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miércoles, 11 de noviembre de 2020

La guerra de México contra Estados Unidos (1846-1848) El país fragmentado contra la potencia naciente ("Un momento decepcionarte para ambas naciones") [PRIMERA PARTE]

Guerra de México contra Estados Unidos

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Conflicto México

Usualmente los sucesos de gran dimensión histórica suele transcurrir en un momento determinado asociadas a su vez por un contexto situacional, problemáticas, acciones y omisiones de los involucrados; las acciones del pasado pueden ligarse como las detonantes de tales escaparates, estos referentes nos pueden ayudar a visualizar el reflejo de un futuro a raíz de nuestras acciones, que si bien es incierto, puede llegar a predecirse según las actitudes con las que se confronten las inestabilidades y las acciones que se tomen durante el transcurso de dichos procesos.

Si bien, esta es una lección que la Historia nos ha puesto una y otra vez y pese a su importancia, estás, en ocasiones se caracterizan por ser abordadas como poco relevantes, esto nos lleva a reflexionar sobre que históricamente se tiene una mentalidad apegada a olvidar, lo que nos lleva a pasar por alto errores del pasado por falta de conciencia y de remembranza de nuestra historia, de esta manera, llegamos a despreocupamos sobre las consecuencias que se puedan llegar a tener a raíz de ciertas acciones, esto involucra caer en situaciones equivocas, que tiempo después al observar las consecuencias lamentamos lo sucedido con toda nuestra fuerza.

Este fue el marco con el que tuvo que cargar México, al enfrentarse cara a cara contra los Estados Unidos en la guerra de intervención entre (1846-1848), este suceso venia desplegado de todas las intervenciones y decisiones tomadas sin precaución que se hacían cada vez mas comunes después de que México había logrado su independencia de España, el supuesto despojo de ser una colonia y de desligare de la corona española encaminaría a la libertad y a miles de privilegios, los cuales lamentablemente nunca llegaron, la desorganización y pobreza del país hizo que la inestabilidad se encargara de que la nación se fuera en picada,  por si fuera poco con la crisis por la que pasaba el México independiente en sus primeros años, surgía otra cuestión enfocada en la gobernabilidad, la falta de un personaje que realmente supiera las claves de gobernar y que implementara un proyecto de país se volvió el punto clave en la inestabilidad y la fragmentación de la sociedad, lo cual condujo a México a llegar totalmente disperso a la guerra contra Estados Unidos.

En un lado totalmente contrario, las circunstancias con las que llegaban los Estados Unidos eran totalmente radicales a las condiciones con las que contaba México, la población estadounidense rápidamente había encontrado lo que México no pudo encontrar hasta 50 años después o tal vez un poco mas, después de haber logrado su independencia, la sociedad estadounidense se podría ver como la contra parte de México, en donde Estados Unidos era una nación bien dirigida y organizada, su camino gubernamental eran su mas grande referencia que lo perfilaban como una potencia que venia naciendo, que ponía en alerta a todo el mundo por su rápido crecimiento, un crecimiento requería de un gran empujón, un suceso que lo catapultara aun mas en un lugar destacado entre las potencias mundiales, esto lo condujo a una guerra contra México lo que en ese momento parecía una buena oportunidad para reafirmar su hegemonía y aparte ganar algo esencial que marcaría de por vida la situación geográfica de ambos países.

Así es como se llegaba a esta etapa de disputa entre estas naciones con tanta tradición y convivencia mutua, en donde el panorama se veía muy en contra de uno y muy a favor del otro, pese a la gran historia que envuelve a estos dos países vecinos. Esta guerra la historiografía la a tomado de una manera cautelosa, esta intervención en este contexto histórico parece de súbita importancia pero resulta escasa en investigación y difusión, los escasos intentos de indagación de esta guerra son muy precautorios al ser un tema de mucha delicadeza en ambos países, lo que hace de esta guerra, una guerra que esta hecha para olvidarla y solo queda como un punto que ensucio y marco de por vida la reputación de ambos países, una guerra en donde todos salieron perdiendo, una guerra que a casi 175 años de su suceso, poco se habla de ella y se trata de olvidar tanto en México como en Estados Unidos, dando pie a que esta guerra de malas relaciones se quede como un error entre naciones.

1. El origen de la guerra. El desequilibrio situacional de cada país. Texas un territorio con identidad propia e iniciadora de la disputa entre México y Estados Unidos. Los primeros síntomas de un vecino incómodo.

El punto principal que detono y dio origen a la guerra entre Estados Unidos y México es muy discutido, la discordia entre las razones no son muy claras, pero hay puntos fuertes que se pueden catalogar como los iniciadores de esta guerra, la principal causa que suele ser muy recurrente como el inicio de la guerra fue la ambición de conquistar mas territorio por parte de Estados Unidos, lo cual se puede interpretar que era uno de los varios pasos que tenia que dar para logra su objetivo de consagrarse como una potencia mundial.

Tenían que crecer y con esto no solamente se refería a crecer en aspectos internos como social, política y económicamente sino en el sentido de tener que crecer territorialmente lo cual ya lo había conseguido a partir de su independencia en donde solo se conformaba de las trece colonias, adquiriendo en 1803 por parte de Francia la Luisiana, es aquí un punto crucial del cual se tuvieron problemas respecto a los límites fronterizos en ese entonces con la Nueva España convirtiéndose en el primer detonador por la disputa del territorio, las inconsistentes limitaciones territoriales no definían con exactitud el actual territorio de Texas la cual estaba colonizada en los límites de España y Francia quedando atrapada primero entre dos potencias europeas y tiempo después por dos excolonias en América.

A raíz de estos sucesos Estados Unidos y Nueva España tenían en 1804, después de la Luisiana, un territorio comparable: el primero de 4,631,000 kilómetros cuadrados y el segundo de 4,429,000.[1] este rápido avance daba un panorama de la extraordinaria evolución que tenía Estados Unidos, frente al debacle que empezaba a tener la corona española en relación a sus colonias en América, era el marco perfecto para que el pensamiento estadounidense contemplara la posibilidad de anexar más territorio a su imperio en construcción, ya para 1818 la cuestión de límites entre los Estados Unidos y España habían llegado a un punto candente. El 9 de febrero de 1819 se firmo por fin un tratado que forjo el ministerio español en Washington, don Luis de Onis, por el cual se cedieron a los estados unidos todos los territorios situados al este de Misisipi conocidos con los nombres de Florida del este y Florida del oeste.[2]

Bajo este panorama, se acrecentaba las esperanzas que tenia Estados Unidos, al ver la vulnerabilidad con la que fácilmente la corona española había dejado escapar territorio, su camino a ser una gran potencia se venia perfilando de buena manera; la llegada de las luchas por la independencia y su trascurso hasta el momento de independizarse de la Nueva España ya existía una asimetría de poder y de recursos entre los dos países.”[3] El despojo de España del continente americano dejaba en charola de plata las intenciones de expansión por parte de Estados Unidos, para tratar de lidiar con la conquista de mas territorio, iniciando así con el pretexto de determinar nuevamente una frontera fija con su vecino mas cercano en este caso el nuevo imperio mexicano.

