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jueves, 22 de octubre de 2020

¿Cómo Gobernar las Zonas Urbanas en México?

Gobierno en Zonas Urbanas

Gobierno-de-méxico

Gobierno Urbano

Si en este momento alguien nos pidiera que reflexionáramos sobre un asunto de interés público que generalizara una problemática indispensable de atender y de dar seguimiento dentro de la dinámica gubernamental, en un primer momento la reflexión versarías sobre problemáticas aisladas como la pobreza, la desigualdad, la injusticia, la inseguridad, el desempleo, la contaminación, los malos servicios públicos (salud, educación, vivienda, agua, carreteras, transporte, luz, etc.), pero es precisamente en este sentido cuando la reflexión toma un camino más concreto ya que, la mayoría de estos problemas públicos tiende a concentrarce más a las zonas con una alta densidad poblacional y “desarrollo”, son las que tienen más posibilidad de brindar estos servicios; en este caso las zonas urbanas son el área en el que son más grandes los conflictos.

En México la problemática que encierra a estas zonas viene influida desde su concepción, ya que estas zonas crean una múltiple de desviaciones e interpretaciones, que con la dinámica gubernamental se vuelven un poco mas difíciles de interpretar; es necesario precisar que el conflicto dentro de las zonas urbanas viene a la par del crecimiento desmesurado que tienen estas dentro del país año con año, a si mismo tenemos que los gobiernos urbanos se enfrentan a una tarea difícil de concretar, ya que por un lado tenemos que sostienen un aparato institucional que se introduce en un paradigma que se torna en dos direcciones, por un lado tenemos que, el aparato gubernamental reacciona a una lógica funcionalista interna y otra que se estructura bajo la lógica de las demandas tanto de los ciudadanos como de otro tipo de actores organizados.

En este sentido el objetivo de este ensayo se centra principalmente en enfatizar la problemática gubernamental dentro de las zonas urbanas del país, y las principales dificultades que enfrentan estos gobiernos en la carrera por reaccionar ante un panorama lleno de ineficiencias que merecen ser atendidas bajo un discurso diferente, así mismo se realizara un análisis bajo un esquema general que presenta a los actores cruciales dentro de la dinámica urbana de estas ciudades, que deben quedan introducidas en un mismo discurso que proponga las bases de una nueva coordinación entre estas, que son reconocidas bajo los parámetros del gobierno (sector publico), la sociedad civil los ciudadanos y ONGs) y el sector empresarial (sector privado); con la única intención de colaborar a responder a esta gran incógnita que tienen nuestras ciudades sobre ¿Cómo gobernar las zonas urbanas en México?

En las últimas décadas México dejó de ser un país rural, para dar paso a un eminentemente cambio urbano, en donde la oferta de empleo, servicios públicos y vida en comunidad se hacen más complejos, lo que resulta ser un reto más elaborado para los gobiernos adentrándonos a una dinámica que merece una mayor atención al momento de ser analizada. En un primer momento tenemos que estas ciudades son más complejas no solo por la cantidad de situaciones y fenómenos que estas llevan consigo, sino también por la población y las capacidades y acciones que los actores involucrados pueden desarrollar.

En este sentido la gobernanza es diseñada como una gobernanza urbana que construye liderazgos sociales a favor de la participación social en la toma de decisiones, y que oriente a resultados encaminados a la mejora y al bienestar general de las zonas urbanas de nuestro país. Bajo este planteamiento tenemos que para gobernar a nuestras zonas urbanas en la actualidad debemos, en primera instancia modernizar a nuestros gobiernos dentro de una dinámica que se oriente principalmente en dos términos muy específicos; por un lado generando cambios significativos en los estamentos legales y normativos, esto a su vez permitirá generar los mecanismos institucionales que materialicen un equilibrio entre la gestión urbana y la burocracia local que dé como resultado la colaboración urbana y ciudadana en estas zonas.

Del mismo modo en un primer instante se podría argumentar que estas ciudades urbanas deberían responder a una lógica de mejoramiento, eficacia, y calidad respecto a la dinámica ciudadana al estar mejor ubicadas respecto a las zonas rurales, pero parece ser que esta suposición tiende a desvanecerse en el sentido de que la situación actual en la mayoría de las zonas urbanas no se ciñe bajo un panorama de mejoramiento en la calidad de vida y mejores servicios, y esto en gran medida está identificado claramente por los débiles mecanismos legales en los temas de planeación y desarrollo urbano, y por otro lado tenemos que hay muy pocos acuerdos sociales o políticos para gobernar integradamente estos territorios

En este sentido es por el cual los gobiernos principalmente de las ciudades urbanas tienen que revitalizar su imagen contextualizándose bajo nuevos estándares que permitan dinamizar una nueva realidad con nuevos instrumentos y nuevas dinámicas organizacionales configurándose como gobiernos “que tienen por objetivo conseguir resultados y que tienen como misión racionalizar la complejidad organizada de la sociedad y responder a valores públicos, necesidades políticas y reclamos sociales. Por lo que su gestión requiere ser creativa, productiva y transformadora”[1] todo esto dentro de un esquema orientado específicamente a las posibilidades y deficiencias que tienen cada una de las zonas urbanas en México.

En estos términos nos encontramos bajo un paradigma que nos guía hacia un proceso de transformación que requiere un cambio de fondo y no un cambio meramente superficial en donde el actuar gubernamental debe adoptar una acción que se adentre a una estructura en donde las interpretaciones e interacciones se abren como un campo a la participación de múltiples actores, tanto en el gobierno, (federal, estatal y municipal) en la sociedad civil, (organizaciones no gubernamentales) el sector empresarial entre otros  actores que se vean envueltos en el proceso de organización gubernamental para las ciudades urbanas en México. Este esquema nos conduce a un dimensionamiento que se encuentra en constante retroalimentación.

Por lo tanto, la problemática gubernamental que atañe a las zonas urbanas deviene de un problema de planeación y organización en la actuación y articulación del gobierno en todos sus ámbitos, sobre todo en el esquema dentro de concepción, coordinación, e innovación de estas grandes urbes, esto derivo a que “los rendimientos de la acción del gobierno se vieran rezagados frente a los cambios sociales y políticos que impactan en un deterioro en los indicadores del bienestar social e individual; cuando los ciudadanos no son tomados en cuenta en términos de corresponsabilidad y cuando el Estado carece de respuestas oportunas para enfrentar lo imprevisto y las contingencias”.[2] Precisamente esta es la situación por la que las grandes zonas urbanas han tenido una gran dificultad para conciliar un gobierno estable y con buenos resultados.

Por ello para poder gobernar las zonas urbanas debemos de tener en cuenta muchos conceptos y dimensionar de manera adecuada el paradigma que permea a estas zonas, en este sentido tenemos que reestructurar la forma de gobierno y orientar las actividades hacia un enfoque gubernamental “más participativo y sensible a la sociedad, que obligue a crear estructuras más horizontales, flexibles y con papeles cambiantes que permitan movilidad ante nuevas demandas y procesos de transformación de las sociedades con las que interactúan.”[3]  Lo cual resulta crucial en todo momento en las zonas más urbanizadas de nuestro país, ya que la comunicación entre el gobierno y la sociedad se está haciendo más notoria dentro del paradigma actual de los gobiernos.

