Mostrando entradas con la etiqueta constitución. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta constitución. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de octubre de 2020

¿QUÉ ES LA Democracia? Derechos Fundamentales y Democracia (Miguel Carbonell)

Elementos de las Democracias Modernas

La democracia en su misma conceptualidad denota en su entendimiento a otros conceptos que la complementan en un todo por ejemplo los partidos políticos, las campañas electorales, la publicidad de candidatos, la jornada electoral, el conteo de votos y el trabajo de los diputados y senadores. 

Hoy en día no se puede conceptualidad a una democracia, sí la existencia de partidos políticos está prohibida, si los candidatos no pueden hacer campañas electorales en las cuales se expresen con amplitud y libremente sobre todos los temas que afectan a la sociedad, si no se  permite  que  los  ciudadanos  voten  o  si  sus  votos  no  son  contados correctamente, si los representantes populares no pueden reunirse para discutir y aprobar las reformas que necesita un país.

Los regímenes democráticos contemporáneos suelen caracterizarse como “democracias constitucionales”.  Se tratan de  una  forma  de  organización  política  que  intenta  ser  democrática  y  que para lograrlo se dota de un texto jurídico que tiene la máxima jerarquía  normativa, llamado Constitución. Las constituciones desde su surgimiento han tenido dos tipos de contenidos: han establecido los derechos de las personas o de los ciudadanos y han organizado lo que se conoce como la división de poderes.

Principalmente las constituciones establecen: a)  cómo se debe competir por alcanzar los puestos de representación popular (las condiciones de la contienda electoral), y b)  la forma en que se deben ejercer tales puestos y las facultades de  sus  titulares  (el  proceso  legislativo,  la  dirección  de  la  política exterior, los nombramientos de los principales funcionarios del Estado, etc.

Esto desencadena una dimensión formal entre a) quién gobierna, y b)  cómo gobierna. En ese nivel llamado formal se establecen las cuestiones que determinan si un país tiene un régimen parlamentario o uno presidencial, si los legisladores son electos por tres o por seis años, si el presidente puede o no reelegirse, el tiempo  de duración  de las campañas electorales, los requisitos para formar nuevos partidos políticos, etcétera.

Por otra parte, el establecimiento a nivel constitucional de los derechos humanos añade una dimensión ya no formal, sino “sustancial” al régimen democrático, dado que nos indica lo que no pueden hacer los gobernantes y lo que no pueden dejar de hacer. Si la Constitución establece que toda persona  tiene  libertad  de  expresión,  eso  significa  que  ninguna  autoridad puede imponer la censura respecto de lo que quiera decir o escribir alguien.

Si la Constitución señala que tenemos derecho a la educación, eso significa que las autoridades no pueden dejar de hacer ciertas cosas; no pueden dejar de prever un presupuesto para el sistema educativo, no pueden dejar de construir la infraestructura necesaria para que se puedan tomar clases, no pueden dejar de contratar maestros, de equipar las aulas y laboratorios, de diseñar  los planes de  estudios,  de establecer  los requisitos  para el acreditamiento de los niveles académicos, de expedir los títulos que correspondan a la obtención de cada grado académico, etcétera.

Todos esos derechos, establecidos constitucionalmente, implican tareas a cargo del Estado; si los poderes públicos no las cumplen, estarían violando la Constitución. La dimensión sustancial de la democracia, se refiere al contenido del régimen democrático: lo que la democracia puede concretamente hacer para mejorar la vida de los seres humanos. Por eso es que los derechos humanos son la mejor forma de expresión de todos los valores que caracterizan a un sistema político democrático.

Al establecer en la Constitución una lista de derechos fundamentales, lo que en realidad estamos haciendo es “juridificar” la democracia: darle forma jurídica y otorgarle de esa manera sustancia y contenido. En este sentido, el constitucionalismo juridifica la democracia y le da forma expresa a través de la normatividad jurídica. La democracia, por su parte, es el régimen que hace posible que se materialicen en la práctica los valores de libertad, igualdad y seguridad jurídica que conforman la columna vertebral del constitucionalismo.

La  democracia  constitucional  es  un  régimen  de  gobierno  que mezcla principios formales y sustanciales: por un lado las normas formales relativas a quién y cómo gobierna; y por otra parte las normas  sustanciales  que  nos  indican  lo  que  puede  ser  realizado  por  las autoridades y lo que no puede dejar de ser llevado a cabo. 

La democracia de nuestros días asegura los iguales derechos de todas las personas y convierte en realidad el principio de la soberanía, el cual pasa de ser entendido como cualidad del Estado o de la nación,  al ser una expresión de los derechos fundamentales de todas las personas. El individuo es por tanto el verdadero soberano, como titular de los derechos de libertad, de igualdad y sociales que le permiten desarrollar una vida dotada de sentidos y significados elegidos por él mismo y por nadie más.

Los derechos fundamentales son “fragmentos de soberanía” que nos convierten a todas y cada una de las personas en seres autónomos, capaces de tomar las decisiones más importantes de nuestras vidas, tanto en la esfera privada como en la pública.

Bibliografía

Carbonell Miguel, Derechos fundamentales y democracia, cuadernillos de divulgación de la cultura democrática, INE, México, 2016. Pág 11-17

domingo, 14 de junio de 2020

Definiciones de constitución. (Diferentes Autores)

                   Autor

 Definición

1.Carl Schmitt

2.Hermann Heller

3. Hans Kelsen

4. Ermo Quisbert

5.Ferdinand Lasalle

1. La Constitución contiene dos elementos: la protección a la libertad individual frente al Estado, y un elemento político que procede la forma de gobierno. La libertad esta de la distribución, en virtud del poder del Estado que se divide en competencias con la división de poderes; y el principio de organización, de frenos y controles recíprocos.

La libertad individual frente al estado.
 

Regulador de la estructura del estado

Norma que regula.

Norma jurídica positiva

La suma de los factores reales de poder de un país.

2. La Constitución regula la estructura total del Estado, racionaliza el poder e instituye la distribución de funciones estatales. La Constitución se centra en el aspecto organizacional, y en un segundo plano un posible contenido axiológico.

Sistema de competencias con división de poderes.

Racionaliza el poder.

Fuentes del derecho.

Rige la organización y el desarrollo.

Estructura y funcionamiento de un Estado.

3. La Constitución es una norma que regula la creación del Derecho dentro del Estado. La Constitución es la norma que determina cuáles son las fuentes del Derecho, y cuáles son los órganos que las crean y los procedimientos adecuados para que un producto se entienda dentro de la norma.

La situación de conjunto se
denomina constitución.

Distribución de funciones estatales

Órganos y procedimientos de los productos

Establece la autoridad y la forma de ejercicio

Mantiene vigente el sistema jurídico.

4. La Constitución es la norma jurídica positiva fundamental que rige la organización y el desarrollo de un Estado, estableciendo: la autoridad, la forma de ejercicio, los poderes públicos, y garantiza la libertad política y civil del individuo.

El estado es la constitución misma.

