejando de este modo un vacío legal que provoca la desprotección de los sectores más vulnerables.

La intervención de estos Poderes Facticos viene a proporcionar una nueva dinámica, en el actuar del Estado que nos presenta una semblanza bastante peculiar, en donde la captura del Estado y el surgimiento de grupos de poder nos instalan en un panorama, en donde cualquier organización puede incidir en las decisiones del Gobierno e incluso superando las facultades que esta tiene generando la ruptura de una secuencia lógica de un Estado acaparador, que ahora parece haberse desvanecido a tal grado que la intransigencia de los Poderes Facticos pone en tela de juicio la capacidad de los Gobiernos y de los Marcos Jurídicos en los que se respalda la dinámica gubernamental.

Es interesante reflexionar a la aparición de estos actores ya que estamos viviendo cambios significativos que nos permite inmiscuirnos en las problemáticas actuales y el juego de poderes que ahora influyen en la sociedad, es importante recalcar que si bien, los Poderes Facticos no son algo nuevo, si nos vienen a demostrar que los problemas sociales no son estáticos y que se encuentran en constante movimiento y que tratan de encontrar una solución o una respuesta que les permita seguir una dinámica que se ajuste a sus demandas, dentro de este juego de poderes que parece, apenas se está fortaleciendo en nuestras sociedades.

jueves, 16 de abril de 2020

LA CRISIS ECONOMICA EUROPEA y la reacción social en los procesos electorales. Comparación entre sistemas parlamentarios (España e Islandia).

Sistemas Políticos y Sociedad Civil

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Sistemas Políticos Comprados

Son pocos los acontecimientos que trastocan las partes más sensibles de un sistema político, al igual son pocas las circunstancias que encienden luces rojas dentro de un mismo bloque sistémico y más aún cuando el trasfondo de estas perturbaciones se ve desatada en un continente que históricamente había sido referencia de estabilidad; los efectos surgidos a partir de estas contextualizaciones son consideradas de mayor grado, ya que no solo se altera a una figura en particular, o aun conjunto sistémico, sino que, tiene influencias generales que causan un desajuste global.

Una situación que causo contracciones dentro de los sistemas políticos fue la crisis de liquidez que se vivió en el 2008 en uno de los pilares de todo sistema político como lo es el sector económico, el cual, es un paradigma que se desglosa según el contexto en él se encuentre, en este caso se presentó en un país perteneciente a la Unión Europea y otro que pertenece a la Asociación Europea de Libre Cambio, ambas confederaciones tienen el objetivo de expansión económica y estabilidad financiera de todos sus miembros.

Pero, aunque contextualmente estos sistemas no se encuentren en un mismo conglomerado si tienen una interacción es el Espacio Económico Europeo y se rigen bajo un mismo sistema político parlamentario, además de que ambas naciones sufrieron las consecuencias de esta crisis económica del 2008; esta crisis fue tan catastrófica, a tal punto que afecto al contexto económico mundial.

Si se visualiza este acontecimiento, no como algo general sino como algo enfocado a la raíz y génesis de los efectos principalmente en Europa, (una escala más reducida) se pueden focalizar las verdaderas consecuencias que desatan este tipo de perturbaciones en todo sistema político, sobre todo, si se está asociado de una manera directa como es el caso de estos países, que comparten a un espacio geografico, un Espacio de interacción Económica y un mismo sistema político estipulado bajo la figura del Parlamento.

Estos dos casos se encontraron en una encrucijada muy deteriorada, a partir de los sucesos ocurridos por la crisis económica, los cuales, son países que se encuentran en una situación media entre las sociedades europeas, tales casos corresponden a España e Islandia, dos naciones que resintieron de manera directa la caída de la economía a tal punto de poner en jaque a sus sistemas políticos.

Relevancia de los estudios comparados

La importancia del estudio comparativo, tiene su justificación como un elemento circunstancial, semejante a lo que se encuentra en un proceso típico y esencialmente humano; es una acción constante dentro de un paradigma asociado consigo mismo que es visto como algo particular en circunstancias específicas, que tiene como finalidad la utilización de un medio que este asociado con otro en cualquier actividad.