Bajo esta argumentación es claro que se necesita un enfoque gubernamental orientado a la gobernanza en donde el panorama urbano tienda a generar “mayor capacidad de decisión e influencia de los organismos no gubernamentales (empresas económicas, organizaciones de la sociedad civil, centros de pensamiento autónomos) en el procesamiento de los asuntos públicos, en la definición de la orientación e instrumental de las políticas públicas y los servicios públicos.”[4] En este sentido tenemos que el gobierno debe fundamentarse bajo el pilar de la democracia, orientado hacia la eficacia de los resultados y a la articulación, dirección y coordinación gubernamental, teniendo como base las capacidades gerenciales, determinadas por una planeación estratégica y de calidad de gobierno especializada, dentro del componente institucional dotado de mecanismos de participación ciudadana.

Por otro lado, se comprende una reingeniería organizacional de los gobiernos federales, estatales y municipales para construir una red de responsabilidad y una coordinación de acciones y toma de decisiones, en beneficio de modificar y elevar la calidad de los bienes y servicios en las zonas urbanas. Bajo esta idea podemos enfatizar que los gobiernos urbanos requieren “desenvolverse en realidades multifacéticas, lo cual significa que los problemas, los actores y los intereses, no se explican por sí mismos, sino con relación a elementos activos e interdependientes que tienen importancia central en las decisiones y acciones del gobierno”.[5] Bajo esta idea nos encontramos que esta estructura urbana se convierte en un conjunto de categorías y elementos programáticos que buscan dar orden y dirección a la acción gubernamental estableciendo funciones, sub-funciones, programas, actividades y proyectos.

Tomando en cuenta lo anterior podemos acentuar que esto a su vez orienta a que se realicen sistemas de planeación, programación y presupuestación mas agiles, trasparentes, flexibles, asertivos y útiles que se convierten en una herramienta orientada a los resultados óptimos dentro de las ciudades urbanas. En este sentido se debe reconocer que esta reformulación debe estar entendida como un proceso único y especifico de las zonas urbanas ya que, no solo se cambia la estructura y las forma de actuar del gobierno de acuerdo a sus características, prioridades y capacidades, sino también la forma de pensar y de concebir a los gobiernos urbanos.

Bajo esta lógica hay que puntualizar que para gobernar y conseguir una dinámica con buenos resultados en las zonas urbanas del país, debemos conceptualizar que ahora los gobiernos de las zonas urbanas “no tienen punto de reposo, son organizaciones en movimiento adoptan decisiones, movilizan recursos, coordinan esfuerzos, implementan programas, evalúan políticas y cumplen con metas de interés público.”[6] De este modo se podrá consolidar una zona urbana más competitiva que sepa cooperar e idealizar un mejor accionar mediante sus necesidades, realizando actividades que le permitan diseñar una planeación que este sustentada bajo una lógica colaborativa que sea adoptada por todos los gobiernos de nuestras zonas urbanas.

Es una realidad que el problema que aqueja a las zonas urbanas en México en la actualidad es un tema crucial para determinar el crecimiento y desarrollo de nuestro país, por la densidad poblacional y la actividad económica entro otros factores; pero si tomamos en cuenta que estas zonas en teoría son espacios en los cuales se brindan “mejores” servicios públicos que en otras zonas no urbanizadas; la realidad nos confronta con un dilema completamente diferente en el cual las situación es completamente diferente. En primer lugar tenemos que estas zonas urbanas son un espacio de concentración poblacional gracias a sus posibilidades de desarrollo (social, económico, educativo, laboral, habitacional, etc.)

Por esta razón se tiene un fenómeno de migración a estas zonas que ocasiona que las demandas ciudadanas y de otros sectores tengan un impacto cada vez más extenuante; por otro lado tenemos que si bien estas zonas tienen la capacidad de brindar más servicios, nos encontramos con que estos servicios son en algunos casos inexistentes, ineficaces, ineficientes, insatisfactorios y de poca o nula calidad lo que ocasiona un déficit gubernamental que permea en toda la zona haciendo que este espacio se obstaculice generando múltiples problemáticas.        

Por lo tanto debemos de tomar conciencia sobre lo que representan estos espacios en la dinámica del país ya que podemos presenciar un crecimiento bastante considerable en las zonas urbanas, que en un futuro no muy lejano tendrán un sin número de dificultades perores de las que vivimos en la actualidad; por ello es necesario replantearnos que son las zonas urbanas y como gobernarlas, con el fin de replantearnos que es lo que tenemos que realizar o modificar para poder actuar con la intención de contrarrestar estas dificultades, pero no hablamos de una solución precipitada sino de una acción gubernamental que este dotada de un racionamiento contextual y focalizado al ámbito urbano, el cual se caracteriza por estar conformado por una diversidad de actores que reclaman ser tomados en cuenta y que son necesarios para que el engranaje urbano pueda desarrollarse.

Por ello es necesario y urgente contar con un proyecto de desarrollo urbano, que contenga sus metas, proyectos, estrategias y alternativas de gobierno de corto, mediano y largo alcance, que no se vean interrumpidas por las administraciones o gobiernos, y que a su vez se plantee como eje rector el bienestar y calidad de vida de la población y de los servicios. En esta perspectiva es necesario contar con políticas públicas amigables al alcance de todos los ciudadanos, y que fomenten la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones, para hacer de cualquier ciudad una zona urbana sustentable en todos los ámbitos.

A si mismo esto debe estar instituido bajo preceptos derivados con la democracia como eje toral de la administración frente a la problemática de la burocratización, en donde las sociedades urbanas actuales busque dirigirse hacia una forma de gobierno que conciba a la acción desde la consideración de la política como una acción conjunta de los individuos en sociedad en busca de una mejor calidad en el gobierno teniendo en cuenta que en este contexto de las zonas urbanas en México “los Estados se redimensionan y reforman; los gobiernos se rediseñan; las administraciones públicas se acotan y las sociedades comienzan a organizarse y a formar grupos emprendedores.”[7] Todo este proceso con el único objetivo de tratar de implementar un mejor gobierno para nuestras zonas urbanas.


Bibliografía

[1] Uvalle Berrones, Ricardo. Las transformaciones del estado y la administración publica contemporánea. México. Ed. Instituto de administración publica del estado de México. Facultad de ciencias políticas y administración pública del estado de México. 1997. Pág. 62

[2] Uvalle  Berrones, Ricardo. Los nuevos derroteros de la vida estatal. Ed. Instituto de administración publica del estado de México. Pág. 107

[3] Cabrero Mendoza, Enrique. Del administrador al gerente público. México. Ed. INAP. 1997. Pág. 69

[4] Aguilar Villanueva, Luis F. Gobernanza y Gestión Pública, México, Fondo de Cultura Económica. 2008. Pág. 38

[5] Uvalle Berrones, Ricardo. Óp. Cit. Pág. 38

[6] Ibíd. pág. 39

[7] Bozeman, Barry. Todas las organizaciones son públicas. Teniendo un puente entre las teorías corporativas privadas y públicas. México. Ed. F.C.E. 1998. Pág. 58


jueves, 15 de octubre de 2020

ORGANIZACIÓN Y POBREZA los grandes desafíos (Para comprender a México) Raúl Olmedo

Organización y Pobreza

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Pobreza y Desigualdad

“El combate a la pobreza a través de la implantación de medios de producción destinados a los pobres no es sólo una estrategia para dotar a los pobres de cañas de pescar, sino para otorgarles también una nueva racionalidad que les permita deslindar su responsabilidad como entes productores, como entes intercambiadores y como entes consumidores.”[1]

Es de trascendencia puntualizar y contextualizar nuestra realidad, tener en cuenta en que situación nos encontramos y hacia qué dirección nos dirigimos socialmente, para ello es importante tomar en cuenta no solo nuestro presente, sino que también es necesario avistar hacia nuestro pasado y reflexionar sobre ¿Qué fue lo que hicimos? y ¿Qué fue lo que dejamos de hacer? para encontrarnos en tales circunstancias; en el plano contextual mexicano los temas sociales son bastante controvertidos ya que nos adentramos con un fenómeno polarizado, en el sentido de que, la sociedad mexicana en los ámbitos sociales, políticos y económicos se ha encontrado históricamente fragmentada.