Un aspecto organizacional

En el sentido material: son preceptos que regulan la creación
de normas jurídicas y
leyes

Poderes públicos

Estructura ontologica de un pueblo:
Su ser y su modo de ser.

5. La Constitución es la suma de los factores reales de poder de un país. Esos factores son ciertamente relevantes, por ser decisivos para la estructura y funcionamiento de un Estado, así como para mantener vigente el sistema jurídico.

Es un estatus de ordenación social, con controles recíprocos.

 

En el sentido formal: son normas
jurídicas cuya modificación requiere
prescripciones especiales.

Garantiza la libertad política y civil del individuo.

Imperan los factores
reales de poder

Constitución: Un conjunto de normas jurídicas que regula la estructura total del Estado, fijan los límites y las relaciones entre los poderes del Estado y los ciudadanos. También garantiza la libertad política y civil del individuo, y los derechos que un Estado determinado le garantiza a su pueblo.

Autores:

1. Schmitt, Carl, Teoría de la Constitución, Madrid, Alianza Editorial, 1982, pp. 139.

2. Heller, Hermann, Teoría del Estado, México, Fondo de Cultura Económica, 1987, pp. 290-293.

3. Hans Kelsen instituto de investigaciones jurídicas – UNAM México - 1982

4. Quisbert, Ermo, ¿Que es una Constitución política del Estado?, La Paz, Bolivia, CED, 2007, pp 3.

5. Lasalle,Ferdinand,¿Qué es una Constitución?,México,Ediciones y Distribuciones Hispánicas,1987, p.47

jueves, 23 de abril de 2020

¿QUÉ ES UNA CONSTITUCIÓN? (FERDINAND LASSALLE)

Los Factores Reales de Poder

constitución-política

Ferdinand Lassalle

Las preguntas que surgen alrededor de las leyes que regulan la convivencia de nuestras sociedades son el punto clave para cuestionarnos su construcción y concepción en la vida actual, dentro de las dinámicas sociales, el ¿Por qué? ¿Como? ¿Cuándo? Son interrogantes recurrentes que nos permiten analizar nuestra realidad y que nos confrontan a pensar e indagar sobre las circunstancias determinantes que nos llevaron como sociedad a implementar un marco legislativo en concreto, ¿cuál? es el aspecto determinante que nos orilló a tomar la decisión de formular una estructura social basada en un marco legal determinado, y sobre todo que influencias internas y externas se reciben para redactar una carta magna como eje constitucional normativo de una nación.

El objeto que nos permite en primera instancia intentar responder todas las interrogantes se encuentra en la importancia de análisis del factor histórico y de los hechos que se suscitan alrededor de la elaboración de una determinada Constitución. El factor histórico funciona para designar contenidos muy diversos en el estudio de lo que es una Constitución, dentro de los cuales se abarcan las transformaciones de la sociedad y los factores políticos y culturales. También nos muestra cómo se desarrolla el proceso constitucional en diversos lugares y periodos, promulgando constituciones, teniendo en cuenta los factores que hicieron posible ese proceso, además del ambiente y contexto en que fue desarrollado.

¿Qué es una Constitución? Y en ¿qué consiste la verdadera esencia de la misma?, son cuestionamientos que dictan de acuerdo a la lógica la diferenciación que existe entre la ley y la Constitución. La Constitución es la ley fundamental, esta idea recae en la noción de necesidad activa de una fuerza eficaz. Así explica los factores reales de poder que rigen a una sociedad determinada, y que rigen a una sociedad y la fuerza activa y eficaz, además de la forma de todas las leyes e instituciones jurídicas. Estos factores reales de poder varían dependiendo del momento político, social e histórico, de cada país, al momento de su organización política y económica, que influyen en la forma de gobierno y de quienes detentan el poder.

La fuerza y la forma del proceso político y social de un determinado país son los fragmentos constructivos de la Constitución, de los intereses que se buscan surge la esencia de la Constitución, que es la suma de los factores reales de poder.

Para plasmar los factores reales de poder se les da expresión escrita y una vez que esto se hace ya no son simples factores reales de poder, sino que se rigen en derecho y en instituciones jurídicas. Una vez constituidas las instituciones jurídicas creadas por los factores reales de poder, tienen que dar cauce a las necesidades planteadas por estos. La Constitución real y efectiva solo se puede dar cuando se resume escrita en las instituciones y principios de gobierno de un determinado país y están presentes en la realidad que acontece en ese momento y en esa realidad, para que sea efectiva tiene que ser plasmada para cubrir las necesidades de los factores de poder.

Lasalle expone una revisión histórica de las Constituciones en diferentes etapas de trascendencia, como la feudal, el absolutismo, la revolución burguesa, en este sentido, retoma que si una Constitución busca plantar un precepto escrito pero que no retoma los factores reales de poder esta condenada al conflicto. Otro factor es el ejercito, que entre el poder del ejército y de la nación existe una diferencia notable, porque, aunque el poder del ejercito es menor al de la nación, resulta más eficaz debido a que se encuentra organizado y el resto de la nación no.

La esencia Constitucional no es otra cosa que los factores reales de poder, es decir que la verdadera Constitución reside en estos factores no sólo reales sino también efectivos, que serán los que rijan a un país determinado. Atendiendo siempre a la realidad que en ese país acontece. Todo lo anterior será plasmado en una hoja de papel que se convertirá en derecho.

Por lo general la búsqueda del poder se da en la arena de la política o del conflicto, que se desarrolla en dos planos: por un lado, entre individuos, grupos y clases que luchan por conquistar el poder, y entre el poder que manda y los ciudadanos que los soportan. Estos intereses conllevan a la lucha por imponerlos y así el o los individuos conseguir sus objetivos.

Es en este aspecto los factores reales de poder, son factores que buscan imponer una serie de condiciones dentro de un país de manera que los beneficiarios sean quienes los impulsan, en cada etapa de la sociedad en un determinado país, ciertos sectores implantan estos factores, dependiendo de sus intereses. Por eso es que su argumento para describir lo que es una Constitución y su esencia, radica en torno a estos factores reales de poder, porque deben tener una fuerza que los hagan eficaz para ser impuestos.

No podemos dejar de lado los referentes históricos de las etapas feudales cuando el rey era más ornamental que la fuerza real que tenía y el proceso que se fue dando gracias al crecimiento de las ciudades y como estas fortalecieron la figura real que pronto creo sus propios ejércitos y derrumbó a los señores feudales para implementar las monarquías absolutas. Posteriormente la lucha de la clase burgués, de los adinerados que buscaban que sus intereses no fueran socavados por la figura real, buscaron la forma de someter la fuerza del monarca. Lo que también trajo consigo que el pueblo tuviera necesidad de mejores condiciones de vida por lo que las luchas de los ciudadanos contra las clases dominantes también fue un factor determinante en el proceso de transformación de las instituciones que regían a varios países.