Dentro de este contexto México aparecía en la escena independiente y el principal punto de conflicto con relación a Estados Unidos se situaba en el tercero en discordia que volvía a ser la determinación de el territorio Texano lo que daba inicio a la disputa entre Texas con el sur de Estados Unidos.

Una vez que México había salido de una extenuante lucha por su independencia, el contexto de Texas estaba muy arraigado en vuelto en altibajos después de ser un impulsor en las conspiraciones por la lucha de independencia, y posteriormente su baja participación durante esta, habían caído en el olvido por parte de México, Texas estaba casi deshabitada al igual que gran parte del norte de México, la gran mayoría de los que habitaban esa zona eran anglosajones (colonos estadounidenses) que habían sido llevados por Stephen F. Austin y su padre bajo la autorización de la Nueva España, esta decisión parecía un tanto ridícula por parte de España pero en realidad estaba bajo la presión de las luchas en México y consideraba esa decisión como una posibilidad de limar asperezas con Estados Unidos ya que ese territorio que correspondía a Texas no tenia minas ni fuerza laboral indígena, de ahí que nunca fue atractiva ni para españoles ni para mexicanos en cambio la riqueza de su tierra fue lo que llamo la atención de un pueblo de granjeros con esclavos negros. [4]

Estados Unidos vio muy claramente esta situación y se fue interesando mas como una posible anexión de Texas; después de salir del contexto de guerras que lo llevaron a su independencia, México entro en una cruda realidad las repercusiones que tubo a raíz de las batallas encarnizadas en todo territorio tenían sus estragos, además de cargar con el peso de iniciar desde cero en la cuestión de formar un gobierno, esto desato una disputa por el poder mostrando la fragmentación que se tenia entre sectores sociales que conllevaban a una disputa de ideales y por consiguiente a un gran número de intentos en la búsqueda de la formación del Estado que en sus primeros años fueron fracasos tras fracasos.

México se convertía un país que sufría los efectos que contrajo a raíz de la obtención de su libertad, el imperio termino por derrumbarse de tal manera que no paso mucho tiempo para que se tomaran nuevas pautas y así fue como el resto del territorio decidió formar parte de los Estados Unidos mexicanos, establecidos formalmente en enero de 1824.[5] 

La situación de este año es de gran significación y que frecuentemente se olvida que tanto la constitución de 1824 como la ley federal de colonización, demostraron la actitud amistosa de la facción liberal mexicana hacia los Estados Unidos.[6] Estas intenciones entre ambos países tenían cierta tensión de una forma u otra estas decisiones no contenía una convicción total, había cierta desconfianza que incomodaba a ambos; es aquí el comienzo de una disputa por la frontera por parte de México, Estados Unidos y el hijo en disputa nuevamente se centraba en Texas, quien entró en disputa con México tras el tema de los colonos estadounidenses quienes quedaban totalmente fuera de los nuevos planes de México, dentro de este contexto, de un momento a otro llego la promulgación de la constitución de Coahuila y Texas en 1827 en donde llego la primera gota que termino por llenar el vaso causado por el articulo 13 que dictaba a abolir totalmente la esclavitud el cual mencionaba que, El estado prohíbe la esclavitud absolutamente y para siempre en todo su territorio, y los esclavos ahora en el serán libres a partir del día que la constitución sea publicada en esta capital. Una ley regulara la manera de indemnizar a los que los posean al tiempo de su publicación.[7]

Las acciones que decidió tomar en este caso México fueron directamente para emancipar a Texas ya que a consecuencia de esta promulgación los colonos estadounidenses hicieron revueltas en el territorio y de esta manera se les empezó a considerar un estado rebelde, que se podía salir de control, por eso se tomo la decisión de empezar con ellos la abolición contra el esclavismo, posteriormente en 1829 se habían consumado la abolición de todos los esclavos de México, este tipo de decisiones terminaron por afecta a toda Texas y a los limites fronterizos con Estados Unidos, esto solo dejo un mal sabor de boca e impotencia en Estados Unidos ya que no podía intervenir en estas cuestiones y en cuanto a Texas esto no podía ser una razón suficiente para terminar de explotar.

En las ultimas intenciones de Mr. Poinsett para comprar el territorio fueron rechazadas una y otra vez por un México orgulloso, ya que sumergido en la bancarrota el dinero proporcionado por Estados Unidos era una buena manera de encontrar su punto de estabilidad económica, que de haberlo aceptado tal vez la historia hubiera sido otra.

La problemática se iba acentuando aun más, una vez que Bustamante tomo el poder quiso neutralizar los problemas en Texas mediante intervenciones de Alamán y sobre todo de Mier quienes dieron pie a la proclamación de la ley colonizadora de 1830, en donde la polémica se causo sobre todo en los  artículos el 10 y el 11 en donde la ley ponía el control de la colonización en manos de la federación, prohibía la entrada de nuevos colonos norteamericanos e instalaba a impulsar la de mexicanos y de indios pacíficos[8] en este momento sobre todo Mier se daba cuenta de la verdadera situación de Texas, sabia que cualquier decisión que se tomara para replegar las disputas por Texas no darían resultado, el caso Texas estaba fuera de control y había tomado tintes estadounidenses, por esta razón los representantes estadounidenses también identificaron que no podían obtener a Texas por medio de una compra, el gobierno mexicano no era muy amigable con ellos y solo necesitaban un pretexto para arrancarle ese territorio a México, este panorama se abría por los diferentes conflictos que tenia el gobierno mexicano con la población en Texas, haciendo que el vinculo entre Texas y Estados Unidos se hiciera mas grande. 

Las presiones de Austin al gobierno mexicano no cesaban con tal de dar un poco de tiempo antes de poder planear algo que solucionara los problemas vividos en Texas. Para 1833 el apoyo popular mexicano estaba con Santa Anna pero no fue hasta 1834 que Santa Anna ocupara la silla presidencial para ejecutar una concesión que hizo estallar a Texas con la idea de separarse de México definitivamente en donde la verdadera causa de la independencia fue el hecho de que la constitución de 1824 y su sucesora las Siete Leyes prohibía expresamente la esclavitud.[11] Además de establecer sobre México una dictadura centralista, Austin fue el primero en reaccionar y pese a sus reclamaciones logro mejorar el panorama que los abatía con toda la fuerza y el poder del gobierno mexicano, posteriormente del logro la separación de Coahuila bajo estatutos no autorizados por parte del gobierno, y claro no fue reconocida por el gobierno mexicano asumiendo un aspecto de libertad en sus decisiones.

Con Santa Anna en la presidencia los colonos vieron la oportunidad que esperaban y rápidamente desconocieron al gobierno como una justificación oportunista para independizarse, el levantamiento contra Santa Anna comenzó en Zacatecas, se lanzaron contra el gobierno centralista en 1835, bajo el mando de la bandera del liberalismo con el único fin de darle la contraria al gobierno mexicano, esta insurrección fue reprimida brutalmente y los civiles fueron masacrados.