Los distintos sectores sociales en México han evolucionado bajo los estándares del capitalismo, por lo que la brecha de las clases sociales se ha vuelto muy amplia, a tal punto de que hoy nos enfrentamos a un paradigma en donde las diferencias económicas tanto en capacidad adquisitiva como competitiva se han vuelto extremadamente desiguales, dejando a un número inmensamente reducido  de personas, como los verdaderos concentradores de la riqueza y aun gran número de persona sufriendo en el lado opuesto, teniendo que vivir o tratando de sobrevivir en la pobreza.

En México la pobreza ha sido un tema que siempre ha estado presente y que ha sido tratado desde distintos enfoques para su “erradicación” dentro de la sociedad pero lo que realmente sucede es que, por un lado tenemos que los “esfuerzos” realizados por el gobierno mexicano no han tenido un verdadero impacto en la reducción de la brecha económica y social entre la élite altamente beneficiada por este esquema y el resto de la población que se ve afectada directamente en sus formas de vida.

En muchas ocasiones o en su gran mayoría las decisiones u omisiones por parte del Gobierno son tomadas bajo la tónica de la contraproductividad, esto significa que las políticas, programas y acciones que se desempeñan a favor del desarrollo social son emitidas para conservar el estatus social entre la población en pobreza, lo que eventualmente genera que la brecha de la desigualdad se acentúe mas y por lo tanto aumenta la población pobre y con pocas capacidades y oportunidades para desarrollarse en sociedad.

Dentro de este panorama, por parte del Estado, hoy no se pueden esperar grandes cambios dentro del paradigma económico capitalista el cual se va explotar hasta el punto que ya no sea redituable para los grandes capitalistas, por ello, debemos enfocarnos en otros aspectos que nos permitan cambiar nuestra realidad respecto a las carencias y faltas de oportunidad con las que convive la mayor parte de la sociedad en nuestros días.

En un primer plano se nos presentan las problemáticas que nos afectan a todos como sociedad en conjunto, por un lado, tenemos una nula organización de la sociedad y por otro tenemos a los altos índices de pobreza. En este sentido es crucial tener en mente la hipótesis de que “la pobreza desorganiza a la sociedad y no le permite realizar y aprovechar la energía y el talento de los pobres”[2]; en este sentido la sociedad mexicana se ejemplifica como un sistema que tiene una organización hipercentralizada e inadecuada, bajo está dinámica la que la pobreza se retroalimenta y se convierte en un obstáculo para el desarrollo de México. Por lo tanto la organización política y económica de la sociedad está excesivamente centralizada y ello es fuente de innumerables problemas.

Aunado a este esquema, se tiene que los programas gubernamentales contra la pobreza han sido ineficientes ya que solo actúan como programas asistencialistas por lo que han resultado contraproducentes porque conducen a la reproducción permanente de la pobreza, la cual se extiende y empeora en situaciones de crisis económica a la mayor parte de la población.

Esos programas y políticas gubernamentales no se enfocan en reactivar la fuerza creadora y el talento de los pobres con fines productivos, sino que se limitan a distribuir subsidios a fondo perdido, destinados al consumo, no hay una finalidad que incentive la actividad creadora y el talento de los pobres para que produzcan riqueza y bienestar en la localidad en la que habitan; los programas gubernamentales son simples medidas orientadas a amortiguar momentáneamente la desigualdad económica de las principales zonas marginadas del país y por lo tanto, estos programas no aportan nada.

El verdadero impulso debería originarse desde un enfoque más real y cercano a las personas que viven en situaciones de pobreza, en este sentido se debe aspirar a un desarrollo local (municipal y comunitario), lo que establecería un enfoque más regular y con mas coherencia a las necesidades de las zonas más desprotegidas socialmente, esto, a su vez, llevaría a impulsar procesos de descentralización, de regeneración ecológica, de reducción del consumo de energías fósiles que calientan el planeta, entre otros aspectos que se aportarían a la vida en sociedad y a la formación de un nuevo enfoque de ver y combatir a la pobreza.

Los nuevos modelos de reducción de la pobreza no deben ser una actividad proveniente del Gobierno sino de la sociedad, ya no se debe prescindir de las ayudas y subsidios gubernamentales, que es la configuración del sistema tradicional. La economía solidaria, los sistemas de intercambio local, los clubes de trueque, la producción de medios de producción al alcance de los pobres, el microcrédito, son modalidades que se presentan como variables alternativas que realmente generan un sentido de reconfiguración en el paradigma de los sectores marginados y pobres de la sociedad, concentrándose en mecanismos de activación de la energía creadora de los pobres.

En este esquema la organización de la colectividad debe ser la punta de lanza para genera y hacer lo que de manera individual sería imposible. En este sentido “La organización es la generadora originaria del poder social.”[3] El principio de organización es imprescindible para lograr las finalidades que una colectividad se propone. Por ello, las estrategias y modalidades alternativas para superar la pobreza implican la organización relativamente autónoma de la colectividad lo que fomenta la participación y el impulso de nuevas ideas y nuevas formas de convivencia.

Si bien estas alternativas son favorables para el tipo de vida de las clases marginadas también se tiene en cuenta que estas estrategias todavía tienen un alcance limitado en virtud de la dominación hegemónica del sistema financiero y económico internacional, sin embargo la implementación y la continuidad de este tipo de acciones potencian las virtudes de las principales zonas de la desigualdad y perfilan vías para la transformación de la economía mundial, que en la actualidad se encuentra en un proceso de decadencia que esta causando más daño que bien a la humanidad y al planeta, lo que a la larga no termina por beneficiar a nadie.

La factibilidad de estas alternativas se centra principalmente en que se desarrollan fuera del margen de la dominación financiera nacional e internacional y tienden a crear sus propias monedas locales y autónomas, independientes de la moneda oficial nacional e internacional. Este esquema se sustenta bajo el supuesto de que el trabajo vivo (la fuerza y creatividad del hombre) domine y subordine al trabajo muerto (infraestructura y maquinaria) esto permitiría la competencia y la incorporación de nuevas dinámicas productoras que beneficien a todos en un modelo más igualitario.