Al concebir una Constitución se buscaba implantar esas ideas, preceptos e intereses de la clase dominante en turno. La acción política es al fin el factor que mueve la transformación Constitucional pero toda acción debe de proclamar la realidad de las cosas, evitar caer en la política que miente y engaña solo para obtener sus propósitos. El caer en una política de mentira orilla a no ver la realidad y cuando esta realidad se pierde, se pierden con ella los factores reales y efectivos de poder, que traen consigo la búsqueda de implantación de otros factores de acuerdo a los intereses que están en pugna.

En México podemos observar cómo se da la lucha por el poder, por el buscar implantar esos factores reales de poder y aunque se ha mantenido en la arena política, empiezan a notarse factores de conflicto violento. Por lo que nos llevaría a la pregunta de si nuestra constitución actualmente contiene los factores reales de poder que la hagan efectiva o es necesario buscar una transformación de la misma y de las instituciones jurídicas y en general de la sociedad. Porque las leyes también deben de cambiarse y adaptarse a su sociedad que es encuentran en un constante cambio y que día a día su realidad y sus necesidades son otras.

CONCLUSIONES

• Una Constitución es la descripción de cómo interactúan todos los componentes de una sociedad y la forma en que unos se imponen sobre otros de acuerdo al momento y las circunstancias y los intereses, pero evitando el caos y el conflicto.

• Cada una de las fuerzas que influyen en el proceso político y social de un determinado país son fragmentos de la Constitución porque son los intereses que son posteriormente plasmados dentro de la misma carta magna.

• Los factores reales de poder varían dependiendo del momento político, social e histórico, de cada país, al momento de su organización política y económica que influyen en la forma de gobierno y de quienes detentan el poder mismo ya sea político o económico, militar, o incluso la fuerza social, como el caso de la monarquía, la aristocracia, la gran burguesía, los banqueros, la pequeña burguesía y la clase obrera.

• Una Constitución debe ser real y efectiva, la realidad reside en lo que acontece en ese momento en el país, político, social, económico y esta realidad para que sea efectiva tiene que ser plasmada para cubrir las necesidades de esos factores de poder.

• El ejercito es un poder fundamental debido a su organización misma, al contrario del resto de la nación que no se encuentra organizada, o no de una forma adecuada, este postulado depende mucho de la fuerza, el adiestramiento y las armas que comprenden al ejército.

• La acción política es al fin el factor que mueve la transformación Constitucional pero toda acción debe de proclamar la realidad de las cosas, evitar caer en la política que miente y engaña solo para obtener sus propósitos.
• Constitución que no sea real y efectiva, y que sólo esta plasmada de manera escrita, es decir que no tenga validez, conllevara al conflicto de manera inevitable.

domingo, 23 de febrero de 2020

La ciencia de la Administración Pública de los Estados Unidos de América. (Aparatos administrativos).

Administración de Estados Unidos de América 

Woodrow-Wilson

Según Wilson la visión que tienen los Estados Unidos respecto a su Administración Pública, es que está se encuentra orientada hacia el Gobierno, esto se llega a catalogar como un aspecto visible de la estructura gubernamental, así mismo, considera a la administración como una rama de la ciencia del gobierno. El gobierno a su vez opera imperativamente y obliga a los hombres a tomar una determinación sin pensar en sus expectativas. 

La culminación de las tareas administrativas tiene todo un procedimiento de construcción e implementación, durante este tratamiento se tiene que ser cauteloso, sistemático y se debía ajustar a los estándares de las políticas aprobadas, siempre tomando en consideración la ciencia de la administración estable con forme a sus posibilidades.

Wilson se enfoca al poder del gobierno, en donde el gobierno se caracteriza por tener múltiples jefes, Wilson realiza un contraste entre el estudio de la administración pasada y el actual en donde, antes las mayorías sobrellevaban al gobierno, y ahora solo lo conducen. Además, antes el gobierno seguía los caprichos de una corte, y ahora debe seguir los puntos de vista de una nación dando un énfasis en las trasformaciones que ha sufrido el aparato administrativo de los Estados Unidos. 

Dentro de los diferentes puntos de vista, se despliega una visión hacia nuevas concepciones del deber del Estado, de tal forma que, al mismo tiempo las funciones del gobierno se vuelven cada día más complejas y difíciles; por lo tanto, la administración trabaja proponiendo nuevas iniciativas. 

La idea del Estado, por consiguiente, también sufren cambios de gran notoriedad ya que la idea del Estado está estrechamente ligada a la conciencia de la administración.

Por ello, debe existir una ciencia de la administración que procure enderezar los caminos del gobierno, para hacer sus negocios menos informales, para reforzar y purificar su organización y coronar sus deberes con gran responsabilidad.

Esta es una de las razones por las qué existe esa ciencia en el aparato administrativo de Estados Unidos. Wilson menciona que la administración debe ser adaptada, pero no a un simple Estado compacto, sino a un Estado complejo y diverso, hecho a la medida de unas formas de gobierno sumamente descentralizada, con toques norteamericanos en las características del lenguaje, pensamiento, principios y objetivos. 

Por estas características, es como Estados Unidos han tenido ventaja sobre los países de Europa en cuanto a la facilidad y salud en el desarrollo constitucional, ya que están preparados con un mayor conocimiento administrativo, con estos argumentos es como defiende la fuerte ventaja que tienen comparado con las naciones trasatlánticas.

Wilson expone un contraste de cierta familiaridad con Inglaterra en donde resalta a la historia política inglesa y norteamericana como una historia no de desarrollo administrativo, sino de visión legislativa; no de progreso en organización gubernamental, sino de adelanto en hacer leyes y crítica política. Por consiguiente, Wilson denota la época en la que el estudio y la creación administrativa son imperativamente necesarios para el bienestar del gobierno de los Estados Unidos de América.

Wilson precisa que la administración estadounidense ha logrado por completo el gobierno popular, y ha hecho posible la tarea de organizar un gobierno con múltiples complicaciones. Para dar un siguiente paso interactuando con la opinión pública; un soberano individual “el gobernante” adoptará un plan simple y lo llevará directamente a la práctica; tendrá una sola opinión y le dará cuerpo a esa opinión al través de una orden. Pero el otro soberano, "el pueblo", tendrá una variedad de opiniones diferentes que retroalimentan las acciones del gobierno.

Donde quiera que la atención de la opinión pública sea en un primer punto de gobierno, la reforma práctica debe ser lenta; toda reforma debe estar llena de compromisos. En la medida en que la opinión pública exista, debe de estar presente el gobierno.

Para conocer la mentalidad pública de este país, uno debe conocer la mentalidad, no sólo de los estadounidenses, sino también de irlandeses, alemanes y afroamericanos ya que hablamos de un país multicultural desde su conformación. 

En este sentido, las circunstancias administrativas no son cuestiones políticas. Aunque la política se establece en las tareas de la administración. La política es la competencia especial del hombre dentro del Estado, de este modo la política no puede hacer nada sin la ayuda de la Administración, sin embargo, la administración no es solo política.

La distinción entre cuestiones constitucionales y cuestiones administrativas, tienen ajustes de gobierno que son esenciales para el principio constitucional y a aquellos que son meramente instrumentales para las cambiantes metas y objetivos que se plantee el sistema gubernamental.