Éste fue el inicio de una larga serie de rebeliones, y quien se atreviera a participar en estas rebeliones Santas Anna los declaraba traidores de la Patria. Lo siguiente fue ponerse al frente de las tropas junto con Martín de Cos para poner fin a los disturbios en Texas. Así empezó el episodio conocido como la revolución de Texas. Que no es como se le ha descrito, una revolución en contra de México fue una revuelta en contra de la dictadura centralista y también parte del levantamiento general en México contra la abrogación de la constitución[12] dando con esto un énfasis de consolidación en ambos aspectos tanto en México como en Texas ya que sus sistemas que nunca había encajado además de un gran distanciamiento entre ambos.

Santa Anna partió rumbo a Texas a finales de noviembre y llego en febrero de 1836. La misión texana a Estados Unidos había partido y aunque no logro ningún préstamo, pudieron difundir las ofertas de tierra, lo que aseguro la influencia de voluntarios. Todo intento mexicano por detener aquella avalancha parecía inútil, pues a pesar de la declaración de neutralidad del gobierno estadounidense, las autoridades locales apoyaban a los texanos.[13] 

Después de algunas victorias mexicanas y también por el lado texano el panorama se veía conveniente a la perspectiva mexicana ya que había ganado las batallas mas importantes, después de la toma del Álamo, Santa Anna pretendió perseguir al gobierno texano, pero sufrió el descalabro de San Jacinto el 21 de abril.[15] por esta circunstancia la guerra terminó inesperadamente con esta batalla gracias a que Santa Anna fuera sorprendido encontrándolo dormido, a más de trescientos kilómetros de la actual ciudad de Houston. En ese lugar, el general Samuel Houston condujo al ejército texano a la victoria sobre una parte del ejército mexicano al mando de Santa Anna; el General y Presidente fue capturado tras la batalla. Con Santa Anna prisionero, sus captores lo forzaron a firmar el Tratado de Velasco el 14 de mayo.

El tratado reconocía la independencia de Texas y el nuevo límite fronterizo el entre los estados de Tamaulipas y Texas que se establecía en el río Nueces, a cambio de la vida de Santa Anna. El plan inicial de los texanos era devolverlo a México con la intención de limar las asperezas con el gobierno mexicano, pero antes de tomar estas acciones embarcaron a Santa Anna a Washington para que se entrevistara con el presidente, Andrew Jackson, para asegurar que la independencia de Texas se había consumado.

Tras los aspectos problemáticos que encerraban el contexto de Texas, también se anexaban las revueltas que se iniciaban en México comandadas por Santa Anna para derrocar a Bustamante dando un énfasis a las problemáticas internas que ponían a México en crisis. Estas revueltas abrieron paso a que los texanos vieran una opción para recomponer su situación y se sumaron a las rebeliones santanitas para poder reclamar sobre las decisiones que se habían tomado en el Estado Texas-Coahuila y esto dio paso a una convención en donde redactaron una lista de peticiones al gobierno mexicano: la abolición de la prohibición de entrada de angloamericanos[9] las protestas se escucharon y se tomaron, sobretodo por el contexto de las revueltas de Santa Anna que tiempo después lo catapultarían a la presidencia, tras un lapso de tiempo muy corto el proceso de separación se había acelerado y para octubre, 85 delegados a una convención en san Felipe, pedían la anulación del articulo 11 de la ley del 6 de abril de 1830, la reforma del arancel, la expedición de títulos para los ilegales y la separación de Texas y Coahuila.[10]  

Después de su aprensión en México, Austin fue puesto en libertad, pues no se le había comprobado su participación en alguna rebelión como lo había sospechado el presidente Santa Anna, su llegada a Texas hizo que los texanos interpretaran de mala forma el acto del gobierno mexicano al encarcelar a  Austin; la brutal represión que se había suscitado en Zacatecas, la orden de repeler a nuevos inmigrantes, y particularmente, por la abolición de la Constitución Federal. Fueron pequeños detonantes que influyeron mas en las revueltas armadas por parte de los colonos, y tras una consulta, la provincia de Texas decidió levantarse en armas contra el gobierno de México a poyados por Estados Unidos.

La intervención de los estados unidos tomaba aires importantes y se involucraba en el accionar texano dejando algunas aportaciones a la causa de la independencia de Texas. la colaboración de los estados unidos con los texanos imposibilitó su reconquista. La lucha con Texas distinto de ser una simple guerra civil, ya que el apoyo semioficial y popular de los Estados Unidos la convirtió en una lucha internacional.[14] Con pocas opciones México combatió brutalmente las rebeliones para que el miedo se propagara al ver que los que provocaran revueltas estaban propensos a morir, pero al mismo tiempo México actuaba con cierta incertidumbre de involucrar a Estados Unidos directamente por la situación que enfrentaban con Texas. La guerra comenzó en Texas, el 1 de octubre de 1835, con la batalla de González; en done las fuerzas de los colonos estadounidenses tomaron rápidamente, La Bahía y San Antonio Béjar, aunque pocos meses después serían derrotados.

Las noticias de todo este suceso se tradujeron en una condena a Santa Anna, quien a su regreso a México desapareció de la escena política.[16] , en México, el gobierno de Santa Anna se impugno, y por consiguiente no se reconoció la independencia de Texas ni los Tratados de Velasco, en un último esfuerzo de no perder una parte más de su territorio que al final solo quedo la resignación. El conflicto de México con Texas solo fue el inicio de un disputa aun mas grande y severa que vendría a dar paso a una verdadera guerra internacional, mientras que el caso de Texas no quedaría solo en su independencia sino que cargaría con nuevos planes dejando, en la presidencia de la república texana a Samuel Houston, y como vicepresidente, el yucateco Lorenzo de Zavala quien fue de los pocos mexicanos que trataban de separar a Texas de México, así fue como lograron su independencia por la que tanto habían peleado y que tanto anhelaban.

2. El detonante final de una guerra vecinal. El enfrascamiento por la disputa de un gran territorio e intereses políticos. El inicio de una gran rivalidad que marcaría el rumbo de ambos países.

Dentro del contexto suscitado entre Texas y México, había quedado un sentimiento de impotencia por parte de México que seguía pensando en reconquistar Texas solo para que Estados Unidos no llevara acabo sus intenciones de anexarla a su territorio. poco tiempo después fue organizado en Texas el gobierno constitucional y, casi un año después de la batalla de San Jacinto, los Estados Unidos les reconoció. Más tarde la republica de Texas fue también reconocida por Francia, gran bretaña, holanda, Bélgica y otras naciones europeas. México nunca lo hizo.[17]

Esta circunstancia dejaba pocas esperanzas a México dejándolo con la idea de que ya habían perdido a Texas y que recuperarla era imposible, pero no sin antes dejar en claro que El gobierno mexicano entraría en un conflicto si Estados Unidos anexaba a Texas como parte de su territorio, pero sin embargo la mayoría de los texanos querían unirse con los estadounidenses ya que se sentían mas identificados con ellos. En 1845, Texas, aceptó el ofrecimiento de la anexión por el Congreso de los Estados Unidos. Y de esta manera Texas se convirtió el estado número 28, el 29 de diciembre de 1845.