La reflexión se exterioriza en distintas direcciones dentro de nuestro contexto actual, en donde se localiza a la organización como la fuente originaria del poder social, con la cual es posible no sólo superar la pobreza sino resolver una multiplicidad de problemas en las colectividades sociales, tanto pobres como no pobres, lo que posibilita un marco de acción más completo y con mayores oportunidades.

Es pertinente reconocer estas alternativas, ya que, hay que tener en cuenta que las políticas gubernamentales para resolver los grandes problemas de la sociedad, particularmente la pobreza han fracasado, y ante la evidencia de la declinación acelerada del sistema económico mundial, la idea de la organización de la colectividad como generadora originaria del poder para resolver esos grandes problemas resulta ser una innovación con grandes promesas hacia un futuro.

Bibliografía

[1] Olmedo, Raúl. Para comprender a México III.  Organización y pobreza los grandes desafíos. México, Edit. UNAM, 2011. pág. 33.

[2] Olmedo, Raúl. Op Cit. Pág. 11

[3] Ibídem. Pág. 13

jueves, 2 de julio de 2020

Las partes del Accountability (Rendición de Cuentas) Andreas Schedler.

Accountability Y Rendición de Cuentas


La conceptualización de lo que comúnmente se conoce como Rendición de Cuentas en los países hispanos, no ejemplifica concretamente su caracterización original, la cual se deriva de un término anglosajón que se ha conceptualizado como Accountability, un vocablo desprendido de las primeras teorías que se adentraron al análisis y la teoría de la Rendición de Cuentas en el ámbito de las instituciones públicas, bajo este contexto, como bien apuntala Schedler, la traducción exacta de este término aún no existe, por lo que la aproximación más “aceptada” hoy en día sigue siendo Rendición de Cuentas.

Sin embargo, la connotación que brinda Accountability va más allá de una simple Rendición de Cuentas, ya que, conlleva otras partes constitutivas e integrales que lo configuran en un todo, hay que tener en consideración que el simple termino Accountability trae consigo una connotación de deber y exigir cuentas y de castigar las malas prácticas (por derecho y por obligación), a esto Schedler caracteriza a el Accountability como una “rendición que tiene dos dimensiones básicas. Incluye por un lado la obligación de políticos y funcionarios de informar sobre sus decisiones y de justificarlas en público (denominado Answerability). Y, por otro lado, incluye la capacidad de sancionar a políticos y funcionarios en casos de que hayan violado sus deberes públicos (el cual se denomina Enforcement)”.[1]

Bajo estas premisas, Schedler establece que el Accountability conlleva un ejercicio real orientado a la Rendición de Cuentas, la cual está constituida por tres principales acciones, las cuales categoriza de acuerdo a la instancia, en primer lugar tenemos a la información, la cual es el producto del ejercicio del gobierno en los procesos de la Administración Pública, la segunda es la justificación, la cual se materializa como el motivo por el cual se determinaron las acciones del gobierno de acuerdo a sus variables de acción en busca del bienestar social y por último el castigo o premio, lo que involucra a una etapa ejecutoria que permita evaluar y determinar si se ejercieron adecuadamente los recursos públicos dependiendo de la situación.

Son precisamente, todas estas características conceptuales, las que hacen que la Rendición de Cuentas se visualice en su integridad como todo un proceso complejo, que tiene un principio y un fin en toda su implementación instrumental y conceptual, que la llevan a tener una interacción directa con otras herramientas para concretar su proceso, así mismo, es de igual importancia la actuación de los servidores públicos, ya que son los miembros que le darán vida a todo el mecanismo institucional que deberá ir de la mano con  la anexión de conceptos valorativos como la responsabilidad, la transparencia y tareas de monitoreo o vigilancia que creen y modelen un contexto que posibilite el ejercicio de la Rendición de Cuentas tal y como lo describe Schedler, y como lo escenifica el verdadero significado de Accountability.


BIBLIOGRAFÍA

[1] Schedler, Andreas, “¿Qué es la rendición de cuentas?”, Cuadernos de transparencia, núm. 3, México, Instituto federal de acceso a la información pública, 2008, p. 12

lunes, 25 de mayo de 2020

Objeto y Método de la Teoría del Estado (Hermann Heller)

Objeto y Método de la Teoría del Estado


Objeto de la Teoría del Estado

Hermann Heller enfoca a la teoría del Estado como el punto de partida para indagar en la realidad estatal, la cual propone como el principal punto para comprender al Estado tanto en su estructura como en su funcionamiento, además de hacer énfasis en las distintas problemáticas que parten de la concepción del Estado, haciendo hincapié en la invariabilidad de este.

Heller destaca que la Ciencia Política hace su aparición en una delimitada zona de estudio científico, lo que conlleva a tener una función científica, condicionándolo en su capacidad de realizar una descripción, interpretación y critica en los distintos fenómenos políticos, la concepción depende de criterios de importancia dentro de múltiples módulos críticos.

Para establecer una relación más sólida, Heller considera los diferentes tipos de concepción, en donde el diferente uso de capacidad es lo que los diferencia e identifica, separándola en ingenua y critica, inclinando mas la balanza hacia el lado crítico, la cual se le atribuye a la Ciencia Política y el sentido ingenuo no posee criterio dándole un resultado en donde pierde su condición de ciencia. Heller extrae los saberes de la política en su concepción, intentando indagar sobre el concepto, definiéndolo como poder.

Esto lo conduce a criterios más profundos dentro del Estado; advierte que hay una relación reciproca de mando y obediencia la cual se posiciona con los recursos necesarios para su realización, de esta forma la conflictividad dilata enormemente y socialmente su campo de estudio, implicando a cada caso una diferencia entre el Estado como aparato articulado de poder y la política como la lucha por tomar el poder, de esta forma logra modificarlo ya sea frenándolo o contrapesándolo. 

Sin embargo, el problema recae en que la Ciencia Política sería Teoría del Estado, solo cuando formara parte del marco institucional estatal, pero al mismo tiempo este enfoque tiene todos los procesos sociales mediados por las relaciones de poder.

Estas conexiones suponen muchas condiciones que indistintas veces son inciertas con respecto a la estructura del Estado, por esta razón dificultan el análisis y estudio de estas materias, por esta razón, es que suelen suscitarse varios problemas para llegar a la resolución de la autonomía propia de la disciplina. Concibiendo a el poder político como la capacidad de algunas partes para influir o causar algún fenómeno en las demás partes de la sociedad política de un Estado, esta puede influir tanto en el sistema de obediencia o de poder de influencia conductual (como un regularizador), de este modo habría de entenderse por medios a las concatenaciones ineludibles en el ejercicio político.

Heller establece que lo adecuado consistiría en la adquisición, organización y división del poder político localizando sus condiciones y elementos, haciendo énfasis en sus interconexiones y describiendo su estructura para que de esta manera se concreten las formas en que se pueda modular. De esta forma se concretan las teorías de los partidos políticos y la relación entre Estado, la sociedad civil y las relaciones internacionales e historia de las ideas políticas que son esenciales en el aspecto característico de la teoría del Estado. Pasando en la problemática funcional y moral, Heller limita su análisis al Estado moderno occidental y restringiendo así el marco histórico a la época feudal en un proceso de denotación en el cual queda esclarecido su punto primordial y principal del estudio en este caso el Estado contemporáneo.