Una gran parte de la administración pasa desapercibida para la mayoría del mundo, confundiéndose con la "dirección" política y con el principio constitucional. La libertad no puede vivir separada del principio constitucional; ninguna administración por perfectos y liberales que sean sus métodos, puede dar a los hombres más que una pequeña falsa libertad, si se basa en principios de los gobiernos no liberales.

La administración pública es la ejecución detallada y sistemática del derecho público. Los planes generales de acción gubernamental no son puramente administrativos, más bien la ejecución detallada de dichos planes es administrativa.

Por tanto, las constituciones se preocupan únicamente de aquellas instrumentaciones de gobierno que existen para controlar la ley general. La constitución federal de Estados Unidos de América observa este principio al hablar del Presidente de la Unión, quien tiene que compartir las funciones legislativas de gobierno y de la política; y de los jueces de la más alta jurisdicción que tienen que interpretar y guardar los principios de la ley y no únicamente darles forma.

La confianza es fuerza en todas las relaciones de la vida; el trabajo del administrador ha de dar a la administración condiciones sin ambigüedades por cuanto a la responsabilidad, que debe infundir confianza con la sociedad. Los poderes amplios y discreción sin límites, son condiciones indispensables para la responsabilidad. Entramos en un campo que es todavía un problema mayor: la relación entre opinión pública y administración.

Para organizar la administración el peor peligro no es perder libertad, sino el peligro de no ser capaces de separar lo esencial de la libertad. Existe un movimiento admirable hacia una educación política universal en este país. La administración en los Estados Unidos debe ser sensitiva a la opinión pública en todos sus puntos. De igual forma tienen un cuerpo de funcionarios cuidadosamente entrenados, sirviendo con buen comportamiento y cultura de la legalidad.

El sistema ideal de los estadounidenses desde la perspectiva de Wilson es un servicio civil culto y autosuficiente para actuar con sentido común y vigor, sin embargo, también debe estar íntimamente relacionado con el pensamiento del pueblo, al través de las elecciones y del continuo consejo público, para que no se conciban aspectos negativos como la arbitrariedad o al espíritu de clases fuera de lugar.

Estados unidos es un pueblo práctico, tan apto, tan acostumbrados a el auto-gobierno por siglos de ejercicios experimentales, Estados unidos no se enfoca tanto en el arte de gobernar: sino que solo se concentra en saber gobernar y hacer gobierno.

Wilson menciona que los estadounidenses nunca podrán aprender de sus debilidades o virtudes. Están demasiado acostumbrados a la apariencia y al procedimiento de su propio sistema, para poder ver su verdadera significación. La administración en los Estados Unidos, debe de ser de principios que tomen a la política democrática muy en serio, y para ajustarse al hábito norteamericano, todas las teorías generales deben quedar en un segundo plano.

Lectura recomendada

Wilson, Woodrow, (1887) El estudio de la administración pública, Political Science Quarterly, Vol. II No. 2.

lunes, 17 de febrero de 2020

La Administración Pública en México durante el siglo XIX.

Implementación de la Administración Pública en México

historia-de-la-administración
Implementación de la Administración Pública en México

La influencia de la ciencia de la administración española es muy clara en el desarrollo de la ciencia administrativa en México ya que ser percibe en la práctica como la misma, pero contiene toques distintivos que la hacen una administración todavía más “hibrida” en influencias a comparación a la de España, la administración llego a México en el contexto de las reformas borbónicas. Dichas reformas tenían por objetivo reorganizar la política y la administración en un momento de crisis por la que pasaba España tras perder un poco el control en su carrera imperial, frente a los otros países que cada vez se consolidaban más, mientras que ellos se trastabillaban y empezaban a perder fuerza.

La reconfiguración de su forma de administrarse tanto interna como externamente en las colonias fue una necesidad para poder mantenerse a flote y asegurar su existencia en el nuevo continente tras los acosos de las otras potencias europeas. Dichos cambios se extendieron a gran parte a las colonias que tenía en América lo que conllevo a implantar esta administración en la Nueva España (México).  

La relevancia que tuvo la constitución de Cádiz era bastante Innovadora para el pensamiento del pueblo español por consecuencia no tenía una compatibilidad exacta a lo que se tenía impuesto en España, adquiriendo tintes propios, esta constitución causo gran revuelo en la población novohispana, amenazando a todos los sectores de la población.

Esto provocaría que para 1821 se organizaran varios movimientos generando uno de gran magnitud bajo el mando de la figura de Agustín de Iturbide, que daría por resultado la proclamación del Plan de Iguala, cuyo resultado de movimiento culminaría en la independencia oficial del país, por consecuencia se liberaron de España pero no se independizaron de la constitución de Cádiz la cual no se retiró del todo y se heredaron varios aspectos del régimen colonial, puesto que México se había acostumbrado a esta forma administrativa y no podía cambiarla ya que no conocía otras formas de pensamiento y de organización, por esta razón la administración de la constitución de Cádiz se mantendría las mismas características, y por lo tanto también los distintos problemas que se tenían antes y que siguieron presentes después de la proclamación de la independencia. 

La falta de experiencia que se tenía para organizar un gobierno, hacía que se agudizaran y se acentuaran más los problemas, y al no poder hacer frente a estos, siempre emergían nuevos problemas internos. El Imperio de Agustín de Iturbide, fue rápidamente vapuleado por su mal funcionamiento un síntoma más por parte de la inexperiencia mexicana; una vez creada la república, ocasionó que el país se fragmentara y se enfrascara en la lucha de facciones que defendían sus ideales, pues no todos aceptaban el nuevo modelo que se quería establecer.

Los problemas se heredaron del antiguo régimen de la colonial, los cuales se seguían reproduciendo ya en la vida independiente, la concepción era totalmente devastadora considerando un aspecto de gran problemática todo lo relacionado con los cargos y servicios públicos, los cuales se coaccionaban y se consideraban como propios, dando como resultado el mal desenvolvimiento en el ámbito administrativo que aunado a la imagen de un México devastado y separado, el panorama era totalmente desolador. 

Esta situacion que pasaba México ha sido tomada diversamente para enfocar una caracterización de estudio de la conformación de la Administración Pública en México, autores como ‘Lorenzo de Zavala’, José María Luis Mora o Mariano Otero han retomado estos cimientos para realizar el manejo de investigación en la conformación de un México administrativo en donde en un inicio todo apuntaba a un fracaso rotundo por la poca asimilación de las ideas de la administración, lo que impedía el desarrollo satisfactorio del país.

La idea general era en un ámbito de obsesión hacia vivir de lo político, sin concebirlo como algo público, al mismo tiempo que estos lugares eran ocupados por personas comunes sin conocimientos previos (no tenían una especialización) el primer paso era encontrar a gente que supiera sobre el tema para que realmente se viera un cambio con respecto a la función administrativa en el nuevo esquema de gobierno. Bajo todas las incertidumbres es como se trata de clarifica el principal problema de México que iniciaba con el descontento de su población, un primer síntoma de que la cuestión administrativa debía de reformase para salvaguardar las necesidades de los mexicanos la dio Lucas Alamán quien fue el primero en notar que la administración en México debía adecuarse a las posibilidades del país, pero al final no pudo concretarse nada y solo quedaron en ideas. 