Dentro de estos aspectos se pueden comparar a los países entre sí: su economía, infraestructura, comunicaciones, e infinidad de categorías. Bajo estas comparaciones resultan más que evidentes las diferencias de un país respecto a los demás, pero con la comparación se buscan aspectos más profundos, y no solo una relación ambigua y meramente articulada, se pretende dar respuesta a preguntas como, ¿qué provoca que unas naciones evolucionen más rápido que otras?, ¿qué factores han influido para desviar los caminos de las diferentes sociedades? ¿Son todas las sociedades iguales? ¿Las relaciones entre las sociedades y el gobierno son equiparables en un contexto general? ¿La influencia política de las sociedades es igual en todas las naciones? Para responder a estas preguntas es necesario comparar, puesto que teniendo conocimiento de las situaciones anteriores y de otras sociedades, podemos llegar a esbozar una guía para solucionar un problema concreto. Para dibujar los escenarios futuros en los que se insertan las naciones, en este caso es necesario conocer previamente su contexto histórico, económico, político, cultural, social, y emplear la información siguiendo una metodología concreta.

La relevancia del estudio comparativo permitirá desarrollar puntos nodales que nos enfrentan a una encrucijada entre ambas naciones creando un ambiente que facilite el enfoque de análisis de tendencias, convergencias y divergencias, y se buscara con precisión las causas de los fenómenos observados en este caso las nociones básicas de la crisis económica y el desenvolvimiento social que surgió ante el gobierno en cada uno de los países.

La comparación implica la búsqueda de diferencias y semejanzas en el marco de un esquema general teórico que ayude a la determinación de hechos cruciales que serán determinantes para el desarrollo y análisis de cada uno de los factores que sobresale dentro del sistema político, derivado de la perturbación económica. Esto permite explorar patrones, procesos y regularidades concebidas durante el lapso del tiempo analizado, que hace visibles las tendencias y cambios de patrones en cada uno de los contextos.

Utilidad del enfoque sistémico

La teoría general de los sistemas se emplea como una aproximación y representación de la realidad, sirviendo como base y guía de aproximación multidisciplinar respecto a problemas puntuales (la inestabilidad de la economía y la reacción social ante la severa crisis). Al reconocer la parte central del análisis, se establece la existencia de una serie de conceptos genéricos aplicables con el manejo de algunas palabras clave para desarrollar un análisis comparativo entre sistemas, como, flujos, ciclos, realimentación, sistema abierto, interacciones mutuas, jerarquías, equilibrios y desequilibrios, estabilidad, evolución, etc., que resultan aplicables a la idea del sistema.

El enfoque sistémico está sustentado como una parte fundamental de análisis que permite integrar globalmente la totalidad de los elementos de los sistemas en cuestión, así como las interacciones e interdependencias entre ellos. Dentro de estas características se puede puntualizar que los sistemas en sí mismos, tendrán un conjunto de elementos en interacción que se vinculan a las variantes que se encuentran dentro de la retroalimentación de los elementos.

Esto permite llegar a principios generales, estructuras y funcionamientos en común de los sistemas, que guían el análisis comparativo hacia un orden que se centra en las interacciones entre elementos, los efectos de las interacciones, la percepción global, las variables simultáneas, la validación de hechos por comparación y funcionamiento del modelo con la realidad.

Justificación y Objetivo

La justificación está ligada a analizar el fenómeno paradigmático desprendido de los países europeos, bajo la crisis económica y sus repercusiones en la sociedad y el sistema político en un corto, mediano y largo plazo, y el fenómeno particular de las acciones implementadas por las sociedades, en distintos contextos como España e Islandia, las cuales tuvieron un trasfondo democrático ligado a sus elecciones presidenciales, en medio de un caos derivado de las perturbaciones económicas que azotaron a ambos países.

El objetivo va dirigido al análisis comparativo entre ambos países, lo que resulta un ejercicio intuitivo e interesante respecto a las asociaciones que encasillan a ambas naciones las cuales se presentan en contextos y condiciones similares, pero con mecanismos de reacción distintos que es una referencia para la conducción de las consideraciones del análisis.

Los objetivos están principalmente enfocados a determinar la estructura electoral, el manejo democrático, los mecanismos de protección de los sistemas y la influencia e importancia que la sociedad civil tiene dentro del sistema político durante las etapas de crisis que se percibieron en cada uno de estos países.