El clima de ambición de tierras estaba listo para convertirse en un verdadero movimiento que solo esperaba un nombre. John l. Sullivan acuño en 1845 el título de “destino manifiesto”, que expresaba un conglomerado vago de ideas y sentimientos que justificaba las ambiciones estadounidenses, que el mismo artículo de la doctrina verdadera.[18] A raíz de estos sucesos crecieron las esperanzas de conseguir más territorio, James K. Polk era un gran manipulador que pudo controlar las intenciones de todo el pueblo norteamericano bajo los estandartes de la divinidad y del destino supremo de los estadounidenses, así manejo cualquier contradicción que se pudiera suscitar tras sus decisiones de anexar los territorios de California y Nuevo México.

Casi a finales del año de 1845, Polk envió a John Slidell, a la Ciudad de México con distintas ofertas para concretar la compra de la frontera del Río Grande en Texas y México, además de ofrecer grandes cantidades de dinero para negociar la comprar de las provincias de California y Nuevo México. Generalmente las intenciones expansionistas de los estados unidos se enfocaban para incrementar su potencial a nivel internacional además con la compra, quería sabotear las ambiciones británicas ya que no les convenía tenerlos de vecinos y además obtenían un puerto en el Océano Pacífico, sus intenciones sobre este territorio eran multicausales que a la larga le favorecerían. Pero el contexto de México era totalmente lo contrario, tras los disgustos por la anexión de Texas no estaba dispuestos a negociar con los Estados Unidos.

México dentro del contexto a inicios de 1846 vivía una situación interna sumamente deplorable en la cuestión de la conformación de su gobierno la presidencia había cambiado de manos cuatro veces y los demás cargos burocráticos en el gobierno también habían sido remplazados múltiples de veces, estaba sumergido en una inestabilidad total.  Lo que respectaba a los asuntos de opinión pública y de las facciones políticas de acuerdo a la venta de los territorios a los Estados Unidos estaban empeñadas en el honor nacional.[19] Después de ir ganando con gran claridad, la batalla parecía que solo era cuestión tiempo para que se diera la victoria mexicana, al caer la noche Santa Anna interrumpió el combate declarándose vencedor sin haber derrotado, la única batalla que podría considerarse como la gran victoria mexicana, se convirtió en un desastre al dar Santa Anna la orden de retirada[23] en la práctica equivalió a una derrota y esto sorprendió al mismo Taylor quien ya se daba por derrotado.

Las tropas de Scott se posaban en el norte, con artillería en la zona alta escondiéndose de los mexicanos. El ejército mexicano fue derrotado y el ejército de los Estados Unidos solo sufrió 400 bajas, mientras que los mexicanos sufrieron más de 1.000 bajas y 3.000 fueron hechos prisioneros dándole una derrota más al ejército mexicano. Después de que Scott tomó Puebla sin encontrarse con ninguna resistencia decidió quedarse ahí para recuperarse y preparar las próximas batallas, avanzó en la Ciudad de México el 7 de agosto, con el resto de la fuerza armada.

Ya viéndose superados los mexicanos, al ver que no pudieron defenderse tuvieron que optar por la opción que antes nunca hubieran aceptado,   pasificar con Estados Unidos. Esto abrió paso al Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, que daba por finiquitada la guerra entre México y Estados Unidos. Del mismo modo se le entrego a Estados Unidos el control indiscutible de Texas, se estableció la frontera a partir del río grande, y cedida a los Estados Unidos los estados de California y nuevo México. A cambio, México recibió $18.250.000, menos de la mitad de lo que ya se había ofrecido antes a México por el territorio. Y acordaron asumir $ 3,25 millones en deudas del gobierno mexicano hacia los Estados Unidos.

México con el apoyo de periódicos populistas, consideraron que la llegada de Slidell en la ciudad de México había sido un insulto a la nación y todavía mas por el ofrecimiento de dinero para comprar parte de su territorio algo que pego en el nacionalismo mexicano y que significo un insulto. Cuando Herrera considero recibir a Slidell para la resolución del problema de la anexión de Texas, fue acusado de traicionero de la patria lo que lo hizo sucumbir y ser suplantado por un gobierno más nacionalista a cargo del general Mariano Paredes y Arrillaga quien llego al poder reafirmando públicamente su alegación en el caso de México y Texas, Slidell al presenciar este ambiente se vio convencido que un trato con México era imposible y decidió regresar a los Estados Unidos.

El presidente Polk ordenó al general Taylor y sus fuerzas que marcharan hacia el sur, hasta el Río Bravo, entrando a territorio mexicano. De este modo México reclamó el Río Nueces, como su frontera con Texas, los estados unidos. afirmaron que era el Río Bravo, ya que se había citado en 1836 en los Tratados de Velasco. Pero México rechazo los tratados y se negó a negociar, y al mismo tiempo se dio valor para no solamente reclamar la frontera sino todo Texas. Sin embargo, Taylor ignoró las demandas de México de retirarse a sus límites fronterizos y se quedo en el territorio que era considerado de los dos.

Las fuerzas mexicanas al mando del general Mariano Arista al ver que las acciones tomadas por el ejército estadounidense se preparo para librar una batalla contra las fuerzas de Taylor dándole inicio a las revueltas armadas en las batallas suscitadas el 8 y 9 de palo alto y de la resaca de guerrero que concluyeron con derrotas para el ejercito mexicano.

A consecuencia de estos enfrentamientos, Estados unidos solo esperaba una mejor oportunidad, un punto exacto para poder encontrar el pretexto perfecto para tener la posibilidad de arrebatarle mas territorio a México; James K. Polk envío tropas al territorio por el cual se había comenzado la disputa por la frontera texana, entre el río Bravo y el río Nueces, en donde acabó desembocando un enfrentamiento entre tropas de ambos países, que se produjo el día 25 de abril de 1846 al norte del río Bravo, en un lugar llamado Rancho de Carricitos, en donde México acribillo a la patrulla estadounidense dando por resultado múltiples muertes y capturas sobre el ejercito de Estados Unidos.

Este enfrentamiento le dio a James Polk el motivo que buscaba para pedir la declaración de guerra contra México, diciendo que después de reiteradas amenazas, México ha traspasado la frontera de los estados unidos, ha invadido nuestro territorio y ha derramado sangre norteamericana en tierra norteamericana.[20] esto fue una estrategia totalmente planeada por parte de los Estados Unidos, ya que pusieron de pretexto una vez más, los límites fronterizos, en realidad se encontraban en un territorio muy disputado que no tenía un propietario claro dando pauta a una última oportunidad para forzar a México de vender su territorio.