Estos problemas sobre la administración se fueron acarreando durante 50 años o un poco más, en donde los cargos públicos fueron presas de las distintas facciones que  no buscaron imponer una funcionabilidad para el resguardo ciudadano sino que se buscaron beneficios a partir de ellas,  este fenómeno se tradujo por las distintas etapas presidenciales realizando las mismas funciones de beneficio que se trabajaba en forma de redes de lealtad a través de la creación de puestos o  plazas de tipo burocrático para personas que no necesariamente tenían conocimiento de las cuestiones administrativas.

Cualquier personas aspiraba a cualquier cargo público como lo que ocurrió durante la época de Díaz, los puesto se usaba para beneficiar a su propio grupo político, bajo estos estándares no se permitía que otras personas se vieran beneficiadas de ese servicio por no ser de la misma corriente, de una forma u otra la imposición de algunos cargos burocráticos se conseguían mediante el apoyo de los personajes de gran peso dentro del sistema político-administrativo, al consolidarse con uno era necesario retribuírselo a sus aliados.

Dentro de este contexto Zavala menciona que este aspirantismo a corto y a largo plazo lleva a la corrupción, ya que los cargos públicos estaban ocupados por personas incultas o carentes de los conocimientos necesarios para ocupar los puestos, esto conllevaría a que el Estado fuera guiado por un personal sin conocimiento y experiencias dando como resultado un gobierno sin fundamentos en donde la única dirección del Estado era el fracaso. 

Dentro del mismo contexto José María Luis Mora, hace referencia al aspirantismo y a la empleomanía, exponiendo ideas de conciencia a los ciudadanos sobre los vicios que contiene la república alrededor de la Administración Pública, al mismo tiempo también se refiere a la igualdad dentro de los parámetros que se ocupan en México ya que en ese tiempo, se tenía la idea de que cualquier persona podía acceder a un cargo público, también caracteriza a la burocracia como un legado colonial en el pasado, con respecto a la república, estos cargos se volvieron igualitarios y para todos; problema que no se ha dejado atrás, y que aún se conserva la idea de que todos aun sin tener la capacidad tienen el derecho de ocupar un cargo público. 

La mayoría de los males que acosan a nuestra administración, no tiene origen en los gobierno actual, es un problema que se ha reproducido desde la consumación de la independencia, contando la época colonial como los gobiernos presentes, la administración en México es un patrimonio colonial y como ya se ha mencionado antes es un híbrido con un enfoque más cercano hacia España y Francia, y que se ha implementado mediante la fundación de la república en donde el cambio administrativo se puede visualizar cuando se está en medio de una crisis haciendo de la Administración Pública algo formal que tiene relación con el Estado moderno en el contexto territorial bajo los estándares del poder infraestructural que se desenvuelve según las condiciones del país, denotando la administración mediante el poder aplicado, la centralización del poder, la legalización de la acción y el centralismo federal.

Lecturas recomendadas     

Guerrero Orozco Omar (1985), “Quinta parte. La ciencia de la administración en México en el siglo XIX”, Introducción a la Administración Pública, México INAP, pp.203-265 

Tadeo Ortiz (1832), México considerado como nación independiente

Discurso sobre los Perniciosos Efectos de la Empleo-Manía José María Luis Mora 

Examen de la Organización General de la Administración Pública Lucas Alamán

jueves, 9 de enero de 2020

El nacimiento de un nuevo proyecto nacional. "Los herederos de la revolución y las nuevas figuras representativas.” (La institucionalización de un México “prometedor” y la construcción de nuevos mitos posrevolucionarios). [Segunda Parte]

México Posrevolucionario

caudillismo-en-mexico
Reconstrucción Nacional

3. Una transición definitiva del caudillismo al populismo estructural; el inicio de una institucionalización, bajo una visión estadista. “Los primeros cimientos de la institucionalización del país bajo la máscara del Maximato.”

Inmediatamente, casi instantáneamente que Calles tuviera prácticamente todo el control sobre México olvidó su discurso en contra del caudillismo y la defensa de las instituciones. Tras haber embridado a la caballada revolucionaria y sin la sombra de Obregón, su figura se agigantó. Dentro del escenario político nacional no existía nadie por encima de él. Comenzaron a llamarlo el “Jefe Máximo de la Revolución” y le tomó gusto al nombre. Era el nuevo caudillo. Pero no era cualquier caudillo o más bien no era del todo un caudillo, “el asesinato del caudillo nacional implico la desaparición de los únicos principios de unidad y estabilidad conocidos en la tradición política, mexicana hasta ese momento.”[1] con esto también desapareció la figura encarnada por Obregón quien representaba claramente las características de los típicos caudillos teniendo una pauta de gran relevancia en la vida política del caudillo tradicional y del nuevo caudillo.

De esta manera también se habré una vinculación de gran repercusión con “el caudillaje local y el caciquismo están estrechamente ligados correlacionados y condicionados entre sí.”[2] lo que hace de las figuras de Obregón y de Calles una transición muy importante y notoria en este asunto de concientización política de la transformación de la etapa de los caudillos a la de las instituciones; este cambio iba ligado en relación a toda una gama de características particulares que cada uno tenía, de tal modo que “Obregón podía menospreciar a calles como militar pero nunca como político; probablemente lo habría aplastado en el mismo terreno político de haberse dado un enfrentamiento entre ellos, pero en lugar de combatirlo lo hizo su mejor colaborador en la medida en que fue creciendo Obregón entre las masas.”[3] de esta forma entre los dos se complementaban haciendo una figura inconmensurable y privilegios aparte de que cada uno veía un gran rival en el otro.

De esta manera la concepción del caudillismo viene de un fenómeno político y social, postrando una forma de dominar un país en la cual la fuerza primordial recaía en el caudillo, un líder carismático. Se trata de un hombre que gana la legitimidad política y el apoyo popular gracias a su magnetismo personal con el respaldo de la elite económica, de modo que adquiría un poder absoluto y lo ejercía hasta tal grado que parecía adueñarse del país. Que fue algo que sucedió con ambas figuras tanto como Obregón como a Calles, pero con características particularmente diferentes en la cuestión de la popularidad en donde pasa de ser un aspecto meramente físico y carismático a un aspecto más estructurado y sintetizado.

Retomando la idea caciquil tenemos que “los antiguos caciques han sido sustituidos por una diversidad de nuevos caciques que, por caminos generalmente paralelos a la estructura y practica políticas y con bases económicas directamente relacionadas con la explotación de sectores campesinos pauperizados aun forman parte del escenario nacional como, imponentes representantes políticos que ayudan a mantener las actuales formas de explotación, aun en contra  de la modernización  del aparato económico y del sistema político por el que pugnan algunos sectores de la burguesía estatal gobernante.”[4] lo que nos da la imagen de la construcción de una transformación que se transmite en los aspectos políticos y el uso y el manejo de estos.