Comparación de subsistemas (Sistemas Políticos Comparados España e Islandia)

Como un primer aspecto, España e Islandia suscita su presencia dentro del bloque sistémico de Europa, en donde España está presente como uno de los pilares históricos del bloque de la Unión Europea, el cual ha estado presente desde la conformación de la U.E. y con gran influencia dentro de las grandes potencias europeas, su historia está inmersa dentro de una línea de altibajos que la mantienen como un país que es importante, pero no es consistente en toda su estructura, dejando su presencia bajo las potencias europeas, Francia, Inglaterra y Alemania.

En el caso de Islandia, este se encuentra con una historia independiente bastante reciente, haciendo de su participación algo desapercibida y no es un país referente o de gran opulencia dentro del contexto europeo por lo que dentro de su concepción se podría catalogar como parte de otro subsistema, en el cual si tienen un impacto más importante dentro del contexto de los países nórdicos, siendo parte de la Asociación Europea de Libre Cambio, haciendo del contexto europeo, un contexto de fracciones que son muy distintas entre sí pero que igual congregan un mismo sistema continental lleno de interacciones.

Esta generalización respecto a los sistemas también despliega un punto que es de resonancia entre ambas naciones, en esta caso corresponde a su forma de gobierno la cual se ve manifestada en una forma parlamentaria, lo cual es algo muy característico ya que ambos países resguardan esta particularidad como la forma de gobierno clásica de los países europeos, en este caso España tiene una doble legitimidad ya que también cuenta con una monarquía constitucional, el desarrollo de este sistema de gobierno es un punto nodal entre sociedades las cuales sigue las tendencias de los primeros parlamentos.

En el caso de Islandia se puede referir a esta como uno de los sistemas parlamentarios más antiguos de Europa y es concebido como uno de los modelos parlamentarios más desarrollados lo que le permite una gran competencia entre las demás figuras que conforman al sistema, en este caso la influencia y solidez del sistema parlamentario islandés sobresale en funcionamiento y eficacia ante la forma de gobierno de España.

Otro rasgo que es preciso apuntalar, es su sistema electoral, un punto clave que se presenta como el mecanismo más directo en la interacción que se desglosa entre el gobierno y la sociedad civil, y funciona como referencia a la situación de certidumbre; en el caso español sus elecciones generales se celebran cada cuatro años. En estos comicios se vota a los representantes de las dos cámaras que forman las Cortes Generales: el Congreso y el Senado. Los escaños del Congreso y del Senado se reparten entre los partidos participantes.

En el caso islandés El Presidente es elegido por mayoría de votos para un mandato de 4 años y el Primer Ministro es nombrado por el presidente con la aprobación del Parlamento. En el Parlamento (Althing), tiene 54 miembros que son elegidos a través de un sistema de representación proporcional de lista abierta para un período de 4 años y 9 miembros son elegidos por listas abiertas de representación proporcional en circunscripciones plurinominales para un mandato de 4 años.

La única variante que se ve introducida entre ambos sistemas se presenta en la figura del rey, pero no es un factor que tenga gran peso en las cuestiones directas del sistema político, administrativo y la forma democrática del gobierno, por lo que solo se presenta como una figura representativa (simbolismo). En rasgos generales se puede visualizar que en España hay un procedimiento más riguroso en la elección teniendo un trasfondo de más competencia pero lleno de obstáculos; en Islandia parece ser contrastante, ya que mantienen un modelo muy pulcro y ordenado en las forma de elección dejando una vía más fácil en la comunicación entre la sociedad y el gobierno, pero que también mantiene un margen muy pequeño que lo arriesga a una confrontación muy directa, haciéndose un sistema débil y de poco control.

Ahora tomando en cuenta todo lo antes mencionado se puede llegar a concretar que todos estos factores se vieron afectados y se alinearon de cierta forma al momento del impacto de la crisis económica, en donde, la reacción de ambas naciones se vio reflejada bajo dos direcciones, uno de ellos fue la reacción misma del gobierno y otra fue la réplica equivalente a la reacción social, que en ambos países se vio como una acción adoptada por la sociedad al tener un sentimiento de insatisfacción ante su gobierno.

En el caso de España la crisis económica deterioro y empezó a advertir los principales indicadores macroeconómicos a partir del año 2008, y cuyas consecuencias se han extendido en el tiempo hasta la actualidad, no sólo en el plano económico sino también en el político y el social, esto fue el inicio de un movimiento social (Los Indignados) que buscaba una respuesta a partir de su contexto y condición.