Método de la Teoría del Estado 

Una vez que los rasgos fundamentales están puestos sobre la concepción de Estado, se imponen ciertos términos que problematiza en la necesidad de controlar el método por medio del cual el pensamiento capta su objeto, dentro de este método se tiene que ocupar la relación entre el sujeto que conoce y el objeto conocido, generando la problemática cognoscitiva y los modos de trabajo y la determinación del modo de conformación de los conceptos, esta metodología permite llevar a cabo una crítica y un control para determinar una decisión lógica de un determinado caso.

En la cuestión del objeto de estudio del Estado es únicamente un contenido parcial de la compleja realidad de la vida de la cual lo aísla de la teoría del Estado; la cuestión del método en los estudios de la teoría del Estado recae en las teorías puras del derecho formando un puente que los une hacia un mismo objeto de estudio, la cuestión de la existencia e interpretación de un fenómeno trata de captar la esencia, para ello, se tiene que recurrir a una denotación en el campo de estudio con el cual se determinara el campo científico ya sea del natural o del cultural.

En la doctrina natural el Estado se concibe por la naturaleza humana, como un esquema regulado por leyes constantes del hombre que recaen en distintas disciplinas como la geografía, la economía y la técnica, en conjunción se crea al Estado; en los términos de la ciencia cultural aparece con la inserción de los fines humanos plasmados en la naturaleza, el objeto de la ciencia cultural es en parte un mundo físico que el hombre idealiza, en la concepción de la huella humana dentro del ámbito de esta ciencia.

Dentro de ambos parámetros científicos se intenta la explicación de la conformación del Estado, sí se reconsidera naturaleza a la existencia de las cosas, en cuanto está determinado por las leyes generales, en este momento ni el estado ni la sociedad quedan dentro del objeto de conocimiento científico natural dado a que no se pueden considerar como seres sometidos a las leyes intemporales. En el caso contrario la cultura no es la realidad sujeta a las leyes del hombre.

La gran diferencia recae, en que en las ciencias de la cultura y las naturales radican actitudes de conocimiento humano frente a las dos distantes esferas de conocimiento, dando un énfasis en la uniformidad y concentración de conocimiento en las ciencias culturales determinando la acción del hombre dentro del Estado con variantes de regulación que actúan como las leyes.

Determinados estos movimientos de conocimiento en diferentes concepciones dentro de la realidad de Estado y a la espiritualidad del mismo, en este sentido el espíritu objetivo solo cobra realidad como espíritu subjetivo y carece en absoluto de existencia si no es vivido y comprendido como realidad para los hombres, el Estado dentro de esta esfera solo es un miembro más junto con el arte, la ciencia, la economía, la sociedad y la religión. De esta manera el objeto de las ciencias del espíritu son aquellas estructuras de sentido que tienen carácter de validez.

La conformación social denominada Estado debe ser diferenciada no solo desde el punto de vista objetivo sino también en el sentido metodológico de toda estructura de sentido. De este modo el Estado no es un espíritu objetivo, pues no es otra cosa que una forma de vida humano-social, vida en forma y forma en que nace la vida, toda actividad social del hombre es una unidad dialéctica de acto sentido de este modo la ciencia de la realidad parte de su consideración del acto de la realidad hacia un objeto. De esta manera la misión de la teoría del Estado es investigar al Estado en cuanto a realidad, solo a la conexión de sentido que tenga su expresión en el Estado.

BIBLIOGRAFIA 

Heller, Hermann, Objeto y metodo de la teoría del Estado en: Teoría del Estado, FCE, México, pp. 21-97.

jueves, 16 de abril de 2020

LA CRISIS ECONOMICA EUROPEA y la reacción social en los procesos electorales. Comparación entre sistemas parlamentarios (España e Islandia).

Sistemas Políticos y Sociedad Civil

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Sistemas Políticos Comprados

Son pocos los acontecimientos que trastocan las partes más sensibles de un sistema político, al igual son pocas las circunstancias que encienden luces rojas dentro de un mismo bloque sistémico y más aún cuando el trasfondo de estas perturbaciones se ve desatada en un continente que históricamente había sido referencia de estabilidad; los efectos surgidos a partir de estas contextualizaciones son consideradas de mayor grado, ya que no solo se altera a una figura en particular, o aun conjunto sistémico, sino que, tiene influencias generales que causan un desajuste global.

Una situación que causo contracciones dentro de los sistemas políticos fue la crisis de liquidez que se vivió en el 2008 en uno de los pilares de todo sistema político como lo es el sector económico, el cual, es un paradigma que se desglosa según el contexto en él se encuentre, en este caso se presentó en un país perteneciente a la Unión Europea y otro que pertenece a la Asociación Europea de Libre Cambio, ambas confederaciones tienen el objetivo de expansión económica y estabilidad financiera de todos sus miembros.

Pero, aunque contextualmente estos sistemas no se encuentren en un mismo conglomerado si tienen una interacción es el Espacio Económico Europeo y se rigen bajo un mismo sistema político parlamentario, además de que ambas naciones sufrieron las consecuencias de esta crisis económica del 2008; esta crisis fue tan catastrófica, a tal punto que afecto al contexto económico mundial.

Si se visualiza este acontecimiento, no como algo general sino como algo enfocado a la raíz y génesis de los efectos principalmente en Europa, (una escala más reducida) se pueden focalizar las verdaderas consecuencias que desatan este tipo de perturbaciones en todo sistema político, sobre todo, si se está asociado de una manera directa como es el caso de estos países, que comparten a un espacio geografico, un Espacio de interacción Económica y un mismo sistema político estipulado bajo la figura del Parlamento.

Estos dos casos se encontraron en una encrucijada muy deteriorada, a partir de los sucesos ocurridos por la crisis económica, los cuales, son países que se encuentran en una situación media entre las sociedades europeas, tales casos corresponden a España e Islandia, dos naciones que resintieron de manera directa la caída de la economía a tal punto de poner en jaque a sus sistemas políticos.

Relevancia de los estudios comparados

La importancia del estudio comparativo, tiene su justificación como un elemento circunstancial, semejante a lo que se encuentra en un proceso típico y esencialmente humano; es una acción constante dentro de un paradigma asociado consigo mismo que es visto como algo particular en circunstancias específicas, que tiene como finalidad la utilización de un medio que este asociado con otro en cualquier actividad.

Dentro de estos aspectos se pueden comparar a los países entre sí: su economía, infraestructura, comunicaciones, e infinidad de categorías. Bajo estas comparaciones resultan más que evidentes las diferencias de un país respecto a los demás, pero con la comparación se buscan aspectos más profundos, y no solo una relación ambigua y meramente articulada, se pretende dar respuesta a preguntas como, ¿qué provoca que unas naciones evolucionen más rápido que otras?, ¿qué factores han influido para desviar los caminos de las diferentes sociedades? ¿Son todas las sociedades iguales? ¿Las relaciones entre las sociedades y el gobierno son equiparables en un contexto general? ¿La influencia política de las sociedades es igual en todas las naciones? Para responder a estas preguntas es necesario comparar, puesto que teniendo conocimiento de las situaciones anteriores y de otras sociedades, podemos llegar a esbozar una guía para solucionar un problema concreto. Para dibujar los escenarios futuros en los que se insertan las naciones, en este caso es necesario conocer previamente su contexto histórico, económico, político, cultural, social, y emplear la información siguiendo una metodología concreta.