De esta forma podemos concebir que esta transición si bien no fue del todo perdida y aún sigue presente con cuenta con las mismas características que se tenían anteriormente y de esta manera si tuvo un gran el desarrollo de la vida política de México, en un cambio estructural más eficiente y estructurado que permitió que se llevase a cabo un innovador proyecto nacional.

La crisis política por la que atravesaba la familia revolucionaria, en el poder, se hizo más severa a raíz del asesinato de Obregón. Teniendo en cuenta que la reelección de Obregón había influido en circunstancias de conflicto, debido a las rivalidades existentes entre el caudillo y el líder morones, y por la manera violenta en que se eliminara a los otros dos principales aspirantes a la presidencia, que beneficiaba a morones y a los antirreeleccionista y, por supuesto, a Calles, quien fue el nuevo factor de lucha enconada entre los grupos que se disputaban el poder. Calles manifestó la idea de constituir un gran partido revolucionario que incorporara a los miembros de las diferentes facciones revolucionarios, destinadas a controlar la política general del país, pero reconociendo la autonomía de los partidos locales. La idea del partido como agente institucionalizador que había quedado esbozada solamente le faltaba que fuera aceptada por todos los hombres fuertes que constituían a la familia revolucionaria.

De esta forma “el partido oficial cumpliría tres importantes funciones; evitar la dispersión del grupo revolucionario; establecer un sistema pacifico de dirimir las luchas por el poder, y finalmente, dar alcances nacionales a la acción política para lograr las metas de la revolución, aunque estas no siempre estaban bien definidas.”[5] Así pues sin más preámbulos Calles comenzó el desarrollo su obra institucionalizadora durante lo que se le denomino el Maximato, consiguió que fuera elegido Emilio portes Gil, un joven político que  no  había  ocupado  puesto  en  alguno  de  su  gabinete  y  podía  considerarse  como obregonista sin que fuera contrario al callizo estas características lo hacían un buen candidato para los planes de Calles, había sido gobernador en su natal en su natal Tamaulipas, había  desempeñado  un  gran  papel en la política.  La comisión de diputados que Eligio a portes Gil estableció que la presidencia interina se prolongara de primero de diciembre de 1928 al 5 de febrero de 1930, lapso en el que prepararía el proceso para la elección de un presidente.

La formación del partido fue visualizada por Calles de una manera concisa encaminada a la pretensión de centralizar la política mediante una maquinaria nacional que fuera controlada por una sola persona. La declaración de principios del PNR muestra también una clara congruencia con la filosofía de Calles. El PNR reforzaba los principios del artículo 3 constitucional y se proponía que la educación se encauzara hacia una vigorización del nacionalismo, el PNR proponía el fomento a la industria mexicana, proposición en concreto consistía en brindarle protección, crear bancos emprender campañas públicas para hacer crecer al consumo de artículos mexicanos.

Por aquellas fechas de la creación del PNR, Calles apenas comenzaba a ser el hombre fuerte. Si bien no contaba con un número de seguidores capaz de contrarrestar al poderoso grupo obregonista a la hora de buscar los candidatos para la presidencia constitucional.  Aarón Sáenz, un miembro de ese grupo y jefe después de la muerte del caudillo, era considerado en los medios políticos como el candidato idóneo, circunstancia que reconocía el presidente interino y el mismo calles. Pero no reunía las condiciones necesarias para continuar la obra callista, y mucho menos estaría dispuesto a permitir la injerencia del jefe máximo en su gobierno, Calles aconsejo a portes Gil que simulara aceptar la candidatura de Sáenz. Sáenz renuncio entonces a la gubernatura de nuevo loen y se dispuso a preparar su campaña de 1929.  

Mientras tanto porte Gil manda a llamar a pascual Ortiz rubio, un ingeniero en minas que había participado en la revolución a favor del carrancismo. Las razones que impulsaron a calles a escoger a Ortiz rubio para la presidencia parecen comprensibles, las circunstancias en las que llagaba Ortiz Rubio hacía difícil que poseyera fuerza política propia dentro del país, de manera que no tendría más remedio que aceptar los consejos del jefe máximo, a esta ventaja se agravaba el hecho que Ortiz era poseedor de una indiscutible honestidad, lo que hacía aún más conveniente esta intervención a favor de calles.

El gobierno de Portes Gil se caracterizó desde un principio por conflictos con organizaciones obreras que habían estado en contra de su designación como presidente interino. Los conflictos con la CROM y otras organizaciones sindicales (comunistas, socialistas, anarquistas y católicos) ocurrieron en el contexto de la recesión que, desde septiembre de 1929 avasalló a la economía de Estados Unidos, con la que la economía mexicana.

En lo político, Portes Gil permitió a Calles dar un paso fundamental hacia el Maximato, el ex presidente Plutarco Elías Calles había sido nombrado presidente del recién formado Partido Nacional Revolucionario PNR. Este cargo resultaría definitorio a la hora de consolidar su poder, pues le permitió de una vez por todas acabar con las aspiraciones de los obregonistas, convirtiéndose en el líder máximo de la política nacional.

El recién creado Partido Nacional Revolucionario PNR tomaba protesta a Pascual Ortiz Rubio como su candidato para las elecciones presidenciales de 1930. La elección de éste se dio en la más absoluta oscuridad en una encrucijada que tenía bien dibujada Calles. En realidad, su elección no tuvo otro motivo más que desarticular al obregonismo, representado por la candidatura de Aarón Sáenz y, sobre todo, aplastar la candidatura ciudadana de José Vasconcelos.

De  esta  manera,  Calles,  usando  todo  el  capital  político  del  partido  que controlaba,  así  como  el  aparato de  la  administración pública  federal,  encabezada por Portes  Gil,  inclinó  descaradamente  la  balanza  hacia  su  candidato,  asegurando  la presidencia  de  la  República,  a  pesar  de  lo  cual  es  importante  considerar  otro acontecimiento marcaría  la  presidencia  de  Portes Gil,  un  levantamiento  armado  que sería recordado como el último levantamiento gran levantamiento militar que consagraría el final de la etapa de los caudillos.

La dinámica propia del Maximato, en el que el ex presidente Plutarco Elías Calles, el autoproclamado "Jefe Máximo de la Revolución Mexicana", mantenía cuotas importantes de poder, hizo insostenible la presidencia de Ortiz Rubio, por lo que, al cabo de dos años, presentó su renuncia al cargo en 1932. Antes de irse y haciendo eco de la atmósfera de golpe de Estado que se respiraba afirmo: "Salgo con las manos limpias de sangre y dinero y prefiero irme y no quedarme aquí sostenido por las bayonetas del ejército mexicano".