México declaró la guerra diez días después, el 23 de mayo de 1846, enfrentando así una guerra en la cual cayeron tal y como lo había planeado Polk, justo era una guerra para la que no estaban preparados ni económica, ni militarmente, teniendo un ejército que no estaba equipado para el combate, las municiones que tenían no se podían comparar con la de los Estados Unidos quienes en este aspecto tenían todo para ganar. Después de las declaraciones de guerra, las fuerzas estadounidenses no perdieron el tiempo y comenzaron su invasión en los territorios de California y Nuevo México y algunas otras partes del norte de México. La gran cobertura que Polk había manejado a lo largo del territorio de Méxicano iba debilitando cada vez más a México, el general Taylor ocupo matamoros el 18 de 1846, entro en monterrey el 23 de septiembre y en saltillo el 16 de noviembre. Woll ocupo parras el 5 de diciembre. Hasta después de que Taylor empezó a internarse en el país, el congreso mexicano declaro “estado de guerra” el 7 de julio de 1846."[21]

Al mismo tiempo de que el ejército estadounidense fue venciendo y adentrándose al centro de México, se produjo un levantamiento federalista en la ciudad de México, derrocándo el gobierno de Mariano Paredes y propiciándo el regreso de Santa Anna de su exilio cubano, estableciéndose un nuevo gobierno con Valentín Gómez Farías como vicepresidente, todo este cambio de dio en medio de la guerra, lo que se tradujo como un movimiento absurdo por llevarlo a cabo en ese momento, un momento que podría cambiar el futuro de México y que en este caso era algo inaudito que termino por concluirse negativamente para México.

La labor por parte de Taylor fue excelente manejo sus piezas perfectamente para abrirse paso a que entrara libremente hasta su destino que era la capital, además favorecido por que en la cuestión de las batallas todas salían a favor de Estados Unidos, y como ya se mencionó la noticia de las primeras derrotas aseguro la caída de paredes y la restauración del federalismo. Un pronunciamiento el 4 de agosto, clamo por la constitución de 1824 y la vuelta de Santa Anna.[22] Santa Anna pidió al presidente Gómez Farias que al ver que su nación estaba en una dura lucha él podría animar con su experiencia militar para luchar contra los Estados Unidos como lo había hecho antes. El presidente Gómez Farías al ver que la situación con Estados Unidos se iba poniendo peor acepto la oferta que permitió a Santa Anna regresar, que causo gran controversia ya que había tenido acercamientos con el gobierno estadounidense acerca de los territorios de California y nuevo México y al final el único que salio favorecido fue Santa Anna.

Santa Anna volvía a estar presente en México y con su llegada se aumentaban las esperanzas de poder vencer a Estados Unidos ya que podría formar grandes ejércitos con escasos recursos por su gran popularidad lo que hacia pensar que México se recuperaría de tantas derrotas y comenzaría a desplazar las fuerzas comandadas por Taylor, estas fuerzas principales que eran guiadas por Taylor continuaron a través del río Bravo hacia México, derrotando a las fuerzas de Pedro Ampudia en la batalla de Monterrey en septiembre de 1846, tras una gran resistencia que duro varias semanas, que sin duda fue una de las que opuso mas batalla pero que al final sucumbió bajo el poderío de el ejercito estadounidense.

El 23 de octubre de 1846, las tropas estadounidenses al mando de Matthew C. Perry, tomaron el puerto de Tabasco que se encontraba sin guardia militar, y el 25 de octubre se enfilaron sobre la capital, San Juan Bautista para obligar a las autoridades tabasqueñas a rendirse, pero no aceptaron la rendición y el gobernador Juan Bautista Traconis, dio inicio a las primeras Batallas de Tabasco, que terminaron el 26 con una victoria de las fuerzas tabasqueñas, siendo esta una de las pocas batallas ganadas por México en esta guerra.

Taylor y Matthew comandaban por el centro norte de México, Polk entendía muy bien como lidiar con México su estrategia cubría todas las posibles fuerzas armadas que pudiera tener México, Mientras tanto otras tropas mandadas por Polk, bajo el mando de Stephen W. Kearny ocuparon Santa Fe en Nuevo México; posteriormente Kearny condujo una pequeña tropa a California, en donde su propósito era ocuparlas e ir replegando a México hacia el sur para que no hubiera intervenciones en el norte y de esa manera poder poblarla de estadounidenses y facilitar la anexión de esta territorio, pero no se facilito mucho porque si bien no se suscito ninguna revuelta al principio y la dominación de estos territorios se había hecho con gran facilidad, se dieron algunos brotes de rebelión por parte de los habitantes de esa zona que terminaron vencidos pero dañaron el ejercito que ocupaba esas zonas.

Al ver que Taylor avanzaba hacia el sur después de haber ganado todas sus batallas contra las diversas intervenciones del ejercito mexicano y después de haber recibido ordenes de Polk, de ya no avanzar mas y de dejar la ofensiva a Scott; desobedeció las ordenes y se dispuso a darle fin a la guerra que en un primer momento el le había dado inicio. Santa Anna no espero más y pensó que era la hora deponerle fin al avance de Taylor, y se puso en marcha personalmente hacia el norte para enfrentarse a Taylor en la Batalla de la Angostura, el 22 y 23 de febrero de 1847. A pesar de que Santa Anna contaba con mas gente que Taylor se veía su desventaja a ver que su ejercito era muy mediocre con respecto a la artillería, pero sin duda fue una pelea muy disputada por ambas naciones.

En realidad, la cuestión de la retirada era a causa de los problemas políticos que seguía enfrentando México parecería incomprensible ya que en medio de una guerra contra Estados Unidos las disputas entre los sectores políticos seguían suscitándose eso fue uno de los parámetros que causaron la retirada de Santa Anna; sin duda una notoria diferencia a lo que vivía Estados Unidos que estaba totalmente unida enfocada a la guerra con México.

Luego de la Batalla de la Angostura y de su regreso a la ciudad de México Santa Anna dejó a Gómez Farías como presidente interino del país con la encomienda de que hiciera una gran recaudación de dinero, no importando de donde lo sacara pero que el dinero era necesario para seguir con la guerra. A tal efecto en enero de 1847 se emitió una ley que autorizaba al gobierno federal a apropiarse de los bienes de la Iglesia. Pero esto ya lo había visualizado Polk quien busco neutralizar a la iglesia mexicana, para lo cual envío a Moses Beach a entrar en comunicación con la jerarquía eclesiástica. El descontento de la iglesia era creciente por la constante presión gubernamental para proveerse de dinero, pero Beach no encontró la respuesta esperada.[24]

Al final las presiones conllevaron a la ley, y tanto el pueblo como el clero se levantaron en armas en la ciudad de México. Frente a esta situación, Santa Anna se vio obligado a abandonar temporalmente las acciones de la guerra dando tiempo a que las diferentes fuerzas estadounidenses que se encontraban en el interior de México cobraran mas fuerza al no verse amenazadas con grandes defensas del ejercito mexicano.