La relevancia del estudio comparativo permitirá desarrollar puntos nodales que nos enfrentan a una encrucijada entre ambas naciones creando un ambiente que facilite el enfoque de análisis de tendencias, convergencias y divergencias, y se buscara con precisión las causas de los fenómenos observados en este caso las nociones básicas de la crisis económica y el desenvolvimiento social que surgió ante el gobierno en cada uno de los países.

La comparación implica la búsqueda de diferencias y semejanzas en el marco de un esquema general teórico que ayude a la determinación de hechos cruciales que serán determinantes para el desarrollo y análisis de cada uno de los factores que sobresale dentro del sistema político, derivado de la perturbación económica. Esto permite explorar patrones, procesos y regularidades concebidas durante el lapso del tiempo analizado, que hace visibles las tendencias y cambios de patrones en cada uno de los contextos.

Utilidad del enfoque sistémico

La teoría general de los sistemas se emplea como una aproximación y representación de la realidad, sirviendo como base y guía de aproximación multidisciplinar respecto a problemas puntuales (la inestabilidad de la economía y la reacción social ante la severa crisis). Al reconocer la parte central del análisis, se establece la existencia de una serie de conceptos genéricos aplicables con el manejo de algunas palabras clave para desarrollar un análisis comparativo entre sistemas, como, flujos, ciclos, realimentación, sistema abierto, interacciones mutuas, jerarquías, equilibrios y desequilibrios, estabilidad, evolución, etc., que resultan aplicables a la idea del sistema.

El enfoque sistémico está sustentado como una parte fundamental de análisis que permite integrar globalmente la totalidad de los elementos de los sistemas en cuestión, así como las interacciones e interdependencias entre ellos. Dentro de estas características se puede puntualizar que los sistemas en sí mismos, tendrán un conjunto de elementos en interacción que se vinculan a las variantes que se encuentran dentro de la retroalimentación de los elementos.

Esto permite llegar a principios generales, estructuras y funcionamientos en común de los sistemas, que guían el análisis comparativo hacia un orden que se centra en las interacciones entre elementos, los efectos de las interacciones, la percepción global, las variables simultáneas, la validación de hechos por comparación y funcionamiento del modelo con la realidad.

Justificación y Objetivo

La justificación está ligada a analizar el fenómeno paradigmático desprendido de los países europeos, bajo la crisis económica y sus repercusiones en la sociedad y el sistema político en un corto, mediano y largo plazo, y el fenómeno particular de las acciones implementadas por las sociedades, en distintos contextos como España e Islandia, las cuales tuvieron un trasfondo democrático ligado a sus elecciones presidenciales, en medio de un caos derivado de las perturbaciones económicas que azotaron a ambos países.

El objetivo va dirigido al análisis comparativo entre ambos países, lo que resulta un ejercicio intuitivo e interesante respecto a las asociaciones que encasillan a ambas naciones las cuales se presentan en contextos y condiciones similares, pero con mecanismos de reacción distintos que es una referencia para la conducción de las consideraciones del análisis.

Los objetivos están principalmente enfocados a determinar la estructura electoral, el manejo democrático, los mecanismos de protección de los sistemas y la influencia e importancia que la sociedad civil tiene dentro del sistema político durante las etapas de crisis que se percibieron en cada uno de estos países.

Comparación de subsistemas (Sistemas Políticos Comparados España e Islandia)

Como un primer aspecto, España e Islandia suscita su presencia dentro del bloque sistémico de Europa, en donde España está presente como uno de los pilares históricos del bloque de la Unión Europea, el cual ha estado presente desde la conformación de la U.E. y con gran influencia dentro de las grandes potencias europeas, su historia está inmersa dentro de una línea de altibajos que la mantienen como un país que es importante, pero no es consistente en toda su estructura, dejando su presencia bajo las potencias europeas, Francia, Inglaterra y Alemania.

En el caso de Islandia, este se encuentra con una historia independiente bastante reciente, haciendo de su participación algo desapercibida y no es un país referente o de gran opulencia dentro del contexto europeo por lo que dentro de su concepción se podría catalogar como parte de otro subsistema, en el cual si tienen un impacto más importante dentro del contexto de los países nórdicos, siendo parte de la Asociación Europea de Libre Cambio, haciendo del contexto europeo, un contexto de fracciones que son muy distintas entre sí pero que igual congregan un mismo sistema continental lleno de interacciones.

Esta generalización respecto a los sistemas también despliega un punto que es de resonancia entre ambas naciones, en esta caso corresponde a su forma de gobierno la cual se ve manifestada en una forma parlamentaria, lo cual es algo muy característico ya que ambos países resguardan esta particularidad como la forma de gobierno clásica de los países europeos, en este caso España tiene una doble legitimidad ya que también cuenta con una monarquía constitucional, el desarrollo de este sistema de gobierno es un punto nodal entre sociedades las cuales sigue las tendencias de los primeros parlamentos.

En el caso de Islandia se puede referir a esta como uno de los sistemas parlamentarios más antiguos de Europa y es concebido como uno de los modelos parlamentarios más desarrollados lo que le permite una gran competencia entre las demás figuras que conforman al sistema, en este caso la influencia y solidez del sistema parlamentario islandés sobresale en funcionamiento y eficacia ante la forma de gobierno de España.

Otro rasgo que es preciso apuntalar, es su sistema electoral, un punto clave que se presenta como el mecanismo más directo en la interacción que se desglosa entre el gobierno y la sociedad civil, y funciona como referencia a la situación de certidumbre; en el caso español sus elecciones generales se celebran cada cuatro años. En estos comicios se vota a los representantes de las dos cámaras que forman las Cortes Generales: el Congreso y el Senado. Los escaños del Congreso y del Senado se reparten entre los partidos participantes.

En el caso islandés El Presidente es elegido por mayoría de votos para un mandato de 4 años y el Primer Ministro es nombrado por el presidente con la aprobación del Parlamento. En el Parlamento (Althing), tiene 54 miembros que son elegidos a través de un sistema de representación proporcional de lista abierta para un período de 4 años y 9 miembros son elegidos por listas abiertas de representación proporcional en circunscripciones plurinominales para un mandato de 4 años.

La única variante que se ve introducida entre ambos sistemas se presenta en la figura del rey, pero no es un factor que tenga gran peso en las cuestiones directas del sistema político, administrativo y la forma democrática del gobierno, por lo que solo se presenta como una figura representativa (simbolismo). En rasgos generales se puede visualizar que en España hay un procedimiento más riguroso en la elección teniendo un trasfondo de más competencia pero lleno de obstáculos; en Islandia parece ser contrastante, ya que mantienen un modelo muy pulcro y ordenado en las forma de elección dejando una vía más fácil en la comunicación entre la sociedad y el gobierno, pero que también mantiene un margen muy pequeño que lo arriesga a una confrontación muy directa, haciéndose un sistema débil y de poco control.