Rodríguez ejerció la presidencia en calidad de sustituto del 4 de septiembre de 1932 hasta el 30 de noviembre de 1934, en calidad de Presidente Constitucional Interino de México. Durante su presidencia promulgó la reforma antireeleccionista a la Constitución, que evitaba la reelección inmediata de todos los cargos de elección popular, establecida a partir del 29 de abril de 1933. Reformó la Ley del Patrimonio Ejidal, creó el Banco Hipotecado y de Obras Públicas hoy Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos.

Otorgó, por decreto del 2 de mayo de 1933, el completo control de cambios al Banco de México. Desde junio de 1933, Calles había expresado la conveniencia de elaborar un minucioso programa de acción que debería aplicarse en el siguiente periodo presidencial.  El grupo cardenista logró que el Plan Sexenal se convirtiera en un programa de transformación, tendiente a reivindicar los principios de la Revolución, pero no de la vieja revolución sino de una nueva concepción de la revolución de Calles.

Calles había logrado controlar como un titiritero a estos tres presidentes y había extendido su presidencia a la sombra de estas figuras y había encaminado a México mediante reformas, a la institucionalización del estado, pero el panorama cambio de la noche a la mañana y varios factores disgregaron a la asociación del Maximato en primera instancia fue la crisis económica que altero a todo el orden social mundial y por si fuera poco el auge que venía obteniendo Lázaro cárdenas, complicaban aún más el desarrollo posterior de Calles en la presidencia de la república. De esta forma “el derribamiento final del dualismo político y la desaparición del Maximato no se van a dar por el choque de las personalidades y grupos, sino por la consolidación de nuevas fuerzas políticas, ahora si sociales, que había puestos en marcha los gobernadores en sus conflictos con el centro.”[6]

De esta manera “Calles cumplió su promesa de no regresar a la presidencia de la república, pero el régimen del caudillaje continuo en forma por demás original. Calles mandaba por sobre el presidente, sin responsabilidad alguna exigible constitucional ni políticamente. Calles forzó el tiempo y el mismo alcanzo a ser protagonista y víctima del ultimo caudillaje cuando en 1936 a petición del presidente Cárdenas salió del país.”[7] Visualizando claramente el fin de una era conocida como el Maximato.

Así se observó está importante transición en donde “los individuos somos intercambiables y sustituibles, afirmando que en México ha terminado junto con el caudillaje una sensación irracional acerca de los hombres predestinados.”[8] abriendo con esto un nuevo contexto y nuevos mitos en la concepción política del régimen mexicano.

4. La conclusión de un proyecto innovador, una nueva institución regidora del mecanismo político mexicano, del Maximato al presidencialismo. “La centralización de un solo poder y el inicio de una etapa institucional.”

Dentro del contexto de la última etapa de la presidencia de Plutarco Elías Calles podemos concretar que ese último año fue también su primer año como dueño de México. A pesar de los presidentes Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez, las grandes decisiones, el ejercicio del poder real, y la última palabra en materia política provenía de la “sabiduría” del Jefe Máximo. Toda la clase política acudía a consultarlo. Su autoridad era indiscutible y nadie la puso en tela de juicio. Pero esto cambio de la noche a la mañana calles no logro mantener el poder más y termino cediendo hacia las nuevas generaciones que venía arraigando el nuevo sentido revolucionario de esta forma con Lázaro Cárdenas que no se sometió a los mandatos del jefe máximo y concentró el poder político en la figura presidencial.

Con la llegada de Lázaro Cárdenas a la presidencia en 1934, el poder del Jefe Máximo se vio paulatinamente disminuido. El general cárdenas movió las piezas de la política con mucho tacto, pero con maestría, en dos años arrebató posiciones al grupo callista. En 1936 Calles desapareció del escenario nacional. Luego de algunas críticas hacia las políticas del nuevo presidente, el Jefe Máximo dejó de serlo Cárdenas lo expulsó del país.

En mayo de 1935, Calles regresó a la ciudad de México, luego sostuvo una larga plática con Cárdenas, pero la situación política no cambió. El 12 de junio de 1935, Calles hizo declaraciones para exigir que se pusiera fin a la ola de huelgas y a la división del Congreso, ya que, en sus palabras, “por último interviene el ejército, como consecuencia, el choque armado y el desastre de la nación”.

En suma, Calles exigía devolver su influencia política y amenazaba a Cárdenas, en caso de no suprimir las divisiones del Congreso, en retirarle el poder como lo habría hecho Ortiz Rubio.  En respuesta, Calles solicita la renuncia de los miembros del gabinete con filiación callista. El 16 de junio Calles se lamentaba por sus palabras y declaró que se retiraba definitivamente de la vida política nacional. En el Zócalo de la capital los contingentes obreros manifestaron su apoyo a las decisiones de Cárdenas.

Lázaro Cárdenas durante su gobierno se caracterizó por el ascenso de las fuerzas revolucionarias. Se organizaron los movimientos obrero y campesino: Confederación Nacional Campesina (CNC) y Confederación y Trabajadores de México (CTM), como única organización obrera. Se constituyó la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), medida por la que los empleados públicos abandonan sus nexos con la CTM. Organizadas las fuerzas sociales, Cárdenas crea en 1938 el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) que queda estructurado con los sectores obreros, campesino, militar y popular burócratas, supeditados al Estado y al Poder Ejecutivo en particular que es una transición de gran relevancia en donde es solo se sustenta un cambio de paradigma dentro del partido que se convierte y se con sólida institución dentro del carácter político consolidándose como la nueva maquinaria política que si bien sufriría algunos cambios las bases establecidas y de las cueles se fundaba el partido siempre fueron las mismas.

De igual forma Cárdenas resolvió la crisis de autoridad expulsando en 1936 al "jefe máximo" de la nación, Plutarco Elías Calles, por conspiración contra el gobierno lo que concreto una transición más de suma importancia de la cual reforzó el presidencialismo y con la creación del nuevo partido diseñó las nuevas estructuras políticas y económicas que funcionarían sin mayores contingencias hasta finales de los años ochenta. El lema del PRM fue: por una democracia de trabajadores, y en la declaración de principios está la idea del proyecto de nación reconocimiento del derecho de huelga y apoyo a los obreros, colectivización de la agricultura, intervención del Estado en la economía nacional y en la educación; igualdad política social de la mujer, garantía de libertades para los indígenas, seguro social, control de precios, construcción de viviendas populares, la no intervención en los asuntos de otras naciones, el derecho a la autodeterminación de los pueblos y el combate a cualquier forma de opresión y el fascismo en un cambio estructura encaminado al ámbito social pero sin descuidar la importante transición hacia las instituciones. Pero, “dentro de los regímenes dictatoriales post revolucionarios se deben destacar aquellos propios del presidencialismo. 