Mientras tanto, las tropas de Taylor después de ser casi derrotado no pudo continuar por ordenes de el presidente Polk quien abrió un segundo frente para continuar sus embates, mando un ejército bajo el mando del general Winfield Scott en marzo de 1847 que se transportó por mar, con parte de las mejores fuerzas de Taylor, Polk había perdido la confianza de Taylor al haberlo desobedecido, inspirando toda su confianza y esperanzas en Scott quien se dirigió al puerto de Veracruz, para iniciar la invasión del centro de México.

Scott salió victorioso en el puerto de Veracruz tras un bombardeo que duro tres días que cobro con miles de vidas de mexicanos civiles y del ejercito además de civiles extranjeros y mujeres y niños que causaron gran revuelo y acusación a Polk por la salvaje decisión de atacar el puerto de Veracruz. De esta forma Scott se dispuso a seguir su trayectoria hacia la ciudad de México.

Las presiones hacia el gobierno estadounidense se hacían escuchar a un año de haber comenzado la guerra en donde, las críticas mas duras fueron hacia la cantidad de muertos, era un número muy elevado y era también el mas grande en toda su historia en ese momento, los estadounidenses empezaron a desesperarse, dejándole todo el peso encima al presidente Polk.

Mientras tanto Scott, seguía su camino y salio marchando hacia la ciudad de México con 8.500 soldados, mientras que Santa Anna estableció una posición defensiva cerca de la aldea de Cerro Gordo. Santa Anna contaba con 12.000 soldados que no tenían buena preparación, pero que era lo único que había podido reunir para combatir a Scott. Sin embargo, Scott había preparado ya una estrategia enviado a gente antes para que se escondiera, así la artillería mexicana mordió el anzuelo y disparó contra ellos revelando de esta forma sus posiciones.

En la capital se libraron una serie de batallas hacia la defensa de la ciudad, culminando con las Batallas de Churubusco y Chapultepec. La ofensiva se reanudo. Santa Anna renuncio a la presidencia y evacuo la capital después de las derrotas de molino del rey y Chapultepec y el 15 de septiembre, a pesar de la resistencia heroica de la población de la ciudad de México, la bandera de las barras y las estrellas ondeo en palacio nacional.[25] Scott conseguía de esta manera tomar las puertas de la ciudad, y darle paso a la ocupación de la capital. Scott se convirtió en un héroe nacional para los Estados Unidos después de sus múltiples victorias durante la guerra.

La única ventaja para México pareció ser el articulo XI que prometía protección de las incursiones de indios belicosos: “esta solemnemente convencido que el mismo gobierno de estados unidos contendrá las indicadas incursiones por medio de la fuerza, siempre que así sea necesario; y cuando no pudiere prevenir, castigar y escarmentar a los invasores, exigiéndoles además la debida reparación.[26]  

Con esto terminaba la lucha vecinal entre estas dos naciones que apenas empezaban relaciones y ya se habían envuelto en una disputa de gran magnitud, en donde una salio con toda la victoria a su favor mientra el otro termino perdiéndolo casi todo, esto en gran medida por las circunstancias en las que se encontraban cada una de las naciones que resultaron ser totalmente desiguales.

Bibliografía

[1] Vásquez, Josefina. De la rebelión de Texas a la guerra del 47, México, Edit. Nueva Imagen, 1994, p. 11.

[2] Jay, William, revista de las causas y consecuencias de la guerra mexicana, México,  Edi. Polis, 1948, p. 13.

[3] Vázquez, op. Cit., p.11.

[4] Pahissa, Moyano, Ángela /  La perdida de Texas, México, edit. Planeta, 1992. p. 25

[5] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, México frente a Estados Unidos (Un ensayo histórico, 1776-2000), México, fondo de cultura económica, 2003. p. 33.  

[6] Connor, Seymour / Faulk, Odie, La guerra de intervención 1846-1848 (el punto de vista norteamericano), traducción Nicolás Pizarro, México, edit. Diana, 1975. p. 27.

[7] Lester G. Bugbee / Slavery in  early Texas, en politica Science Quartely, XIII: 3, 1898, pp. 389-412

[8] Vázquez. Ibíd. p. 17

[9] Vázquez, Ibíd. p. 18

[10] Schumacher, Esther, mitos en las relaciones México-Estados Unidos, México, Fondo de Cultura Económica, 1994, p. 44 

[11] Vázquez Josefina, Zoraida / Historia general de México, “Los primeros tropiezos”; México, edit. El Colegio de México, Centro de Estudios Históricos, 2009. p. 572.

[12] Connor, Seymour / Faulk, Odie, ibid. p. 30

[13] Schumacher, Esther, op. Cit., p.75.

[14] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, op. Cit., p.51.

[15] 15. Schumacher, Esther, ibid . p. 78

[16] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, Ibíd. p. 52

[17] Connor, Seymour / Faulk, Odie, Ibíd. p. 33

[18]Vázquez, Ibíd. p. 22

[19] Soto E. Miguel, La conspiración monárquica y la guerra de México, en Ensayos sobre la Guerra mexicana, estados unidos, edit.  Por Wayne Cutler, Texas A & M University Press. 1986. pp. 66-67.

[20] Moreno, Martín, Francisco / México mutilado; (cita textual de James Polk) México, edit, alfaguara, 2009. p.18

[21]Vázquez, Ibíd. p. 28

[22]Vázquez, Ibíd. p. 29

[23] Vázquez, Ibíd. p. 29

[24] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, Ibíd. p. 60

[25] Vázquez, Ibíd. p. 31

[26] Vázquez, Josefina / Meyer Lorenzo, Ibíd. p. 63

jueves, 21 de noviembre de 2019

La guerra de México contra Estados Unidos (1846-1848) El país fragmentado contra la potencia naciente (Un momento decepcionarte para ambas naciones) [SEGUNDA PARTE]

Guerra de Estados Unidos y México

guerra-1846
Guerra de 1846

3. La nación suprema y victoriosa resguardada por la mano de dios. (El aumento del poderío internacional estadounidense.) Y La devastación en una nación sumamente mutilada. (Un México incapaz de organizarse).

Los distintos contextos que encerraban a cada uno de los países durante la guerra, son determinantes para que el resultado se halla suscitado como lo cuenta la Historia, Estados Unidos llegaba con la reciente anexión de Texas; comenzó con un crecimiento envidiable económico y social a raíz de su independencia, en su inicio todo fue crecimiento; respecto a la guerra, Estados Unidos estuvo manejada y manipulada por una sola persona, el presidente Polk, quien puso hasta el punto mas alto la concepción del patriotismo estadounidense, al interpretar la doctrina del destino manifiesto idea que expresa la creencia en que los Estados Unidos de América estaban destinado a expandirse desde las costas del Atlántico al Pacífico para justificar su expansionismo. 