Ahora tomando en cuenta todo lo antes mencionado se puede llegar a concretar que todos estos factores se vieron afectados y se alinearon de cierta forma al momento del impacto de la crisis económica, en donde, la reacción de ambas naciones se vio reflejada bajo dos direcciones, uno de ellos fue la reacción misma del gobierno y otra fue la réplica equivalente a la reacción social, que en ambos países se vio como una acción adoptada por la sociedad al tener un sentimiento de insatisfacción ante su gobierno.

En el caso de España la crisis económica deterioro y empezó a advertir los principales indicadores macroeconómicos a partir del año 2008, y cuyas consecuencias se han extendido en el tiempo hasta la actualidad, no sólo en el plano económico sino también en el político y el social, esto fue el inicio de un movimiento social (Los Indignados) que buscaba una respuesta a partir de su contexto y condición.

En el caso islandés la crisis financiera del 2008-2009 fue una crisis económica que implicó el colapso de los tres principales bancos comerciales del país tras su deuda a corto plazo con el Reino Unido. Comparado con el tamaño de su economía, el colapso bancario de Islandia es el mayor sufrido por cualquier país en la historia económica mundial, estas fueron las mismas condicionantes que se presentaron en España, las cuales dieron pie a que se expandiera como una problemática más amplia dentro de los sectores políticos y sociales dando inicio a movimientos sociales, que en el caso de Islandia no fueron tan publicitadas como en el caso español pero teniendo un impacto más radical (La Revolución Silenciada).

En ambos casos la reacción social surgió en una sola proclamación y se hizo más presente cuando mediante las elecciones de cada país una vez caídos en la crisis, la aceleración del impacto social se notó y afecto la esfera sistémica de cada país; en el caso español el impacto de los indignados ha causado estragos mediante la utilización del voto retrospectivo o retroactivo ante su gobierno cambiando su mandato según los avances visualizados, que hasta en la actualidad sigue siendo el mecanismo más adoptado por la sociedad española pero sin conseguir grandes cambios respecto a su régimen gubernamental.

En cambio lo ocurrido en Islandia tuvo repercusiones casi instantáneas ya que el movimiento civil suscitado en este país se vio más poderoso y sobrepaso la fuerza misma del gobierno, actuando de tal manera que esforzó cambios y restructuraciones dentro de su sistema político a tal punto de responsabilizar a los banqueros y al gobierno de los problemas financieros, logrando con esto una actuación de continuidad bajo su presidente quien fue reelecto al haber implantado las demandas de la población en un marco de conciliación entre el gobierno y la sociedad.

Principales aspectos a destacar

Entre los principales puntos esta la relación entre el gobierno y la sociedad en donde la respuesta social ante la crisis financiera, se reflejó bajo el estandarte democrático y bajo grupos de presión surgidos por las perturbaciones hacia sus intereses, esto se asocia claramente bajo la reacción política de la sociedad la cual utilizo los mecanismos que le son conferidos para protegerse ante la negligencia de su Gobierno.

Otro aspecto que se puede destacar recae en la figura del gobierno y los mecanismos de respuesta del sistema de gobierno y el sistema político para subsanar las demandas que los grupos de presión exigen para su bienestar (implementación de políticas públicas). Estos mecanismos de control deben ser destacados en ambos contextos las cuales se dieron en diferentes planos temporales tanto a corto, como mediano o largo plazo.

Otro punto es la encrucijada electoral en medio de la crisis económica lo que permitió el impacto directo de los grupos sociales que estaban inconformes ante la incompetencia de su gobierno. La evaluación del gobierno según la sociedad civil que en ambos países se subsano de forma diferente, pero con un mismo objetivo de proteger sus intereses tras la caída de su economía. Así el punto nodal y la encrucijada de ambos contextos se refleja en la toma de decisiones y sus consecuencias en la actualidad, en donde, las repercusiones se dan de una manera distinta pero siempre resguardan el mismo fin último que es el bienestar general de la sociedad.

Conclusiones

El análisis sistémico comparativo entre España e Islandia parecería un tanto complicado de comparar y sin duda hay grandes diferencias en todos los aspectos a tal grado que podría ser una comparación desigual si decimos que Islandia soluciono sus problemas muy rápido y España no, pero es precisamente esto lo que nos pone en un dilema que nos orienta a un análisis más complejo, pues a un punto de vista más analítico ambas sociedades se ven influenciadas por una misma causa pero el nivel de desarrollo y el tamaño de la población y las costumbres abstraídas de cada nación parecen ser variables que terminan influyendo en la toma de decisiones por parte del gobierno para tratar de corregir el camino ante la crisis que enfrenta todo sistema político.

Pero son estas diferencias y similitudes lo que hace que la comparación dentro estos dos sistemas políticos parlamentarios, encaje de manera singular en su carácter estructural, haciendo que otros factores complementarios del sistema cobren mayor relevancia, pero por medios distintos como se presentó con la inserción sobresaliente de los ciudadanos haciendo de estos países buscaran una solución real para sus problemas económicos.

lunes, 10 de febrero de 2020

Origen y características de la ciencia de la administración. Reformas administrativas a través del estudio del Estado moderno, principios y formas de organización de la Administración Pública. (Tres espacios histórico-contextuales)

Organización de la Administración Pública

Jean-Jacques-Chevallier
Ciencia de la Administración

Los acontecimientos dentro de la evolución de la ciencia de la administración que comparten Prusia, Francia y España, se encuentra en la transición de un Estado Feudal a un Estado Absolutista que es la principal consecuencia al modificar la concepción de la Administración Pública. 

La ciencia de la administración que se desarrolla en los tres países se desata paulatinamente debido a que los aparatos administrativos no soportaban ya las presiones de los nuevos estándares de necesidades específicas de los ciudadanos, así que el cambio se dio de manera natural, con el propósito de proporcionar un mejoramiento para solucionar los problemas de las sociedades. Al reconfigurar al Estado absolutista se crea una especialización dando paso a la ciencia de la administración y consigo se instauro el Estado de Derecho.

En el caso francés, el primer punto para concebir el nacimiento de la moderna ciencia de la administración, en donde podemos localizar como un primer hito a la revolución francesa, la cual estaba inmersa en la centralización administrativa del absolutismo, lo que dio por consecuencia que se originara la lucha revolucionaria enfocada al sistema administrativo y político que origino un auge enfocado al cambio.

A raíz de las represiones, se logran enfatizar tres rasgos importantes en la formulación del cambio moderno; la primera una fuerza aminorable y otra atemperable que no se pueden abolir a una tendencia que tiene que ver con la extinción de la aristocracia, en segundo lugar, dicta que las ciudades sin aristocracia son menos propensas a desarrollar el absolutismo y en tercero tomando en cuenta lo dicho en el punto dos, el despotismo tiene una intervención viciosa y negativa.

Otro factor de gran importancia es la sociedad civil, ante del enfrentamiento revolucionario, la sociedad se encontraba muy distante al mando político del régimen (no había unión) esto orillaba a un aislamiento de intereses propios; emergida del Estado absolutista, en donde la posible alternativa vista desde un punto marxista es la sociedad libre y democrática, en donde Tocqueville presenta una postura que dota de dirección sobre los motivos de la revolución francesa en donde descarta la anarquía, como un proceso para cambiar todo lo arraigado a la monarquía, y concibe un movimiento social que peleaba por sus derechos además de cambiar radicalmente los aspecto de su gobierno pero nunca perdiendo de vista su objetivo principal.