El presidencialismo se define como la hegemonía que logra el poder ejecutivo sobre el legislativo cuando este último, en cuanto su composición, contiene una mayoría de diputados alineados al partido que en su momento sea el oficial.”[10] Con respecto a la Iglesia, Cárdenas mantuvo una política de conciliación, pero la alejó sin perseguirla, mediante la educación socialista. Puso en marcha La Reforma Agraria a través de repartos masivos de tierra a los campesinos. Por el Nuevo Código Agrario 1940 se autorizó el establecimiento de ejidos ganaderos y forestales. En 1937 nacionalizó los Ferrocarriles Nacionales y en 1938 se expropiaron los trenes de las compañías petroleras extranjeras. “El periodo cardenista es esencial para comprender el ascenso industrial y urbano del país ante el modernismo. Con Lázaro Cárdenas se establecen las bases del control de los trabajadores del país, así como el sustento de las políticas del Estado de bienestar en materia de asistencia, previsión y seguridad social.”[11] 

Durante su administración se crearon la Comisión Federal de Electricidad, los departamentos de Turismo, de Prensa y Publicidad, la Secretaría de Asistencia Pública 1938, el Departamento Autónomo de Asistencia Infantil 1937; los bancos de Crédito Ejidal y Nacional Obrero de Fomento Industrial, así como el Tribunal Fiscal de la Federación realizando así la consagración el proyecto institucionalización que reforzaría a la sociedad, una sociedad que aun resentía el gran embate que había sufrido después de la revolución. Conclusiones:La revolución mexicana debilito grandemente a la burguesía mexicana, la cual no cuenta con la fuerza necesaria para echar andar la maquinaria del desarrollo económico del país. Ante este vacío, el Estado viene a suplir la labor que originalmente debe ser empresa de la burguesía mexicana, y con ello, la clase media arriba al poder y a la dirección de la economía nacional como efecto inminente de la revolución mexicana.

Con esto se dio un paso a nuevos sistemas políticos de gobierno, con los que se pretendía que el pueblo se sometiera ante el gobierno, pero de forma en que parecieran que esto era una democracia. Estos sistemas fueron el presidencialismo, unipartidismo y corporativismo. Pero con estos cambios, las consecuencias fueron catastróficas, ya que, con el nuevo gobierno, se pretendía que la iglesia perdiera todo el poder e influencia que tenía dentro de la política, esto ocasiono que la iglesia incitara al pueblo a levantarse en armas en contra del gobierno, con esto se dio comienzo a la guerra cristera.

Así mismo La modernidad urbana   fue un movimiento que dio paso al avance tecnológico de los aparatos domésticos, medios de trasporte y medios de comunicación en el país, con esto las grandes empresas comenzaron vender productos que ayudarían a la modernización del país.                

De esta forma el proceso de institucionalización de la revolución conllevó, contrariando las ideas de Zapata, la utilización del sistema de propiedad de las tierras, por parte de la nueva clase de poder, como un instrumento para afirmar la propiedad privada agraria en México, dentro del marco del sistema capitalista. El régimen post revolucionario enfrenta problemas ya no de tipo solo estructural sino de organización social. La existencia de caudillos, la presencia y pertenencia a extranjeros de sectores industriales claves para el desarrollo autónomo e independiente nacionales son un lastre que debe abatirse. La implementación de un solo partido como un único planteamiento de oferta política, como proyecto de nación, parte del corporativismo estatal, la impostura partidista y la postura ciega a un desarrollo endógeno y autónomo cuyo sustento o baluarte es la revolución mexicana.

Sin embargo, el régimen de gobierno post revolucionario se da a la tarea de organizar socialmente el trabajo y la producción. La cuestión no es fácil, por existe y persiste caciquismo. Así que, de alguna, manera el corporativismo estatal y las nacionalizaciones de industrias extranjeras, que controlan la producción en áreas que son estratégicas para la economía, son un fundamento clave para arrancar un proyecto de industrialización clave en el arribo al modernismo.

Lo que nos hace reflexionar sobre esta estaba de la historia de la institucionalización de México está plagada de múltiples momentos clave que nos adentran a distintas transiciones con la intención de encaminar a México a un país moderno que si bien traiciono las principales demandas de la revolución su efectividad se concretó y este régimen perdura largamente sin importar a temporalidad y circunstancias convirtiéndose en un partido en constante cambio que logro llevar a México a su más grande esplendor a nivel mundial y en el cual aun después de casi 100 años todavía nos sustentamos de un modelo político que pareciera perdurar para siempre en la política mexicana.

Calles no había logrado llevar al limite Cárdenas asumió la presidencia el 1 de diciembre de 1934. Calles tenía la idea de disponer del gobierno de Cárdenas tal y como lo había hecho en el pasado, pero lo que sucedió fue que Calles comenzó a perder poder y autoridad.  Al partir el 11 de diciembre de 1934, Calles se confortaba con saber que había impuesto en el gabinete de Cárdenas a tres callistas y que además había logrado que sus hijos Plutarco y Alfredo, fueran convertidos en gobernadores de Nuevo León y Tamaulipas respectivamente; y que a su yerno Fernando Torreblanca Contreras se le nombrara subsecretario de Relaciones Exteriores.

“Lázaro Cárdenas reflejo permanentemente, desde un principio, su deseo a crear su propia base de poder político a nivel nacional intentando captarse el apoyo de los campesinos y de los obreros.”[9] de este modo el gobierno de Cárdenas se consolido rápidamente y pauto ideas claras que quería reflejar en la consagración del proyecto que Calles había apuntalado desde años anteriores. El 13 de diciembre de 1935 Calles regresó a la ciudad de México para defender al callismo de los ataques que estaba sufriendo; los periódicos que lo habían adulado en el pasado, se negaron a publicar sus declaraciones. Su arribo originó diversas protestas y la separación de algunos gobernadores, senadores y diputados de sus cargos.

En este cambio ocurrieron diferentes sucesos que marcarían la historia de México por completo. En este proceso se comenzó con la ideal de pertenencia, el sentimiento de creer que el país eran todo el pueblo, comenzaba el nacionalismo, un nacionalismo en el que la gente se identificaba, con él se pretendía que las personas creyeran que pertenecían al país, que, sin el pueblo, el país no era nada. Este proceso fue el que marcó el inicio de México como nación “independiente y democrática”.



[1] Medin, Tzvi, Ibíd. p.29
[2] Entrena Duran, Francisco, México del caudillismo al populismo estructural, Edi. Escuela de estudios hispano americanos, España, p. 31
[3] Córdova, Arnaldo, la ideología de la revolución mexicana, (la formación de un nuevo régimen), Edi. Era, México, p. 308
[4] Bartra Roger, Borge Eckart, caciquismo y poder político en el México rural, Edi. Siglo veintiuno, México, 1978, p. 7
[5] Gallo t, Miguel Ángel, Ibíd. p. 56
[6] Medina Peña, Op. cit., p. 77
[7] León de Palacios, Ana Ma. Op. Cit., p. 143
[8] Excélsior. Mejores instituciones; los hombres somos sustituibles, jueves 22 de mayo de 1975. p.1. 11
[9] Medin, Tzvi, Ibíd. p.145
[10] Meyer, Jean (1971) “El fenómeno del presidencialismo”. En Historia mexicana. Vol. XXI. Núm. 1. México. Pp. 38.
[11] Anguiano, Arturo (1975) “Cárdenas: ideología y política”. En El estado y la política obrera del cardenismo. ERA. México. Pp. 75