Su tesis, formulada en términos muy generales, que su país no había intervenido hasta entonces en las disputas internas de ninguna nación ni intentado la introducción en ella de su propio sistema político por medio como la intriga, la actividad diplomática o la fuerza.[1] Las ideas que les habían dado a los estadounidenses eran una falsedad pero no se tenían fundamentos para desmentirlos, Polk necesitaba un pretexto perfecto, para que todo el país lo apoyara en su intención de conquistar mas territorio mexicano. ¿Por qué? ¿Qué haría estados unidos para apropiarse de dichos departamentos?,  cuando sus ofertas de compra no eran siquiera escuchadas por el gobierno mexicano, ni existía la posibilidad de apertura de un espacio político para oírla? Muy sencillo: invocar la ayuda de la divina providencia.[2]

La sociedad estadounidense es una sociedad que siempre se a caracterizado por ser muy inteligente y calculadora, en la época de la guerra contra México no tenían un porque de hacer la guerra de hecho su intención nunca fue hacer la guerra contra México, pero la ambición de uno se introdujo fácilmente en toda la sociedad, se elaboró un discurso en el que se decía que eran una nacion superior a todas y que su destino estaba guiado por dios y que esto los llevaría a la supremacía por su procedencia racial que era predilecta por dios. 

A raíz de este discurso, el impulso nacionalista se elevo completamente, ellos estaban convencidos, ya estaba marcado por dios en donde ellos eran los buenos y los mexicanos eran los malos y que a partir de los primeros tiroteos hacia soldados estadounidenses los mexicanos tenían que pagar las consecuencias del poder estadounidense guiados por su mayor representante “DIOS”.

Para legalizar a dios, claro que ante dios, ante la humanidad, la historia y el mundo, el gran hurto del siglo XIX ¿Qué les concedió a los norte americanos el derecho de hablar o actuar, nada menos que en el nombre del dios?[3] Sin duda si había algo que cautivara al pensamiento estadounidense era su supremacía por la orden divina que además no se podía cuestionar, este fue el contexto al inicio de la guerra, todos fueron severamente manejados tal y como quería Polk para dar inicio a su objetivo principal de obtener territorios mexicanos, toda la población acepto la guerra con un sentimiento de nacionalismo y religiosidad. Polk había logrado la aceptación popular para desprender a México de su territorio.        

Conforme fue pasando el tiempo y las batallas entre las dos naciones se iban haciendo mas violentas, y por consecuencia había una multitud de muertos, esto hizo reaccionar a los estadounidenses en la manera de ver la guerra, veían a la sociedad civil morir  en medio de la guerra sin tener un vinculo directo tras la disputa entre ambos países “los norte americanos solo deseaban apoderarse de los territorios despoblados en los que pudiera asentarse libremente la raza superior, la suya la anglosajona.[4]

La concepción estaba clara y el ideal se establecía, el ver correr los días y no obtener resultados más que la muerte de miles de soldados estadounidenses hizo que la ilusión de una nación superior se fuera evaporando, al no ver resultados rápidos; concebían que no había una fuerza superior a la de dios y consideraban al expansionismo una cuestión de días, pero la desesperación los carcomió, se dieron cuenta (demasiado tarde) de que lo que estaban haciendo en el territorio mexicano era una guerra que acababa con todos a su paso tanto que llegaron a pensar en darle fin a la guerra y ordenar la retirada; al final lograron su objetivo, se catapultaron como una potencia con un territorio muy extenso pero esta circunstancia los dejaron marcados en su historia, como una nación que saco aprovecho de una situación desigual.

En el contexto mexicano no se tenían parámetros estables, de hecho, al inicio de la guerra contra Estados Unidos el país se regia por muchos representantes y la figura del presidente solo adornaba la silla presidencial, el país no podía solucionar aun sus problemas internos cuando ya había perdido Texas y se había enfrascado en una guerra contra Estados Unidos, la extrema debilidad de México, resultado de la ignorancia y la superstición de sus habitantes, se hacia mas notoria por lo dilatado de sus territorios.[5]

México, al involucrarse en la guerra no tomó con importancia el conflicto al principio, había problemáticas mas importantes dentro del país, por esa razón reaccionó tarde en todas las batallas que termino perdiendo, eran un reflejo de su realidad, su ejercito no contaba con gran capacitación y armamento, viéndose muy débiles cuando se enfrentaban a las tropas de Estados Unidos, la sociedad política en México no estaba unidad y hacían que los conflictos entre mexicanos fueran de mayor importancia que una guerra con su vecino del norte, algo que parecería impensable pero que al final determino la actuación que tendría México durante el tiempo que duro la guerra contra los Estados Unidos de América.               

México no logra ver lo que realmente involucra su participación en la guerra, solo entra a ella para evitar que Estados Unidos consiguiera anexar otra parte de su territorio, pero sus decisiones no son tomadas con  conciencia, actuando más por nacionalismo que por decisiones estratégicas y sentido común, no contaba con los recursos suficientes para solventar los gastos necesarios que conlleva una guerra, haciendo difícil está disputa contá los Estados Unidos.

La guerra mexicana fue, como se ha visto, un señalado ejemplo del recurso a la fuerza en lugar de al derecho, y al uso de la potencia armada para anteponerse a la entrega de una parte de territorio.[6] México se metió en una guerra que poco a poco se lo iba tragando por su débil estructura política y militar, México nunca supo como manejar esta guerra perdió casí todas las batallas con un ejercito muy débil frente a un país que tenia muy bien formadas sus piezas. 

Los mexicanos comenzaron peleando por su territorio con batallas bastante parejas pero con el tiempo México se vio enfrascado en dos guerras y cuando se dio cuenta ya se encontraba totalmente mutilado, las decisiones que tomaban tenían que ver por los dos ámbitos el de la guerra y el del conflicto político que se vivía internamente en México no se podía dar un paso sin antes ver en el contexto en el que estaban involucrados, pero esto fue algo que México nunca comprendió tomando múltiples decisiones que lo único que ocasionaron fue el declive hacia una derrota en los dos conflictos.

La ambición se enfrentaba a la mezquindad; el orgullo a la vileza de pensamiento; la venganza al perdón; la represalia a la tolerancia; la crueldad a la misericordia; el atropello a la justicia; el odio al amor.[7] es por estas particularidades por las que México y Estados Unidos se encuentran tan unidos porque si hay algo que esta guerra nos deja como enseñanza es que  lo que ocurre en alguno de los dos países tienen alguna consecuencia en el otro, por tanto nuestros destinos están ligados.[8]   

4. Las repercusiones por un conflicto territorial. ¿Que nos dejó la guerra entre México y Estados Unidos?

Al comienzo de la guerra, el Ejército de los Estados Unidos tenía ocho regimientos de infantería, cuatro regimientos de artillería y tres regimientos montados. Estos regimientos se complementaron con otros 10 regimientos. Los voluntarios del Estado se plantearon en varias unidades de tamaño y de diferentes períodos de tiempo, en su mayoría por un año. Más tarde, algunos se replantearon la guerra cuando se hizo evidente que iba a durar más de un año. Las memorias de los soldados de Estados Unidos, describen casos de saqueos y asesinatos de civiles mexicanos.