En el caso islandés la crisis financiera del 2008-2009 fue una crisis económica que implicó el colapso de los tres principales bancos comerciales del país tras su deuda a corto plazo con el Reino Unido. Comparado con el tamaño de su economía, el colapso bancario de Islandia es el mayor sufrido por cualquier país en la historia económica mundial, estas fueron las mismas condicionantes que se presentaron en España, las cuales dieron pie a que se expandiera como una problemática más amplia dentro de los sectores políticos y sociales dando inicio a movimientos sociales, que en el caso de Islandia no fueron tan publicitadas como en el caso español pero teniendo un impacto más radical (La Revolución Silenciada).

En ambos casos la reacción social surgió en una sola proclamación y se hizo más presente cuando mediante las elecciones de cada país una vez caídos en la crisis, la aceleración del impacto social se notó y afecto la esfera sistémica de cada país; en el caso español el impacto de los indignados ha causado estragos mediante la utilización del voto retrospectivo o retroactivo ante su gobierno cambiando su mandato según los avances visualizados, que hasta en la actualidad sigue siendo el mecanismo más adoptado por la sociedad española pero sin conseguir grandes cambios respecto a su régimen gubernamental.

En cambio lo ocurrido en Islandia tuvo repercusiones casi instantáneas ya que el movimiento civil suscitado en este país se vio más poderoso y sobrepaso la fuerza misma del gobierno, actuando de tal manera que esforzó cambios y restructuraciones dentro de su sistema político a tal punto de responsabilizar a los banqueros y al gobierno de los problemas financieros, logrando con esto una actuación de continuidad bajo su presidente quien fue reelecto al haber implantado las demandas de la población en un marco de conciliación entre el gobierno y la sociedad.

Principales aspectos a destacar

Entre los principales puntos esta la relación entre el gobierno y la sociedad en donde la respuesta social ante la crisis financiera, se reflejó bajo el estandarte democrático y bajo grupos de presión surgidos por las perturbaciones hacia sus intereses, esto se asocia claramente bajo la reacción política de la sociedad la cual utilizo los mecanismos que le son conferidos para protegerse ante la negligencia de su Gobierno.

Otro aspecto que se puede destacar recae en la figura del gobierno y los mecanismos de respuesta del sistema de gobierno y el sistema político para subsanar las demandas que los grupos de presión exigen para su bienestar (implementación de políticas públicas). Estos mecanismos de control deben ser destacados en ambos contextos las cuales se dieron en diferentes planos temporales tanto a corto, como mediano o largo plazo.

Otro punto es la encrucijada electoral en medio de la crisis económica lo que permitió el impacto directo de los grupos sociales que estaban inconformes ante la incompetencia de su gobierno. La evaluación del gobierno según la sociedad civil que en ambos países se subsano de forma diferente, pero con un mismo objetivo de proteger sus intereses tras la caída de su economía. Así el punto nodal y la encrucijada de ambos contextos se refleja en la toma de decisiones y sus consecuencias en la actualidad, en donde, las repercusiones se dan de una manera distinta pero siempre resguardan el mismo fin último que es el bienestar general de la sociedad.

Conclusiones

El análisis sistémico comparativo entre España e Islandia parecería un tanto complicado de comparar y sin duda hay grandes diferencias en todos los aspectos a tal grado que podría ser una comparación desigual si decimos que Islandia soluciono sus problemas muy rápido y España no, pero es precisamente esto lo que nos pone en un dilema que nos orienta a un análisis más complejo, pues a un punto de vista más analítico ambas sociedades se ven influenciadas por una misma causa pero el nivel de desarrollo y el tamaño de la población y las costumbres abstraídas de cada nación parecen ser variables que terminan influyendo en la toma de decisiones por parte del gobierno para tratar de corregir el camino ante la crisis que enfrenta todo sistema político.

Pero son estas diferencias y similitudes lo que hace que la comparación dentro estos dos sistemas políticos parlamentarios, encaje de manera singular en su carácter estructural, haciendo que otros factores complementarios del sistema cobren mayor relevancia, pero por medios distintos como se presentó con la inserción sobresaliente de los ciudadanos haciendo de estos países buscaran una solución real para sus problemas económicos.