La abolición del feudalismo es otro factor determinante en la lucha revolucionaria que en ese entonces era el sistema económico que a grandes rasgos resultaba totalmente desigual.

Estos rasgos no solo repercutían en enfoque financiero que involucra el orden administrativo sino que también ataviaba la parte de la organización social que después de la revolución francesa dio un giro de 180 grados junto con la centralización política y administrativa, en donde destaca un cambio de gran importancia  dentro el fenómeno de transición de la administración feudal a la administración monárquica en donde se observa la desconexión de las leyes, las autoridades, los poderes y los funcionarios, lo cual da paso dentro de un contexto más avanzado a el surgimiento de la administración pública.

Este suceso da lugar a una ejemplificación con respecto a la teoría de Marx que la visualiza como la válvula de escape de las clases sociales en donde una revolución administrativa pasaba a la revolución política tomando en cuenta que la conjugación de ambas desarrollaba un contexto social muy extenso influyendo en el cambio tanto de las costumbres administrativas como del arraigo social ya que estas siempre van de la mano.  

A raíz de la revolución francesa, los actos de lucha acabaron dando cambios que teóricamente experimentaron un ámbito más aceptable para las necesidades de la sociedad, de aquí es donde parten las doctrinas aportadas por Bonnin, las cuales son expresadas mediante un proceso discontinuo de las instituciones generadas del sistema administrativo Ministerial. 

A raíz de esto la Administración central apareció en Francia como un instrumento asegurador de las pretensiones absolutistas de dominación. De esta manera Francia ofrece el mejor ejemplo histórico del proceso de centralización del poder.  Debido a que Francia pasa del Estado Feudal al Estado absolutista a través del sistema administrativo ministerial, para poder ejercer el poder político.

Respecto al caso español, el contexto en el que se vio envuelto fue a raíz de la invasión de las ideas de la Administración Pública que se desencadeno en muchos países influenciados a raíz de la revolución francesa, en donde el ambiente de la organización hizo que este cambio se generalizara más específicamente a España quien comprendió bien los cambios suscitados introduciéndolo en un sistema propio para la elaboración de su estudio en todos los ámbitos, se realizaron investigaciones en cuestión a sus facultades y tipo organizacional la cuales detonaron que se encontrara como primera potencia europea tras la adaptación de este sistema administrativo.

Las escuelas de administración abiertas en España para el estudio específico de este proceso faculto de grandes dimensiones en la enseñanza especializada y a la rápida obtención de conocimiento basado en la administración española que veía grandes frutos por esta nueva área del conocimiento, la elaboración de varias obras literarias fue lo que impulso inicialmente a que la expectativa se desplegara a la búsqueda de respuestas e innovación en la administración que poco a poco se iba trasladando a plazas más grandes en toda Europa, sobretodo en España, con la publicación de varios libros de administración su organización y su función enfocaban a la situación española y su positiva trasformación. 

El impacto sufrido en toda Europa desencadeno el progreso de algunos de los países europeos que supieron retomar las revoluciones en el sistema administrativo a raíz de la revolución francesa en donde España se puede catalogar como la que primeramente evoluciono y mejoro al tiempo que perfecciono el ámbito de la administración en su país no solo con la practica sino con las primeras teorías que más tarde se ejemplificarían en las administraciones de la colonización trasmitiendo así las repercusiones de la administración de la revolución francesa a las colonias Americanas.  

Dentro de este proceso de las instituciones francesas adoptadas debido a las invasiones napoleónicas en España, hace de España un caso “hibrido” en su administración, el caso español comienza para remediar los males que lo aquejaban. La importancia de Burgos, fue brindarle una mayor importancia y profundizar a la administración debido a que todas las necesidades sociales de una u otra forma tenían que estar cubiertas por la Administración Pública.

En un tercer plano la contemplación del cambio de la administración en Alemania de un modo camenal a un modo administrativo fue retomando desde el marco histórico de la instancia de Prusia que fue la que detono el cambio administrativo de Alemania, en este contexto se mejoró la organización  de la administración cameral, cambiando la especialización, la jerarquía y la burocracia, elementos nuevos e indispensables en la administración moderna pero esto tardo 50 años más para poder pulir el sistema; la idea central de la reforma era de Stein en donde era esencialmente antiburocracia y esta se había arraigado, la persistencia de instituciones camerales y la consolidación gradual de nuevas instituciones burocráticas eran el nuevo objetivo.

Se impusieron los sistemas burocráticos al igual que las instituciones junto al organismo de origen cameral, al final el absolutismo no se abolió sin embargo hubo cambios y aparecieron hombres que no se apoyaban en la aristocracia sino por la burguesía y la opinión pública se cataloga más como un instrumento político que una institución gubernamental; la unidad nacional  motivo a Alemania al régimen burocrático de este modo la administración cameral desaparecio, la Administración Pública alemana en la segunda mitad del siglo XIX se inspiró en el nacimiento de la ciencia de la administración de 1865. 

Stein diagnosticaba el fracaso del estado absolutista y la necesidad de emprender una reforma profunda basada en la participación de los ciudadanos; todos los cambios parecían de una sociedad capitalista que sucedió al absolutismo. El objetivo no era eliminar al estado absolutista, sino restaurar las bases políticas y administrativas estatales por medio de una degradación del absolutismo. Se trataba de mantener a la monarquía, pero aflojando los lazos políticos existentes y al mismo tiempo abrir nuevas pautas en las fuerzas políticas, transformándose progresivamente, en este sentido es una fase política de transición entre el feudalismo y el capitalismo, por lo tanto, las reformas administrativas practicadas dentro del absolutismo, lográndose grandes reformas. 

La reforma administrativa dependía de la participación que los ciudadanos dentro de la Administración Pública. El pueblo tenía la misión de indagar en el Estado; ser ciudadano implica deberes y derechos que se ejercían dentro de sí mismos, la justicia de la administración, se deslumbraba en el conjunto de la participación ciudadana como punto cumbre de la nueva ciencia de la administración (que en realidad solo se estaba reciclado). 

A partir de estas visualizaciones se puede decir que de la mano del cambio administrativo también existe un cambio político ya que estas siempre van de la mano, estas tienen presencia en todo momento, pero es más visible dentro de un momento de crisis y que de la mano buscan resolver el problema que se sitúe dentro de los parámetros de lo administrativamente factible, políticamente necesario, socialmente aceptado y lo económicamente posible.

Lecturas recomendadas

Chevallier, Jean Jacques (1983) La ciencia administrativa, México, INAP-FCE

Francia

Guerrero Orozco, Omar (1985) “Segunda parte Condiciones históricas del nacimiento de la moderna ciencia de la administración”, Introducción a la Administración Pública, México, INAP, p. 36-70.

Alemania

Guerrero, Omar (1986), “Capítulo 3. Alemania: de las ciencias camerales a la ciencia de la administración”, La Teoría de la Administración Pública, México, Harla, pp. 107-150.

España

Guerrero Orozco, Omar (1985), Capítulo 2. Las reformas administrativas del absolutismo y la ciencia de la administración española”, La Teoría de la Administración Pública, México, Harla p. 75-106