Las fuerzas mexicanas fueron divididas entre las fuerzas permanentes y la participación activa de las milicias. Las fuerzas permanentes consistieron en 12 regimientos de infantería, tres brigadas de artillería, ocho regimientos de caballería, un escuadrón separado y una brigada. La milicia en nueve de infantería y seis regimientos de caballería. En los territorios del norte de México.

Uno de los factores que contribuyen a la pérdida de la guerra por parte de México fue la inferioridad de sus armas. El ejército mexicano estaba usando mosquetes y rifles viejos de pólvora negra. En contraste con el envejecimiento de las armas de infantería mexicana, algunas tropas de EE.UU. tenían rifles de retro recarga y el modelo 1841 rifles de percusión. En las últimas etapas de la guerra, los oficiales de caballería tenían revólveres los cuales el Ejército de EE.UU. había ordenado 1.000 en 1846.

Las divisiones políticas dentro de México fueron un factor en la victoria de los Estados Unidos. Dentro de México, centralistas y republicanos se disputaban el poder, estas dos facciones lucharon entre sí en vez de atacar al ejército invasor estadounidense. La independencia de Texas y su consecuencia, la guerra entre México y estados unidos, fueron sin duda acontecimientos fundamentales en la historia de los dos países. Para México significaron el fin del futuro que anunciaba la riqueza novohispana y el expansionismo del siglo XVIII y para Estados Unidos su consolidación como potencia continental.[9] Ya fuera para bien o para mal estas repercusiones dieron pautas importantes para que ambos países tomaran un rumbo distinto, hasta antes de empezar las batallas por el territorio, que desencadenaron la realidad de cada país concluyendo las pautas que siguió cada uno según sus capacidades.

Aunque remornar en el tiempo es aun doloroso y relevante en la relación entre los dos países.[10] En lo que parecía una guerra que solo le favorecía a Estados Unidos, en la actualidad, la interpretación no queda como un suceso relevante o de gran orgullo, en el lapso de la historia estadounidense, y por parte de México esta guerra se trata de esconder, haciendo alusión a una vergonzosa derrota contra el vecino del norte lo que baja el autoestima y llena de rabia e indignación a la mayoría de la población mexicana, y esto es normal en los dos países México termino humillado completamente y Estados Unidos termino como villano al ser en cierta medida el detonador de la guerra, por la ambición de crecer territorialmente.

Las historias contadas por ambos países resultan ser parecidas bajo la sombra de este suceso que es de vergüenza para las dos naciones, los dos países terminan por echarle la culpa a su figura principal en este caso Polk por parte de Estados Unidos y Santa Anna por parte de México. Ambos recurren a responsabilizar a solo un personaje, sin duda la opción de un chivo expiatorio que paga por la culpa de todos, es la mejor opcion para no generalizar al pueblo americano y al pueblo mexicano.

Esta triste realidad es sin duda una característica que ha distinguido a México desde su inicio hasta la etapa actual. La falta de un compromiso y responsabilidad solo han hecho que México caiga en un espiral del error, en donde solamente hay un pequeño porcentaje que nos permita pensar en una toma de decisiones beneficiosas y no consecuencias que perjudiquen al país.

Actualmente los norteamericanos son un pueblo particularmente adicto a celebrar conmemoraciones, en forma especial. Sin embargo, existe una excepción que se destaca en tales funciones y que fue la de no haberse celebrado, el centenario de esta guerra. Por que resulta contradictoria a los principios norteamericanos.[11] sin duda este significo un problema sumamente grande en la sociedad estadounidense, sufrieron de otra manera censurado una guerra que guarda un vinculo entre México y Estados Unidos que los familiariza de una forma desleal y trágica.           

Las razones asignadas para la guerra solo fueron pretextos que cubrían designios ulteriores que no era conveniente relevar desde luego; pero que, en debida sucesión, se a exhibido y ahora aparece frente al mundo con toda su desnuda deformidad: conquistar, desmembramiento, anexión de nuevos territorios, extensión de la esclavitud, comercio interior de esclavos y potencia del esclavismo; una guerra de pretextos.[12]

De esta forma se ha determinado que ni los historiadores mexicanos ni los estadounidenses han llegado a un punto de acuerdo sobre los orígenes de la guerra entre México y los estados unidos de 1846-1848.[13] Esta circunstancia se da para disfrazar lo que a cada país le perjudica mas haciendo historia de bronce que es aceptada por la sociedad recriminando y borrando de la historia a los personajes culpables en este caso.

La guerra entre México y Estados Unidos, aunque es reprimida en ambos países sigue teniendo un gran valor generando un hito en la historia de los dos países involucrados, tan importante que es recurrente una comparación entre las dos naciones engendrando un vinculo inseparable, que se forjo durante el transcurso de la guerra, dentro de este contexto cabe señalar que las raíces de ambos países están muy vinculadas y un ejemplo de esta fusión resulto ser Texas.

Los paréntesis dentro del contexto de México y estados unidos han llevado a La vinculación histórica de México y los estados unidos, tan dilatada en el espacio y en el tiempo, necesariamente ha motivado una serie de interpretaciones no siempre afortunadas ni objetivas. La compleja variedad de intereses mutuos y propios de cada nación ha sido fuente de diferencias sustanciales, pero también aparentes[14] que consagran un circulo fraternal entre ambas naciones.

“¿Que aprendimos de la guerra y de la traumática experiencia? ¿A caso hoy, a varios años los mexicanos somos mas unidos, más cultos, mas preparados y hemos disminuido la distancia que nos separa de Estados Unidos? Por lo visto nadie repara en que quien no conoce su historia esta condenado a repetirla con todas sus consecuencias. Sin duda, los intereses creados fueron de tal magnitud que resulto mas conveniente esconder la realidad que echarlo sobre nuestro pasado para desenmascarar, de una vez y para siempre, a los auténticos enemigos de México.”[15]    



[1] Vázquez, Ibíd. p. 38
[2] Moreno, Martín, Francisco, op. Cit., p.51.
[3] Moreno, Martín, Francisco, Ibíd. p. 10
[4] Moreno, Martín, Francisco, Ibíd. p. 11
[5] Jay, William, / op. Cit., p. 183
[6] Livermore, A. Abiel / revisión de la guerra entre México y los estados unidos; México, edit, fondo de cultura económica, 1989. p. 237
[7] Livermore, A. Abiel / op. Cit., p. 23
[8] Del castillo, Gustavo / el desafío de la interdependencia: México y estados unidos; México, edit, fondo de cultura económica 1988. p. 6
[9] Vázquez. Ibíd. p. 9
[10] Eisenhower, John, D. / so far from god: the u.s. war with mexico, 1846-1847, estados unidos, edit. Nueva York, anchor books, 1990, p. 374
[11] Connor, Seymour / Faulk, Odie, Ibíd. p. 15
[12] Livermore, A. Abiel / Ibíd. p. 57
[13] Esquenazy-mayo, Roberto, / historiográfica de la guerra entre México y los Estados Unidos, México, edit. Duquesne hispanic review, 1962. p. 3
[14] Schumacher, Esther, Ibíd.
[15] Moreno, Martín, Francisco, Ibíd.